Atrapado por el blues de Memphis
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37 – Living in a material world

(Escrito originalmente por Carrascus, el sábado 11 marzo 2006 a las 19:46)

Toda una vida componiendo maravillosas canciones, haciéndonoslas llegar a través de discos y conciertos, para que ahora, a los 71 años de edad, tu cuenta bancaria solo arroje el saldo relativamente corto de 150.000 dólares.

Otros músicos (Pink Floyd, Sting, Billy Joel…) han pasado ya por bancarrotas de las que han podido recuperarse con cierta facilidad continuando con su carrera o reactivándola, pero a esta edad eso es algo que va a ser muy difícil de lograr, y aunque 25 millones de pesetas no sea una cantidad corta (ya quisieran muchos ancianos asegurarse así su vejez), a la que habrá que sumar los porcentajes de las ventas de sus discos, para LEONARD COHEN será prácticamente imposible cobrar los 9 millones y medio de dólares (más de 150 millones de pesetas) que un juez ha ordenado a Kelley Lunch, su antigua manager, que le pague a nuestro hombre, al haberla encontrado culpable tras la demanda que Leonard interpuso contra ella cuando se dio cuenta de que ésta se había apropiado de más de 5 millones de dólares de sus cuentas personales e inversiones y había estado abusando de su confianza endosándole facturas y realizando toda clase de gastos a cargo de él.

Tampoco ha podido recuperar hasta ahora todas las fotos, discos de oro y recuerdos de toda su carrera que Kelley ha estado acumulando en su casa, a pesar de haberse personado en ella con un sheriff, una orden judicial y un camión. Lo único que han conseguido hasta ahora de esta mujer ha sido una colección de mensajes en el contestador del abogado de Leonard, y un acuerdo extrajudicial con el abogado de ella, cuyos detalles nunca han sido revelados. Kelley se encuentra en paradero desconocido y ni Leonard ni su abogado encuentran modo de comunicarse con ella ni de saber nada del dinero.

Kelley Lunch fue una antigua compañera sexual de Leonard, que además le había ayudado a criar a sus dos hijos, Adam y Lorca, por lo que tenía toda la confianza del artista, que la nombró su manager personal y le confió las riendas de todos sus negocios. Las cosas no le fueron mal a esta mujer, porque con el 15 por ciento que conseguía de comisión llegó a acumular una fortuna personal de más de un millón de dólares. Pero esto no pareció bastarle.

Fue ella quien propuso a Leonard negociar un contrato que iba a servirle para arreglar su jubilación y dejar a sus hijos una posición económica desahogada. El trato consistió en vender a Sony Music International los derechos sobre los futuros royalties generados por las 127 canciones que él había compuesto hasta el año 2001 por la cantidad de 8 millones de dólares (unos 1300 millones largos de pesetas). Kelley tenía completa autoridad para firmar y hablar por él mientras Leonard dedicaba su tiempo a su arte, a los viajes y a la meditación en un monasterio budista de Los Angeles.

Ese dinero conseguido de la multinacional de discos iría a parar a una compañía fundada (Tradicional Holding LLC) con el fin de hacerlo crecer y evitar la sangría de los impuestos que tal cantidad generaría, y comenzar a pagar a Leonard Cohen una anualidad en concepto de retiro a partir del año 2011. Lo que él no esperaba es que Kelley desviase más de la mitad del dinero a sus cuentas particulares, ni que en los estatutos de dicha empresa hubiese cláusulas tales como que el control de la misma no sería de sus hijos sino de su manager, o que los hijos no recibirían nada cuando Leonard falleciese.

