Atrapado por el blues de Memphis
Si no te gustan estos colores, recarga la página; gracias.
61 – Born to lose

Escrito originalmente por Carrascus, el martes 30 may 2006 a las 17:19

Los músicos se tomaron un respiro y andaban de acá para allá en busca de una cerveza o de algo para comer. Dave entró en una de las salas de descanso que había en aquellos inmensos estudios y en uno de los sillones se encontró a Haines tocando unos acordes con su guitarra.

– Hey! Que bien suena eso… ¿qué es?

– Nada… algo que ha surgido en el interior de mi cabeza.

– Por lo que veo, tu cabeza sigue funcionando.

– Je, je…! Tú eres de los pocos que sigue pensando así. De todas formas, esto sonaría mucho mejor en la eléctrica. Quédate los acordes si quieres, seguro que tu los tocarás mejor… anda, úsalos… son tuyos.

– No, tío. No puedo hacer eso, esa progresión de acordes es tuya… ¿Cómo voy a usarla yo en una de mis canciones?

Pero en su interior DAVE MATTHEWS ya estaba buscando ubicación para incluir los acordes en la canción que tendrían que ensayar después del descanso. Como ya había hecho con otros esbozos y trozos de canciones que HAINES FULLERTON le había dado sin pedir a cambio más que le dejasen bichear por allí, comprobar niveles de sonido… siempre en algún rincón apartado de las miradas de los demás. Como si intentara ser invisible.

Es curioso como un músico tan fantástico como Haines siempre ha tenido tanta mala suerte en sus flirteos con el estrellato. Dave no podía dejar de pensar en el oscuro paralelismo inverso que tenía el éxito de su grupo, The Dave Matthews Band, con la clásica tragedia en que se había convertido la historia de la banda de Haines. Ya la conocía casi toda, y veía como se entrelazaba con la suya propia. Era en momentos como éste, a lo largo del tiempo que ya llevaban conociéndose, cuando Haines cerraba los ojos durante unos segundos y su mente realizaba un flashback al pasado:

The Deal. El principio.

THE DEAL podían haber sido muy grandes. Su semilla germinó en la primavera de 1.979, cuando Haines, que todavía seguía siendo universitario en su ciudad de Charlottesville, se aburrió de la mezla de heavy y fusion que tocaba con los Fiction Free, y les propuso al dúo acústico que vino a tocar a un pub del campus que se uniesen a él. Con ciertas reservas Mark Roebuck y Eric Schwartz aceptaron, y junto a un batería amigo de Haines, que se prestó a ayudarles unos días, grabaron unas maquetas baratas que usaron para darse a conocer.

La máquina comenzó a moverse muy despacio. Fue creciendo poco a poco en sonido y en componentes. Se fueron uniendo Hugh Patton y Jeff Roberts, batería y bajo respectivamente. Durante más de un año solo ensayaban y grababan en un modesto estudio de cuatro pistas. Cuando llegaron las vacaciones de verano Jeff se marchó diciendo que ya no volvería. Se quedaron sin bajista y a cambio encontraron a Jim Jones, un excelente músico que había estudiado piano clásico y que además tenía una voz potente y poderosa. Era el punto que le hacía falta a la banda… ya tenían un cantante en condiciones. Daba igual que Jim no hubiese tocado el bajo en su vida. Le compraron uno y le dijeron que tenía todo el verano para aprender a tocarlo. En cuanto llegó septiembre The Deal comenzaron a actuar en los garitos locales.

Eran realmente buenos. El boca a boca funcionó y sus conciertos cada vez eran más frecuentes y en lugares cada vez más lejanos. Incluso necesitaron ya un técnico de sonido propio, así que Allen McCool, el amigo que se había prestado antes a ser batería, acudió de nuevo al silbidito de Haines. En uno de esos conciertos se enamoró de ellos Linda Stein y les ofreció un contrato para llevar sus asuntos durante cinco años. El camino comenzaba a ser dorado… ya compartían manager con los mismísimos Ramones. Y para ofrecer sus conciertos tenían la misma agencia de contratación que los Clash, los Pretenders, Roxy Music, Eurythmics, Van Halen, Talking Heads, Paco de Lucía… Hasta U2 y el Boss formalizaban sus giras en la misma oficina que ellos…

Mark, Haines, Hugh, Eric, Jim.

