Atrapado por el blues de Memphis
Si no te gustan estos colores, recarga la página; gracias.
31 – Blue suede shoes

(Escrito originalmente por Carrascus, el sábado 18 febrero 2006 a las 15:13)

Y la mejor manera de dar por terminada (aunque podéis continuar dejando comentarios) la discusión de música y pintura es escribir otro post entre lo real y lo apócrifo de uno de los músicos que más se ha relacionado con el arte de los pinceles, habiendo incluso expuesto en galerías obras como la que reproduzco para vosotros.

En 1982 el CAPTAIN BEEFHEART había editado su último disco “Ice cream for crow”, y en su retiro vivía en un trailer en mitad del desierto de Mojave, llevando la vida de un viejo hippie que consolaba su soledad invitando a fiestas a todos los amigos que aún le recordaban de sus tiempos de esplendor. A los que acudían a sus reuniones el Capitán les mostraba sus pinturas, les cantaba algunas canciones caseras inspiradas en su vida de ermitaño y, sobre todo, les contaba batallitas (como ahora hago yo con vosotros) de los años 60, en los que en vez de dar aburridas fiestas, era invitado a todas las que los famosos daban en sus mansiones.

Como aquella era la época del verano del amor y de la eclosión de los hippies y sus comportamientos tan naturales, era costumbre bastante extendida prescindir en aquellas fiestas de parte de (si no de toda) la ropa, y del calzado. Una noche en que la fiesta a la que le habían invitado Jack Nicholson y Anne Bancroft se tornó en un coñazo debido a la cháchara con la que los anfitriones querían epatar a sus invitados, Beefheart decidió irse de allí sin avisar no sin antes vengarse por tan aburrida velada llevándose los zapatos de todos los invitados, que estaban amontonados por allí.

La broma le pareció tan divertida que decidió seguir haciéndola en prácticamente todas las fiestas a las que le seguían invitando, con lo que dio comienzo una extraña colección que el Capitán enseñaba orgullosamente a los invitados que venían ahora a verle al desierto.

De un gran armario Beefheart sacaba un enorme baúl de piel y lo abría. Estaba totalmente atestado de zapatos: zuecos, babuchas, alpargatas, zapatillas de felpa, botas, mocasines… toda la gama de calzado. “Este”, decía, levantando sobre su cabeza una cosita color púrpura de la que colgaban unas correas estrechitas, “es el zapato izquierdo de Elizabeth Taylor…”. Luego aupaba una zapatilla de deporte Converse, “ésta es del pie izquierdo de Peter Fonda”… y así seguía. Porque el principal motivo de las fiestas del Captain Beefheart era mostrar sus trofeos a cualquier invitado que viniese: su inmensa colección de zapatos del pie izquierdo de las celebridades que conoció.

Finalmente, después de mucho suspense, alzaba hasta lo alto una sandalia marrón perfectamente conservada con todo su brillo. “Y esta es la estrella de mi colección… ¿de quien pensáis que puede ser?… es el zapato izquierdo de Jeffrey Hunter !!!”. Los invitados solían mirarle con caras de bobo y decir “anda yaaaa, si ese solo era un actor de segunda fila…”. “Sí”, contestaba el Capitán alargando su sonrisa. “Pero es el actor que interpretó “Rey de Reyes”, y yo tengo su sandalia… la sandalia de Jesucristo… ¡¡¡ Esta es la sandalia izquierda del Pescador !!!”

Comentarios

1. El sábado 18 febrero 2006 a las 19:30, por Profesor Franz

[suspiro…] A cualquier observador externo le puede parecer que mi misión en este blog es llevarle la contraria a Carrascus, y no es así, lo juro. Pero cuando lo que se dice no se ajusta a la verdad hay que hacerlo notar, que esto es un blog riguroso y no uno de esos foros donde escribe gente indocumentada. Pues bien, las “sandalias del pescador” no son las de Jesucristo, que también llevaría sandalias (de hecho y por lo que dicen debió de perder una en algún sitio especialmente lejano), pero su profesión, antes de ser mesías, era carpintero. Las sandalias del pescador son las de San Pedro, que tenía ese oficio, y por extensión la de sus sucesores los Papas. Se dice que alguien se calza las sandalias del pescador cuando accede al papado. De ahí el título de la novela de Morris West, llevada luego al cine con Anthony Quinn haciendo de papa del este.
Moraleja: menos Mojo y más lecturas piadosas.

2. El sábado 18 febrero 2006 a las 22:06, por carrascus

Ok… Tiene usted razón…¿y qué? El error no es mío, sino del Captain Beefheart que es quien decía que aquella era la sandalia izquierda del Pescador. ¿Importa demasiado para la historia que el Capitán pensase que el Pescador era Jesucristo en vez de Pedro…? ¿Al fin y al cabo Jesucristo no fue el primer pescador de almas del que fueron surgiendo todos los demás pescadores…? ¿Le quita eso interés o chispa a la historia…? Pues eso.

3. El domingo 19 febrero 2006 a las 02:37, por Ohm Thâl Blásta

Ni artículo 31 ni otras zarandajas: ¡a guantazos!