Todo salió a la luz hace aproximadamente un año y medio, cuando el novio de una de las empleadas de Kelley entró en la tienda de muebles Art-Decó que posee Lorca Cohen en Los Angeles. Posiblemente, haciéndose el amable para conseguir una rebaja le dijo a la hija de Leonard: “Pues tu padre haría bien en echarle un vistazo a sus cuentas, porque seguramente se sorprenderá de lo que va a encontrar”. Alarmada, Lorca llamó a su padre, que a los dos días volvió de Montreal para visitar su banco, encontrándose con una serie de irregularidades como que Kelley tenía su American Express Gold asociada a la cuenta corriente de Leonard, y justo dos días antes se había abonado una factura de 75.000 dólares de los gastos generados ese mes con dicha tarjeta. Leonard no preguntó en qué se había gastado Kelley más de 12 millones de pelas en un solo mes, pero pidió a American Express que le devolviesen el dinero. A continuación ordenó al banco que no reconociese la firma de su manager y al día siguiente la despidió de su cargo. Todavía, ese mismo día, Kelley intentó sacar 40.000 dólares de otra sucursal, que rehusó servirla y avisó a Leonard.

La compañía que contrató el cantante para que auditara sus cuentas descubrió un agujero de 8 millones y medio de dólares. Los fondos para su retiro estaban prácticamente vacíos. Y no solo eso, sino que él era el responsable legal de todos los fondos que habían desaparecido y por lo tanto también era el responsable del pago de los impuestos correspondientes a ellos.

Ahora la Justicia le reconoce la razón, pero diferente será que pueda recuperar las pérdidas. Y no deja de ser irónico que un hombre que se ha esforzado toda su vida por distanciarse del mundo material, ahora (a la vejez, viruelas) se encuentre a sí mismo en una intensa batalla contra él.

Habrá que seguir trabajando duro, Len. Que tengas suerte. Brindemos por ello.

Comentarios

1. El domingo 12 marzo 2006 a las 12:40, por JL Ambrosio

Pues nada, a ver si le resuelven algo al bueno de Len, que se lo merece. Todavía recuerdo su concierto en Cita en Sevilla (en la época de “I’m your man”) con agrado. Y digo yo, si el nota está en un monasterio budista, ¿no se las puede arreglar con 150.000 dólares, casi 25 millones de pts? Que digo yo que además de eso, tendrá algunas casas a su nombre, que no tendrá que meterse a estas alturas en hipotecas…

2. El domingo 12 marzo 2006 a las 12:54, por Vinué

Eso le pasa por jipi, que es mu fási hacerse el budista por la vida cuando tienes un plan de pensiones que ni Bush Pater, abe.

3. El domingo 12 marzo 2006 a las 18:41, por carrascus

No, amigo Ambrosio, el nota no está en un monasterio budista de forma permanente, sino que está haciendo (supongo yo) lo equivalente a unos ejercicios espirituales pero a lo grande y en serio. Parece ser que Leonard suele someterse a duros retiros mensuales en los que permanece 24 horas en postura de meditación, limpia inodoros, quita la nieve y hace de chófer y cocinero del maestro del centro.

Allí se le conoce como el monje Jikan, que significa “el silencioso”, y vive rodeado de unas treinta personas, todas vestidas de negro como en la foto del post, que están tan jodidas y desesperadas como él, porque a un sitio así no va nadie como no esté desesperado… aunque una vez leí en algún sitio que al principio fue allí porque su contable se lo recomendó para poder desgravar de la declaración de la renta… ¡Mira que si todo lo que le ha pasado ahora es una especie de castigo divino, una especie de purgatorio zen en vida…!???