El asunto de los conciertos ya funcionaba. Pero todavía faltaba buscarles un sello discográfico. Y de eso se iba a ocupar Seymor Stein, que todavía le debía a Linda el favor de no haberlo desplumado completamente cuando se divorciaron… además, si él ya había descubierto y lanzado a Madonna, ¿por qué no iba a hacer lo mismo con The Deal…? Sí… le arreglaría a su “ex” una visita a uno de los conciertos de los chicos.

Le impresionaron. Y Seymour les presentó a Albert Grossman, otro perro viejo que ya se había cansado de manejar cansadísimas giras con Bob Dylan, The Band o Janis Joplin, y desde hace unos años se lo tomaba con más calma al frente de su sello Bearsville Records, que como el Sire de Seymour era subsidiario de la potente Warner Brothers. Sin pensárselo dos veces firmó al grupo un contrato por cinco discos haciendo ya cuentas de la cantidad que tendría que prensar para que la multinacional los distribuyese por todo el mundo. Ese chaval que tanto brillo le sacaba en las producciones al sonido de Blondie serviría para manejar la mesa de grabación.

Pero Warner y Bearsville comenzaron a tener altercados a causa de diferentes puntos de vista financieros que terminaron incluso en los tribunales a veces. Cuando Warner Brothers recrudeció su mortal odio y rescindió su contrato de distribución con Bearsville apenas ellos habían terminado de grabar su disco, y a éste se le cerraron de golpe todas las puertas de distribución, un telón muy negro cayó sobre los sueños de todos ellos…

– …fue un golpe muy duro. –El recuerdo ensombreció la mirada de Haines- Tan duro que Hugh y Eric no pudieron soportarlo y dejaron la banda para seguir con sus estudios. Tuvimos que dejar de actuar en directo, claro.

La nostalgia se apoderó de aquel salón en el que los dos músicos parecían querer recordar aquel tesoro sin descubrir que era la música de The Deal. Dave Matthews sintió un cálido afecto por aquel hombre al que el tiempo marcó tan patéticamente, un fenómeno que la cultura más amplia nunca había podido descubrir ni abrazar.

– Sin una guitarra podíamos pasar –siguió recordando Haines- pero no sin batería. Para reemplazar a Hugh vino Jody Stephens, que ya había estado en Big Star, pero echaba tanto de menos a su novia, que se había quedado en Memphis, que solo estuvo con nosotros tres semanas antes de volver con ella.

– ¿Y no tuvisteis modo alguno de continuar?

– Durante casi dos años no vimos la luz al final del túnel. Yo quería mantener viva la llama y de vez en cuando podía convencer a los demás para grabar alguna cosilla en los estudios de Bearsville Records con ayuda de músicos de sesión que anduviesen por allí… una vez Todd Rundgren tocó un solo de guitarra en una de nuestras canciones.

Haines. Guitar man.

The Deal seguían grabando material en los estudios de su sello pero sin un contrato formal de grabación. Las cosas no iban bien tampoco por allí y Albert Grossman no podía mantener económicamente un sello discográfico del que no podía distribuir los discos.

Después de año y pico sin dar conciertos, la banda ya había fundido el adelanto que le dieron al firmar con Bearsville y tampoco podía mantenerse. Así que decidieron buscar un batería fuese como fuese y encontraron a Mike Clark. No es que fuese una maravilla a las baquetas, pero se había curtido en múltiples bandas locales de Charlottesville y tenía experiencia suficiente para salir del paso. El grupo volvió al circuito de conciertos.

Cuando las relaciones con Warner Brothers quedaron del todo finiquitadas y sin cabos sueltos y Bearsville ya era un sello completamente independiente, Albert Grossman decidió que era el momento de buscar nuevos mercados para sus discos y sus grupos. Así que recopiló una muestra de todos los trabajos de su sello que estaban pendientes de editar, así como de las cintas con las últimas grabaciones de sus bandas, entre las que estaban las de The Deal, que le habían vuelto a impresionar. A ellas unió toda la información que pudo sacar de las revistas especializadas y todas las críticas positivas que encontró. Allí iba la página completa de la revista “Interview”, de Andy Warhol, en la que se leía que “The Deal eran un nuevo grupo dedicado a las más altas armonías y a las más bajas moralidades. La respuesta de la Costa Este al sonido de los Beach Boys”; o el de la revista “Musician”, que les consideraba “una de las mejores 20 bandas del mundo todavía sin contrato discográfico”.

