Atrapado por el blues de Memphis
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50 – Young blood

(Escrito originalmente por Carrascus, el domingo 30 abril 2006 a las 18:27)

No tenía previsto este post. Pero ayer, de camino a Utrera para asistir al concierto de Sid Griffin escuché en la radio una noticia sobre Keith Richards.

El guitarrista de los Rolling siempre ha sido carne de leyenda urbana. Y estoy convencido de que con los años, lo que le ha ocurrido ahora terminará tergiversándose de tal forma que algún día, en el futuro, será una historia apócrifa.

Todos sabéis que los Rolling Stones están de gira. Una gira mundial que muy pronto les traerá a España (incluso a Andalucía, a El Ejido), y que hace pocos días también les ha llevado a Oceanía. Hacía muy poco que habían terminado de tocar en Nueva Zelanda, y los dos guitarristas, Ron Wood y Keith Richards, estaban tomándose unos días de vacaciones en las Islas Fiji.

Los dos hace un par de meses en el concierto de Chicago (foto de L. A. Waisman para “Mojo”)

Uno, cuando ya tiene una cierta edad, como son 62 años, debería dejar de hacer tonterías como subirse a un cocotero, porque lo más normal es que te caigas y te hagas mucho daño.

Y eso es lo que le ocurrió el viernes a nuestro amigo Keith. Que en vez de lograr un coco fresco, lo que ha conseguido es una conmoción cerebral y ha tenido que ser hospitalizado de urgencia, aunque no ha requerido cirugía y se está recuperando bien.

¿Cómo nace una historia apócrifa?

Tomemos, ¿para qué ir más lejos?, al propio Keith Richards. Un tipo del que están bien documentados sus periodos de abuso de drogas y sus ocasionales esfuerzos por combatir dicho hábito. Estos esfuerzos iban desde pasar el “mono” como buenamente podía, hasta someterse a la medicina convencional, pasando por los intentos de acabar con su adicción a través de controvertidas curas experimentales. Los resultados siempre eran los mismos, o abandonaba el programa antes de terminar, o lo conseguía para volver a sucumbir poco tiempo después.

Pero un grupo como los Rolling Stones, con la cantidad de dinero que hace mover, tiene que ser una máquina perfectamente engrasada cuando está de gira, y no serían lo mismo sin un Keith Richards a pleno rendimiento, y muchas veces sus excesos han puesto en peligro el negocio. Tal fue la situación, por ejemplo, durante la gira europea de 1973, en la que Keith necesitó un remedio urgente a su adicción a la heroína y tuvo que someterse a tratamiento en Suiza.

Y alguien con su poder adquisitivo ¿por qué iba a tener que someterse a varios días de dolor, sudor y lágrimas luchando otra vez contra la mordida del mono o pasar varias semanas en un programa de desintoxicación para terminar tanto con el hábito físico como con la dependencia psicológica, cuando puede pagarse algo más rápido y efectivo?

Probablemente en Suiza Keith Richards lo que hizo fue someterse a una sesión de hemodiálisis. ¿Qué es eso, preguntáis…? Bien, aquí puedo lucirme, ese es mi campo. Es un proceso por el que se va sacando la sangre de un paciente mediante una bomba, para enviarla a un compartimiento al que también se hace llegar un líquido estéril que está separado de la sangre por una membrana semipermeable sobre la que actúan una serie de presiones. Esto hace que las sustancias tóxicas que hay en el torrente sanguíneo, que normalmente son eliminadas por los riñones, se difundan fuera de la sangre hacia el líquido de diálisis a través de la membrana, y con él vayan a parar directamente a la alcantarilla más próxima. Lo normal es que este tratamiento sea para enfermos crónicos, pero también puede usarse para alguna urgencia o tratamiento ocasional.

Lógicamente, la desaparición de una mega-estrella durante dos o tres días en mitad de una gira mundial lleva a la prensa a hacer preguntas, sobre todo cuando ésta aparece fresca como una rosa de entre la niebla, y tanto ella como su entorno son reacios a contar la verdad de lo ocurrido. Y tanto y tanto preguntaron que Keith Richards, totalmente harto y aburrido de contestar siempre lo mismo, en plan de chiste o guiado por su propio desconocimiento, le soltó una vez a un periodista que había ido a Suiza a cambiarse la sangre.

