Atrapado por el blues de Memphis
Si no te gustan estos colores, recarga la página; gracias.
THE GUITAR ARMY (5)
Categorías: Forever Young
Carrascus

Nadie era inmune a la furia de Ronnie. Sobre él se cuenta una historia sobre cómo estuvo a punto de tirar a uno de los miembros de su equipo de la gira desde un avión, cuando volaba a 4.000 metros de altura. Joe Barnes, que de pipa de Lynyrd Skynyrd ascendió con el tiempo hasta presidente de un banco (“degenerando, degenerando”, como dijo Juan Belmonte), parece ser que rompió una mesilla con ruedas de ésas de servir bebidas, que andaba desarmada por allí. Un indignado Dean Kilpatrick le dijo que aquel cacharro le había costado 500 dólares. Ronnie escuchó la conversación y se dirigió muy mal encarado hacia Barnes… “he oído que te has cargado algo que ha costado 500 dólares, Joe…” Barnes lo admitió, intentando explicar que solo era un montón de chatarra. Ronnie arremetió contra él e intentó abrir una de las puertas de la cabina para tirarlo por ella. Seguramente solo estaba intentando asustarlo, pero lo siguiente que se sabe es que cuando el avión aterrizó Barnes tenía un terrible mordisco en su estómago, cuyo dolor intentó aliviar demandando a Ronnie por un cuarto de millón de dólares en concepto de graves lesiones corporales.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


“Gimme back my bullets”

Cuando Ronnie contrataba a alguien nuevo para el equipo siempre le decía que “cuando sales de gira con nosotros estás trabajando para mí, así que mejor presta atención siempre o tú y yo tendremos unas palabritas después del concierto”. Y no era solamente a los roadies a los que controlaba así, una vez puso contra las cuerdas al bajista, Leon Wilkeson, por beber alcohol en el escenario; y a Billy Powell le rompió dos dientes de una hostia porque pensaba que se había excedido con su solo de órgano en “Free bird”. (Craig Reed)

Pero cuando no bebía de más, parece ser que Ronnie era una combinación de filósofo y psiquiatra, dando consejos, resolviendo problemas o simplemente diciendo siempre la mejor forma de hacer las cosas. De acuerdo a los que le conocieron, Ronnie te escuchaba con todo su ser, con una media sonrisa asomando de sus labios y con toda su atención enfocada en lo que le decías, sin perderse ni una palabra y dejándote hablar sin interrumpirte hasta que habías terminado. Y después se limitaba a decirte lo que tenías que hacer. Todos están de acuerdo en que siempre te daba el mejor de los consejos… pro tenías que atenerte a las consecuencias si no lo seguías al pie de la letra…

Su hermano menor, Donnie Van Zant, recibió uno de esos consejos cuando, aburrido de andar de gira con su grupo, 38 Special, sin ganar un puto dólar, y a punto de dejar la música para meterse a ferroviario, escuchó de boca de Ronnie que tenía que darle otra oportunidad a la música, porque la llevaba en la sangre, y que si no lo intentaba de nuevo se arrepentiría durante el resto de su vida.

Cuando Lynyrd Skynyrd ganaron su primer disco de oro por “Pronounced Leh-nerd Skin-nerd”, Ronnie le dio reproducciones del disco de oro, que él mismo compraba, a todo el mundo. Donnie le pidió una y Ronnie se rió de él… “No, tío; gánate tus propios discos de oro…”

Una noche, los 38 Special abríamos un concierto de Lynyrd Skynyrd. Ronnie vino al backstage y me dijo muy serio: “Espero que esta noche toquéis muy, pero que muy bien. Espero que esta noche toquéis como nunca, porque cuando nosotros salgamos después ahí fuera os vamos a machacar…” ¿¡Quién coño le dice eso a su hermano, joder!?. Pues así era Ronnie. (Donnie Van Zant)

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


“Double trouble”