De todas formas su vida normal tampoco es lujosa ni nada de eso; tiene dos domicilios, uno en Montreal y otro en Los Angeles. En Montreal vive en un adosado de primeros de los años 70, escasamente amueblado y menos aún reformado, sin aire acondicionado siquiera. Lo más lujoso que tiene son algunas alfombras persas genuinas muy usadas ya y una cama nuevecita de estilo Tempur-Pedic (no pregunteis, no tengo ni idea) con una televisión enorme a sus pies, porque le gusta mucho ver DVDs de películas antiguas. Y en Los Angeles vive en un modesto duplex cerca del centro, en el que él ocupa el piso de arriba y su hija Lorca el de abajo y en el patio de atrás tiene montado un pequeño estudio de grabación. Y nada de lujos, por ejemplo, para oir música en la casa solo tiene un CD portátil en la mesa de la cocina, en la que ni siquiera tiene lavavajillas, aunque sí un frigorífico en el que no falta el tequila (le gusta helado) y una estantería con botellas de tinto (que también le gusta mucho); pero un tinto muy normalito… sus visitas, que saben que le gusta, suelen llevarle una botella cuando van allí a cenar, y dicen que siempre Leonard tiene abierta una bastante más barata que la que ellos llevan.

Y Leonard tampoco sale mucho por ahí. Así que los 150.000 dólares le darán bastante de sí… pero que quereis que os diga, a mí me jodería que me mangasen ocho millones de euros por la cara…

4. El domingo 12 marzo 2006 a las 21:56, por Sérilan

Si Kelley Lunch fué una antigua compañera sexual de Leonard esto me sabe a venganza, seguro que no la dejó muy satisfecha o la abandonó por otra…jeje..y que carito lo ha pagado el pobre.

5. El lunes 13 marzo 2006 a las 19:02, por JL Ambrosio

No, si aquí el que no corre vuela. Acabo de recordar que a Billy Joel también lo desplumaron sus managers (que no eran de Huelva, ni medio calvos ni con coletas), no una, ni dos, sino TRES veces. Y además uno de ellos era su cuñaooooo….

6. El lunes 13 marzo 2006 a las 19:06, por JL Ambrosio

Respecto a mi comentario anterior, quisiera aclarar que el hecho de haberse visto “limpiados” por sus respectivos managers es lo único en común entre las carreras de Cohen y Allen. Hasta las comparaciones tienen un límite…

7. El martes 14 marzo 2006 a las 16:10, por EuLaliA

Vaya post y vaya comentario, Carrascus, ¡como te lo has currado! para que luego diga el Profesor Franz que no te documentas!!!! Yo hay una cosa que no entiendo, si el juez ha dicho que la mujer esa tiene que darle los millones a Leonard Cohen ¿que `problema hay para que los recupere? Si no todos los millones algo si tendra que devolverle ¿no?

8. El martes 14 marzo 2006 a las 17:20, por Velia

Pero que triste, precisamente que le pasen estás cosas a quien no se lo merece, lo único que cabe esperar es que esto le motive para deleitarnos con nuevas canciones , nunca se sabe donde puede esconderse la inspiración.

9. El martes 14 marzo 2006 a las 20:17, por carrascus

Gracias, Lali, casi prefiero que el Profe siga metiéndose conmigo para que tú me sigas defendiendo… no le hagas mucho caso de todas formas, son guiños de amiguetes…

Respecto a lo de recuperar las pelas, sí que lo tiene difícil, porque supongo que la señora recurrirá una y otra vez mientras pueda, ya sabes que estos americanos son muy raros haciendo juicios; o dirá que no tiene nada a su nombre, o simplemente pasará de pagar, o vete a saber… de todas formas, buscando documentación para el tema (entérese, Profe: buscando documentación) leí por ahí y comenté en el texto que habían llegado a algún acuerdo, aunque no habían trascendido los términos. Supongo que en la miserable ruina no se quedará el amigo Len. Y supongo también que los que peor lo tendrán serán los hijos, que habrán entendido que no van a poder financiarse una vida demasiado regalada.

Y Velia, no dudes que esto le ha motivado para “seguir trabajando duro” (palabras suyas). A finales de año tenía casi preparado un nuevo disco, que probablemente no tarde mucho en salir.

10. El martes 14 marzo 2006 a las 20:37, por Sèrilan

Creo que vamos a tener que nombrar a Lali presidenta del club de fans de Carrascus.