Ya tenía su notición. Sin importarle que un procedimiento de esa clase sea médicamente cuestionable en términos tanto de seguridad como de eficacia (y desde ahora espero un comentario del Profesor Franz alumbrándonos un poco más); sin importarle que no hubiese evidencia alguna de tal hecho más que la palabra de Keith haciendo una tan improbable comparación del cuerpo humano con un automóvil al que se le cambia el aceite… lo publicó.

Y ya tenéis desde ahí una de las más famosas leyendas urbanas del rock de todos los tiempos: “Keith Richards, el guitarrista de los Rolling Stones, combate su adicción a la heroína haciendo que en una clínica de Suiza le reemplacen toda su sangre, cambiándole la suya por otra cantidad igual de sangre nueva y limpia”.

Comentarios

1. El domingo 30 abril 2006 a las 18:41, por lanavajaenelojo :: sitio

Pero qué descerebre. Por cierto, que hace unos años fui a un concierto de los Rolling y fue buenísimo. Os lo recomiendo a los que podáis acercaros.

2. El domingo 30 abril 2006 a las 23:04, por JL Ambrosio

¡Mi héroe!
Llevo años coleccionando historias, entrevistas y críticas de todo lo que hace Kiz Richars, preferentemente si Jagger (una perniciosa influencia, todo hay que decirlo) no está cerca. Y mi única pena es que nadie conozca ninguna historia de cuando estuvo en Sevilla en septiembre del 91 (en una serie de conciertos petulantemente titulados “Leyendas de la Guitarra”, donde cantó un tema de los Rolling (“Connection”) acompañó a Bob Dylan (“Shate Rattle Rock”), y cantó alguna más.

3. El lunes 1 may 2006 a las 07:10, por carrascus

¿Y quien le ha dicho a usted que nadie conociese ninguna historia de cuando estuvo en Sevilla…? Bueno, no se me emocione porque son un poco cutres, pero venga, vaya apuntando.

No sé si fue el día de su concierto o el siguiente, Kiz salió desde el Hotel Colón donde se alojaba para una fugaz visita por Sevilla. Salió andando, en un tranquilo paseo, al que le acompañaron algunos periodistas que rondaban por allí. Aunque tuvieron que hacerlo desde lejos y sin dar mucho el cante porque Kiz llevaba dos o tres guardaespaldas. Bajaron por San Eloy, el Duque y se metieron por la calle Sierpes. Allí Kiz entró en una tienda que hay en la que venden artículos de joyería y toda clase de parafernalia recordativa de la ciudad, pero de buena calidad, no la tópica flamenca y el torito. Estuvo un rato, con los periodistas observando desde fuera porque los guardaespaldas estaban en la puerta controlando. Cuando ya por fin compró una cosa y salió entró Jorge Molina, al que usted conocerá como yo porque tenemos algunos amigos comunes, y que escribía en El Correo. Le preguntó al señor que atendía en la tienda qué le había comprado ese señor que acababa de salir. Le dijo que había comprado una navaja con la empuñadura de plata, muy cara y muy bonita.

El empleado, al ver a toda aquella gente interesada, preguntó a su vez: “Oiga, ¿y ese tío tan feo es famoso o algo…?” “Pues sí, muchísimo”, le contestó Jorge. “Es un músico muy famoso”. “¿Sí? ¿Y quien es, como se llama?”. “Pues es, ni más ni menos que Kiz Richards”.

El otro puso cara de poker durante unos segundos, hasta que al fin algo se iluminó en su cerebro… “Aaaaah, Kiz Richards… claroooo!!!! El nota que perdió lo de Eurovisión con la Massiel…!!!”

Tambien puedo decirle que asistí a la rueda de prensa anterior a su concierto, sobre todo por verle a él y a Bob Dylan. Bob no asistió, pero Kiz sí, acompañado por algunas más de las estrellas que ese día participaban. Pero eran todas invisibles. Todas las preguntas que hacíamos se sucedían una tras otra para Kiz. Hasta que éste dijo: “Por favor, señores… van a hacer que me vaya y les deje aquí. Tengan la cortesía de preguntar también algo a los demás ocupantes de la mesa. Desde este momento no contestaré nada más durante un rato…” Y así lo hizo.

Como ve… no son gran cosa, pero espero que sirvan para su anecdotario.

4. El lunes 1 may 2006 a las 11:56, por Vinué

Pues como esto va de ida y vuelta, me ha recordado usted, Sor Carrascus, otra historia apócrifa (o apógrifa) de Kiz Richards, a ver si esta tarde la cuelgo en todoarroz y sus la cuento… Qué tío, el Kiz.

