Atrapado por el blues de Memphis
Si no te gustan estos colores, recarga la página; gracias.
TODOS PERDIERON AL GANAR LA PARTIDA
Carrascus

Cristina me lo pidió. Lu la apoyó en ello. Va por las dos.

En nuestro altar de la locura no solamente adoramos a los dioses del rock, sino también a otros dioses que forman parte de la vanguardia artística, entre los que ocupan un lugar destacado los escritores.

Hace algún tiempo, de la mano de un comentario de Cristina, surgió en este blog la idea de dedicar una entrada a los simbolistas franceses, que fueron una inagotable fuente de inspiración para muchos de los músicos que tanto nos gustan por aquí. Y como todos esos poetas han formado parte de mi literatura favorita desde que en sexto de bachiller, en la asignatura de francés, en vez de gramática, lo que dimos fue literatura francesa, pensé que no estaría mal hacerlo. Y además, algunos de vosotros aún me espoleasteis más…

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Lou Reed – “Walk on the wild side”

Durante una gran parte del siglo XX París fue el centro artístico del mundo, allí se desarrolló el cubismo de Picasso, el dadaísmo de Tzara, el neoclasicismo de Stravinsky y, fundamentalmente, el simbolismo de Baudelaire, Verlaine, Rimbaud… poetas visionarios, perturbadores, malditos…

La Segunda Guerra Mundial rompió en pedazos el halo de romanticismo de París y el relevo surgió al otro lado del Atlántico con conceptos renovados que poco a poco, a través de poco más de un par de décadas, se fueron aglutinando desde la aridez de escritores como Dos Pasos hasta el enjambre de músicos lunáticos que intentaban sobrevivir cada día en la colmena de New York.

La música de esta ciudad tenía un carisma especial. Mientras en la Costa Oeste los músicos hablaban de paz, flores y fraternidad, la metrópolis desmedida neoyorkina se poblaba de zombies, de mentes feroces y peligrosas, inmersas en la misma ola de malditismo, pasión y angustia que aquellos franceses sacudidos de violencia que encendían las calles con su poesía.

He engullido un estupendo trago de veneno.
Sea tres veces bendito el consejo que me ha llegado.
Las entrañas me arden.
La violencia del veneno retuerce mis miembros,
me vuelve deforme, me abate.
Muero de sed, me ahogo, no puedo gritar.

(Rimbaud. “Una temporada en el infierno”)

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Velvet Underground – “Heroin”

He tomado una importante decisión:
voy a tratar de anular mi vida.

La muerte y el sexo han sido siempre dos de las principales fuentes de inspiración para los músicos y los escritores. Y a través de ellas Lou Reed y sus colegas de la Velvet Underground crearon en sus discos uno de los mayores infiernos de perversidad que uno pueda imaginarse. La profanación musical a través del ruido, la violencia como acto de autosabotaje para dar lugar a los siete minutos más obsesivos de la historia del rock: ese “Heroin” que tienes ahí más arriba.

Rimbaud apostó por la derrota; se paseó por todo lo largo y ancho del camino peligroso, por el lado oscuro, por el lado del mal al que Lou Reed le dedicase su canción más famosa. Él mismo se convirtió en el mal en “Una temporada en el infierno”, versos salidos de los sueños enfermizos del adolescente de diecinueve años que era entonces.

Una noche senté a La Belleza en mis rodillas.
Y la encontré amarga.
Y la injurié.

(Rimbaud. “Una temporada en el infierno”)

La renuncia a la belleza, la elevación a los altares del caos y la autodestrucción reconvierte y reinventa el propio concepto que tenemos todos de lo que entendemos normalmente como bello. El mal era el auténtico paraíso para Lou Reed y para Rimbaud, la mayor fuente de creatividad para ambos…

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Lou Reed – “The bed”

Éste es el sitio donde solíamos vivir,
pagué por ello con amor y con sangre.
Y éstas son las cajas que ella ponía en el estante,
llenas de su poesía y de sus cosas.
Y ésta es la habitación donde cogió la cuchilla de afeitar
y se cortó las muñecas en aquella noche extraña y fatídica.

En la Velvet Underground, junto a Lou Reed había otro personaje capaz de recrear con el sonido o las palabras la mayor masacre o el pasaje más delicado. John Cale lo construía todo con trazos de pura y simple lírica.

