Atrapado por el blues de Memphis
Si no te gustan estos colores, recarga la página; gracias.
48 – Me colé en una fiesta


(Escrito originalmente por Carrascus, el viernes 21 abril 2006 a las 15:34)

No hace mucho os conté el final de los Beatles. Hoy os quiero contar el principio. No os preocupéis, ya sé que todos conocéis las historias sobre sus viajes a Alemania, sus conciertos en The Cavern, la cinta que les rechazó la casa de discos… No voy a redundar sobre todo eso, sino que voy a remontarme a la verdadera génesis de la banda. Todo comenzó en una fiesta juvenil, en el patio trasero de una iglesia de Liverpool; era el día 6 de julio de 1.957.

Seis chavales de Quarry Bank High se habían unido unos meses antes para formar un grupo musical. En aquellos tiempos toda Inglaterra estaba poseída por la fiebre del skiffle, que era un estilo musical practicado no solo con instrumentos baratos, sino también con otros añadidos como tablas de lavar o cajas de té, que estaba a medio camino del jazz y el R&B. Y ésta era la clase de música que tocaban también estos chicos, que en honor al barrio del que provenían se hacían llamar THE QUARRYMEN. El líder indiscutible era un adolescente de 16 años que se plantaba en medio, cantando por el único micrófono que tenían, mientras sus cinco amigos le respaldaban con sus instrumentos. JOHN LENNON dominaba el escenario con sus interpretaciones de “Cumberland Gap” del ya famoso Lonnie Donegan, o la tradicional canción de folk “Maggie Mae” (que muchos años después rescatase con los Beatles). En realidad John no se sabía bien las letras de las canciones, no podía permitirse comprar discos, solo escucharlos en la radio y en casa de amigos; se aprendía los estribillos y el resto lo iba improvisando. Aún así, era bueno en lo que hacía; para todos los ojos primerizos que les miraban, él tenía la pinta de un gran cantante solista, era el miembro sobresaliente del grupo, el resto solo estaba para acompañarle. Lo podéis apreciar en esta foto tomada en la fiesta que os decía anteriormente.

El chico de la izquierda es ERIC GRIFFITHS, guitarrista de los Quarrymen y, como Lennon, miembro del club juvenil de la iglesia, lo que les facilitó el poder tocar en esta fiesta. Ambos estaban tomando clases de guitarra en el mismo sitio y John le metió en la banda porque Eric tenía guitarra propia. Esa tarde el grupo compartía escenario con la flor y nata artística del barrio: el artista de circo retirado y su elefante blanco, la Banda de Caballeros Voluntarios y el equipo de perros policía de Liverpool, que pese a su ferocidad retrocedían asustados ante el despliegue de imaginación de los participantes en el concurso de trajes de fantasía. No era de extrañar, por tanto, que los Quarrymen fuesen lo más interesante para todos aquellos adolescentes, y tuviesen que improvisar otros dos conciertos en el atrio de la iglesia robándole la audiencia a las atracciones que se desarrollaban en el escenario principal.

El siguiente en la foto es COLIN HANTON, batería en los pocos ratos libres que le dejaban la escuela y su trabajo de tapicero. A pesar de ser el mayor, era el que más nervioso se ponía en las actuaciones, sobre todo en la de esta tarde, en que abundarían los adultos. Hasta ahora solo habían tocado en un puñado de fiestas juveniles y competiciones de skiffle.


Bautismo de John en el escenario. 22 de junio, primer concierto, en la calle Roseberry

Si seguimos mirando la primera foto, por detrás del hombro de John aparece ROD DAVIS, un admirador de los músicos de jazz que tocaba el banjo en los Quarrymen. Como no podían permitirse más de un micro, tenían que tocar todo lo fuerte que podían, eso hacía que John (el más feroz de todos) a menudo rompiese alguna cuerda de su guitarra, por lo que tocaba el banjo de Rod mientras éste le ponía una cuerda nueva a tiempo para la siguiente canción. Un chaval corto de vista pero efectivo.

Al otro de lado de John está PETE SHOTTON, su amigo íntimo y confidente. Tocaba la tabla de lavar, aunque en realidad solo lo hacía por su amistad con John y no disfrutaba en la banda, así que les dejó poco después de la fiesta. A Lennon no le vino mal el abandono porque pensaba pedirle que les dejase, al fin y al cabo su contribución al grupo apenas era más de intendencia que musical; pero cuando Pete se lo dijo le estrelló la tabla de lavar en la cabeza para que “no se sintiese mal” y pensase que no era una expulsión, sino una dimisión real. Por cierto, Los Quarrymen tocaron en esta fiesta porque la organizaba la madre de Pete.

