Atrapado por el blues de Memphis
Si no te gustan estos colores, recarga la página; gracias.
65 – Señora azul


Escrito originalmente por Carrascus, el jueves 8 junio 2006 a las 18:18

Este post tiene un padre y una madre.

El padre es este comentario de Ambrosio: A mí me gusta más dejar que estas cosas envejezcan unos lustros, así se limpia el poso del “hype”.

Y la madre, éste otro de JuanMa: Y es que el que crea que lo sabe todo está muy equivocado.

La música tiene tal diversidad, y se mueve a tal velocidad, cambiando, dividiéndose… que hace que los críticos, los críticos de verdad, no sean expertos en el sentido clásico de la palabra, sino que sean como esos viajeros que van aprendiendo todo lo que pueden de los lugares que visitan. Ningún crítico puede mantenerse ya a la altura de todo, solo puede fingirlo.

Por lo tanto ya solo puede haber dos clases de críticos. O te conviertes en un creyente absoluto de la verdad suprema de un género musical determinado, o eres necesariamente un simple aficionado. Porque es que no hay tiempo material suficiente para convertirse en un experto en todos los géneros que atraen tu atención.

Yo quiero definirme desde aquí como “generalista”, por usar un término más mesurado que “dilettante”. Ejerzo esta actividad por puro placer, sin aplicarme a ella verdaderamente. Y por eso esta sección del blog sale así. Y también todo lo que he podido escribir o decir por un micrófono anteriormente.

Para hacer crítica de una cosa hay que tener, sobre todo, autoridad sobre lo que se critica, y ¿cómo coño puede uno certificar su credibilidad cuando está escribiendo sobre un artista, o incluso sobre un género entero, que acaba de descubrir hace apenas un mes?. Tus conocimientos son suficientes para señalar a los demás “un extraordinario nuevo sonido”, pero solo si tu locura por él y tu forma de expresarla están lo suficientemente bien inspiradas. Yo siempre he estado más preocupado e interesado por intentar explicar no solo como suena la música, sino intentando situarla, localizarla… determinar cual es su lugar en una continuidad; de donde viene, y quizás incluso a donde va. Es decir, darle historia a la música, y ver la música como una forma social. Y en muchas ocasiones verla también como una forma contra la cultura establecida. Comprender no solo como suena, sino por qué suena así.

Y por supuesto, esta postura requiere un cierto compromiso con la cultura en cuestión, preferiblemente de primera mano; o si Dios no te ha llamado para la interpretación musical, al menos a través de una suficiente inmersión en las producciones de esa cultura (revistas, fanzines, radio, conciertos…) Y tener muy claro que sí puedes escribir, pero sobre todo cuando debes escribir.

Y por eso cuando se trata de (por poner un ejemplo) música electrónica, improv o experimental, leo lo que escribe Vidal, que la vive y se mueve dentro de ella y no me pongo yo a escribir. Podría hacerlo, yo o cualquier otro; sobre todo en esta época en que a través de internet podemos permitirnos el lujo de escuchar cualquier pieza, en cualquier momento, e incluso de disponer de montones y montones de información sobre ella y el artista que la ha creado. Pero no tengo ni puta idea de la realidad social y cultural de la que ha salido, ni de qué clase de gente la escucha, ni de qué hacen mientras la escuchan, ni de donde la compran, ni de… Me falta su contexto.

Y además, me siento más cómodo en la posición del dilettante.

Los escritores especialistas son (y hacedme el favor de no darse nadie por aludido) bastante monótonos y uniformes, incapaces de sentirse atraídos por algo más allá de su propia pasión, la mayoría de las veces dogmática y doctrinal; y además son incapaces (y si fuesen capaces no lo harían porque no les daría la gana) de explicar nada en términos que puedan comprender los que no comparten esa pasión.

Los generalistas tienen múltiples perspectivas y muchos más ángulos y contrastes con los que trabajar. Y también tienen mucha más guasa y buen humor cuando escriben; seguramente porque no han tenido que escuchar tanta cantidad de música mala y mierdosa como los que escuchan estrictamente un solo tipo de ella.

Comentarios

1. El jueves 8 junio 2006 a las 20:00, por Vidal

Yo no estoy de acuerdo con Carrascus en eso de que los plumillas especializados son un coñazo porque viven en su mundo burbujil. Simplemente, hay periodistas que son un coñazo y otros que no lo son, y la pasión, el humor y el acercarse a la gente no tienen nada que ver con esa especialización. Es más: precisamente la inmensa cantidad de discos que se publican hace casi obligatoria la especialización: que cada cual escuche en su casa lo que quiera, pero que a la hora de escribir o hacer radio (de tele ni hablamos) lo haga con conocimiento. Ea.
Y, querido Ambrosius, si se espera diez años para separar la paja del grano y el hype de lo “real” se estará perdiendo por el camino muchas cosas muy grandes. Ea (bis).