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John Cale – “Santies”

Entonces oyó coros de ángeles.
Coros de ángeles cantando.
Ávidos ángeles
escupiendo gloria sobre su fracaso.
Aquel polvo estelar de fracaso,
como si fuese una medicina inútil.

Esa extraña dualidad que caracterizaba a John Cale, ese toque especial que poseía, parecía extraído directamente de “Las flores del mal”. Baudelaire era maldito y romántico, oscuro y vitalista a la vez. Escribía sobre la pasión con letra mayúscula y al mismo tiempo descubría el peligro de dejarse arrastrar por ella, recreándola en imágenes violentas.

Ha llegado el crepúsculo, buen amigo del crimen;
como un cómplice viene, quedamente.
Los cielos cierran lentos las puertas de la alcoba del aire,
y el que siente impaciencia se hace bestia feroz.

(Baudelaire “Las flores del mal”)

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Patti Smith – “Gloria”

Jesús murió por los pecados de alguien,
pero no por los míos…
Mis pecados los cometo yo,
me pertenecen a mí. A mí…

Rock’n’roll y muerte. Visiones de la locura de tantos y tantos perdedores. Asalto, saqueo, violación de la divinidad… Patti Smith surgió en 1975 como un latigazo de poesía y electricidad. Su primer disco, y quizás el mejor, “Horses”, reivindicaba a la vez la acometida sacrílega de Artaud y una forma de entender el rock como vehículo transmisor de sucio voltaje que la emparentaba a los Stooges, los MC-5, los New York Dolls… pero la intensidad y esa savia creativa de sus canciones, incapaz de surgir de la cordura, eran típicas de Antonin Artaud, el poeta que desde 1920, en que publicó sus primeros poemas, hasta que murió en 1948 totalmente desquiciado y desheredado del mundo, acuciado por la paranoia, las drogas y los tratamientos de electro-shock, dio forma a la descripción más brutal que se haya hecho jamás de la angustia humana.

Hay una angustia ácida y turbia,
poderosa como una navaja,
cuyo descuartizamiento pesa lo que la tierra;
una angustia en relámpagos,
con puntuación de abismos estrujados y tupidos como chinches,
como una especie de piojos duros
cuyos movimientos estén cuajados;
una angustia en la que la mente se ahorca
y se corta a sí misma. Se mata.

(Artaud. “El ombligo de los limbos”)

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Television – “Venus”

Television fue otro de los grupos básicos en los ’70. Nunca fueron los suficientemente apreciados, pero discos como “Marquee Moon” se agradecerán eternamente y canciones como “Venus” deberían ser de escucha obligatoria en los colegios.

A través de su banda, Tom Verlaine hizo el retrato de un mundo en decadencia y lo hizo a la perfección, sin arranques de histeria y con mucha sensibilidad, casi siempre llena de tristeza. Tom Verlaine construía sensaciones, atmósferas nocturnas, descriptivas, servidas con elegancia y con una gran madurez de música y texto. Poeta neoyorkino maldito, como también lo fue el poeta francés del que tomó el nombre, Paul Verlaine.

De maldito a maldito. El Verlaine francés tenía una poesía frágil y arranques iguales a los de Rimabud. Razón, demencia, elegancia a flor de piel…

Los vencidos se han dicho en la noche de sus mazmorras:
Ellos nos han encadenado, pero aún vivimos.
Mientras que las argollas nos encorvan los hombros,
en nuestras venas, buen tesoro, la sangre circula.

(Paul Verlaine. “Los vencidos”)

Tras abandonar Television, la carrera en solitario de Tom Verlaine no desmereció en absoluto de sus anteriores trabajos. Es más, sus canciones cobraron una dimensión aún más literaria. Eran apuntes, pasajes estremecedores de la realidad cotidiana. Y la palabra “tristeza” seguía siendo imprescindible para describir sus canciones, que se desvanecían en un colchón de guitarras eléctricas y afiladas. Impecables.