Europa era el destino de todo ésto. Si en los USA no encontraba marketing ni distribución para sus productos discográficos, probaría suerte en el viejo continente, donde seguramente sí encontraría inversores para salvar su sello. Así que reservó plaza en el Concorde para un vuelo trasatlántico de cuatro horas con destino a Londres. Pero a mitad de camino un ataque cardíaco terminó con la vida de Grossman.

Todos los discos y masters quedaron bloqueados legalmente en Bearsville Records y nunca pudieron editarse…

-…y con él murieron nuestras esperanzas. –Haines abrió los brazos al decir ésto, señalando la inevitabilidad del destino- Esta vez la banda se rompió del todo y cada uno emprendimos un camino diferente. Y por si fuera poco, mi novia me dejó también después de cuatro años de relaciones. Seguramente es que yo estaba insoportable, solo vivía para la banda.

– Sin embargo -señaló Dave- yo tengo un disco vuestro…

– Sí. Tienes “Brave New World”. Jody logró convencernos para volver a entrar en los estudios y grabar nuevas canciones. Todo fue muy complicado, el dueño del estudio nos dejó grabar gratis haciéndonos firmar un papel por el que nos comprometíamos a pagarle un porcentaje cuando el disco se editase y se vendiera. –Un sonoro suspiro daba fe de las dificultades de aquel momento- Las grabaciones eran un caos, dependíamos como siempre de los músicos de sesión que estuviesen trabajando allí en aquellos momentos y quisieran ayudarnos con sus instrumentos. Aún así íbamos consiguiendo cosas… incluso Alex Chilton nos hizo los coros de una canción.

– Para cualquier músico con un poco de sensibilidad sería un honor participar en tu trabajo –le sonrió Dave.

– Si tú lo dices… Pero nadie quería editarnos el disco, así que para cumplir el compromiso con el señor aquel tuvimos que editarlo nosotros mismos, sacando las copias que nuestros propios bolsillos podían permitirse pagar. Pero a pesar de que hasta el New York Post nos hizo una buena crítica tuvimos que distribuirlo también nosotros mismos. No pudimos conseguir firmar por ningún sello. A finales del 88 la banda volvió a separarse, exhaustos tanto financiera como emocionalmente, esta vez de forma definitiva… Mike se fue tan corriendo que ni siquiera desmontó la batería del local de ensayo.

The Deal. El final.

Dave Matthews sintió abatirse la tristeza sobre él porque fue en aquella época en la que se conocieron. Mark Roebuck, el otro miembro fundador junto a Haines que quedaba en The Deal, una vez disuelto el grupo comenzó a escribir canciones de manera informal con Dave. Su meteórica carrera tuvo su base en aquellas canciones acústicas que ambos tocaban y que hicieron que Dave Matthews sintiese la necesidad de reunir una banda propia con la que dar salida a todas las canciones que bullían en su cabeza.

El primer trabajo de The Dave Matthews Band se lo proporcionaron Mark y Haines que, convencidos de que nunca iban a poder vivir de la música, ahora curraban de camareros en el vetusto bar “Eastern Standard”…

…50 dólares y todas las copas que se bebiesen durante la noche.

Eso era lo que The Dave Matthews Band cobraban por sus actuaciones todos los martes en el bar.

Haines y Mark nunca se recobraron del todo de los golpes que el destino le dio a su banda. Y a Mark no le ayudaba ver cada semana como la banda de Dave atraía más y más público mientras él permanecía tras la barra, músico frustrado, sintiendo como el verde monstruo de la envidia se adueñaba de su ser. Así que en vez de permanecer allí pensando una y otra vez en el éxito que alguna vez pudo haber tenido, decidió abandonarlo todo y comenzar los estudios para convertirse en Graduado Social, y obtener un trabajo de verdad con el que poder sostener una familia.

Dave, Mark. Cara, cruz.

