Atrapado por el blues de Memphis
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EL PADRINO (y 2)
Categorías: Forever Young
Carrascus

La anterior entrada la habíamos dejado diciendo que para Atlantic comenzaba un periodo de crisis…

Lo primero que ocurrió fue que Abramson se fue definitivamente. La vergüenza de no haber sabido sacar partido de un as tan claro como Bobby Darin le hizo despedirse sin pedir siquiera su parte de la empresa, que posteriormente fue repartida entre su ex-esposa Miriam y Nesuhi Ertegun, quien entró para expandir el catálogo de jazz que tenían. Después fue Ray Charles el que les abandonó, buscando un contrato mejor con la ABC/Paramount. Y finalmente, Bobby Darin, que ya era todo un ídolo juvenil, se casó con Sandra Dee y se fugó a la Capitol.

Perder a Ray y a Bobby en el mismo año fue un palo que le quitó el sueño muchísimas noches a Ahmet y a Jerry Wexler. Pero consiguieron sobreponerse y ficharon a Solomon Burke, que llegó a Atlantic cuando los empleados estaban, literalmente, retirando las fotos de Ray Charles de las paredes.

Estar en Atlantic era un sueño. Mi manager y yo llegamos a las oficinas del 56 de la calle West y después de estar sentados allí durante unos veinte minutos, Ahmet Ertegun y Jerry Wexler me dijeron “estás contratado”. Pasar de un sello como Apolo a Atlantic era como pasar a una siguiente fase. Yo estaba sentado allí totalmente intimidado, mirando todas aquellas grandes fotos de Clyde McPhatter e Ivory Joe Hunter, pensando, éste es el sello de los sellos. Entonces, el señor Ertegun señaló la foto de Ray Charles y me dijo: “Vamos a quitar esa foto de ahí”. Y yo pensé: “Wow! ¿Ahí es donde van a poner la mía?”. (Solomon Burke)

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Solomon Burke – “Everybody needs somebody to love”

Y ya que le hemos dado la palabra a Salomon, hagamos lo mismo con muchos de los que conocieron estrechamente a Ahmet, que en aquellos primeros años 60 había alcanzado ya un status comparable al de los grandes propietarios de sellos discográficos clásicos: Art Rupe, Joe Bihari, Morris Levy, Leonard Chess…

Atlantic era mi compañía favorita. En ella habían grabado el Professor Longhair y Ray Charles… en nuestro barrio, cuando alguien decía que había oído que Atlantic había editado un nuevo disco, los demás dejábamos inmediatamente todo lo que estábamos haciendo y nos íbamos de cabeza a la tienda de la calle Rampart a comprarlo. Atlantic ofrecía esperanzas a los músicos de New Orleans. Era gratificante ver a aquellos señores tan educados, que no venían del barrio, pero que estaban muy interesados en sacar su música al mundo. Nosotros pensábamos: “Sí, tenemos una oportunidad”. (Allen Toussaint)

Ahmet Ertegun era un hombre muy elegante, un hijoputa con pinta de chulo. Y Jerry Wexler era el extremo opuesto, él seguía teniendo pinta de reportero de mala muerte. Yo estaba impresionado con ellos, pero la verdad es que juntos no pegaban ni con cola. Y mucho menos me los podía imaginar juntos en tugurios como aquéllos. Quizás ellos tenían disfraces en el hotel y se cambiaban antes de salir. Yo los veía después en los estudios y allí sí era fácil imaginárselos. Supongo que sabían moverse en cualquier clase de círculos, no importa los que fuesen. (Dr. John)

Ahmet parecía un inglés que había ido a colegios privados muy caros. Pero los turcos no son blancos puros, por eso los negros se sentían tan cómodos también con él. Y salía de marcha con los tíos del jazz y era capaz de hablarles tal como lo hacían ellos. (Marshall Chess, hijo de Leonard Chess)