5. El lunes 1 may 2006 a las 22:16, por Abraham :: sitio

La versión que a mi me llegó de la leyenda urbana, era que el cambio de sangre lo hacian juntos, los rollin al completo. Que quedaban cada 3 años en Suiza todos y aprovechaban para hacerse también un poco de chapa y pintura. Como si les hicieran descuento de grupo. Como si les hiciera falta el descuento, por otra parte. Gracias por la revelación, Carrascus. Esta es de la cosas que te hacen quedar bien en ese tipo de conversaciones acerca de drogatas famosos…

6. El lunes 1 may 2006 a las 23:22, por carrascus

Coño, D. Abraham, a usted se la han contado con bonus. Espero que siga derramando un poco de arroz por este blog en adelante.

Y para D. Ambrosio, que es todo un completista de Kiz Richards, he mirado en mi base de datos y, además de las dos canciones que cita, Kiz también tocó en Sevilla estas otras tres: “Goin’ down”, “Something else” y “I can’t turn you loose”, esta última con Robert Cray, Jack Bruce y toda la peña, como apoteósico fin de fiesta.

7. El martes 2 may 2006 a las 12:12, por JL Ambrosio

Bueno, acuso recibo del “track list” de Richards en “Leyendas de la Guitarra”, obrigado, Carrascus.
Respecto de la anécdota de la calle Sierpes, estaba alojada en algún lugar del fondo de la memoria. De hecho, recuerdo la inolvidable velada (en la azotea de un común amigo, hoy en la redacción cultural del Diario de Sevilla) que nos contó Jorge Molina (hoy trabajando para la misma gran empresa que menda), pero como no se trataba de algo que él hubiera dicho o hecho, pues ya digo, la había archivado al fondo.

Por cierto, la segunda foto que ha colocado en el post me ha traído a la mente aquella descripción del rostro de Kiz que venía en un Q, donde lo comparaban (por las arrugas) con el escroto de una tortuga.

Dicho lo cual, es una pena que Kiz no aparezca en la segunda (y tercera, ya que se están rodando las dos a la vez) parte de Piratas del Caribe, debido a que hubiera tenido que cancelar la gira de los Stones. Johnny Deep ha dicho por activa y por pasiva que su nominada interpretación (posiblemente lo único salvable de la primera parte, aparte de K Knightley) está directamente inspirada en Keith.

8. El martes 2 may 2006 a las 12:34, por Vinué :: sitio

¿Al final no sale? Pardiez. Con la ilusión que me hacía…

9. El martes 2 may 2006 a las 13:35, por Profesor Franz

Hola, que ya he vuelto. Y mi opinión es que si a un heroinómano le sacan del cuerpo toda la sangre cargadita de drogaína y se la sustituyen por sangre limpia y fresca lo único que se conseguiría es provocarle un mono de campeonato. O sea que alguna otra cosa más sí que le harían en Suiza al bueno de Keith para que volviera menos feo.

10. El martes 2 may 2006 a las 18:53, por EuLaliA

Jo! voy a tener que dejar de irme de minivacaciones porque cada vez que vengo me tengo que encerrar en mi cuarto durante un monton de tiempo para ponerme al dia de todo loq ue escribis. Pero vale la pena, sigo aprendiendo mucho contigo Carrascus, y encima me rio a mas no poder. Una cosa que no entiendo es eso que dices de que la hemodialisis es tu campo, vamo a vé ¿tu no eres periodista? No es por mentar la bicha, pero espero que no estes enfermito tu de eso ¿no?

11. El martes 2 may 2006 a las 20:17, por JL Ambrosio

¿Carrascus periodista?
¿Y a cuento de qué viene ese insulto? ¿Ya perdemos las formas?

12. El martes 2 may 2006 a las 20:48, por Sèrilan

Jajajajaja…don Ambrosio siempre tan ocurrente..

13. El martes 2 may 2006 a las 21:26, por JL Ambrosio

Releo mi comentario anterior y creo que debido a las prisas por terminarlo (¡que los comercios y supermercados cierran a las nueve!) ha quedado muy secante y casi despectivo, y no era esa la idea.