Quizás Haines debió hacer lo mismo que él, pero en lugar de eso se refugió en los libros filosóficos y religiosos buscando una nueva dirección y significado a su vida. Su espiritualidad, cada vez más intensificada le hizo convertirse en una persona aislada y mesiánica que solo parecía resurgir del abismo cuando se hallaba en compañía de Dave Matthews y otros músicos de Charlottesville como Shannon Worrell, con los que se unía para informales jam-sessions o para servir de ayudante de los técnicos de alguna grabación o ensayo en los estudios de la ciudad, que tantos recuerdos le traían.

Y ahora, en Septiembre de 1.996, se encontraba conversando con Dave Matthews en el descanso de uno de aquellos ensayos…

– … ¿y qué sabes de de Mark? –le preguntó a Haines- Desde que escribió conmigo aquella canción del “Remember Two Things” no he vuelto a tener noticias suyas. Ni siquiera sé si le ha gustado como quedó una vez grabada.

– En realidad no sabía nada de él hasta hace muy poco… ¿sabes, Dave? Yo creo que se apartó de mí porque empezaba a preocuparse demasiado de mi interés en los libros de guía espiritual y de sistemas de pensamiento. Mark siempre fue muy terrenal y me miraba muy mal cuando yo le aseguraba que Dios me hablaba y que me estaba utilizando para preparar grandes cambios en el mundo… Un día se despidió diciéndome que yo estaba influyendo en él más fuertemente de lo que pensaba, y su ego y sus creencias estaban comenzando a depender de mí… Después de años sin hablarnos, lo único que se me ocurrió fue pedirle perdón.

Mark y Haines. La fuerza impulsora.

Dave procuraba que Haines no notase en él la misma mirada que antes había notado en Mark, y se mordía la lengua para no preguntarle sobre esos supuestos cambios. No podía dejar de pensar si no le estaba ocurriendo a él lo mismo que a Mark. Haines era como un virus espiritual que necesitase un huésped para sobrevivir. Había en él algo tormentoso, egotista… pero no se le podía odiar. Era tan purista y perfeccionista que a Dave no le extrañaba que se considerase a sí mismo como Cristo. Y debía reconocer que durante algún tiempo fue una gran influencia en su música. También aprendió de él lo importante que era la comunicación con los demás miembros de la Dave Matthews Band, el único camino para llegar a ser realmente grandes.

– Dave, tu llegarás muy lejos. Desde que te conocí pensé que eras el mejor hombre del mundo. Caminarás con paso seguro por la feroz arena de la popularidad y sabrás llevar la terrible responsabilidad de la fama –Haines le tendió la mano y se la estrecharon- Tú quedarás en la memoria del público… yo ya solo quedo en las manos de Dios.

Cuando Haines se despidió de él con aquellas palabras y se marchó con la mirada perdida, Dave se dijo a sí mismo que aunque Albert Grossman hubiese vivido, The Deal se hubiesen quemado solos. Haines siempre hubiese estado marcado por el exceso. Incluso cuando era tan altruista, hasta el punto de querer borrarse a sí mismo.

De camino a casa, Haines entró en el “By-Pass Market”, una tienda de artículos de caza y pesca, en el que compró una pequeña pistola. Cuando llegó le dijo a Rivet, su compañera actual, que se sentía preparado para descubrir qué se ocultaba al otro lado de la cortina. Se comió una de las albóndigas que ella estaba cocinando y salió diciéndole: “De lo único que uno es responsable en esta vida es de seguir a su corazón”.

Mientras llegaba a la piscina fue metiendo tres balas en los seis huecos de la recámara; una sí, una no, una sí, una no, una sí, una no… como si dejase en manos de Dios la decisión de si ya había llegado su hora.

Aquella noche el guarda de seguridad del bloque de apartamentos encontró su cuerpo sin vida en la caseta de la piscina. Tenía 37 años, y con la misma intensidad con que se había lanzado de cabeza a la música y a las vidas de los demás, se lanzó ahora al olvido.

Hasta el año 2.003 en que se editó “Goodbye September”, no llegaron a los oídos del público de todo el mundo las canciones de The Deal.

Bearsville Records es ahora un potente sello discográfico independiente, liderado por la viuda de Grossman, y desde hace dos años Warner Brothers vuelve a distribuir sus discos. Pero no es solo éso, sino un enorme complejo en el que se encuentra uno de los mejores estudios discográficos del mundo, al que acuden asiduamente buscando calidad, confort y tranquilidad para crear sus discos, grupos como R.E.M., Pretenders… o la propia Dave Matthews Band. Mick Jagger suele celebrar sus fiestas de cumpleaños en el lujoso lago que hay en sus instalaciones.

