Atrapado por el blues de Memphis
Si no te gustan estos colores, recarga la página; gracias.
71 – Te vas a enterar

Escrito originalmente por Carrascus, el día 30 de junio del 2.006

Para los que se den por aludidos. Y para los que conozcan a alguien que le cuadre la descripción… Para todo el mundo, vamos.

Todos aquellos a los que nos gusta el rock hemos asistido alguna vez a una conversación sobre un tema que nos interesaba y del que no éramos desconocedores, por ejemplo, la obra musical de los MC5, o de Eno, o de John Cage; y hemos tenido que permanecer callados casi todo el rato porque no teníamos ni puñetera idea de lo que se estaba diciendo.

Y eso es porque en la conversación había algún “enterao”.

En el mundo del rock hay muchísimos y todos conocemos a alguno y hemos padecido a alguno. De una forma o de otra siempre se cruzan en tu vida. Por una parte, el enterao se mosquea si se da cuenta de que no sabes de qué coño está hablando, y se ofende mucho por el hecho de que no conozcas nada de Jack Nitzsche (ni siquiera como se escribe) ni que haya trabajado con los Rolling, Neil Young o Tim Buckley (ésto ya es considerado un sacrilegio). Pero por otra parte, nunca permitirá que dejes la conversación pensando que sabes de música más que él; y si tu mencionas, por ejemplo, que tu disco favorito de los Stooges es el “Fun House”, él te dirá que “bueno, pero le falta la pegada visceral de “I wanna be your dog” del año anterior, y aunque tiene unos soberbios aullidos de Iggy Pop y unos chispeantes riffs de Ron Asheton no llega a los niveles brillantes de James Williamson en el “Raw Power””. Esta indigerible parrafada actúa como una porra (o una cuchara de palo) con la que el enterao deja constancia de su triunfo y marca su terreno para que sepas que está más allá que tú.

¿Para qué puñetas sirve un Hammond B3?

Desde que el rock existe, poco más o menos, ha habido personajes, normalmente jóvenes a los que les gusta discutir, que han arrojado despóticamente sus enciclopédicos conocimientos musicales sobre los demás. Ya de pequeñito encontré a alguno de ellos en mi instituto que era capaz de decirte el año, el sello, el productor y la cara B de cada uno de sus singles (que eran un montón). Con la llegada de los setenta y la naciente prensa musical (Disco Express, Star…) las legiones de pedantes crecieron considerablemente gracias a la salida a la luz de “creíbles” críticos musicales. Y sobre todo, la ola estalló con gran esplendor cuando se editó el “Vibraciones”, gracias al cual uno podía ya seguir fácilmente la pista de los últimos desarrollos de la carrera de Captain Beefheart y emocionarse con las reseñas de los conciertos de David Bowie y sus Spiders From Mars, aunque todo ello nos pillase a años luz de distancia.

Pero no fue hasta los años 80 cuando los enteraos ganaron importancia tanto como fenómeno que como patología. Esto se puede atribuir principalmente a dos causas: el advenimiento del formato de radio de “rock de toda la vida”, que hizo que los aficionados a la música se retirasen bastante de su monomaníaca obsesión con las últimas novedades; y el desarrollo y crecimiento del formato de disco CD, el cual obligó a los fans a volver a comprar toda su colección de discos entera y obligó a las compañías discográficas a reeditar sus fondos de catálogo con “bonus tracks” y preciosos libretos repletos de “fotos-nunca-vistas-anteriormente” y exhaustivos reportajes y notas biográficas de los artistas. El ser un enterao, incluso de lo más arcano, secreto y misterioso del mundo del rock, se convirtió de pronto en moneda corriente porque los conocimientos eran cómodamente adquiribles por no demasiadas pesetas, y valiosos y significativos para la gente que había más allá de tu inmediato círculo de amiguetes pringaos.