Ahmet tenía el instinto de los estafadores que siempre han pululado por los negocios que tenían que ver con el arte, pero aportó una gran elegancia y sofisticación al juego. Como habéis comprobado ya con todo lo escrito anteriormente, no era un tipo normal; se había educado en la Sorbona (a ver si a mi hijo se le pega algo), había vivido en todo el mundo y comprendía la cultura europea y la norteamericana. Cuando era joven tuvo que tomar una decisión crucial entre seguir el camino que le llevaría a convertirse en presidente de Turquía, o el que le llevaría a ser el mayor ejecutivo discográfico de todos los tiempos. Y cuando un chaval de apenas veinte años tiene esa profundidad de miras en su cabeza, hay que tenerle en cuenta. Cuando otros a esa edad estaban preguntándose si se ponían zapatillas de baloncesto o de gamuza azul, él estaba tomando decisiones que afectarían al mundo… más o menos…

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Rufus and Carla Thomas – “Cause I love you”

Yo era el típico tío que siempre andaba cagándola por las calles, pero incluso así tuve la oportunidad de llegar a Atlantic con un montón de tipos elegantes. Sobre todo Ahmet, que en un momento estaba hablando en francés con un embajador en la ONU y dicéndole “Au revoir, mon ami”, y al momento siguiente estaba echándose un tinto en el sofá del estudio y diciéndole a alguien “¿Qué pasa contigo, negrata”?. Tenía esa habilidad. (Jerry Wexler)

Atlantic tenía una brillante combinación de talentos en la producción que ningún otro sello poseía. Y aunque se movían por senderos separados y Ahmet y Jerry trabajaban en discos de los Clovers o Ruth Brown mientras Nesuhi lo hacía con John Coltrane o el Modern Jazz Quartet, todos comprendían perfectamente el mundo de los otros. El resultado era que Atlantic era una compañía singular, un sello independiente sin precedentes.

La razón por la que Ahmet, Nesuhi, Jerry y Tom Dowd se convirtieron en productores fue muy simple: se dieron cuenta de que sabían hacerlo. Y ellos eran los productores de la línea de fabricación que en realidad hacían los discos. En ninguna otra compañía los propietarios se ocupaban de eso.

Las cosas cambiaron un poco en 1960, cuando Jerry Wexler vino con una canción que había escuchado en un local de Memphis, poco antes del fortuito debut de Solomon Burke en Atlantic. La canción era de un pequeño sello llamado Satellite, y su título, “Cause I love you”, no daba muchas pistas, pero cautivado por la combinación de efervescencia juvenil de la voz de Carla Thomas y los experimentados tonos de la de su padre, Rufus, Jerry estaba enganchado a ella. Así que Atlantic alquiló el master de la canción, y de todas las futuras grabaciones de Rufus y Carla Thomas, por una pequeña cantidad de dinero, y posteriormente aumentaron el trato para tener la primera opción sobre todos los demás discos que fuese sacando el sello Satellite, que después se convirtió en Stax Records, y su estudio de grabación en el sur de Memphis llegó a ser el máximo generador de ganancias de Atlantic. A través de ese contrato, la gente de Atlantic tomó contacto con otros estudios pequeños de aquellas zonas de Tennessee y Alabama y fue incorporando a su catálogo las grabaciones de American, Fame, Muscle Shoals…

Hasta aquellos primeros años 60 todas las producciones de Atlantic las había hecho en su propia casa, pero crecieron tanto que acabaron alquilando masters de todas aquellas compañías para seguir expandiéndose, y comenzaron también a trabajar con otros productores como Steve Cropper y Rick Hall. Aquello trajo también consigo una increíble lista de nuevos artistas como Otis Redding, Aretha Franklin, Wilson Pickett y Sam & Dave.

