DETRÁS DEL JARDIN DE LA FLOR DEL MAL
Le conocí por primera vez en una fiesta de nochebuena que alguien se había animado a convocar en un piso de Rochelambert, allá por 1984. Huyendo del ruido del tocadiscos en el salón, acabé buscando refugio en la cocina y allí se encontraba él también, en silencio, ajeno a aquel jolgorio. Confieso no haber tenido ni idea de quién se trataba, y eso que había visto a su grupo al menos tres veces en directo y casi otras tantas en “Tropical Express” de RTVE, pero siempre me había quedado con las pintas de Alvaro, el cantante, o de Pacoco, el bajista. En aquellos días, los HELIO solían atraer a sus conciertos a los pocos “mods” que había en Sevilla, con sus parkas, motocicletas y cuadraditos en blanco y negro. Y así fue que las primeras palabras que crucé con él fue preguntarle si también era un mod. A lo que me dijo sin dudarlo que no, que éso sería encasillarse en un solo tipo de música y a él le gustaba demasiado todo el pop y el rock como para andar excluyendo. 22 años después, ese amor por toda la mejor tradición pop sigue siendo la marca de fábrica de Jose (así, con el acento en la “o”) Casas. Y se nota…
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Con más de un cuarto de siglo haciendo musica por puro gusto (el no vivir de ello le ha evitado no pocas servidumbres y callejones sin salida), en el 2003 se permitió el lujo de aplicar un estricto control de calidad a los cientos de canciones que tenía escritas y elegir las ocho (escritas en inglés, algo muy poco frecuente para Jose) que componen su primer Cd en solitario, “Plasticland”. Esta vez declinó llevar la voz cantante y le pasó el micro a Chencho Fernández (Smoking Kills) y a José Romero, quien ha permanecido junto a él como parte de la banda que el viernes 26 hace su presentación en directo en la sala “Sevilla Suena”, y que han bautizado como “La Pistola de Papá”. Jose reconoce que la experiencia es más un ensayo ante el público que un concierto propiamente dicho, y que la idea es ir dándole rodaje a las cerca de veinte canciones (cuatro de ellas versiones) que tienen montadas.
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Jose Casas – Bo Diddley Kidnaps
Con tantos años dedicados al pop y al rock, no es que Jose Casas haya sido cocinero antes que fraile: es que ha pasado por todo el convento. Hagamos un repaso rápido. Nominalmente, estuvo dedicado a HELIO entre 1980 (cuando sólo eran tres crios de Torreblanca que ensayaban con “guitarras de palo”) y 1995. En medio, cualquier parón forzoso le sirvió a Jose para buscar vias alternativas, y anduvo como miembro fundador de dos de los mejores grupos sevillanos de los 80: ARDEN LAGRIMAS y RELICARIOS. En los primeros años 90, los HELIO vuelven a pillar fuerza, llegando a grabar primero dos sencillos y luego dos Lps (“COMBUSTION” en 1992 y “RETRATO DE FAMILIA” en 1993) para el sello Trilita. Tras la sequía generalizada de actuaciones en Sevilla a partir de 1993, HELIO decide ampliar el negocio con otro nombre paralelo y así montan THE NEW WAVE BAND, que se anticipa en una década a todo el revival de los años 80 que ahora tenemos. El último intento de los HELIO, ya en 1995 y con algún cambio de personal, se llamó LA FAMILIA BOMBA, y resultó efímero: a estas alturas, el resto de los miembros tenía ya demasiados compromisos (familia y trabajo entre otros) como para gastar energía en bandas de pop y rock. Todo ello sin perder nunca la amistad de casi tres décadas a golpe de conciertos y ensayos, como muestra la foto de abajo, tomada en la primera presentación del disco de Jose.