Sellos discográficos tales como Rhino o Sundazed se dieron cuenta muy astutamente de la cantidad de pasta que podían ganar en esta situación y extendieron el territorio del enterao más allá de la mera revisión de alguno de sus viejos favoritos y rastrearon los archivos de discos descatalogados desde hacía años para digitalizarlos, remasterizarlos y venderlos a precios exorbitantes atrayéndote con “olvidadas obras maestras” y “joyas perdidas en el tiempo”. La prensa musical (que recibía los discos gratis) se hizo cómplice de esta nueva oleada de héroes del enterao, cuya falta de aprecio y valoración era un “crimen social”, y así emergieron Gram Parsons, Alex Chilton…

Pero esto no quería decir que el enterao fuese un tío anacrónico y apestando a patchulí que viviese aferrado al pasado, ni mucho menos; por definición, el enterao estaba “en la onda”, y que coleccionase todos los piratas de Syd Barret no impedía que además estuviese al tanto de lo nuevo que iba saliendo de hip-hop y música electrónica.

Con la llegada del siglo 21 los enteraos están tan extendidos que ya los hay de dos clases: los enteraos advenedizos y los enteraos de toda la vida. Estos últimos se sienten incluso asediados y casi les da vergüenza confesar que ellos ya tenían discos de rock-con-raices antes de que rodasen la peli “O Brother, Where Art Thou?” y que los conservan en vinilo porque las reediciones en CDs no merecen la pena… pero el hecho es que los enteraos están alcanzando proporciones epidémicas.

Siempre ha existido un estereotipo en el que podíamos reconocer a los enteraos, como el entusiasta ya metidito en años que sale en “High Fidelity”, o el puretón indignado que escribe al “Ruta 66” quejándose de que los Radiohead son demasiado jóvenes para salir en la portada. Pero ahora los enteraos crecen y se desarrollan en todas la edades y sexos; ahí tienes por ejemplo al veinteañero de Jack White versionando a Dusty Springfield y produciendo el disco de retorno de Loretta Lynn; o a grupos que fueron norte y guía de todos los enteraos, como los Pixies, los Stooges y los New York Dolls, que se han vuelto a reunir para conciertos que se han llenado no solo de padretones panzones de pelo blanqueado por las canas (al que le quedase pelo), sino de jovenzuelos que no habían nacido siquiera cuando estas bandas tocaban por esos escenarios las primeras veces.

La hermandad de los enteraos también se ha beneficiado del público apoyo que han prestado a su causa sus miembros más insignes, tales como Morrisey, Beck, Nick Cave o Elvis Costello; y directores cinematográficos como Wes Anderson, Cameron Crowe o Martin Scorsese; todos ellos llenos de un exquisito gusto musical, que han interpretado el papel de conservadores para las masas, usando sus plataformas para familiarizar al conocedor medio con Serge Gainsbourg, Lee Scratch Perry, Nico, Harry Nilsson…

Y aunque los no enteraos todavía sobrepasan en población general a los enteraos, las demografías de éstos últimos se van desviando incluso hacia una edad menor, como podemos contemplar en cualquier Feria del Disco Antiguo o Ciclo de Rock en el Central. Y eso, unido a los medios actuales (internet mísmamente) para ampliar los conocimientos musicales, tiende a augurar posteriores subidas del número de enteraos, y un futuro en el que incluso los preescolares serán capaces de distinguir entre Townes Van Zandt, Steve Van Zandt y Ronnie Van Zandt.

…….El antiguo cantautor tejano, el guitarrista del Boss y gangster de Los Soprano y el amenazador cantante de Lynyrd Skynyrd que se estrelló en un avión… ¿cual es cada Van Zandt?

Comentarios

1. El viernes 30 junio 2006 a las 19:10, por Vidal

Menos mal que yo lo que soy (estos gustos míos) es un freak, que si no, fijo que el Carrascus me tachaba de enterao (o de algo peor)…