2. El jueves 8 junio 2006 a las 21:18, por carrascus

Releo mi post:

“Ningún crítico puede mantenerse ya a la altura de todo, solo puede fingirlo”.

“No hay tiempo material suficiente para convertirse en un experto en todos los géneros”.

“Para hacer crítica de una cosa hay que tener, sobre todo, autoridad sobre lo que se critica”.

…Por lo que has escrito en tu comentario, Vidal, veo que en todo eso sí que estás de acuerdo conmigo. Con lo que no estás de acuerdo, en todo caso, es con los dos últimos párrafos del post.

Y vale, sé que con ellos habrá mucha gente en desacuerdo y precisamente están escritos para eso, para intentar que la gente se defina un poco sobre una y otra cosa. Ya sé que en ellos he generalizado bastante, pero tómatelos así, al fin y al cabo están ahí para tocar un poco los cojones.

Abrimos el score: Especializados, 1; Dilettantes, 0.

De todas formas tu gol ya sabía en qué portería ibas a marcarlo, de hecho te puse a tí como ejemplo, aunque ya sabes que tú precisamente no eres de los que entra en mi generalización. A lo mejor no te parece un cumplido, pero eres una de esas gotas que no hacen océano.

Y repito. Los dos últimos parrafos están para lo que están… ¿nos vamos entendiendo todos?

3. El jueves 8 junio 2006 a las 22:59, por JuanMa Replicante :: sitio

Me ha parecido muy interesante tu post Carrascus, pero aún a pesar de estar de acuerdo en casi todo contigo, creo que Vidal pone el dedo en las dos llagas.
1, hay críticos buenos y otros que son un coñazo y se lo tienen creido.
2, no se puede juzgar una tendencia sin profundizar un poco en ella, dejándonos llevar por las apariencias. A veces la mierda esconde diamantes.

4. El jueves 8 junio 2006 a las 23:56, por carrascus

Bueno, tu punto 1 ya está explicado en el anterior comentario que hice. Y el punto 2, ¿no es lo que yo digo en el post…? Y no solo un poco, hay que profundizar muchísimo para poder juzgarla con un conocimiento de causa que te dé credibilidad. Si no es así, si no profundizas en ella tendrás una visión global, y válida (¿por qué no?) pero será la visión del generalista, no la del especialista.

Así pues, ¿donde te anotamos el gol…?

5. El viernes 9 junio 2006 a las 09:43, por Profesor Franz

Off topic (dentro de un orden):
Por qué nos molestan tanto las críticas? Incluso las bienintencionadas y hechas desde la amistad. Cuando uno está inspirado por las musas, convencido de estar creando una obra original a años luz de sus contemporáneos, es normal que pase del ruído crítico circundante, confiando en el valor justiciero del tiempo. Pero cuando se trabaja dentro de unas formas, géneros y estilos más convencionales hay que asumir que no todo el mundo boquee de admiración ante lo que se presenta. Cualquiera puede expresar honestamente su opinión, aunque sea desfavorable, sobre una obra; muchos de los que escriben en este blog lo han hecho años atrás como oficio o afición. De las críticas, si se tiene la humildad que debe ser inherente a todo aquel que expone su creación al público, siempre se puede aprender algo. Considerar, cuando se es objeto de un comentario negativo, que el crítico sólo trata de epatar o está resentido por su propia incapacidad creativa es una reacción infantil que añade un plus de vergüenza ajena al debate.
Dicho lo cual, y no deseando que mi comentario abra una polémica que retrase la aparición de nuevos posts originales, me retiro a mi palacio de verano a trabajar en proyectos más ilusionantes. Pero no se confíen, que los seguiré vigilando de cerca.

6. El viernes 9 junio 2006 a las 11:22, por Vinué :: sitio

Yo estoy de acuerdo con Carrascus, a pesar de que el marujeo musical es lo que me da de comer (bueno, fueraparte de mi santa madre). Los críticos musicales son (somos) usualmente freaks. No hay nada peor que una conversación de messenger con una piara de plumillas… De ahí al “tengo la polla más grande que tú” hay sólo un paso (cambiar “número de discos” por “centímetros de fistro”). Y la crítica musical es casi siempre de lo más aburrida, para qué nos vamos a engañar, sobre todo desde que existe San Internel. Es más, yo me aburro a mí mismo bastante.