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El propio Jose reconoce que durante la segunda mitad de los 90 vivió su propia travesía del desierto y anduvo algo alejado de su carrera musical, hasta que el gusanillo volvió a picarle y, aprovechando todas las posibilidades técnicas de los ordenadores, vuelve a escribir y grabar canciones por su cuenta hasta desembocar en “Plasticland”. El hecho de no contar con una distribuidora y otra serie de problemas familiares le impiden dedicarse en serio a mover el disco hasta el año 2006, cuando monta por fin su propia banda y se hace de su propia página, además del inevitable myspace.
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Jose Casas – Where are my heroes
Respecto a “Plasticland”, confieso que ha sido uno de los discos que servidor más ha disfrutado en mucho tiempo. Aunque si sois juiciosos y no os fiais de mi gusto, teneis tres canciones del mismo repartidas a lo largo de este post. Si os ha gustado, ya sabeis donde podeis escucharlo en directo, el próximo 26 de enero.
Y si os ha gustado mucho mucho, tenemos el placer de anunciaros que BLOGIN IN THE WIND os traerá a JOSE CASAS Y LA PISTOLA DE PAPÁ en el concierto oficial de presentación que tendrá lugar el próximo viernes 20 de abril en la Sala Malandar de Sevilla. Y, de paso, también será nuestra puesta de largo en el mundo real, después de varios meses castigando al respetable con todos estos posts. Así que ya teneis una buena ocasión para que podamos encontrarnos todos. Id reservando la fecha…









Y desde esa tarde, por todos los bares, garitos y salas de concierto por las que se movía comenzó a preguntar por mí a los conocidos comunes que teníamos: “Quillo, Blas, ¿Quién es el Carrasco hijoputa ese, que mira lo que ha dicho de mi programa?”, “Oye Luis, ¿tú conoces al cabrón del Carrasco y sabes por donde suele parar?”, “Niño, Jóse, si ves que está por aquí el Carrasco mamón ése señálamelo, que lo voy a rajá…”
Antonio todavía piensa que el nombre se lo copiaron. Una de las cosas que él solía hacer era enviar grabaciones de sus programas a un montón de contactos que tenía repartidos por toda Europa, que a su vez le remitían los suyos para que los emitiese aquí, y así se establecía un circuito en el que esta música tan poco convencional se iba extendiendo. Uno de los contactos más fuertes que tenía Antonio, y de los que más colaboraban con él era Cruz Goróstegui, al que curiosamente yo conocía hace años por intercambiarnos cassettes, cuando éste aún trabajaba en una fábrica metalúrgica y no hacía radio ni prensa. Por entonces Cruz ya colaboraba en el Festival de Jazz de San Sebastián y era uno de los pilares de la “cultura”, y tenía un programa de radio muy escuchado en toda esa zona, en el que emitía de vez en cuando los programas que le enviaba Antonio. Es muy normal pensar que a muchos de los que oyesen el nombre de “La Oreja de Van Gogh” éste les llamase la atención, y también es normal pensar que si iban a sacar un grupo musical (aunque de un género bien distinto) pensasen en ponerle ese nombre. Y sí, ese grupo en el que estás pensando es precisamente de aquella zona. Es una pena que ni Antonio ni el director de Radio Aljarafe pensaran siquiera en registrar el nombre.
Desde entonces “el Murga” ha ido editando de forma casera, en formato de cassettes antes, y de CDs ahora, una multitud de proyectos que iba repartiendo entre su círculo, a la vez que iba colaborando en todos los proyectos audio-visuales que le interesaban. Y haciendo radio, su “Espantasiestas” nos ha acompañado muchas tardes en que la música electrónica ha sustituído a la rápida cabezada en el sofá.
Y también es una novedad para la editorial, porque no es una casa discográfica; hasta ahora solo ha editado libros, y ésta es la primera vez que los acompaña con un CD musical. No desentona, por supuesto, porque todos los que habían pasado hasta ahora por esta casa tienen esa impronta subversiva e iconoclasta que hace que su arte sea tan marginal.