4. El domingo 19 febrero 2006 a las 11:42, por carrascus

Hombre Blásta, a guantazos no… pero si te gustan las emociones fuertes podemos irte tirando a la cabeza los vasos de las cervezas que nos vayamos bebiendo… ya verás que divertido, teniendo en cuenta que a medida que nos los vayamos bebiendo cada vez estaremos en condiciones de apuntar peor y podemos darte hasta en los güitos… unas risas!!!

Y además… ¿se puede saber que hace un padre de familia escribiendo chorraditas en internet a las dos y media de la mañana…?

5. El domingo 19 febrero 2006 a las 12:07, por Sérilan

Pero es que la historia no admite fisuras profesor Franz..?. De todos es sabído lo de la famosa sandalia y San Pedro. Pero quien le dice a usted que éste no se la prestó a Jesucristo un día de lluvia en que andaban predicando por esos caminos del señor para que no se agarrara un catarro porque las suyas estaban demasiado mojadas ya?.Y como suele suceder la mayoría de las veces se nos olvida devolver lo que nos prestan (como ejemplo me basta mi hija y su afición de intercambiar zapatos y otras cosas entre sus amigas)a Jesus se le olvidó devolverselas a su amigo. Cuando alguien se fijaba en ellas (porque eran muy originales, y claro ya en aquellos tiempos empezaba a florecer la envidia por tener lo más chic en cuanto a moda, de ahí la necesidad de un mesías que devolviera la humildad a las buenas gentes llegando a nustros dias sin mucho éxito que digamos)les contestaba que preguntaran a Pedro, pués eran suyas. De ahí supongo hasta nuestros dias, con lo cuál mi querido profesor al menos yo doy por válida la versión de Carrascus…y tambien la suya..por supuesto.Insisto, me brindo para testigo en el duelo, porque me temo que cada vez es más inevitable. Oiga..Ohm Thál Blásta no les de idea con los tortazos que éstos son capaces de llevarlo a cabo y nos quedamos huérfanos. Besos..besos..y más besos domingueros para todos.

6. El lunes 20 febrero 2006 a las 12:04, por Velia

Llevo unos dias despegada de este fantastico blog asi que me ha tocado leerme todo lo atrasado.Genial lo de las cartas para estrategias oblicuas, pienso hacer unas a mi medida. La verdad es que sabe usted, sr Carrascus, hilar sus historias y hacernos pasar un buen rato…

7. El lunes 20 febrero 2006 a las 16:20, por EuLaliA

¿Profesor Franz en que lectura piadosa ha leido usted que Jesucristo era carpintero? Igual estoy equivocada pero yo creia que el que era carpintero era su padre y no el, aunque seguro que algo del oficio intentaria enseñarle, pero por lo que dice el Nuevo Testamento parece que el niño andaba mas interesado en dar clases y convertirse en rabi que en carpintero. Pero si estoy equivocada ilumineme, porfa. Y el Capitan Bifirifi ese era un cachondo aunque no tuviese ni idea de historia sagrada. Bien Carrascus.

8. El lunes 20 febrero 2006 a las 19:04, por Profesor Franz

La ilumino, querida EuLalia. El dato por el que pregunta figura en los evangelios, concretamente en el de Marcos:

“Cuando llegó el sábado se puso a enseñar en la sinagoga. La multitud, al oírle, quedaba maravillada, y decía: «¿De dónde le viene esto? y ¿qué sabiduría es ésta que le ha sido dada? ¿Y esos milagros hechos por sus manos? ¿No es éste el carpintero, el hijo de María y hermano de Santiago, Joset, Judas y Simón? ¿Y no están sus hermanas aquí entre nosotros?» Y se escandalizaban a causa de él.” (Mc 6, 2-3).

Por si fuera poco, San Justino Martir (100-163 AD), en el capítulo 88 de su “Dialogo de Trifón”, dice hablando de Jesús: “Solía trabajar de carpintero cuando estaba entre los hombres, fabricando arados y yugos, con los que mostraba los símbolos de una vida recta y activa”.

9. El lunes 20 febrero 2006 a las 20:04, por carrascus

Joder, querido Profe… si podría escribirse usted solito otros Evangelios Apócrifos !!! Una duda, ¿estas citas del evangelio de San Marcos y del libro de San Justino se las sabía usted o las ha buscado con el Google o algún otro artefacto demoníaco de estos?

Querida Eulalia, me emociona tu lealtad hacia mi persona y tu afán de tirarle pullitas al Profe por seguir con su empeño de entre bomberos pisarnos la manguera. Muchas gracias y hazme saber si eres abogada, porque si alguna vez tengo problemas legales me agradaría mucho que me defensieses con el mismo entusiasmo. Y lo del Capitán Bifirifi es todo un hallazgo…

No se preocupe, querida Sérilan, que no llegará la sangre al río. El Profe y yo mantenemos una amistad de más de 20 años que hace que ya nos hallamos “peleado” en todos los foros tanto cibernéticos como terrenales en los que solemos coincidir, pero son muchas más las cosas que nos unen que las que nos separan, y en todo caso si alguna vez decidimos llegar a las manos será para darle entre los dos una manta de hostias al Blásta, que no hace más que azuzarnos para que nos liemos a guantazos o libremos una pelea en la piscina de mi casa, llenándola previamente de barro.