Después de su contundente debut discográfico, cada uno de los dos discos siguientes de Lynyrd Skynyrd sonaron más precipitados y menos inspirados. Para grabar el cuarto, ”Gimme back my bullets”, incluso cambiaron de productor, fichando a Tom Dowd, pero éste no consiguió tampoco poner freno a la cuesta abajo. La falta de chispa musical ponía sobre el tapete lo importante que había sido en sus obras anteriores la electricidad instrumental para animar las canciones de Ronnie, a veces de estructura bastante simple. Con este disco volvieron también a los juegos de dos guitarras dobladas, de dos guitarras gemelas, y por fin aceptaron que necesitaban reemplazar a Ed King; pero las probaturas que hicieron con amigos famosos de la banda, como Leslie West y Mick Jones, les hicieron ver que no iba a ser fácil encontrar a un tercer punteador que se sintiese como un miembro más de la familia.

Entonces, una noche en Kansas City, Cassie Gaines, la chica que les hacía los coros, les dijo que su hermano pequeño había ido a verla, y se preguntaba si los demás podían hacerle una prueba también a él. Ellos se miraron con sonrisas y se hicieron algunos guiños de complicidad, y le dijeron que sí; pero después le dijeron aparte a Kevin Elson, el encargado del sonido, que bajase hasta el cero el canal de su guitarra si era un asco. Pero cuando el chavalín enchufó su guitarra al ampli y comenzó a a tronar con el solo de “Call me the breeze”, todos vieron que habían encontrado lo que buscaban. Steve Gaines no solo no era un asco, sino que su guitarra hacía que todo lo demás que sonaba a su alrededor quedase perfectamente enfocado.

Steve y Cassie nunca tuvieron el suficiente reconocimiento por la nueva vida que insuflaron a Lynyrd Skynyrd. Gary y Allen, los otros dos guitarristas, se sentían intimidados por Steve, porque era un estilista fluido que podía tocar cualquier cosa. Era maravilloso ver como él inspiraba a los otros dos, por no mencionar también a Ronnie. Con él éramos de nuevo el Ejercito de las Guitarras. (Artimus Pyle)

La llegada de Steve todavía era muy reciente como para que su poder guitarrero se desplegase totalmente en el disco en directo “One more from the road”, pero el “Street survivors” de 1977 fue el retorno a las formas con el que soñaban todos los fans de Kynyrd Skynyrd. Y puede que tampoco fuese una coincidencia que en estos momentos los miembros de la banda comenzasen también a dar los primeros pasos hacia una vida más limpia y sana.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


“You got that right”

La joya de la corona de su renacimiento fue su aparición en el Festival de Knebworth de 1976, en el que las estrellas fueron los Rolling Stones. Aquello fue un hito para la banda, que finalmente conseguía algo perdurable entre las audiencias europeas. Ronnie tenía muy claro la importancia de aquel lugar en el que habían tocado Pink Floyd, los Who y ahora también los Stones; y se sentía especialmente orgulloso de estar allí porque todavía tenía una espinita clavada con los ingleses tras las críticas que recibieron al principio de su carrera, cuando muchos opinaban en ese país que el grupo solamente era una versión pretenciosa de los Free. En cuanto aparecieron en el escenario, cayendo la tarde, con el sol prestándole sus últimos rayos como telón de fondo, todos los que pensaron aquello cayeron rendidos a sus pies. Después del concierto se fumaron algunos canutos con Mick Jagger y los demás Stones, estuvieron de palique con Paul y Linda McCartney, e incluso hicieron el tonto un rato con Jack Nicholson… después de todo, no había sido un mal día para unos catetillos de Shantytown; una noche gloriosa con la que ni siquiera Ronnie Van Zant se hubiese encontrado en sus sueños más atrevidos…

Esa noche debió haber sido la puerta de entrada a un futuro brillante para unos Lynyrd Skynyrd maduros, sin embargo marcó su punto de inflexión antes del brusco descenso a las profundidades del 20 de octubre de 1977 que contamos en la primera entrada de esta serie. Y que también nos servirá para cerrar el círculo, como inicio de su último capítulo.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


