Atrapado por el blues de Memphis
Si no te gustan estos colores, recarga la página; gracias.
41 – No me disparen, yo solo soy el pianista

(Escrito originalmente por Carrascus, el viernes 24 marzo 2006 a las 19:58)

En el coche suelo llevar CDs antiguos junto a los más novedosos (me caben 10 en el cargador) y ayer mismo, mientras mi mujer volvía a decirme que soñaba con tener alguna vez un Escarabajo de los antiguos como ese que circulaba a nuestro lado, David Bowie estaba cantando “Joe the Lion”, una canción del “Heroes”, que tiene en su letra unas líneas que dicen “Nail me to my car, tell you who you are” (“Clávame a mi coche y te diré quien eres”).

Estas líneas estaban inspiradas en CHRIS BURDEN, un artista conceptual californiano que en los años 70 fue famoso por sus singulares performances, una de las cuales, la titulada “Transfixed” (“Traspasado”) tuvo lugar en 1974 en un garaje en Venice Beach, y envolvía a amigos del artista que clavaban las manos de éste al techo de un Volkswagen Escarabajo como si le crucificaran en él. Luego el coche era conducido por los que le clavaban para reflejar, según Burden, la relación entre el hombre y las máquinas. Eligió un Escarabajo, que es un coche que siempre le había gustado, porque cuando corres muy rápido con él, oyes como si estuviesen gritando.

Una vez creó lo que llamó “Gun Machine” (la Máquina de la Pistola, podríamos traducirlo), que consistía en una silla frente a un pequeño estante de armero en el que había una pistola del 45 apuntada a la cabeza de cualquiera que se sentase en la silla. Y un cartel que decía: “Esta pistola tiene una bala en su recámara y está programada para dispararse en algún momento entre ahora mismo y los próximos 100 años. Y tú tienes la oportunidad de sentarte en la silla durante uno o dos segundos. ¿A que es divertido?”…

Y con disparos tuvo que ver también su pieza más aclamada, que se titulaba justo así, “Shoot” (“Disparo”), que se llevó a cabo en 1.971 con medios mínimos y un periodo de tiempo extremadamente corto, porque consistió en plantarse de pie ante una pared blanca para que, en presencia de unos pocos invitados y fotógrafos, un amigo suyo le disparase desde unos 5 metros con un rifle una bala de cobre del calibre 22 en su brazo izquierdo. Se generó mucha tensión entre los espectadores, claro, provocada por los acontecimientos que se desarrollaban delante de ellos y por su deseo de respetar las intenciones del artista. Cuando los espectadores veían a alguien que estaba a punto de recibir un disparo, su inclinación natural era abalanzarse e intentar evitarlo. Sin embargo, como conocedores del arte que además comprendían las intenciones de Chris, tuvieron que suprimir sus instintos normales y participar en la violencia. Fue así como se contagió la violencia a los espectadores y estos pudieron dejar a un lado su visión normal de las cosas y ver el mundo de manera extraordinaria. Todo el que oye o lee algo sobre esta performance se ha preguntado alguna vez qué se siente cuando te disparan, y Chris Burden respondió por sí mismo al realizar esta acción. Ser disparado es algo que la mayoría de la gente evita enérgicamente, esta performance toca la misma esencia de la vida y todavía hoy, treinta y cinco años después, es objeto de controversia y discusión. “Shoot” se recordará mientras las armas existan.

Burden fue interrogado por la policía en el hospital después de “Shoot”. Les contó una historia sobre un accidente de caza, y ellos le preguntaron: “¿Cómo está su esposa?”. Por lo visto estaban convencidos de que había una esposa despechada o maltratada que le había disparado, que algo olía a chamusquina en todo este asunto.

Como veis, este hombre fue una figura influyente y muy controvertida que investigaba la experiencia psicológica del daño personal y el riesgo físico, usando su propio cuerpo como un objeto de arte en actos chocantes y escandalosos la mayoría de las veces, confrontando agresivamente la relación entre el artista y la audiencia y el proceso de crear arte.