Dave Matthews ha editado ya 16 discos con su banda. Y es una estrella.

Comentarios

1. El miércoles 31 may 2006 a las 01:10, por JuanMa Replicante :: sitio

No conozco a este tio, pero debe ser un músico muy importante cuando Carrascus ha puesto ocho fotos suyas. Que inculto soy.

2. El miércoles 31 may 2006 a las 01:18, por JL Ambrosio

Coño, ¿todo esto has sacado del comentario que te hice unos días atrás? Pues ya te has tenido que poner a bichear, porque lo de la conexión con Dave Matthews no lo conocía. En fin, chapó.

Y Juanma, vamos a tener que preocuparnos por tu autoestima. Tú no te dejes amilanar por las exhibiciones de José Miguel, que de sobra sabemos que tu cultura musical no desmerece de la suya.

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Introduzco aquí mi anuncio por palabras : ¿me recomienda alguien un sitio donde me hagan unas 1000 copias de un cd ya masterizado? Buen precio y buen trabajo, claro…

(Como nos pongamos todos a poner anuncios, a Juanma le va a dar algo)

3. El miércoles 31 may 2006 a las 11:29, por Vinué :: sitio

¡Las fotos, Daimiel, las fotos! Esselente artículo, Carrascus, aunque no conozca de nada a The Deal (cosa que, por lo expuesto, no me parece extraña). Ambrosius, yo sé que amigos míos han tostao sus cedés en un sitio de la República Checa que al parecer es muy bueno y muy barato, ¿le busco el contacto?

4. El miércoles 31 may 2006 a las 11:38, por Microalgo

Apabullante. Yo también me siento sumamente inculto cuando leo estas cosas, pero la sensación me dura sólo unos segundos. El mundo es demasiado amplio como para conocerlo todo. Creo que Borges, al final de su vida, sólo releía cosas… yo aún no he llegado a ese punto de vejez. Si alguna vez en mi vida alguien nombra delante de mí a The Deal o a la banda de Dave Matthews, sabré de qué están hablando (y le mandaré mentalmente mi agradecimiento al Señor Carrascus). Se lo adelanto ya.

5. El miércoles 31 may 2006 a las 12:21, por Vidal

Ambrosius: en Satélite K prensan barato barato. eso sí, sólo prensan si los asuntos de la SGAE están en regla. si no es así, le recomiendo la república checa, como muy bien dice la Vinuesa

6. El miércoles 31 may 2006 a las 16:40, por JL Ambrosio :: sitio

Vengan esos contactos para la remasterización, pardiez, ahora que ya dejo correo a donde escribir, y gracias sean dadas a los amables caballeros que pasan la información.

Respecto a Carrascus…uh, me temo que el asunto es delicado pues me consta que cuenta con apasionadas y vehementes defensoras por aquí, pero creo que sus artículos cada vez se van pareciendo más a los discos de algún grupo progresivo de los 70, y éste que hoy comentamos seria el equivalente a un triple LP con portada desplegable y posters en su interior. Menos mal que se deja leer con gusto y cuenta cosas interesantes que prácticamente nadie más en este foro sabía. Aún así, antes de que vayamos en aumento, igual va siendo hora de volver al punk. Oi!.
PS1 : No vale venir ahora con su propia versión del “Sandinista”.
PS2 : Otro día recuperaremos el concepto de las “Box Set” y podrá explayarse a gusto.

7. El miércoles 31 may 2006 a las 17:10, por EuLaliA

Pues si JL Ambrosio, cuenta con apasionadas y vehementes defensoras. Pero ademas es que os quejais por puro vicio, porque vamos a ver, de todos los comentarios anteriores lo que se saca sobre el articulo es chapó (tu mismo), esselente, apabullante y gracias por el articulo. ¿Entonces de que coño estamos hablando? Si tu mismo dices que cuenta cosas interesantes que nadie mas sabia y que se lee con gusto ¿a que vienen las quejas? yo es que cada vez os entiendo menos. Cada articulo tendra la extension que tenga que tener y Carrascus los ha hecho muy largos y tambien de una o dos lineas. Y en este blog hay muestra de todo, articulos muy largos y muy buenos y articulos muy cortos malisimos.¿No sois los tios los que decis eso de que el tamaño no importa sino la calidad? Es que sigo din dar credito vaya. ¿De que se trata de darle palos al muñeco a ver cuanto aguanta? Yo tampoco sabia quienes eran estos The Deal ni en mi vida habia oido hablar de ellos, pero la historia me ha parecido buenisima y contada muy bien, en plan pelicula. Joooo….¿Se puede tener mas mala suerte que esta gente? Y mira, ya se de otro que tambien se murio de un ataque al corazon en un avion, antes nada mas que sabia que le habia pasado a Vazquez Montalban, uno de mis escritores favoritos por cierto.