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Tom Verlaine – “Words from the front”

23 de enero,
Hace ya tres días y tres noches que llueve;
la carretera ha desaparecido,
el barro nos llega hasta las rodillas.
John murió ayer por la noche,
no tuvo muchas oportunidades
en manos de un cirujano borracho.
Es difícil saber quién es quién.
Los fuegos que encendemos
enseguida se consumen.
Nos movemos como en sueños,
y ahí están,
esperando que el general ordene el ataque,
cuatro mil hombres.
Si la suerte prevalece y me dan el permiso,
estaré en casa para el 17…

El paralelismo entre los músicos neoyorkinos más viscerales y los poetas franceses de los que tienen una extraña dependencia podría seguir con nombres como Jim Carroll, quien además de escribir textos completamente alejados de los tópicos en sus canciones lo hizo también en su libro autobiográfico “The basketball diaries” (“Diario de un rebelde” en español); como Lydia Lunch y su vómito sónico; como Sonic Youth y sus elegías al ruido y la autodestrucción; como Laurie Anderson, como David Byrne y sus canciones para el “Fear of music” de los Talking Heads… y con nombres como Apollinaire, Breton, Valery, sacrílegos, saboteadores, anarquistas de una estética nueva, la de la ruptura, el desorden, la derrota…

Pero quiero acabar con el nombre que me es más cercano porque incluso le conocí personalmente y tuve una larga conversación con él, Elliot Murphy.

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Elliot Murphy – “Lady Stiletto”

Veo a esa chica pequeñita vestida de negro
escupiendo en el escenario
y, como una gata perdida, arqueando la espalda.
Encabeza el desfile anarquista,
es una poetisa con rimas prostituidas.
Dicen que no tiene vergüenza
y cuando grita algo sobre una fábrica
sus ojos arden con la rabia de Rimbaud…

Devoto confeso de Lou Reed, Jim Morrison y los primeros Stones, Elliot era el cronista de las ciudades desesperadas. Sus discos son una dramática declaración de amor/odio al New York de los tipos más perdidos, de los visionarios como él… lee de nuevo la letra de la canción anterior y dime si no está describiendo a Patti Smith… su pequeño mundo de textos arriesgados y fatalistas es paralelo al de Jean Cocteau, quien, como Elliot, alternó la literatura y la música, con incursiones también en el dibujo, el cine, el teatro. Sus poemas, que comenzó a escribir en 1911, descubren una sensibilidad violenta, un mundo interior fuertemente influido por su adicción al opio y la muerte prematura de Raymond Radiguer, el poeta al que acogió como mentor y amor platónico… Cocteau era abiertamente homosexual y Raymond era un mujeriego que no dudaba en usar y tirar a las mujeres tras usarlas sexual y socialmente.

Abril. 1930.
En pleno cielo azul, de pie sobre una bola,
igual que el mundo hindú reposa sobre el elefante y las tortugas,
hay mundos que son personas de carne y hueso,
caparazones rosados, monstruos de soledad y de amor.

(Jean Cocteau. “Opio”)

Cocteau era un dandy. Y Elliot Murphy también; un Oscar Wilde del rock sobrevolando por encima de los vaivenes de una marea llamada decadencia.

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Elliot Myrphy – “Party girls and broken poets”

Desde la península
miramos al otro lado de la bahía.
Desde la península hablamos del ayer,
de las fiestas que han acabado,
de a quién se ligaron los chicos de la medianoche.
Y ahora me siento a mirar a las prostitutas,
de pie, junto a una cabina telefónica.
Para darnos un baño de luz de luna,
ella se desliza por la bahía.
Cogimos un coche,
dijimos: “nos encontraremos a mitad de camino”.
Y esperamos una hora.
Y la estuvieron buscando todo el día siguiente
pero no encontraron a nadie.
Algunas fiestas terminan así.

14 Comments

  • El dia 18.11.2012, Cristina dijo:

    Estupenda y muy esperada entrada Carrascus. Muchas gracias. Y ¡qué casualidad que este jueves viera a Patti Smith tocar en Madrid! Un estupendo concierto, por cierto. Y también vi a Lou Reed ayer sábado en el Teatro Español leyendo sus letras: Lou Reed reads Lou Reed, algunas de The Raven, el homenaje que le hizo a Edgar Allen Poe, un escritor descubierto en Europa por Baudelaire. Así que la entrada me viene perfecta. Un abrazo.

    • El dia 18.11.2012, lu dijo:

      Situations have ended sad
      Relationships have all been bad
      Mine’ve been like Verlaine’s and Rimbaud
      But there’s no way I can compare
      All those scenes to this affair
      You´re gonna make me lonesome when you go

      Gracias, Carrascus.

      • El dia 18.11.2012, carrascus dijo:

        Qué suerte, Cristina… ver a Patti y a Lou casi a la vez. Oye, tienes que contarnos que tal te fue con Lenny Kaye.