Su carrera comenzó en la Universidad de California, donde para obtener el Master de Bellas Artes tenía que realizar una tesis. Su exposición fue “Five day locker piece” (más o menos “Cinco días en un cajón”), que consistió en encerrarse durante cinco días en una pequeña taquilla de un pasillo de la Universidad. La caja medía unos 70 cmts de ancho y de alto por un metro de profundidad, y Chris dejó de comer varios días antes con el fin de eliminar el problema de los “desechos sólidos” mientras estaba encerrado. En la taquilla de encima colocó una botella de cinco litros de agua conectada a él para poder beber mediante un conducto, y en la taquilla de abajo otra botella de cinco litros, vacía, conectada de la misma forma para eso que estais pensando. Esta forma de arte no gustó nada al rector, que amenazó con traer a la policía del campus para que le sacasen a la fuerza. Al final la amenaza quedó en nada y Chris salió al quinto día tal y como había planeado al principio. Y consiguió su diploma aún a pesar de la opinión de muchos historiadores de arte neoyorquinos que estaban en la Universidad esos días y de la de otros miembros de la facultad.

La distancia que el artista ha mantenido con el público en sus performances era algo que formaba parte de la estructura de sus obras. Por ejemplo, en “Working artist” (“Artista trabajando”) la acción se desarrollaba en un espacio simulado de oficina/estudio, por lo que para hablar con él había que interrumpir su trabajo. En “Honest labour” (“Trabajo honrado”), se puso a cavar una zanja en un descampado solitario. Solo estaba disponible si algún espectador acudía a visitarle, y cuando lo hacían los ponía a cavar con él, lo que imposibilitaba la conversación. En “Shadow” (“Sombra”) mantuvo en todo momento la incomunicativa y distante actitud de “artista”, burlándose de esta figura tópica que tienen éstos de reservados y taciturnos. Se colocaba detrás de una pantalla que solo permitía ver su sombra y solo respondía sí o no a las preguntas de los espectadores.

Hacer arte es verdaderamente una actividad subversiva en cualquier sociedad, y muchos opinan que al final el arte sustituirá a la ciencia y a la religión como la disciplina que es capaz de plantear el sentido esencial de nuestra existencia, por eso los artistas reflejan su entorno social y cultural. Ahora mismo vivimos en un mundo industrializado, que está sujeto a una cantidad extraordinaria de violencia, tanto por la naturaleza de la sociedad moderna (véase, por ejemplo, la constante amenaza del terrorismo y la guerra, la magnitud de las catástrofes y el malestar general que desvirtúa la moralidad y los valores) como también por una falta individual de lugar y de poder en este enorme e impersonal mundo industrial. Sin embargo, el uso de la violencia en la obra de Chris Burden era un mecanismo físico que utilizó para tratar de afrontar estos “acontecimientos catastróficos”. Sus performances eran una manera de intentar controlar el destino, generalmente incontrolable. Afrontando y prefabricando los horribles acontecimientos que invaden nuestras vidas, él podía tener la ilusión de usurpar la volubilidad del destino.

Una de las acciones que mejor reflejaron ésto que os decía fue la que tituló “TV Hijack” (“Secuestro en televisión”), que surjió cuando a Chris le censuraron todas y cada una de las propuestas que presentó para el programa de Phyllis Lutjean, la presentadora que le había invitado previamente. Chris Burden se presentó en la emisora con su propio personal y equipo de grabación, con la excusa de que quería rodar su propio video sobre su aparición en el programa. El programa no era en directo, sino que estaba grabándose para emitirse posteriormente, en su día y hora habitual, y en un momento determinado de la grabación Burden pidió que comenzasen a emitirlo en directo, tal como estaba sucediendo; y como era una emisora local que en aquel momento no estaba emitiendo nada estuvieron de acuerdo en hacerlo. Durante la entrevista, Phyllis pidió a Chris que le hablase de sus performances, y éste le contestó que mejor le demostraba como las hacía, por ejemplo, realizando un secuestro en directo. Se levantó, y colocándose tras ella le colocó un cuchillo en la garganta, amenazando con matarla si la emisora dejaba de emitir en directo. De esta forma fue describiendo todos los actos obscenos que pensaba hacerle a ella, hasta que dio por terminada la performance. Al final de la grabación pidió la cinta donde la emisora había grabado lo sucedido y la desenrrolló y destruyó con acetona ante la crispación y el enfado de la presentadora y el director de la emisora. En su lugar Chris les ofreció su propia cinta, que incluía lo mismo que había en la que se cargó, pero rodado por su propia gente, además de la destrucción de la otra cinta y todo este proceso de discusión posterior. Pero el director rehusó.

