Atrapado por el blues de Memphis
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34 – Yo era un mod antes que tú fueses un mod

(Escrito originalmente por Carrascus, el viernes 3 marzo 2006 a las 15:07)

Hace algunos años, cuando yo hacía “El Trip de las 5”, uno de los grupos recurrentes a los que solía pinchar eran los TELEVISION PERSONALITIES. Una banda que en realidad era el vehículo para darnos a conocer las canciones de su alma mater, DAN TREACY, un proto-Pete Doherty, cuyos problemas personales han tendido siempre a eclipsar su talento.

En estos días se acaba de editar “My dark places”, su nuevo disco, con el que ha emergido este inventor del indie-pop, del que no teníamos ninguna novedad grabada desde hace once años en que se editó su último disco propiamente dicho, que le da título a este post.

El post-punk nos ha dado pocos hijos tan enigmáticos, carismáticos y erráticos como Dan Treacy, y menos aún tan entrañables como él. Y cuando ocupaba un lugar cercano a la cima, cuando todo el que era alguien en la música de finales de los 80 le señalaba como su figura más influyente, casi coincidiendo con la salida de su último disco oficial, la colección de antiguas maquetas titulada “No llores niño, solo es una peli”, en 1988, Dan desapareció de la faz de la tierra.

Dan, antes.

Se rumoreó que estaba batallando contra una profunda depresión y una adicción a la heroína, pero nadie estaba realmente seguro de qué había pasado con él. Se hablaba también de colapsos nerviosos, de que se había convertido en un homeless, pero era difícil saber si esos rumores eran ciertos o no, la gente parecía reacia a hablar sobre el declive de alguien a quien admiraban. Quizás nadie quería admitir que las cosas eran así en realidad. Al convertirse en una figura de culto quizás sus fans y los que le conocían de sus mejores tiempos eran evasivos a la hora de hablar sobre él, sobre su condición, sobre su paradero. Quizás sentían que le estaban traicionando al dar pábulo a esos chismes… Hasta su nueva aparición hace ahora dos años. Éste es el relato de esa década y media de oscuridad.

¿Sabéis que hay barcos prisión en Inglaterra? Yo no lo sabía, pero en realidad es una brillante idea, después de todo, ¿por qué mantener a los criminales convictos en tierra firme cuando puedes hacerlos flotar en un barco en algún lugar perdido en medio del océano? Aquello debe ser infernalmente aburrido, ¿te lo imaginas? Pues nuestro amigo Dan puede dar información de primera mano porque se ha pasado un buen tiempecito en uno de ellos.

Dan, ni 15 años después.

Desde su desaparición Dan no había vuelto a coger una guitarra en sus manos, pasó mucho tiempo durmiendo en la calle o en albergues, convertido en un junkie de lo más arrastrado. Fue a la cárcel cuatro veces por asaltar tiendas y supermercados para alimentar su drogadicción. Estuvo dos veces a las puertas de la muerte, pero no llegaron a abrirse para él. Las que sí lo hicieron fueron las del penal de Pentonville, y las de la prisión de Brixton, un lugar lóbrego y horrible.

Por eso, aún dentro de lo malo, lo mejor que le pudo pasar fue que le trasfiriesen a lo que él alegremente llamaba “The good ship lollypop”, el barco de su Graciosa Majestad, de nombre “The Weare”, que le iba a servir de prisión definitiva. En él, aparte de liberarse de su esclavitud por las drogas mejoró su situación, ya que no estaba confinado en una celda, sino en un camarote más cómodo con vistas sobre una bonita bahía. Además los guardianes eran más enrollados y había incluso monjitas, una de las cuales, llevada por su innato amor al prójimo le proporcionó una guitarra al enterarse de que era músico, e incluso le dejó conservarla por las noches en su camarote/celda a pesar de que las normas decían que tenía que entregarla al volver a él desde el salón de recreo o lo que tuviesen en sustitución del típico patio de prisiones.