Cuando hacía las cosas más por pasión era pedante y estúpidamente intenso, de la escuela Llorentiana de las cosas, y ahora fijo que desde fuera parezco un graciosillo, qué se le va a hacer. Cada día intento acercarme más a una posición de diletante, como dice Carrascus, echarle humor a la cosa y hacer los textos lo más amenos posible. En ese aspecto, creo que CyC han ayudado mucho a Romero y Vinuesa, las cosas como son. La mayor parte del tiempo odio lo que escribo y cuestiono mis dotes al respecto, y esto Vidal bien lo sabe, pero no abogaré por la extinción del género, que todavía no me apetece ponerme el mandil del Burger King…

P.D.: en realidad, y al margen del tono humorísticamente destroyer de lo que acabo de escribir, sí que hay plumillas que me gustan. Dos. O tres. Pero bueno, los hay.

7. El viernes 9 junio 2006 a las 11:49, por carrascus

Bueno, como el off-topic del Profe tiene un claro destinatario, me voy a permitir contestar por alusiones, aunque sea brevemente porque estoy en el curro. Si es necesario ya me extenderé.

A mí no me molestan las críticas. Y menos las bienintencionadas y hechas desde la amistad. A mí lo que me molesta son las críticas infundadas, malintencionadas, y hechas por hacer. Y una potestad que también debo tener yo es responder a ellas, ¿no? Y eso es lo que hago.

Mire, profe, hablar es gratis, y por eso todo el mundo se permite decir lo que le da la gana. Pero claro, cuando se critica el trabajo de otra persona, hay que hacerlo sobre unas bases fundadas. Y yo hasta ahora siempre he aceptado las fundadas y he intentado rebatir las infundadas, que por cierto, siempre han sido mayoritarias.

Lo de considerar que el que las hace es un resentido, y bla bla blá, y lo de su incapacidad creativa, es algo que dice usted, así que no lo ponga en mi boca. Lo dicho, hablar es gratis, por eso todo el mundo lo hace.

¿Puede explicarme alguien por qué cuando me critican a mí lo hacen amigablemente, de forma bienintencionada y humorística, y cuando yo les contesto es que soy un cascarrabias que no acepta las críticas…? A mí nunca se me presupone ese humor, esa buena intención y esa amigabilidad que se les atribuye a los que me critican… ¿por qué…?

Que todo el mundo siga expresando su opinión desfavorable, pero que yo también pueda seguir rebatiendo esas opiniones que no me parezcan fundadas. Sin que penseis que estoy cabreado, porque no es así. Si esto me proporcionase más cabreos que placer ya lo habría mandado al carajo… ¿o es que también pensais que soy masoca…?

Menos mal que gente como Vinué lo entiende todo mucho mejor.

8. El viernes 9 junio 2006 a las 12:45, por JL Ambrosio

Un salto cualitativo: pasamos de lo apócrifo al debate con mayúsculas. Igual se impone una nueva categoría, Juanma.

Fíjate que lo de Diletantti siempre lo he visto con unas terribles connotaciones negativas, por lo que ha sido todo un shock verme en la nómina… pero, bien, creo que es mi casilla.
Desde hace unos diez o quince años se produce y difunde diariamente una cantidad de información que es abrumadora. Antes también se producía tanto, pero no la difusión era más corta. Pongamos el caso de la escena musical. Con una buena batería de suscripciones a las revistas nacionales e internacionales (UK, realmente) como la que tenía Carrascus podías estar enterado de casi todo lo que se cocía. SIempre había movimientos, pero quedaban como muy en el margen y, bueno, no se puede saber todo de todo.
Desde que la tecnología ha hecho posible difundir lo que sea a coste casi nulo, se han abierto todas las puertas, y es casi imposible tener el mismo conocimiento de lo que se hace que, por ejemplo, en los 80. Así que, como dice Carrascus, o se especializa uno o se echa un poco para atrás y va mirando lo que sale y pica un poco allí un poco allá.

En mi caso, también por motivos personales, hace años que me eché un mucho para atrás. Como no estoy muy seguro de que esta parte le interese a nadie, concluiré con que, curiosamente, a medida que me alejaba más de saber qué se estaba haciendo en la música me fui aficionando, gracias entre otras cosas a la biblioteca de Carrascus, al periodismo musical, mejor cuanto más amplio (dentro de unos límites). A título particular, lo que me ha interesado ha sido la forma de expresión y el sentido del humor que muchos de los críticos han desarrollado. Será por eso que no he perdido la afición por ese género. Por eso y por que Carrascus sigue suscrito al Mojo y al Q.