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Otis Redding – “I’ve been loving you too long”

Otis Redding bautizó a Ahmet y Nesuhi con los motes de “Tortilla” y “Nescafé”, respectivamente. Y se lo permitían porque él era una gran fuente de ingresos; pero si algún otro de la empresa hubiese sido capaz de llamarles así, le habrían echado… (Dr. John)

Después de que el crecimiento les obligase a una nueva mudanza, en las nuevas oficinas de Atlantic en New York, Ahmet Ertegun comenzó a interesarse por la música rock y contrató a Buffalo Springfield, los Young Rascals, a Sonny & Cher… y los grupos ingleses como Cream, Led Zeppelin o los Bee Gees comenzaron a su vez a interesarse también por Atlantic Records, sobre todo porque sus carreras se cimentaban en el rhythm & blues que habían escuchado en los discos de ese sello, del que todos ellos eran fans. Esto hizo que la reputación de Ahmet se cimentara como el hombre que había hecho explotar la popularidad de las bandas inglesas en los USA. Y a medida que la popularidad del catálogo de rock de Atlantic iba aumentando, el poder dentro de la compañía se iba dividiendo lentamente entre Ahmet y Jerry Wexler.

Jerry se mantuvo sacando discos desde los estudios de Muscle Schoals con Aretha Franklin, Solomon Burke y Wilson Pickett y Ahmet se centró en las bandas inglesas, que como la mayoría de ellas autoproducían sus discos, no le necesitaban para ello, así que su trabajo no era hacerles sus discos, sino cultivar y cuidar sus carreras.

Ahmet, Nesuhi y Jerry tenían establecidos sus propios reinos de taifas en la compañía, y éstos raras veces se superponían. Atlantic era prácticamente un trío de compañías diferentes regidas por tres propietarios diferentes y así estaba funcionando perfectamente. Pero Ahmet tenía una personalidad que le hacía no conformarse con eso, él quería convertir a su discográfica en una gran empresa multinacional.

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Led Zeppelin – “God times, bad times”

En octubre de 1968, después de haber firmado el contrato con Cream y haber servido de catalizador para la unión de Crosby, Still & Nash, Ahmet Ertegun se entrevistó en New York con Peter Grant, el mítico manager de Led Zeppelin, y firmó con él un contrato por una cifra que en aquella época era un record, 200.000 dólares. Un año después siguió la firma de los Rolling Stones, que también eran grandes seguidores de los discos de Atlantic y habían crecido escuchando a los Coasters, los Drifters y Joe Turner. Y ahora ellos también querían que sus propios discos se editaran en este sello.

Cuando firmó a los Rolling Stones, Ahmet tenía un as en la manga, porque él era el único ejecutivo discográfico que sabía que el contrato de la banda con la Decca se estaba rompiendo. De hecho, cuando los Stones se metieron en Muscle Shoals a grabar, el propio grupo estaba roto, agotado por los problemas con la ley que acarreaba la drogadicción de Keith Richards y otros asuntos que están en la mente de todos. Así que la banda estaba todavía bajo contrato con EMI, al pertenecer a Decca, pero estaban grabando las canciones de “Sticky Fingers”, el primer disco que sacaron en su propio sello a través de Atlantic.

Ahmet estaba también allí con ellos, pero solamente hablaba con Mick Jagger. La interacción con los demás era del tipo de “director de empresa con sus empleados”. Al contrario que Jerry Wexler, que siempre estaba mezclado con ellos mientras grababa y era uno más del grupo, definitivamente Ahmet no quería ser uno más. Y cuando coincidía con alguno de los demás en alguna dependencia del estudio, el otro ni siquiera parecía estar vivo en su presencia.

Si Ahmet Ertegun no hubiese comenzado a trabajar con todos estos músicos ingleses probablemente el imperio Atlantic se hubiese venido abajo, porque el rhythm & blues solo ya no podía soportar su peso. A finales de los 60 todos los sellos de R&B habían desaparecido; incluso Chess Records, que parecía inmortal.

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The Rolling Stones – “Brown sugar”

Para 1969 las relaciones de Jerry Wexler con Stax y Fame se habían agriado mucho. Con el primer sello después de que el nuevo contrato de distribución de Atlantic para los discos de Stax convirtiese a aquélla en propietaria de todos sus masters, lo que cabreó sobremanera a Jim Stewart, co-propietario de este sello. Y con el segundo, después de unas turbulentas sesiones de grabación con Aretha Franklin.