Ocurrió que en la celda de al lado había un ex-mod que poseía un estudio de grabación de cuatro pistas, así que se montaban una jam-session siempre que podían. Al principio, cuando la monjita le entregó la guitarra, Dan no quería tocarla, en realidad fue ella quien le empujó a vencer su desidia carcelaria y hacerlo. Comenzó también a escribir un diario, pero nunca se lo tomó en serio, tampoco quería escribir. Y a pesar de que en la promoción del nuevo disco que acaba de salir dicen que las canciones las escribió mientras estaba en la cárcel, nada más lejos de la realidad. Esas canciones han sido escritas en los dos últimos años, ya en libertad, porque Dan nunca quiso componer nada al estilo Johnny Cash, ni hablar sobre su vida en prisión, en todo caso, de haber querido lo habría hecho sobre sus estancias en Brixton o Pentonville, cárceles que eran muchísimo peores que este barco y hubiesen dado mucho más de sí. La vida en este barco pasaba lenta y aburridamente. Y Dan se buscó otro pasatiempo muy de moda en la actualidad y del que, por suerte, disponían allí. Los ordenadores con conexión a Internet.

Una tarde Dan tecleó su nombre en el Google y descubrió que sus fans pensaban que estaba muerto. Así que escribió una carta a uno de los foros de discusión sobre su vida y obra explicando que se encontraba en prisión, pero vivo y bien de salud, y alejado definitivamente de las drogas.

Los websites fueron su mayor impulso para salir del marasmo, porque nada más salir publicada su carta en la red comenzaron a llegarle una media de 30 cartas diarias de admiradores. Hasta los guardianes se extrañaron de que ese tipo tan huraño resultase ser tan conocido en el mundo exterior. Ahora sí que la música iba a volver a ser su pasión.

Y así fue pasando el tiempo hasta salir en libertad a finales de julio del 2004. Gracias a un concierto benéfico que le montaron sus fans y amigos de internet con la colaboración de los Baskervilles y los Scissor Sisters, pudo reunir un dinerillo que le permitió comprarse una guitarra decente y un amplificador y alquilar de vez en cuando un estudio para ir grabando material que pasear por las compañías discográficas. Sus nuevos contactos también le buscaban asiduamente trabajo como DJ en clubs y conciertos, y así conoció a Lawrence Bell, fundador del sello discográfico Domino, que se ofreció a editar sus canciones.

El paso siguiente fue buscar a su antiguo compañero de banda Edward Ball; a una chica que cantase decentemente, Victoria Yeulet; y a un bajista, Matthew Sawyer, que es aún más excéntrico que el que tenía la banda originalmente, aquel Jowe Head (que era raro de cojones!!). El disco está en la calle, y oyéndolo puedo decir que su talento se ha mantenido intacto a pesar de todo… y el resto ya es el futuro.

Para despedir la historia con ligero olor apócrifo os cuento que se dice por ahí que el Pigmalión que ha dado forma al nuevo bombazo del rock, los Arctic Monkeys, no es otro que nuestro amigo Dan Treacy.

Comentarios

1. El viernes 3 marzo 2006 a las 15:36, por Sèrilan

No se cuanto tiene de apócrifa esta historia Carrascus pero merece ser verdadera. Me ha resultado gratificante leerla. Sin duda en la inmensidad del oscuro abismo en que a veces podemos caer,la única tabla de salvación sigue siendo ese pequeñisimo rincón donde seguimos siendo nosotros mismos. Y esto hace que busque el disco para disfrutar oyendolo. Me lo aconseja..?

2. El viernes 3 marzo 2006 a las 15:39, por Sèrilan

Tampoco conocía lo de los barcos carceles pero aún sabiendo lo que significa no dejo de encontrarle su lado romántico. Estos ingleses..