El sexto miembro del grupo es LEN GARRY, el bajista, por llamarlo de alguna forma, porque su instrumento consistía en un palo de escoba unido a una caja de té que actuaba como cámara de resonancia para la única cuerda tensada entre ella y el otro extremo del palo. Len era el único que no iba a la misma escuela de Quarry que los otros, sino que estudiaba en el Instituto, en Liverpool, y vino a esta fiesta acompañado de dos de sus compañeros de clase; uno de ellos era también íntimo de John Lennon, se llamaba Ivan Vaugham y ya le había hablado antes del chico que le acompañaba, un quinceañero regordete que sabía tocar la guitarra, y que se llamaba PAUL McCARTNEY.

Se lo presentó a John en uno de los descansos, mientras tomaban unos cafés y refrescos (a los que disimuladamente habían echado unos chorritos de ginebra mientras no miraban los mayores ni el cura) en el patio de atrás, en el pequeño y fresquito cementerio que tenía la vieja iglesia de Saint Peter. Lennon andaba un poco picado por lo bien que le hablaba Ivan de la forma en que McCartney tocaba la guitarra, por lo que al principio la atmósfera entre ellos fue un poco fría; John se sentía un poco amenazado en su papel de líder. Pero los “refrescos” le habían puesto algo eufórico y le tendió a Paul su guitarra para que le demostrase esas virtudes que Ivan tanto alababa. Quizás esperaba que no fuese para tanto, pero allí, sentado sobre la lápida de una tal Eleanor Rigby, quedó impresionado de cómo Paul interpretaba “Long Tall Sally” (la canción favorita de John) con aquel dominio de la voz y la guitarra, a pesar de ser zurdo y tener que tocarla al revés. Fue el principio de una hermosa y fructífera amistad.

Dos semanas después John Lennon invitaba a Paul McCartney a unirse a su banda reemplazando a Rod Davis, que ya se había cansado del banjo y ahora quería aprender a tocar la batería.


Ya con McCartney (segundo por la izqda.)

Con el tiempo la banda fue cambiando de miembros y tres años después cambiaron su nombre a The Silver Beatles y posteriormente a THE BEATLES. En 1962 ya hacía tiempo que George Harrison estaba con ellos (sustituyó a Eric en los Quarrymen), y no tenían batería para el viaje a Hamburgo que les habían ofrecido, así que John recurrió a su viejo amigo Rod Davis, que rehusó el ofrecimiento por lo que las baquetas las tomó en su lugar Ringo. El resto es conocido por todos.

Hablando de Rod Davis; cuando iba a sus actuaciones con los Quarrymen solía llevar con él a su vecinillo, un chavalín llamado Peter Radcliffe, que disfrutaba oyéndoles tocar pero al que Dios no llamó para la música. Es ese pequeñito que asoma de perfil a la derecha de la foto entre otros dos chavales algo mayores. No tiene mayor interés para nuestra historia, pero con el tiempo se casó y tuvo una hija, Paula Radcliffe, que es la actual record-woman y campeona del mundo de maratón. Entre la audiencia de la fiesta estaba también, aunque no aparece en la foto, Bob Molyneux, que grabó la actuación de los Quarrymen en su magnetófono de bobina y, aunque accidentalmente borró poco después algunas de las 12 canciones que interpretaron, muchos años después, en 1994, consiguió en una subasta la cantidad de 78.500 libras (casi 120.000 euros, unos 20 millones de pelas) que le pagó EMI Records, convirtiendo así la cinta en la mejor pagada de la historia de la subastas. Y otro amigo de la banda que también estuvo en la fiesta pero que tampoco sale en la foto (obviamente) fue el que la tomó, Geoff Rhind, el cual todavía hoy sigue vendiéndola (firmada por él) a precios que oscilan entre los 100 y los 400 euros según el tamaño que tenga la copia.

Comentarios

1. El sábado 22 abril 2006 a las 13:56, por Profesor Franz

Brrrr… Cada vez que el espíritu de Joaquín Luqui se encarna en Carrascus es que me dan escalofríos… Bueno, lamento mucho no quedarme para la interesantísima discusión que sin duda suscitará tan erudito post, pero me voy echando leches huyendo de la Feria que se avecina. Volveréis a oir de mí cuando aparezca la fuerte lluvia a barrer el rebujito de albero y deyecciones equinas en que se revolcarán los sevillanos la próxima semana. Sed buenos y obedeced a Carrascus, aunque sólo sea por el respeto debido a sus canas.