“Free bird” (Live at Knebworth)

Categorías: Forever Young -

4 Comments

  • El dia 16.06.2012, .juan a. uno de los dos dijo:

    No se que decir, de las intimidades de estos tipos, imagino que todo artista tiene su quitarme esas pajas.
    Pero la música que nos has subido habla por si sola, me ha transportado a una época que siempre viene bien recordar.
    Salud

    • El dia 17.06.2012, lu dijo:

      Sigo leyendo con atención este folletín por entregas, Carrascus. Sabemos ya cómo acaba, pero eso no quita que estemos enganchados/as. Lo que más me gusta es cuando te inventas cosas como lo de la bici colorá y demás, jajajaja. Tú y tus licencias.
      Besos!

      • El dia 17.06.2012, David González dijo:

        La verdad es que me estoy acostumbrando a esto de los fascículos. Mucho más asequibles que los macroposts y no menos interesantes. Adelante Carrascus.
        Al grano. la verdad es que los lehner-skinherd nunca me ha entusiasmado. Buenos sí, por supuesto, pero no sé. Su historia desde luego es de las más dramáticas que se conocen y creo que de no ser por la tragedia aérea hubieran llegado a su fin como grupo y Ronnie habría emprendido otros proyectos quien sabe si no mucho más interesantes. La verdad es que el primer capítulo es menos estremecedor.

        Off-topic: os recuerdo que ya están curso los conciertos en los Jardines del Real Alcázar. El jueves estuve viendo a Rare Folk, que no los veía desde hace tropecientos años, y me gustaron mucho. Por otra parte el 30 de junio toca en Alcalá Stanley Jordan. Es caro, pero creo que puede ser una gran experiencia.

        Saludos.

        • El dia 17.06.2012, carrascus dijo:

          Jejeje… a mí en realidad me gusta más la fórmula de los macroposts, aunque entiendo que a veces puedan ser empachosos y la atención se desvíe; pero creo que todavía se desvía más cuando se rompe la acción en fascículos. En realidad no es que yo haya elegido esta última forma de presentar las entradas porque haya querido dar un giro al blog ni nada de eso, sino porque la falta de tiempo para todo lo que uno tiene que hacer lo ha requerido así. Pero no es una cosa definitiva ni excluyente de seguir como lo hacía antes. Unas veces tendré más tiempo y otras menos, por lo que habrá que ir contando la vida de nuestros amigos rockeros poco a poco y no esperar a que esté totalmente escrita para publicarla, porque igual puede pasar un mes hasta la siguiente actualización… dejemos que sea el destino el que imponga una u otra forma…

          Gracias, Lu, por reconocer las licencias como algo creativo y no como un rollo macabeo que no ocurrió tal cual en la historia. Es la ventaja de tener una mente abierta como la tuya. Un beso, niña.

          Ultimamente, amigo David, no hemos coincidido mucho en los conciertos; los elegimos diferentes para asistir y al final en el que podríamos haber coincidido, como fue el de la Caledonia, nos pusieron “falta justificada” a los dos. A ver si coincidimos en alguno de los muchos que se nos presentan en estos meses veraniegos. De momento, al próximo que voy a asistir yo será al “Electroshock(us)” del viernes (el jueves no podré acudir) para ver a GAF y sobre todo a I AM DIVE, a los que no he podido ver en las distintas últimas ocasiones que han tocado por aquí y me cuentan que han progresado mucho desde que les ví en el Malandar hace ya tiempo. En el patio del CICUS se está fresquito, los conciertos son gratis y la birra baratita…

          A ti te pilla lejos, Juan Antonio; pero cuando quieras recordar tus días “sevillanos” ya sabes dónde nos tienes.

          (Required)
          (Required, will not be published)

          Si quieres poner una afoto en tu comentario, pega el enlace aquísh. Muuusho cuidao con lo que ponemoh.