3. El viernes 3 marzo 2006 a las 17:20, por Vidal

pues a mí el nuevo disco me ha parecido un tanto regulero, querido Carrascus. y lo digo con conocimiento, ¿eh? que yo me hice fans escuchando al amigo Treacy en su programa…

4. El viernes 3 marzo 2006 a las 18:38, por Profesor Franz

Debería haber titulado el post: “I know where Dan Treacy lives”

5. El viernes 3 marzo 2006 a las 19:26, por carrascus

¿Qué tiempos aquellos, verdad, amigo Vidal…?: “Bastiáaan… es la hora del téeee!!!”… Tiene razón. Que yo diga que su talento se ha mantenido intacto no implica necesariamente que piense que éste disco está a la misma altura que otros antiguos, pero no me negará que muchas sombras, rudimentarias si quiere, del patetismo que siempre ha poblado su música, sí que permanecen. Démosle el beneficio de la duda hasta que despeje todas las telarañas que se le han pegado en esos “Lugares Oscuros” con que titula el disco, y esperemos que después del próximo los TV sean tan adictivos como siempre lo fueron. Por cierto, a usted que le gustan los festivales modernillos, a primeros de Junio tocan en el “Primavera Sound Festival” de Barcelona.

Sérilan, me alegro de que le haya gustado tanto… por lo que escribe, tiene usted pinta de ser una romántica incurable, jeje. La historia es absolutamente real… bueno, con reservas para el último párrafo, que ya le digo que es algo que se cuenta por ahí. Aunque no sería de extrañar tampoco, los dos grupos comparten la misma casa discográfica.

Y Profe Franz, su comentario me recuerda una historia apócrifa (o verdadera, vete a saber): Gracias a la canción que usted parafrasea, “I know where Syd Barret lives” (para Sérilan, “Sé donde vive Syd Barret”), los Television Personalities fueron elegidos por Dave Gilmour como teloneros para algunos conciertos que Pink Floyd iban a dar en el Hammersmith Odeon en 1984. Después de la primera noche les dijeron muy amablemente que sus servicios ya no serían necesarios, después de que el majara de Dan durante su actuación leyese para todo el público presente la dirección que tenía Syd de verdad en ese momento.

Y tiene razón, su título es mejor; aunque el que tiene no está mal. También estuve pensando titularlo “Pudieron ser más grandes que los Beatles”, por razones que usted entenderá.

6. El viernes 3 marzo 2006 a las 20:17, por Sèrilan

!!Da gusto estar en este blog!!

Pero que interesante todo lo que dicen ustedes..

7. El sábado 4 marzo 2006 a las 01:19, por JL Ambrosio

Pues mira que bien, un post sobre un lanzamiento bien reciente….¿no se supone que esto le correspondía a Juan Ma?. De todas maneras, no me quejo. Y el disco del que hablas está muy bien. No es un cinco estrellas, pero está bien.

8. El domingo 5 marzo 2006 a las 22:10, por cameralovesme

Muy entretenida la historia del amigo Dan Treacy, supongo que como toda historia tendrá parte de verdad y fantasía. No sabía que los Baskervilles profesaban tanta admiración por nuestro personaje.

Espero que lo haya pasado bien con Julian Cope.

Saludos,
cameralovesme

9. El lunes 6 marzo 2006 a las 10:14, por EuLaliA

Pues me ha entrado la curiosidad por conocer la ´musica de este hombre. Me bajare algun disco ¿cual me recomendais? mejor de los antiguos ¿no?.
Oye ¿habeis entrado ultimamente en los comentarios de los Beatleds?…… pim pom pelea!!! pim pom pelea!!!!!!!

10. El lunes 6 marzo 2006 a las 12:36, por carrascus

Mujer, no exageres, que solo han sido unas discrepancias sobre lo que es conveniente o no escribir, pero nada de peleas…

Respecto al disco, para adentrarte en los TV Personalities, yo te aconsejaría que te bajases uno que se llama “Part Time Punks”, que es una recopilación bastante extensa de sus canciones más conocidas…

Hala.. que te aproveche… Besos.

11. El martes 7 marzo 2006 a las 19:47, por Juanma Replicante :: sitio

Ya me gustaría haber escrito este post de los TV Personalities, pero sigo sin internet. Menos mal que aquí en Dos Hermanas hay tascas con internet y carajillos a buen precio. Estimada Eulalia, yo le recomendaría que buscase uno llamado algo así como “Pudieron ser más famosos que los Beatles”, en serio, se llama así!!
Un saludo a todos.