Atlantic estaba entrando en su etapa final. La compañía estaba acumulando tanto dinero que derrocharlo se convirtió en un hobby. Jerry y Ahmet tenían aterrorizados al personal de los estudios; muchas veces llegaban con ideas malísimas, y por muy tontas que fueran desequilibraban las sesiones intentando grabarlas; y a todo el que ponía objeciones, o simplemente mala cara, lo jodían a no ser que fuese uno de los artistas que metían mucho dinero en la empresa. Indudablemente, también tenían ideas buenas porque eran dos tipos con experiencia musical, que sabían de música y sabían escucharla.

El “Exile on Main Street”, editado en mayo de 1972, es a la vez un símbolo y un estereotipo de la exagerada autocomplacencia que dominaba a Atlantic Records y, la verdad sea dicha, a toda la escena rock, durante los primeros años 70. Se trabajó en él en la mansión campestre que Mick Jagger tenía en Stargroves, Inglaterra; en la finca que Keith Richards tenía en Nellcöte, Francia; en los dos mejores estudios de grabación de Los Angeles, Olympic y Sunset Sound… y construyeron un disco doble de 18 canciones adobado en enormes cantidades de alcohol y opiáceos. Marshall Chess, que estuvo trabajando con los Stones desde dos años antes de que empazasen con su sello Rolling Stones Records ha recordado en muchas entrevistas cómo pasaba horas y horas sentado a una mesa de las oficinas de Atlantic en Broadway, negociando a hachazo limpio un contrato con Ahmet Ertegun, y rodeados por una sala repleta de abogados.

Nosotros teníamos uno de los mayores royalties de la época: un dólar por disco, neto; además de una gran cantidad como adelanto. Yo tenía una oficina en la propia sede de Atlantic, compartiendo secretaria con Arif Mardin. Cuando llegué allí, las cosas entre Jerry Wexler y Ahmet ya estaban bastante tirantes. Nunca les vi salir por ahí juntos. Por entonces ellos tenían unos 50 empleados… y una vez que se mudaron al Rockefeller Center, en el verano de 1973… Dios mío!, aquello, más que un sello discográfico parecía una compañía de seguros… (Marshall Chess)

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The Rolling Stones – “Loving cup”

Para la celebración del 25 aniversario de Atlantic, Ahmet alquiló un Boeing 747 para volar a París, completo con todas las delicias químicas necesarias para una gran fiesta. Sin olvidar a las grouppies más bellas y lascivas, con las que mantenía un contacto muy estrecho… pero no en el sentido que os imagináis. Ahmet solía invitarlas a sus bungalows del Beverly Hills Hotel, donde las colmaba de comida y bebida, porque ellas eran sus buscadores de talentos. Con ellas había construido toda una red underground, en la que si alguna banda inglesa comenzaba a dar que hablar, él era el primero en enterarse.

Ahmet ya no era el joven que trabajaba 18 horas al día en el estudio. Yo tuve que dejar de trabajar con él y con los Stones en 1977 porque me había convertido en un junkie. Llegué a un punto en el que si no lo dejaba me iba a morir. Noté cómo Ahmet respiró aliviado cuando me despedí. (Marshall Chess)

Atlantic tuvo dos grandes periodos dorados, el de la primera mitad de los 50 y el que fue de finales de los 60 a los primeros 70. Piensa en un restaurante que tiene 20 mesas y de pronto se cuadruplica la clientela y se muere de éxito… eso fue lo que le pasó a este sello; en los primeros tiempos cabalgaban sobre el caos de forma gloriosa y después, allá por el 74, de la noche a la mañana, todo cambió.

En 1967 Jerry Wexler había persuadido a Ahmet de que vendiese Atlantic a la Warner por 17 millones y medio de dólares, y desde entonces hasta la mitad de la siguiente década Jerry estuvo co-dirigiendo el sello sin tener que preocuparse de las presiones financieras. Pero en 1974, sin embargo, el tiro le salió por la culata; siendo desde siempre un adicto al trabajo, ahora no tenía nada que hacer después de haberse quedado sin energías en proyectos fracasados con artistas como Electric Flag, Doug Sahm, Canned Heat o Delaney & Bonnie.