8. El miércoles 31 may 2006 a las 18:38, por carrascus

Mmm… estoooo… D. Ambrosio, no leí ninguna queja suya sobre la extensión del post de “La Sevilla mariana”, que venía a ser más o menos como éste. Es más, recuerdo que me dijo usted que había sido con diferencia el más largo de la historia del Replicante, y que aunque no creía que tuviese muchos comentarios pero había valido la pena… Espero que aquello no lo dijese solo porque usted era uno de los invitados a participar en la redacción de aquel post.

Respecto al comentario de JuanMa… ya ves, yo pensaba que tú ibas a ser uno de los que más apreciase este post. Pensaba que te interesaría saber donde estaban las raices musicales de Dave Matthews, que me consta que es uno de tus músicos favoritos… Pero ya veo que no, que lo más llamativo para tí ha sido la cantidad de fotos de ese músico tan importante… que de paso te diré que no han sido ocho, sino siete… porque en una de ellas no sale él… jejeje…

En fin… una cosa antes de terminar. Yo tengo buenas espaldas para aguantarlo todo, pero no volqueis ahora vuestra bilis sobre Lali, porque en su comentario lo único que ha hecho es pediros un poco de coherencia… cosa a la que yo también me sumo, por supuesto.

9. El miércoles 31 may 2006 a las 19:54, por JuanMa Replicante :: sitio

Lo mio era coña, que conste :)

10. El miércoles 31 may 2006 a las 20:03, por JuanMa Replicante :: sitio

…me gustaría invitar a Lali a sumarse a la reunión replicantera del día de mi santo pero temo que me apuñale por la espalda o algo peor…

11. El jueves 1 junio 2006 a las 10:19, por JL Ambrosio :: sitio

Yo solo digo que lo bueno si breve…de eso me quejo.
Carrascus tiene ya muchas millas de crítica leídas (de cine, de discos, de libros) y sabe a lo que me refiero. Es como cuando te dicen “le ha faltado sólo un detalle para ser magistral” y se te enrollan con ese detalle, dejando aparte todo lo mucho bueno. Igual quedaría más claro si te ponemos algun tipo de puntuación, para que quede claro que en conjunto nos ha parecido muy bien. De hecho, mi primer post sólo tenía elogios, pero en el segundo me pareció obligado, como amigo, como lector, a decirte que echaba en falta un poco más de autoedición (vamos, dejarte fuera algunos párrafos y fotos). No veo la incoherencia en mi parte. Y no te preocupes, Lali puede seguir dandole todos los palos al muñeco que crea necesarios. Después de todo, manos blancas no ofenden. Ni apuñalan, Juanma.

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Nota : En el polígono PISA cobran 0,87 euros por CD: impreso, con caja, cover e inlay. Supongo que después de todo no hará falta ir hasta el Danubio, ni hace falta montar un sello ni nada, total, es para distribución particular… Muchas gracias, una vez más, a Pablo y Vidal.

12. El jueves 1 junio 2006 a las 10:21, por JL Ambrosio :: sitio

Ah, un detalle.
La referencia de Carrascus a mi falta de quejas sobre la Sevilla Mariana no estaría mal si no fuera porque en privado ya le manifesté que me parecía todo muy excesivo. Tomo nota del golpe bajo.

13. El jueves 1 junio 2006 a las 12:55, por carrascus

Golpe bajo…? Yo no lo veo así, querido amigo… a mí me da la impresión, fíjate tú, que soy yo quien está recibiendo todos los golpes bajos… y cuando los devuelvo se me dice que soy un cascarrabias. Los demás no, los demás son todos unos tíos enrollaos y llenos de buen humor que solo tratan de darle vidilla al blog.