Bienvenida de nuevo, Velia, y gracias por sus alabanzas. Por favor, manténganos al día de si le dan resultado las estrategias oblicuas por las que se guíe. Suerte con el oráculo y que le aporte muchas soluciones positivas.

Besos para todos/as…

10. El lunes 20 febrero 2006 a las 20:22, por carrascus

Releyendo los comentarios después de poner el anterior me he dado cuenta de una cosa: Profesor Franz, (sin acritud, eh) en su comentario anterior hay una confusión provocada probablemente por la forma en que en inglés se indican las fechas de antes y después de Cristo; para indicar que es después de Cristo ellos ponen una “A” de “after” que es todo lo contrario de nuestra “A” de “antes”. Por como usted indica el periodo de vida de San Justino parece que éste vivió entre los años 160 y 100 antes de Cristo, lo cual es imposible porque de ser así no podía saber si era o no carpintero porque se habría muerto hacía un siglo. Debería usted haber escrito por tanto “100-160 DC”. Lo cual también contesta a la pregunta que le hacía, ya que veo que la cita la ha extraído usted de alguna fuente anglosajona.

De todas formas está muy bien traída e ilumina tanto a Lali como a todos los demás. Es muy de agradecer su interés.

11. El lunes 20 febrero 2006 a las 21:26, por lanavajaenelojo :: sitio

Artículo sobre la película “Leonard Cohen I’m Your Man” en lanavajaenelojo.blogspot….

12. El lunes 20 febrero 2006 a las 22:31, por Profesor Franz

Con la Franziscana humildad que me caracteriza respondo de nuevo a mi hermano Carrascus, y le hago ver que A.D. corresponde a la expresión latina Anno Domini, esto es, en el año del Señor, utilizada desde hace siglos para referirse a los de la era cristiana.
Laus Deo.

13. El lunes 20 febrero 2006 a las 23:14, por carrascus

Así que era latín… ya me rechinaba a mí esa D, que tendría que haber sido una C. Muchas gracias por la aclaración, querido Profe, es usted un pozo de sabiduría. Laus Deo Tibi Quoque (…aunque no estoy demasiado seguro si se dice así).

14. El lunes 20 febrero 2006 a las 23:29, por Sérilan

Jajajaja…a ver quien das…Me encanta este pulso entre ustedes dos..jaja…

15. El martes 21 febrero 2006 a las 00:05, por carrascus

Jajajaja… pues sí, se va pareciendo a eso. Pero lo de “Antes de Cristo” no lo ponía yo con afán de disputa, de verdad me parecía que habría encontrado la cita en algún sitio en inglés y se le había pasado convertir el AC en DC, pero mira… la aclaración ha merecido la pena, porque de lo de Anno Domini ya ni me acordaba. Pero aparte de eso, lo que más me maravilla, es que este tío es capaz de saber donde estaban esas citas; no de sabérselas de memoria, obviamente, sino de saber que en ese capítulo del evangelio de San Marcos se decía que Jesucristo era carpintero…

Y sobre teología, Historia Sagrada e Historia en general yo nunca me echaría un pulso con Fran… yo conozco mis límites y sé donde puedo ganarle y donde no.

De todas formas me viene bien saber que a tí, querida Sérilan, te encante, porque yo me estaba temiendo que nos estábamos pasando de listos y de empollones (al menos yo, porque el Profe habla con un conocimiento de causa que abruma).

Habrá que ir pensando pronto en otro post para refrescar el ambiente… ¿os apetece algo sobre los Beatles? Pero no os preocupeis nada trillado sobre las historias de la muerte de McCartney y esas cosas aburridas…

16. El martes 21 febrero 2006 a las 16:34, por EuLaliA

Va a seguir pareciendo que siempre defiendo a Carrascus pero es que cuando yo lei el comentario del Profesor Franz tambien entendi que el santo ese habia nacido antes de Cristo por la forma en que lo puso el Profesor Franz, asi que me parece bien la apreciacion de Carrascus. Y no os preocupeis, que con vuestras replicas y contrareplicas por lo menos yo estoy aprendiendo mucho. Y aunque lo vuestro parezca algunas veces el tipico pique entre machitos a ver quien la tiene mas grande donde otros parecerian pretenciosos vosotros sois graciosos y amenos. Eso si, a ver si podeis dejar tranquilito el latin, que yo soy de ciencias!!!!

17. El miércoles 22 febrero 2006 a las 00:00, por JL Ambrosio

¡Madre del amor hermoso!
Me ausento cuatro cochinos días por mudanza y lo primero que me encuentro nada más desembalar el PC es que habeís convertido esto en la Escuela de Estudios Bíblicos. Me pregunto qué hubiera pasado si lo dejo metido en la caja hasta marzo…

18. El miércoles 22 febrero 2006 a las 00:10, por Sérilan

Jajajajaja…pués que estariamos haciendo penitencia, con la Semana Santa tan cerca, jajajajaja