Sin embargo Ahmet vivía en la más absoluta prosperidad. Se había casado con una mujer de la aristocracia, Mica, que era diseñadora de interiores de las casas de los más ricos e influyentes del país, y con ella del brazo se hacía ver por los sitios más exclusivos de todo el mundo, ya fuese en fiestas del Studio 54 con Mick y Bianca Jagger, como de cena en el Ritz con Henry Kissinger. Su nombre aparecía resaltado en letras negritas en las columnas de sociedad del New York Post, fotografiado con Jackie Onassis, Robert Plant y el Conde de Worcester. Se compró un equipo de fútbol, el Cosmos de New York. Sus bandas, como Yes y Genesis, vendían discos por millones…

Cuando Atlantic y Elektra-Asylum se fusionaron en 1974 Ahmet y David Geffen fueron nombrados co-presidentes. A Jerry Wexler le ofrecieron el título de vicepresidente, pero éste nunca había congeniado con David Geffen, además de que odiaba la idea de que ahora, después de tantos años, tuviese que trabajar bajo el mando de Ahmet, y sintió que aquél no era ya su sitio. Apenas duró así trece meses antes de dimitir. A su salida firmó un contrato de larga duración como consultor para Atlantic en lugar de su puesto. Jerry Wexler estaba fuera y Ahmet Ertegun estaba en la cima.

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Yes – “Long distance runaround”

Y en la cima se mantuvo hasta su muerte. El periodista George W. S. Trow cuenta en la biografía que escribió sobre Ahmet Ertegun que una vez llevó a unos importantísimos invitados desde las oficinas de Atlantic en New York al Rainbow Grill, que estaba solamente a un tiro de piedra de distancia. Allí iba a actuar esa noche Duke Ellington, el hombre que deslumbró a Ahmet varias décadas antes. Ahmet le dio a la banda que actuaba toda la atención que no dio a sus invitados y mantuvo por la música una atención que iba más allá de lo conveniente. Los demás que compartían su mesa abandonaron cualquier intento serio de atraer la atención de Ahmet y comenzaron a cenar. Tras terminar sus platos y esperar por cortesía a que Duke terminase su actuación se levantaron para marcharse. Ahmet les despidió con un simple adiós; no les acompañó. Se quedó para oír el segundo pase de la banda.

Ahmet Ertegun vivía en el interior de la música. Absorbió la cultura hasta que él mismo se convirtió en esa cultura. Y tuvo una increíble visión comercial de ella hasta sus últimos días. Él fue el primero en indicar que el “Crazy” de Gnarls Barkley iba a ser una canción de impacto mundial. Y el primero en darse cuenta de que James Blunt iba a ser un cantante de los que rompen moldes. Y todos los músicos con los que se relacionó siempre quedaron maravillados de la cantidad de tiempo que Ahmet dedicaba a su música. Y por eso todos ellos, absolutamente todos ellos, a pesar de que a veces pudiese manejarles en la misma forma en que El Padrino manejaba a La Familia, le estarán eternamente agradecidos.

Cuando Buffalo Springfield se disolvió le dije a Ahmet que quería comenzar de nuevo en otro sello. El me comprendió perfectamente. Para él no había ninguna diferencia en qué compañía discográfica fuese a estar. Después, cuando me uní a Crosby, Stills & Nash él nunca nos presionó para hacer nuestra música. Sabía que la música saldría o no saldría. Sin planes establecidos. (Neil Young)

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Crosby, Stills, Nash & Young – “Southern man”

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7 Comments

  • El dia 24.10.2012, David González dijo:

    Muy interesante Carrascus. Tengo ganas de que lleguen los 80/90 para saber qué hacía Ahmet con mi dinero al comprar los discos de Led Zeppelin. Me encanta la foto de los Rolling con Ertegun. Parecen chiquillos, a pesar de que al menos gastan 50 años. Menos Keith que siempre tiene cara de yonqui.
    Saludos.