Con aquello de que todo era excesivo pensaba yo que te referías a lo que sobrevino con aquel post, y no a la longitud del mismo. Dispensa si entendí mal. De todos modos, con respecto a eso de la autoedición, debo decirte que tenía material como para escribir cuatro veces lo que escribí en este post, y unas veintitantas fotos… o sea que… díme que es lo que consideras que sobra del post y lo tendré en cuenta a la hora de redactar los siguientes (te lo juro).

Además, ten en cuenta que uno es un humilde colaborador de un blog y no un escritor que tenga que andar cuidando a tope su estilo, o incluso que sepa hacerlo. Un weblog es un lugar subjetivo, total y maravillosamente parcial. Y yo solo soy un amante de la música y de los hechos que la han rodeado a lo largo de los años, que solo pretende contar algunos de ellos, sin pretender ser objetivo, ni predicar falsas objetividades, ni atenerse a los cánones que marca el estilo de cualquier medio informativo establecido como tal. No tengo ninguna clase de careta, escribo lo que me apetece, y de la forma en que me apetece… vosotros teneis libertad de no leerlo. Y además teneis completa libertad para exponer lo que queráis en los comentarios… pero es que tanta queja infundada, siempre sobre lo mismo, ya empieza a oler un taco.

He vuelto a entrar al trapo y de verdad que no quería.

Y lo de las puntuaciones no creo que sea necesario, basta con escribir fundadas razones a las críticas y ser coherente. Y todo eso dejando constar que precisamente tú no eres de los peorcitos en eso.

14. El jueves 1 junio 2006 a las 15:34, por JL Ambrosio :: sitio

Pues sigamos con el trapo, total, si no fuera por esto no llegaríamos a los cinco comentarios en cada post.
El problema es que no hay problema, es decir, que no se sabe de qué nos quejamos, como dijo Eulalia.
El contexto está muy claro: no estamos sujetos a ningún código que nos diga cómo hay que escribir o leer en el Replicante. Tú escribes por gusto, nosotros leemos por gusto. Si alguno no estuviera conforme, la puerta está a un click de distancia. Así que se deduce que a tí te gusta dedicarle tu tiempo a los artículos, y a nosotros a leerlo (mucho menos tiempo que tú a escribirlos, ciertamente).
Por si alguno no lo tenía claro.

Yo sólo te he dicho el detalle que no me gustaba en el artículo (aunque no me he extendido mucho porque es sólo mi opiniòn, los comentaristas no estamos aquí para sentar cátedra), dejando claro por adelantado que me merecía un “chapó”. Si ahora eso es un golpe bajo, mejor me callo la próxima. Igual es que me toca a mí llevarme los bofetones sueltos. Bueno, pues mejor que sea yo, que no me voy a pelear contigo por eso.

Un detalle estadístico : la media de comentarios en los últimos artículos está por encima de los 20. ¿Vamos a tener que seguir discutiendo el Carrascus y yo para llegar a esa cifra?
Venga, echad una manita

15. El jueves 1 junio 2006 a las 15:44, por EuLaliA

Jooooo…….por fin diste en el clavo Ambrosio, no se sabe por que os quejais. Chapó para ti tambien. Aunque no entendiste o yo no me supe explicar que sera lo mas seguro lo de los palos al muñeco, que no soy yo quien los doy sino que se los estais dando a Carrascus.

Y a ver Juanma. Yo no apuiñalo a nadie por la espalda, yo lo hago todo por derecho y por la cara (por si no te habias dado cuenta todavia). Mas bien soy yo quien tiene que tener miedo de ti, de que seas tu quien me apuñale a mi por la espalda o algo peor y luego intentes escaparte diciendo que es que estabas de coña. Es mas de tu estilo.

16. El jueves 1 junio 2006 a las 20:38, por carrascus

Bueno, pues más o menos ya nos vamos poniendo todos de acuerdo. En cuanto Lali y Juanma se den un beso (aunque sea mirando para otro lado) aquí todos contentos y punto final.

No te tomes la parte por el todo, Ambrosio, que yo no he dicho que tu crítica fuese un golpe bajo, me refería a los cucharazos en general que me están cayendo.