El voluble destino también pudo jugarle una mala pasada en otra de sus interpretaciones, “Prelude to 220, o 110” (“Preludio a 220, o 110” donde estos números son los voltios de la corriente alterna, se ve que en los USA en los años 70 no había 125 voltios, sino 110). Burden fue sujeto con dos tiras de cobre a un suelo de cemento. Las tiras estaban unidas a dos líneas eléctricas en el suelo, conectadas a una tensión de 110 voltios. Y al lado colocó dos cubos llenos de agua. Si cualquiera de los visitantes de la galería donde realizó la acción hubiese derramado alguno de los cubos accidentalmente o por que le diese la gana hacerlo, Burden podía haberse electrocutado. Una obra como ésta crea un contexto en el que es posible, aunque no probable, que el artista pueda morir. El miedo al dolor y al sufrimiento, según él, eran los que energizaban la situación, y esa energía era el sujeto de la obra artística. Sus acciones estaban planeadas de forma precisa, pero obviamente este plan estaba siempre sujeto a imprevistos y cambios. Estar en una posición mental relajada para ser capaz de aceptar el riesgo y superarlo era parte de la realización de todos sus trabajos. En otra ocasión se enfrentó al fuego (“Icarus”, el personaje mitológico que voló tan cerca del sol que sus alas se quemaron) tumbándose desnudo con unos recipientes largos de cristal sujetos a sus hombros a modo de alas. Los asistentes rellenaron estos recipientes de gasolina y les prendieron fuego en los extremos. Chris aguantó hasta que el fuego estuvo a escasos milímetros de él levantándose de un salto y enviando el fuego en todas direcciones.


Toda su obra arremete contra la definición o los límites de lo que es el arte, Chris es por naturaleza transgresivo. “Velvet Water” (“Agua de terciopelo”) trataba de las imágenes artificiales de los medios de comunicación y cómo éstos te ofrecen más información que la fuente real. Los espectadores podían “verle” junto a un lavabo más claramente mirando a los monitores de televisión que agolpándose cerca del lavabo, donde estaba oculto por las luces y el equipo técnico. “Velvet Water” exploraba la contradicción del sucedáneo de información, que puede ser más verdadero que la información original. En definitiva, cuestionaba lo que es real… y eso es lo que terminó con su forma de concebir el arte.

Con sus performances, obtuvo pronto cierta notoriedad entre la prensa amarilla y el público en general. Le sorprendió, puesto que no era su intención. Quería ser bien considerado por otros artistas y por el mundo del arte, pero no deseaba en absoluto llegar a ser una figura pública o un showman para la prensa sensacionalista y de gran tirada. Siempre creyó que sus performances eran privadas, frágiles y cuidadosamente construidas. Eran obras de arte malinterpretadas, distorsionadas y mal difundidas por la prensa y los medios. En realidad esa fue la razón por la que dejó de hacer performances, las malas interpretaciones de la prensa sensacionalista. Irónicamente, es por esta prensa sensacionalista y por la publicidad, a la cual todos somos sensibles, por lo que esta parte de su trabajo es con diferencia la más conocida y, en consecuencia, la más popular.

Las performances fueron siendo cada vez menos importantes para él y desde mediados de los 70 comenzó un periodo en el cual Burden creaba instalaciones y objetos relacionados con la ciencia y la política, como el “B-Car”, una especie de coche que andaba mucho consumiendo muy poco combustible, la “Diecimila”, un facsimil de un billete italiano de 10.000 liras, que fue la primera obra de arte impresa por los dos lados, como el papel moneda; reconstruyó también un experimento científico con el que se podía “ver” la velocidad de la luz, también reconstruyó el primer televisor existente. Esculturas inconcebibles, diseños de puentes imposibles, viajes por el Mar del Norte a bordo de un destructor con el único propósito de que la televisión lo mencionase… Y se convirtió también en profesor de su Universidad, en California, donde siempre ha animado a sus estudiantes a explorar y adentrarse en las materias sobre las que puedan tener dudas, ahora que tienen la ventaja de que, al ser estudiantes, sus errores no cuentan como en el campo profesional.