    • El dia 25.10.2012, carrascus dijo:

      Pues, la verdad, David, es que no tengo pensado seguir con la vida de Ahmet. Es que llegó un momento en que ya se dedicó a codearse con la “gente guapa”, a dedicarse al futbol, y aunque nunca abandonó la música, pero ya fue más que nada un consultor que no se puede decir que lo hiciera por hobby, porque eso implica no cobrar y a él le llegaban muy buenas rentas… pero ya no era lo mismo, vaya…

      Si acaso cabría mencionar que fue el co-inductor del Hall Of Fame y que le dieron un homenaje en Montreux (creo recordar) donde tocaron muchísimas de las figuras antiguas y actuales de Atlantic y amigos personales suyos.

      • El dia 25.10.2012, David González dijo:

        Bueno, y el concierto de Led Zeppelin en el O2, que ahora están exprimiendo. Leyendo otras cosas por ahí me he enterado que la palmó de un piñazo en un concierto de los Rolling. Con ellos hasta el final, eh?.

        • El dia 26.10.2012, carrascus dijo:

          Hombre, no fue directamente del piñazo, sino como consecuencia indirecta de él y de los achaques de la edad. De todas formas, ya lo contaba en el primero de los posts: …Ahmet siempre estuve moviéndose hasta que se murió, el 14 de diciembre del 2006, seis semanas después de caerse desde el escenario del Beacon Theatre de New York, durante el concierto que los Stones estaban ofreciéndole a Bill Clinton en su fiesta de 60º cumpleaños.

        • El dia 27.10.2012, .juan a. uno de los dos dijo:

          Justamente anoche pusieron en la 2 un docu de la movida madrileña.

          Y comentaba el líder de Aviador Dro, como les llegaban maquetas de grupos que no tenían compañía y de ahí salio el sello Dro y otros independientes…hasta que un año después se dieron cuenta las grandes compañías que había mercado el resto ya te lo puedes imaginar. Metieron las zarpas.

          ¿Por cierto, grabo alguien más con el sello de los Rolling?

          Salud

          • El dia 27.10.2012, carrascus dijo:

            Ah… el lider de Aviador Dro; el amigo Servando… si volvéis a ver el video de la noche que estuve en “La Edad de Oro” cuando los Residents, se le ve entre nosotros; de hecho, es el que habla conmigo en su intervención, después de haberlo hecho yo.

            En Rolling Stones Records sí que grabaron otros artistas, aunque, aparte de los propios Stones, solamente fueron un par de ellos más, y eso matizándolo bastante, jejeje…

            El sello se fundó en realidad para que los propios Stones sacasen sus discos en solitario y por eso lo primero que se editó en él fue el “Joujouka” de Brian Jones (del que se dice que fue el primer disco de World Music del mundo). Después le siguió aquel divertimento llamado “Jamming with Edward”, más dos discos en solitario de Bill Wyman y un single navideño de Keith Richards. Con el tiempo, también salieron a través de este sello los dos primeros discos en solitario de Mick Jagger.

            Aparte de ellos, para el sello firmaron solamente dos cantantes y una banda más. Uno de ellos fue John Phillips, el que fuese anteriormente miembro de The Mamas & The Papas, pero después de una serie de grabaciones que se mantuvieron durante más de seis años, en los cuales John y Keith pasaban más tiempo drogándose que grabando, al final se desechó editar nada. Durante mucho tiempo, las cosas que se habían grabado fueron apareciendo en algunos discos pirata, hasta que por fin se editaron legalmente en el año 2001 con el título de “Pay Pack & Follow” en Virgin Records.

            El otro cantante era Peter Tosh, que venía de los Wailers de Bob Marley. Con éste sí editaron un disco en el que colaboró cantando incluso Mick Jagger. Pero no tuvo mucho éxito, de lo que Peter Tosh culpó a la poca atención y promoción que los Stones le habían dedicado, y se cabreó y se fue del sello.

            La banda que estuvo en el sello fue Kracker, un grupo cubano que compartía productor con los Stones, Jimmy Miller, y sacaron en este sello el segundo de los tres discos que grabaron durante su carrera.

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