2. El viernes 30 junio 2006 a las 22:29, por JL Ambrosio

Primera reflexión : como este post parece hijo del de “Señora Azul”, amplío un poco lo que allí dije.
Mi primer gran amor musical han sido las bandas sonoras. Así que me molestaba en comprar los dos o tres fanzines de interés que conocía (uno de Bélgica, otro de Virginia y otro de Valencia) y pasarme cada semana por el cajón correspondiente de El Corte Inglés, de Sonanta o, últimamente, de otra tienda que no mentaremos aquí por aquello de la soga y la casa del ahorcado.
Pero eso fue hasta que asistí por primera vez, a inicios de los 90, a uno de los Conciertos de Musica de Cine que había (hasta este año) en el Teatro de la Maestranza. Cuando, al final, me acerqué con mi querido vinilo de “La Isla del Adios” a los camerinos a ver si el compositor, que había dirigido la orquesta esa noche, (Jerry Goldsmith, Dios lo tenga en su gloria) me lo firmaba. Y me encontré con aquella cola llena de enteraos. Las conversaciones que se cruzaban en aquel pasillo, donde unos valencianos competían con unos madrileños a ver quien sabía más sobre la vida y milagros de Goldsmith, fueron mi particular caída del burro en el camino de Damasco.
Allí mismo me dije que no quería formar parte en absoluto de esa peña, me dí la vuelta (reconozco que hoy el vinilo valdría una pasta, pero de todos modos lo perdí tiempo después) y decidí que mis aficiones y lo que pudiera saber, bueno o malo, me lo guardaba para mí. Que eso de epatar no es lo mio.
Con el tiempo le perdí el gusto a lo que me intentaban vender como Bandas Sonoras (nada que ver con mis tiempos, ah) y me fui volviendo cada vez más perezoso para abrirme a nuevas cosas. Ya he dicho que para muchos artistas y grupos me he tomado mis diez años hasta que he empezado a aceptarlos y me he aficionado.
Pero debo decir que, durante un tiempo, yo también fui un enterao.

¿Por qué será que esto me suena a Alcohólicos Anónimos?

3. El viernes 30 junio 2006 a las 23:05, por carrascus

Venga Vidal, hombre… ya sé que lo tuyo es coña fina, pero de todas formas quiero aclarar que no se trata de tachar a nadie de nada. Si ésto solo es un ejercicio veraniego de una costumbre tan sana y poco practicada como es reírse de uno mismo…

Veis? Ambrosio ha pillado exactamente de lo que estoy hablando. Que sigan esas reflexiones. “Hola, me llamo Manolito y soy un enterao anónimo. Os quiero contar…”
Tambien podeis dejar aquí nombres de enteraos que conozcais (tanto en persona como en los medios de comunicación, o de oídas), eh… eso sí, cada uno se hace responsable del nombre que haya escrito.

4. El sábado 1 julio 2006 a las 11:31, por JL Ambrosio

¿Por qué no nos ponemos bordes y señalamos con el dedo estos nidos de enteraos que proliferan últimamente por la red?

Estos paisanos, por ejemplo
pop-page.com/

5. El sábado 1 julio 2006 a las 22:03, por JuanMa Replicante :: sitio

Espero estar en un malentendido pero, ¿quiere usted decir que el emerger de los señores Parsons y Chilton es solo producto de un par de sellos indies comandados por enteraos y no fruto de su calidad?

6. El domingo 2 julio 2006 a las 00:53, por carrascus

Cada uno es libre de entender lo que quiera, querido JuanMa… en ningún lugar del post se le niega calidad alguna a nadie, solo se habla de la cantidad de “obras maestras” que emergieron al amparo de la nueva coyuntura… y que continúan saliendo. Obras geniales, por supuesto, que sin el conocimiento de ellas ninguno podríamos vivir. De todos es sabido que los Box Tops y los International Submarine Band fueron precursores de… de… hostia, que se me ha olvidao… écheme una mano D. Ambrosio, bucee usted por esas páginas de enteraos que conoce a ver si me refresca la memoria…

7. El domingo 2 julio 2006 a las 02:29, por JL Ambrosio

¿Cómo? ¿Qué no eres capaz de citar de memoria los nombres de grupos como…como…. ¡Sí, hombre, estos que son tan conocidos!. Que es que ahora mismo no me acuerdo… No lo entiendo, debe ser el Alzheimer, que lo tengo más avanzado de lo que creía..