Precisamente tú no eres el que tiene que callarse, porque ya te dije una vez lo que eran tus comentarios para este blog (aquello de la sal y eso…). Lo que pasa es que esta vez pa mí que no has estado acertado en la obervación sobre la longitud, porque una crítica no es decir: “Quillo, que el post muy bien, pero hubiese estado mejor si hubiese sido más corto”; sino: “Quillo, que el post está muy bien, pero le sobraba ésto, éso y aquello, así que si te lo hubieses ahorrado hubiese estado mejón todavía”. Un poquito de fundamento, como decía el Arguiñano…

Que yo sepa, no me he ofuscado con un solo detalle; era la historia de toda una vida, y me apetecía contarla así en flashbacks, pero estoy abierto a que me digais qué era lo que sobraba en ella o qué se hubiese podido contar de forma más corta.

Y con las fotos teneis una perra que no termino de entender. Ya expliqué que, aparte de para aportar cosas al artículo, también están para cortar el rollo visual que sería ver tanta letra seguida y que el artículo te entre por la vista y te apetezca más leerlo. Vuelvo a remitirte a mis consideraciones anteriores de “un tocho sobre Eurovisión que no interesaría a nadie sino fuese por la curiosidad que le pica al ver esos polis a caballo”. ¿Qué más da que haya cuatro que ocho fotos? Mucho menos apetecible y rollo parece a simple vista un artículo sin fotos que con fotos… no sé si los demás estareis de acuerdo. Decid algo todos…

Mañana subiré otro que ya tengo casi escrito… muuuuucho más corto…

17. El jueves 1 junio 2006 a las 21:50, por JuanMa Replicante

Buen relato si señor. Me ha llevado un rato leerlo entero pero no conocia la conexión entre él y D. Matthews. Desde luego al Matthews le ha ido bastante mejor.

18. El viernes 2 junio 2006 a las 12:49, por JL Ambrosio :: sitio

Aunque ya habemus artículo nuevo, voy a hacer dos contraréplicas más, ome:

1) Carrascus dixit: “una crítica no es decir: “Quillo, que el post muy bien, pero hubiese estado mejor si hubiese sido más corto”; sino: “Quillo, que el post está muy bien, pero le sobraba ésto, éso y aquello, así que si te lo hubieses ahorrado hubiese estado mejón todavía”.
Y yo digo que igual es que me he pasado de prudente, porque si entro a decirte que no me gusta esto y esto y esto, lo lógico es que me respondieras que cada uno tiene sus gustos, y no los míos no van a ser mejores que los de Carrascus.
De todas formas, ahora que están terminando los comentarios a este post, confieso que lo que no me ha gustado ha sido la dramatización de la historia. Los hechos ya eran bastante contundentes como para imaginarnos las conversaciones entre Matthews y Haines o lo que pasaba por la cabeza de cada uno, como si esto fuera la peli esa de “Last Days”. Pero, y le doy la razón a mi psicóloga, en el fondo es que me gustan más las cosas deshumanizadas y me repugna que Carrascus le haya puesto cara y voz a los personajes en vez de dejarlos tan sólo como nombres, igual que si fuera una enciclopedia. Así que posiblemente sea punto para Carrascus: set, bola y partido.

JuanMa : ¿Hasta ahora no te habías leído el post? ¿Y los comentarios anteriores?. A ver, le dejo la voz a Eulalia, que sabrá valorar mejor los hechos….

19. El viernes 2 junio 2006 a las 16:08, por EuLaliA

Nada Ambrosio, si como ha dicho Carrascus algunas veces hay cosas que se comentan solas. A mi si que me ha gustado lo de ponerle cara y voz a los personajes. Se leia como una novela y la parte final esa todavia me pone los pelos de punta de pensar en ese pobre hombre camino de la piscina con las balas, una si, una no, una si, una no……..¿no me digas que no es brillante?

20. El viernes 2 junio 2006 a las 20:48, por JuanMa Replicante

Estimado Ambrosio, no creo que de mis comentarios anteriores (2, 9 y 10) se deduzca que he leido el post. Si los repasa observará que en ellos solo hice alusión al número de fotos y a la posible reunión del día de mi santo (de la que creo desistiré en favor de una papa solitaria).
La historía es muy interesante y brillante el final, digno de CSI Las Vegas. ¿No os imagináis a Grissom recogiendo pruebas junto a la piscina?