Más bien, lo que mi menda quería indicar es que, aunque Carrascus ha colaborado extensamente con distintos medios de comunicación versando casi siempre de música, no es periodista al uso. Es decir, no es esa su profesión, y posiblemente él coincidirá conmigo en añadir “afortunadamente”. Ya hemos podido comprobar en amigos cercanos que el periodismo musical profesional tiene curiosos efectos secundarios, al menos en España (con unas cuantas honrosas excepciones). Posiblemente ese es el motivo de que sus textos aquí sigan siendo bastante divertidos, aunque desde ciertos sectores le acusen de poco riguroso. “So what”, que diría Miles Davis.

Cambio de tema para hacer una petición a Mr C, aprovechando la coba que le he largado unos cuantos renglones más arriba. En los tres establecimientos por los que me he pasado entre el anterior comentario y éste he podido comprobar que una desagradable epidemia se expande por las emisoras de radio e hilos musicales al uso, a base de rotación intensiva de los cada vez más cansinos “La Oreja de Van Gogh”. Lo cual me recuerda que este grupo le birló el nombre a un excelente programa de radio sevillano, sobre cuyo principal responsable (también sevillano) quisiera ver algún día en el Replicante algún artículo. Más que nada por revindicar su idea de la música como artefacto. Seguro que Carrascus nos dará el gustazo un día de estos…

14. El miércoles 3 may 2006 a las 00:32, por carrascus

Vaya, Lali, ni las marquesas tienen tantas vacaciones como tú. No te preocupes, no padezco insuficiencia renal, lo de que la hemodiálisis es mi campo lo decía porque hace ya 25 años que me dedico a la electromedicina en la especialidad de diálisis; lo que normalmente llamais “riñones artificiales”. Y no, no soy médico. No me ocupo de los pacientes, me ocupo de las máquinas de hemodiálisis.

Y claro, no soy tampoco periodista. Aparte de que periodista es una palabra muy gorda aunque ahora pueda usarla cualquiera, yo nunca osaría aplicarmela a mí, sobre todo porque, como ya apunta Ambrosio en el comentario anterior, aunque haya recalado en prensa escrita, radio y televisión, siempre lo he hecho a través de la música. Nunca he buscado trabajar en medios informativos porque eso es lo que me atrajese, sino porque eran el vehículo (como lo es también este blog) para dedicarme a mi hobby musical y pasarlo bien con él.

Oye, Ambrosio, es buena idea lo de “La Oreja de Van Gogh”. Además será una excusa perfecta para buscar a Antonio y volver a contactar con él después de varios años. Le propondré que escriba algo sobre su programa y su forma de entender la música, y de entradilla contaré como nos conocimos él y yo…. que también es toda una historia con tintes apócrifos, pero totalmente real. Prometido.

Por cierto, los sectores de “poco riguroso” se circunscriben solamente al Profe Franz. Pero lo nuestro es una relación de amor (mucho)/odio (poco) que quizás se cimente también en la típica aversión entre técnicos y médicos. Ya sabeis, los médicos siempre culpan de sus incapacidades a mis maquinillas.

15. El miércoles 3 may 2006 a las 11:36, por Profesor Franz

Nuevo error: los médicos aman las máquinas, cuanto más caras y con más lucecitas mejor; y a quien le echan a culpa siempre es a los enfermos, que se empeñan en no curarse pese a estar perfectamente diagnósticados y recetados. Que son todos unos flojos y lo que no quieren es trabajar. Los enfermos, por supuesto.

16. El miércoles 3 may 2006 a las 11:49, por JL Ambrosio

¿De cuándo has “recalado” tú en Televisión?
¿Algún papel de extra en “Arrayán”?

17. El miércoles 3 may 2006 a las 12:01, por carrascus

Hombre, D. Ambrosio, ¿no recuerda usted el “Duduá” de Canal Sur?

No estaba nunca delante de la cámara, pero era el que redactaba las respuestas a las cartas de los televidentes.

18. El miércoles 3 may 2006 a las 14:06, por JL Ambrosio

Hostias, le ruego me disculpe, pues con tantos colegas pasando por el programa (presentadores, guionistas, producción, maquillaje, director artístico) se me había pasado lo de su participación. La verdad es que aquel año no me dejé ver mucho por la Pañoleta…

19. El jueves 4 may 2006 a las 23:26, por JuanMa Replicante :: sitio

Seguramente las cosas en Canal Sur irian mejor con nuestro Carrascus dentro, en vez de la fauna habitual, lease Juanesymedios, Maríasjimenez, Arrayanes y demás perlas en las que se gastan nuestras perras los adláteres del casicaudillo Chaves.