2. El sábado 22 abril 2006 a las 15:53, por Sérilan

Interesante como todos sus post Carrascus, nos alimenta con sus conocimientos como siempre y con las ganas que le pone (y se le nota) al escribirlos
Me imagino que sus tripas deben andar ya retorciendose ante tan magnifico piropo que le dedica el “Profe” a su querida feria y su ilustre edad.
Le aseguro que ya me estoy divirtiendo imaginando la que se avecina.
Esta noche no me pierdo la conexión, ahora salgo rauda y veloz, pero no huyo de ninguna feria, solamente tengo librar un pulso con Antón Chejov…cosita de nada.

3. El sábado 22 abril 2006 a las 17:50, por carrascus

Gracias por sus halagos, querida Sérilan. De todas formas no se crea, yo no soy tampoco demasiado feriante, pero al contrario que el Profesor, que puede darse el lujo de huir abandonando el trabajo, yo aprovecharé que la semana está tranquila para poner al día el mío.

Y con respecto a las demás cosas que dice el Profe, yo ya he optado por no hacerle ni puto caso, porque cada vez me deja más anonadado; o dice no se qué del espíritu de Joaquín Luqui (como si éste hubiese tenido el monopolio de hablar de los Beatles), o se mete con que hable de la Semana Santa; o por un lado dice que no me documento y por otro habla de mi erudición… en fin, quizás lo mejor será que cuando vuelva de su huida ferial le envíe un mail para que a vuelta de ciber-correo me dé las normas precisas sobre de qué temas tengo que escribir y la forma adecuada de hacerlo.

O seguir pasando un kilo de él, claro. Porque aunque tanto se meta con mis canas él solo es tres o cuatro años más joven que yo, no vayais a pensar. Y a todas luces se ve que está envejeciendo mucho peor. Se está convirtiendo en un viejo cascarrabias absolutamente insoportable.

Y ya nos contará de qué va su pulso con Antón Chejov, suena interesante. Besos.

4. El domingo 23 abril 2006 a las 02:24, por Celia

Chejov?,vaya, este hombre me persigue, cuando no en las clases de interpretacion en los libros actorales q me obligan a leer aun sabiendo q no tengo tiempo. Muy bueno el post papa, gratuliere, te lo curras un monton, pero nunca hubiese pensado, despues del episodio de “dancing in the street” en el q hablaban de los beatles, q se hubiesen formado de esa manera, la verdad, me lo imaginaba mas…………..bonito. Por cierto Serilan, q es eso de un pulso con anton chejov?, q curiosidad!

5. El domingo 23 abril 2006 a las 17:05, por Sérilan

Pués nada niña, que resulta que ando metida en aventuras actorales y anoche estrenamos a Chejov.
” El Oso ” y ” La Pedida de mano”…te suenan..? pués bien..yo fuí la protagonista femenina.

6. El domingo 23 abril 2006 a las 18:00, por Celia

Me encantan esas obras!, sobre todo la de pedida de mano. Weno, y como fue el estreno?,q alegria ver aqui metida a gente del gremio, jejeje.

7. El domingo 23 abril 2006 a las 18:49, por Sérilan

El extreno fué todo un exito, y sí, mi preferida es la Pedida de mano tambien. No te imaginas como me divierto haciendola.
Y aunque este blog merece todas mis simpatias tambien me alegra encontrar “gente del gremio” como dices tú. Besos

8. El lunes 24 abril 2006 a las 09:21, por JL Ambrosio

De aquí a finalizar los comentarios con un “mucha mierda para todos” no queda más que un paso, ya vereís…

9. El lunes 24 abril 2006 a las 15:28, por Sèrilan

Pués no estaría mal…mire usted

10. El lunes 24 abril 2006 a las 18:36, por JL Ambrosio

No, si yo no lo decía por quejarme…El de las quejas, según parece, no vuelve hasta que no se apague el último farolillo en el Real, así que sientase usted como en su casa, que no habrá por aquí quien objete a que las Artes Escénicas tomen posesión del Replicante.

11. El lunes 24 abril 2006 a las 19:18, por EuLaliA

Ni caso Carrascus, no te dejes influir por lo que el Profesor quiera que escribas o por las quejas que te de. Tu sigue como si tal cosa que todos saldremos ganando.
Por cierto, ¡¡cuanto artista anda suelto por este blog, que maravilla!!

