Atrapado por el blues de Memphis
Si no te gustan estos colores, recarga la página; gracias.
67 – Mind Games

Escrito originalmente por Carrascus, el jueves 15 junio 2006 a las 13:03

En el post anterior os decía que todo este asunto de los mensajes subliminales ocultos en los discos terminó por originar una tragedia. Uno de estos mensajes, escondido en el disco “Stained Glass Window” (“Vidriera de colores”) de JUDAS PRIEST llevó a dos chavales a cometer suicidio; Raymond Belknap, de 18 años, y James Vance, de 20. Raymond se disparó en la cabeza y James falló y “solo” se voló la mandíbula, la boca y la nariz. Sobrevivió. Pero solo para morir tres años después en la Unidad de Psiquiatría del hospital por complicaciones en tantas operaciones como debieron efectuarle y reacciones a la medicación complicadas con su adicción a las drogas. Durante esos tres años James fue padre de un hijo.

La cirugía plástica pudo restablecer su habilidad para comer y respirar, pero no fue capaz de restablecer su agradable y juvenil rostro. La deformidad física de James aturdía a sus convecinos, pero no tanto como el mensaje que veían en él: el heavy metal le condujo, junto a su más íntimo amigo, a establecer un pacto de suicidio, del que solo James sobrevivió. Verdad o no, el caso terminó en los tribunales.

También os decía en el post anterior que la tragedia sobrevino en 1990, cuando en realidad lo propio sería decir que ocurrió cuatro años y pico antes. En 1990 se celebró el juicio, en Reno, que resultó ser todo un circo para los medios de comunicación, con los miembros de Judas Priest firmando autógrafos y haciéndose fotos con sus fans en los descansos, grupies, expertos en ciencia-basura, y toda la prensa americana.

Los demandantes pedían que se responsabilizara a Judas Priest y la CBS (su sello discográfico), del intento de suicidio de los dos jóvenes, que se dispararon a sí mismos en el aparcamiento de una iglesia cercana. Decían que las víctimas se habían pasado seis horas escuchando un disco de la banda. El argumento legal que presentaban para apoyar el caso era la cualidad “hipnótica” del ritmo constantemente presente. Además sostenían que las letras tenían unos efectos en los oyentes, especialmente en aquellos que tenían “problemas emocionales”, que les llevaban a “marginarse de la sociedad y suicidarse”.

Uno de los puntos es obvio. El rock and roll ha sido siempre marginado socialmente. Otro asunto diferente es demostrar que también te lleva al suicidio.

El abogado de los jóvenes alegaba que la combinación de la “entonación de la música” y las letras tan sugestivas llevaron a mesmerizar a los demandantes, haciéndoles creer que la solución a todos los problemas de sus vidas era la muerte.

Los abogados de la banda alegaban que los miembros individuales de Judas Priest estaban protegidos por la Primera Enmienda (esa que sale en todas las pelis americanas de juicios), y el derecho que ésta les otorgaba a su libertad de expresión. Alegaban también que era poco realista pedir a la banda cualquier cantidad de dinero (más de seis millones de dólares) en concepto de indemnización ya que no eran responsables de ningún daño.

El juez del distrito de Nevada que presidía el tribunal denegó la petición de la defensa para sobreseer el caso con el argumento de que ningún pleito puede desestimarse hasta que todos los hechos presentados por el demandante puedan ser considerados verdad o se demuestre que no hay base para la demanda. Parecía demostrado el hecho de que los dos jóvenes habían estado escuchando el disco en la habitación de uno de ellos, pero también lo parecía el hecho de que habían estado bebiendo dos packs de seis cervezas y fumando marihuana, así que… había que debatir.

El mensaje subliminal se decía que estaba en la canción “Better by you, better than me”, y cuando se escuchaba marcha atrás se oía “Do it, do it” (“Hazlo”), aunque pareció claro que ese corto sonido se formaba por la respiración del cantante y el sonido al revés de la guitarra. Y todavía estaba menos claro que otras de las palabras que se oían fuesen “Try suicide” y “Let’s be dead” (suicídate y deja que se mate, más o menos).

La frase de más sentido común en todo el juicio la aportó ROB HALFORD (el cantante de Judas Priest) cuando lo interrogaron: Nosotros no tenemos ninguna intención en absoluto de exterminar nuestro mercado.

Durante el juicio, el propio Halford admitió que sí habían metido un mensaje subliminal en la canción “Love bites” (“Mordiscos de amor”, podíamos traducir), del disco “Defenders of the Faith”, pero la frase oculta decía “In the dead of the night, love bites” (algo así como “cuando muere la noche, el amor muerde”).

Incluso admitiendo esto, el juez falló en contra de los demandantes.