8. El domingo 2 julio 2006 a las 16:03, por JuanMa Replicante :: sitio

Bueno, a fuerza de que me tachen de enterao y con la sana intención de refrescar la memoria al anciano público que concurre a este blog ahí va un enlace que puede sacar de dudas a más de uno: www.deconstruction.info/r…

9. El domingo 2 julio 2006 a las 16:06, por JuanMa Replicante :: sitio

Nos falla la memoria, eh? Claro, tanto hablar de Massiel y Los Bravos que olvidamos “de donde venimos”

10. El domingo 2 julio 2006 a las 21:15, por carrascus

Extracto del post:

“el enterao se mosquea si se da cuenta de que no sabes de qué coño está hablando, y se ofende mucho por el hecho de que no conozcas nada de…” (Sustituir los puntos por cualquier nombre, por ejemplo, Alex Chilton).

Extracto del comentario anterior:

“Nos falla la memoria, eh? Claro, tanto hablar de Massiel y Los Bravos que olvidamos de donde venimos”.

11. El lunes 3 julio 2006 a las 11:04, por Vidal

lo mío era coña, Carrascus, claro que sí. pero vamos, que lo que yo quería decir es que aquí semos unos cuantos enteraos, o al menos estamos muy cerca del concepto (mal que nos pese)

12. El lunes 3 julio 2006 a las 16:53, por Vinué :: sitio

Pues yo también creo que por aquí somos más o menos enteraos, aunque aseguro que los aquí firmantes somos capaces de mantener un diálogo, algo que para muchos enteraos (y en especial uno del que me callaré el nombre, pero que a Vidal le hará gracia) es imposible. Igual es esa la diferencia, ¿no? Que nosotros los enteraíllos podemos charlar de música en los bares, o casi, y que los enteraos sólo monologan. O no. ¿Qué es el krautrock, pardiez? Ji ji…

13. El lunes 3 julio 2006 a las 17:13, por carrascus

No me diga usté, D. Vinué, que no sabe lo que es el Krautrock…? claro, seguramente es que es usté demasiao joven… Pues yo me brindo para explicárselo en un diálogo de esos de entarillos en el bar de los que habla usted. Por supuesto, el vodka con limón corre por su cuenta…

14. El lunes 3 julio 2006 a las 18:47, por Vidal

No miente ruinas, señor Carrascus. Y ya de paso, no miente “krautrock”, “gran ingesta de alcohol” y “enteraíllo” en una misma frase, que aluego se lía…

15. El lunes 3 julio 2006 a las 19:55, por carrascus

Hombre D. Vidal… no serán ustedes gente de tan mal beber, no?

16. El martes 4 julio 2006 a las 09:33, por Microalgo

Como decía la princesa Buttercup, “depende de con quién me compare”. Yo soy un absoluto lego en este tipo de música (como en tantas otras), así que, a lo tonto, podría tachar precipitadamente de “enterao” a cualquiera de Ustedes… pero habrá que intentar no mezclar churras y merinas. Dice el Señor Carrascus que parece que una característica esencial del enterao es que tiene que demostrar, a toda costa, que sabe más que todos los demás. Me atrevo a sumar a su aserto el matiz de la actitud: Si se trata de un talante pedagógico (como el que se muestra en este blog: yo me he enterado de datos aquí que son muy difíciles de encontrar en otros sitios por la misma naturaleza de los hechos que se tratan -véase el post egregio de “Aquarius”-), no es que se disculpe al “enterado”. Es que se agradece. Aquí deberíamos, por tanto, utilizar la palabra “enterado” en su acepción más sana: alguien que sabe de algo va y lo cuenta. Sin más.

Lo chungo es el chuleo. El quedar por encima por fas o nefas. Además, esa postura lleva al patetismo, porque tarde o temprano meterá uno la pata hasta la ceja, y dada la inquina que le profesan sus adláteres por la sabiondez demostrada, será irremisiblemente machacado para regocijo de todos.

Hoy me he levantado gongorino. Será alguna toxina ficológica. Disculpen.

17. El martes 4 julio 2006 a las 11:54, por carrascus

Nada que disculpar, D, Microalgo. Y ya sabe donde tiene este nido de “enterados” (con d) para todo lo que guste mandar.