La última noticia que supe de él ocurrió hace unos meses, cuando, junto a su mujer Nancy Rubins, también profesora, fueron invitados a dimitir de sus puestos a causa de un oscuro incidente ocurrido en una performance con un estudiante y una pistola cargada…

Comentarios

1. El sábado 25 marzo 2006 a las 00:39, por Sérilan

Magnifico post Carrascus, no deja usted de sorprenderme

Creo que el tema puede dar para muchos comentarios si nos proponemos, siento no poder ser esta noche más explícita pero dentro de cuatro horas salgo para Lisboa y necesito dormir algo. Le prometo que a mi vuelta le haré saber lo que opino sobre este tipo de arte al que usted alude. Besos

2. El sábado 25 marzo 2006 a las 05:13, por Vinué

¿Os sabéis el chiste de “estaban GG Allin y Burden encerraos en una habitación y… “? Je.

3. El domingo 26 marzo 2006 a las 06:15, por JL Ambrosio

Espero que el nota este lleve al día los recibos de El Ocaso…

4. El lunes 27 marzo 2006 a las 16:05, por Sèrilan

Cuente..cuente Vinué que yo no me lo se..

5. El martes 28 marzo 2006 a las 00:23, por Sérilan

Siempre asocié el arte con la belleza, la sorpresa, la perplegidad,la admiración, la sensibilidad etc..que en un momento dado podemos sentir ante una manifestacion de arte, pero nunca el pánico, y eso es precisamente lo que sentiria yo si presenciara el que Carrascus nos muestra en su post.
Pero claro, si “arte” es el arte (y me van a perdonar la rebundancia) de arrancar en el espectador cualquier tipo de reacción no seré yo quien diga lo contrario.

6. El martes 28 marzo 2006 a las 01:15, por Vinué

Nada, Sérilan, era una coña… Como GG Allin también las liaba gordas en un escenario, me reía con la idea de ambos juntos en una habitación. Vaya par. Miedo.

7. El martes 28 marzo 2006 a las 07:12, por carrascus

Jeje… estaba pensando que como este hombre daba clases en California.. si no habrá sido profesor de los majaras esos del “Jackass” que ve mi hijo en la MTV…!!!

Ustedes perdonarán mi poca locuacidad comentaril en los últimos días, pero es que estoy cambiando de compañía de ADSL y hay un desfase de unos días (que espero no sean demasiados) entre la baja de una y el alta de la otra, por lo que tengo en casa una conexión telefónica con modem de 56 (qué cosa más antigua, no?) que practicamente solo me permite abrir el correo, porque lo que es navegar… Y desde mi trabajo solo tengo tiempo para pequeños comentarios a deshora, como éste.

Pero voy preparando nuevos posts y los iré subiendo lo antes posible… permanezcan atentos a la pantalla.

Gracias a todos. Y besos.

8. El martes 28 marzo 2006 a las 09:21, por JL Ambrosio

¿Cambiando de compañía de ADSL?
¡¡Qué valor hay que tener….!! Igual nos quedamos sin tu presencia unos cuantos meses.

9. El martes 28 marzo 2006 a las 13:09, por EuLaliA

¿Unos cuantos meses………?????? Carrascus metele prisa a esa gente, porfa, que no queremos que te ausentes mucho tiempo, que yo ya lo primero que hago cuando entro en internet es mirar a ver si hay posts y comentarios nuevos. ¿Y dices que el tio este ha diseñado puentes? pues no seria yo quien pasase por encima de ninguno de ellos. Si hay alguno por aqui cerca dime donde esta para estar avisada.

10. El martes 28 marzo 2006 a las 15:29, por carrascus

No te preocupes, Lali, que los puentes que Chris diseñó solo eran para exposiciones, y con fines artísticos. Ningún ingeniero ha estado lo suficientemente loco como para construir uno de ellos de verdad; además de que sería imposible, no solo fisicamente, sino porque en algunos de sus diseños la “gracia” estribaba en la endeblez de alguna de sus partes de sujección y no iba a superar ni el menos estricto de los controles de calidad.

11. El domingo 2 abril 2006 a las 03:01, por Celia

Papa, si el post me ha gustado, el final ya ni te cuento!!! A ver si heredo un poco de esa manera de escribir…………