12. El martes 25 abril 2006 a las 01:34, por JL Ambrosio

Por cierto, esta noche acabo de ver el Anthology de Beatles (al menos el capítulo 1) y según contaba Macca, el tema que le tocó a Lennon aquella primera tarde (de la lápida de Mrs Rigby no dijo nada) fue el “Twenty Flight Rock” de Cochran. Aunque tampoco es que yo me fíe mucho de la memoria de Macca.
Lo que yo no sé es cómo le echa valor a lo de escribir cosas de los Beatles, con la cantidad de enterao que ronda por ahí en esa materia. Por haber, tenemos hasta coleópteros locales que ganan concursos de versiones del Cuarteto Fabuloso en la misma Liverpool (si sigo hablando así me van a confundir con el Clemente), así que esperemos que no les dé por pasarse por esta página, que a buen seguro se la llenarán de correcciones, y probablemente con menos cariño y consideración de la que Vd me merece.
Así que pasemos página pronto, que ya estoy esperando el próximo post sobre discriminación racial…

13. El martes 25 abril 2006 a las 07:09, por carrascus

Pues tiene razón McCartney, le tocó esa canción en primer lugar, pero no solo ésa, le tocó tres, y una de ellas fue “Long tall Sally”, que es la que yo he mencionado porque era la favorita de Lennon; de hecho, en algunos artículos John dijo que cuando oyó a Little Richard cantándola en casa de un amigo suyo que tenía el disco, fue cuando supo que lo suyo no sería la pintura (que era a lo que más o menos se dedicaba en la escuela), sino la música.

Respecto a lo de los “enteraos” de los Beatles, no hay problema. Pueden entrar a saco si quieren, al fin y al cabo este blog no es para envangelizar a nadie. Los hechos están sacados de bastantes sitios en los que me documento, pero luego la historia está redactada como eso, como “una historia” para divertimento de los lectores que, como usted, me honran acudiendo asiduamente a este sitio. Y si para hacerlo interesante hay que tomarse alguna libertad, pues se toma y no pasa nada. Por ejemplo, el detalle que menciona usted de “Eleanor Rigby”. Está documentado que en ese patio había una tumba de una señora con ese nombre, que fue de donde ellos sacaron el título de la canción; también está documentado que McCartney le tocó las canciones a Lennon allí en ese pequeño camposanto entre copitas y pitillos… entonces, ¿por qué no pensar que Lennon estaba sentado en esa lápida mientras escuchaba?

Los guionistas de Hollywood (salvando las distancias) lo hacen continuamente y nadie les dice nada, al contrario, todos agradecemos el guiño cuando lo reconocemos en las pelis. Pues aquí es lo mismo.

14. El martes 25 abril 2006 a las 20:53, por Vidal

bueno, los guionistas de Hollywood son capaces de sacar un paso con ruedas, rodeado de señoras vestidas con el traje regional de Aragón, gente con hojas de palma, tipos con antorchas y alguno con pinta de mexicano, y decir encima que es la Semana Santa de Sevilla…
(ehem)

15. El martes 25 abril 2006 a las 23:17, por carrascus

Bueno, D. Vidal; pero, como en todos los negociados, usted sabe que hay gente documentada y que sabe engranar bien los elementos, y gente que lo mete todo con calzador atendiendo a vete tú a saber que criterios, porque en realidad tampoco aporta nada a la historia que las cosas se desarrollen como ellos dicen. Sirva como ejemplo ese caso que usted describe, o la novela de Dan Brown, en la que para ir desde el aeropuerto a la Catedral van por la carretera de Málaga, y tras pasar una loma llegan a Sevilla, luego giran a la izquierda por delante del estadio, y a la derecha por Menéndez Pelayo para desembocar a Mateos Gago, al final de cuyo recorrido está la Catedral, en mitad del barrio de Santa Cruz, que es un barrio que no tiene calles, sino que los edificios están puestos allí en medio, y la gente se mueve entre ellos… Y se supone que este tío estudió Filología en Sevilla, y es su capital europea favorita; anda que como Roma o París estén igual de bien documentados… ya ve, eso me pasa por leer lo que no debo. Dígame la verdad… lo de la lápida de “Eleanor Rigby” estaba mucho mejor traído. Además, estoy seguro que usted, que es muy leído, sabe lo que yo quería decir.

16. El miércoles 26 abril 2006 a las 20:22, por scratty :: sitio

Gracias por tan detallada narración. La mayoría de la historia ya la conocía, pero me gusta recordar y añadir detalles. Aunque ha faltado el siguiente batería del grupo, antes de que el mánager impusiera a Ringo para grabar el primer disco: Pete Best; así como el malogrado Stuart Sutcliffle. Las fotos, geniales.

17. El miércoles 26 abril 2006 a las 21:11, por carrascus

Siempre es bienvenido a estos parajes un lector nuevo.

Es cierto lo de los baterías intermedios, pero eso ya era historia conocida que no formaba parte del retrato de los comienzos del grupo que estaba haciendo. Mencioné a Ringo, e incluso a George, de pasada porque luego fueron los que se mantuvieron, pero no eran una gran aportación al texto de todos modos.

Espero verle por aquí de nuevo. Gracias por su interés.