        Otra cosa; al final te saliste con la tuya y tendremos venta anticipada de entradas para la fiesta de los ’80. Ya avisaré cuando y donde, una vez que las tengamos preparadas.

        Y Lu; “Blood on the tracks” es uno de mis discos recurrentes de Bobby. Tu cita es perfecta para la ocasión; yo no la recordaba. Le daré un repaso hoy mismo a esta canción.

        • El dia 18.11.2012, carrascus dijo:

          Por cierto, Cristina; al hilo de lo que citas de Lou Reed y Poe, quizás te interese leer también esto que publiqué aquí hace casi cuatro años ya… cómo pasa el tiempo, joé…

          • El dia 19.11.2012, Cristina dijo:

            Pues sí, Carrascus, una feliz coincidencia que estuvieran Patti Smith y su grupo y Lou Reed (y Laurie Anderson, su mujer, a la que no ví) en Madrid este fin de semana. Aunque no sé si coincidieron, porque Patti Smith se fue a Cartagena el viernes y ese mismo día presentó Lou Reed en la cineteca del Matadero una exposición de fotos suyas y dos documentales. Yo fuí a la lectura del sábado, que era gratis y estaba el Teatro Español a rebosar. Entre otras cosas, leyó el final de “El corazón delator” que incluyes en la entrada de Poe (estupenda, por cierto). Lou Reed llevaba un abrigo negro con capucha hasta los pies que parecía que el cuervo era el mismo personificado. Pero si alguien me fascinó este fin de semana, no fue Lou ni Patti, sino Lenny Kaye, a quien entrevisté, que no sólo es un hombre accesible, amable, sensato y tremendamente generoso con su tiempo, sino una de las personas que más sabe de la Historia del Rock de Estados Unidos. Es increible que un hombre que ha estado donde ha estado y con quien ha estado tenga la modestia y la naturalidad (¡y la buena salud!) que tiene él. Un ejemplo para mucha gente. Hablamos de música, de literatura, de los años 70, en fin, casi dos horas de charla. Ya te paso la entrevista cuando la transcriba, que me va a llevar un tiempo, porque al tipo le gusta hablar y con cada pregunta se explayaba sus buenos 10 minutos mínimo.

            • El dia 22.11.2012, David González dijo:

              Espero que podamos leer todos esa entrevista. Un saludo.

              • El dia 01.12.2012, Cristina dijo:

                Hola David, la entrevista está en inglés pero la estoy traduciendo. En cuanto pueda se la paso a Carrascus y espero que os guste. He de decir que la idea de entrevistar a Lenny no fue mía, sino de un amigo mío que me sugirió que contactara con él porque Patti estaba demasiado ocupada y no podía. Y al final, me alegré de que fuera Lenny porque de verdad que es un hombre interesantísimo y encantador.

            • El dia 19.11.2012, carrascus dijo:

              OK, Cristina. La leeré con mucho gusto y atención.

              • El dia 19.11.2012, Jose dijo:

                Buen post Carrascus, como tu dices, los escritores siempre han ayudado a los compositores con sus obras

                • El dia 20.11.2012, carrascus dijo:

                  Gracias, Jóse. Un compositor como tú sabe lo que dice.

                  • El dia 22.11.2012, David González dijo:

                    Qué angustia escuchar todas estas cnaciones del tirón. Muy buen Carrascus, como siempre.

                    • El dia 23.11.2012, carrascus dijo:

                      Muchas gracias, David. Ya he hablado con Cristina para poder publicar aquí su entrevista con Lenny. Tendremos que esperar un poco a que la publiquen primero en la revista universitaria italiana para la que ha hecho el trabajo y después a que la traduzca al castellano para que la puedan leer los del Blogin’.

                    • El dia 30.11.2012, Microalgo dijo:

                      Yo descubrí a Murphy gracias a mi novia, que le pone dos velitas todas las noches y me advierte que como se lo encuentre por ahí, se lo tira. Yo le he dicho que vale, pero que lo mismo me pasará a mí con Mónica Belucci (mal negocio, creo que ella tiene más probabilidades que yo).

                      Llevo algún disco de este tipo en el coche y siempre pongo el volumen a toda mecha con “el cumpleaños de Elvis Presley”…

                      http://www.youtube.com/watch?v=mzzVetLY6OA

                      (Exactamente, esta versión).

                      (Required)
                      (Required, will not be published)

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