A cambio, el precio que uno paga es irse desvinculando de todo y todos, de forma que, cuando uno encuentra un sitio como este para asomarse, se limita a ir picoteando un poco allí un poco allá, con más o menos suerte. Supongo que eso será lo del Diletante.

Lo cual me lleva a responder la observación que me dirige Vidal: desde mi punto de vista, cuando uno ha ido dejandolo todo a un lado, lo que menos te preocupa son las cosas que te pierdes. Esas las doy por asumidas. Si al cabo de los años llega hasta mi puerta algo que me llame la atención, lo voy a disfrutar igual en ese momento que si lo hubiera encontrado cuando salió. Por eso mismo admiro y agradezco tanto el trabajo de los que están en el otro extremo, pegados al suelo a ver lo que va germinando cada día.

En fin, el lunes seguiremos con el comentario diario.

9. El viernes 9 junio 2006 a las 12:53, por JL

Excepción a mi regla de 1 comentario diario:
Carrascus: la observación del Profe sobre “incapacidad creativa” tiene que ver con mi comentario
http://www.deconstruction.info/replicante/index.php?2006/06/06/116
Lo del bloqueo del escritor posiblemente fue una broma de mal gusto. Espero que el Profe acepte mis disculpas. Aunque sólo sea por verle escribir una bez más por akí.

10. El viernes 9 junio 2006 a las 17:00, por carrascus

Sí, Ambrosio? Crees que lo que dice el Profe es por tu comentario?

Sabes? en realidad prefiero que lo dijese por mí, porque con el aprecio que le tengo al Profe y a lo que escribe normalmente, me resultaría muy triste que no hubiese sabido aplicarse el cuento a sí mismo y todo lo que dice en su comentario fuese fruto de que no haya aceptado bien la crítica que le hacías tú.

En fin…

Oye, Vinué… espero que presentarte así de desconocídamente destroyer no sea a causa de sentirte viejo por entrar desde hoy en la treintena. Felicidades de todos modos, y que cumplas muchos más… no veas como empieza a correr el tiempo desde ahora…

11. El viernes 9 junio 2006 a las 18:40, por OhmThâl Blásta

¿Queréis que yo os diga qué es lo más divertido de trabajar como crítico musical? Ni más ni menos que encontrarte en el teletipo noticias como ésta:

Melilla, 9 jun (EFE).- “El Koala”, que se ha hecho popular en los últimos meses por su canción “Opá, viazé un corrá”, y “El Hueco” protagonizarán el principal concierto de este verano en Melilla, después de que la Viceconsejería de Festejos no llegara a un acuerdo con el grupo El Canto del Loco y el cantante Melendi.

La titular de este departamento, Carmina Sanmartín, explicó hoy en rueda de prensa que la encuesta que se realizó desde su área entre los jóvenes para decidir qué grupo desearían que actuase en la ciudad “ha servido de poco”, pues no ha sido posible alcanzar un acuerdo con los dos artistas más votados, y los restantes ya han cerrado sus giras estivales.

Finalmente serán “El Koala” y “El Hueco” quienes actúen el próximo 12 de julio en el Auditorio Calatrava.

Sanmartín indicó que el grupo El Canto del Loco rehusó actuar en Melilla al no alcanzar el concierto el aforo mínimo que exige la banda para tocar, ya que además de su caché cobran un porcentaje sobre las entradas vendidas.

En el caso de Melendi no fue posible llegar a un acuerdo porque el artista pedía el cuarenta por ciento del dinero de la actuación por adelantado, lo que no es viable para la Administración melillense, y además su contrato incluía unas cláusulas que la viceconsejera consideró inadecuadas

12. El viernes 9 junio 2006 a las 20:21, por JuanMa Replicante :: sitio

Bueno, vaya debate que se ha montado más interesante…todos tenéis parte de razón.
Estoy hoy reventao de currar, así que me limitaré a felicitar a Vinué en su cumple y recordarle que aún me debe una bola picante con cerveza desde hace ya un año.

13. El viernes 9 junio 2006 a las 20:47, por Vidal

uh… yo empiezo a pensar, que más que “dilettantes”, esto está lleno de “delirantes”.

anyway: Carrascus, le había entendido desde el principio (y como ve, no me tomé el asunto como algo personal). Es sólo que a mí los periodistas generalistas no suelen gustarme, precisamente por todo lo contrario: porque no profundizan en absoluto en las cosas que comentan.
y no se lo tome como algo personal, hombre ya!

14. El viernes 9 junio 2006 a las 21:34, por carrascus

jejejeje… tranqui, D. Vidal, ya sé yo que no es nada personal… de ser así, lo suyo también hubiese sido cosa de masoca despues de tantos años…