Y no se preocupe si alguna vez se nos cae la “d”, todos somos humanos.

18. El martes 4 julio 2006 a las 12:23, por Vinué :: sitio

Carrascus, por supuesto que sé lo que es el krautrock, ome, lopajque era una coñita pa que la Vidala se riera…

19. El martes 4 julio 2006 a las 14:01, por carrascus

Ya sé que usted lo sabía, hombre… era por seguir la coña.

¿Ve usted? esto de andar aclarando continuamente que sabemos perfectamente esas cosas que en coña hemos dicho que no sabíamos (pa que conste) es todo un síntoma de que somos unos enteraos… jejeje.

20. El martes 4 julio 2006 a las 18:27, por EuLaliA

Si es que sois casi todos unos enteraos, pero unos enteraos encantadores. Lo teneis todo, los piques, los mosqueos, los cucharazos, los “a ver quien la tiene mas grande”, pero yo me divierto muchisimo con vosotros cuando no estais de mal rollo y aprendo mucho. Y estoy de acuerdo con lo que ha dicho algunas veces Ambrosio, que cuando no os dedicais a atacar a Carrascus y este no se ttiene que defender y empienzan a llover cucharazos por todos lados todo va aqui mucho mejor y es mas gracioso. Me sumo a lo que dice Microalgo de poneros una d.

21. El miércoles 5 julio 2006 a las 00:09, por carrascus

Bueno, pues ésto que tenía la pretensión de ser una especie de provocación irónica y autocaricaturesca, ha terminado convirtiendose en algo parecido a una apología de los que participamos en los posts y comentarios del Replicante. Pos mira que bien… si en el fondo resulta que nos tenemos mucho amor de verdad.

Muy buena la participación de todos, sobre todo y sin desmerecer a ninguno, las de Ambrosio, que entendió perfectamente la jugada y además la siguió.

Para mañana intentaré tener un post nuevo, si tengo tiempo suficiente para resolver una situación kafkiana que nos ha pasado en casa y que os cuento, ya que tiene toda la pinta de una historia apócrifa, aunque os juro que es verdad:

Mi mujer está cambiando de coche y se está comprando un Ford Fiesta de éstos modelos nuevos de colores modernillos y tal. Pues ya teníamos todo el papeleo hecho, el coche estaba matriculado… y esta tarde, cuando el encargado de Ford que lo tenía que recoger para entregárselo (a la sazón primo hermano suyo) ha ido a buscarlo se ha dado cuenta después de mucho buscar infructuosamente, que el coche solo ha estado aquí de forma virtual (en los ordenadores, vaya), porque cuando llegó a Valencia desde la fábrica, en vez de a Sevilla lo enviaron… a Atenas !!!!!!

Así que ahora hay que buscar otro y resolver eso de la matriculación… en fin… deseadnos suerte.

22. El miércoles 5 julio 2006 a las 21:08, por JL Ambrosio

Que te traigan el coche (por transporte marítimo, se entiende) desde Atenas y, en compensación, con el maletero y el asiento trasero bien lleno de botellas de retsina. Digo yo

23. El miércoles 5 julio 2006 a las 23:55, por carrascus

Pues no va a ser posible, amiguete Ambrosio. Al final han localizado un coche igual en Huelva, así que como no me lo traigan lleno de blanco del condado… aunque pa mí que los de Ford, después de nuestras amenazas de denuncia porque no querían respetarnos el precio (decían que la oferta de automatriculación o no se qué era solo para el mes de junio) no van a estar muy por la labor de regalarnos algo. Yo creo que más que nada deben estar cabreados por el ridículo que han hecho y porque ahora además tienen matriculado (con el consiguiente gasto) un coche que no existe…

24. El jueves 6 julio 2006 a las 00:38, por Sérilan

Esos les pasa a los de la Ford por ” enteraos ” se lo tienen merecido.

Yo de usted Carrascus llevaba el caso a Salsa Rosa, vamos hombre, tanto anuncio y tanta cosa, y si además del blanco del condado consigue algunas gambitas pués mucho mejor.