Ni los miembros de la banda eran unos avariciosos irresponsables que incrustaban estos mensajes en sus discos para que quien los escuchara propagase su palabra y animase a otros a comprarlos; ni eran soldados del ejercito de Satán que predicasen la violencia, la destrucción y el comportamiento antisocial; ni estaban jugueteando con los misterios de la mente humana; ni las letras de sus canciones eran el Evangelio…

Más bien los jóvenes tenían problemas crónicos de alcohol, drogas, roces con las fuerzas de la ley y pérdidas de trabajo. Precisamente Raymond acababa de ser despedido de otro de ellos y estaba profundamente deprimido. No hubo pacto para suicidarse, sino que después de haberse disparado Raymond, James, presa del pánico, temió que la policía le acusase a él de asesinato y le siguió… pero tampoco con mucha convicción en el disparo.

Por muy disparatadas que fuesen todas las premisas que llevaron a la celebración de este juicio, creó un precedente y sentó jurisprudencia: La investigación científica actual no establece que algún estímulo subliminal, incluso si es percibido, puede precipitar conductas de esta magnitud… Las pruebas más fuertes presentadas en este juicio no tuvieron en el comportamiento efectos mayores que la ansiedad, la tensión o la angustia.

Comentarios

1. El jueves 15 junio 2006 a las 15:36, por Sérilan

Está claro que escuchar un tema seis horas seguidas tenga o no mensajes subliminales algún tipo de hipnótica influencia tiene que dejar creo yo, aunque no tiene que ser necesariamente negativa.

Estos chavales se pasaron con otras cosas y el remate fué la canción.

Desde luego hay que estar colocado para aguantar un tema seis horas sin parar aunque sea tu tema favorito

2. El jueves 15 junio 2006 a las 15:37, por Sérilan

..y que rostro dios mio!! para quedar así lo mejor es morirse uno.

3. El jueves 15 junio 2006 a las 16:54, por EuLaliA

Serilan, mujer, se escucharian el disco entero no solo esa cancion. Y la cara esa sera un primera reconstruccion rapida, no hace tanto tiempo como para que hubiese buenos cirujanos plasticos, aunque si se murio pronto no se la terminarian de arreglar. Yo me pregunto como consiguio embarazar a una mujer con esa cara y esa actitud, aunque a lo mejor ya habia dejado en el compromiso a alguna antes de dispararse ¿no Carrascus?

4. El jueves 15 junio 2006 a las 18:04, por Microalgo

Supongo que esos supuestos efectos dependen del tipo de rock… si me obligan a escuchar el agrorrock ese del muchacho que quiere ayudar a su progenitor a erigir un refugio para sus bestias de granja (de ambos sexos), en lugar de pegarme un tiro me trago dos granadas de mano y me meto en un microondas.

5. El jueves 15 junio 2006 a las 18:25, por Sérilan

Lali…aunque fuese un disco entero seis horas es mucho tiempo.
O acaso dura todo ese tiempo el disco de ese grupo, me lo aclaras Carrascus..??

Y aunque así fuera es mucho tiempo para estar escuchando a la misma gente. Eso junto con las drogas y el alcohol…y Púm…desenlace fatal.

Lo del hijo si que es sospechoso, a lo mejor si la chica lo conocía de antes del accidente y se enamoro de él, apagaron la luz..cerro los ojos y…se dejo llevar.

6. El jueves 15 junio 2006 a las 18:29, por Sérilan

Estoy con usted Microalgo, con respecto al tema que alude no creo que sean necesarias seis horas ni drogas ni alcohol para perder la razón y volar por infinito.

Con seis minutos es suficiente

7. El jueves 15 junio 2006 a las 23:48, por JL Ambrosio

Ta’ guay. Nene guta.

8. El viernes 16 junio 2006 a las 06:50, por carrascus

Pues querida Lali, no tengo ni idea de si ya había embarazado a alguna o lo hizo después. La verdad es que es una de las partes más oscuras de la historia, porque de los siete u ocho artículos que he consultado para sacar datos, esto del hijo solo se mencionaba en uno de ellos, sin más detalles. Supongo que será cierto porque fue precisamente en el artículo más creible de todos los que miré, el que enfocaba los hechos desde el punto de vista legal, y era el menos amarillista de todos.

Y querida Sérilan, no. No dura seis horas el disco ni mucho menos… pero lo parece.

9. El domingo 18 junio 2006 a las 11:46, por JuanMa Replicante :: sitio

Perdón por la tardanza en dejar mi comentario, el rey de Ítaca está con amigdalitis…
Que pesado el personal con el rollo de satanizar a los jevis, si luego la mayoría son muy tiernos y beben zumos.
Cuando uno está en una dinámica de mal rollo lo mismo da escuchar a Judas Priest o a José Luis Perales. No encuentran ustedes negativa y propensa a la depresión la letrilla que decía:
¿Y quién es él?¿a qué dedica el tiempo libreee??
¿en que lugar se enamoró de tí?
¿pregúntale porqué ha robado un trozo de mi vidaaaa? Es un ladróoon que me lo ha robado todooo!!!
Que fuerte y deprimente, dios…!!