Atrapado por el blues de Memphis
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EN BUSCA DEL ACORDE IMPERFECTO (3) ¿Continuará…?
Categorías: Forever Young
Carrascus

No es de extrañar que Lee Mavers no estuviese nunca conforme con la forma en que sonaban sus canciones una vez grabadas porque su pensamiento sobre el asunto era éste:

Los estudios modernos no sirven para mezclar. Los técnicos le meten el “noise reduction” a todo y se cargan el siseo de fondo y tapan muchas otras frecuencias en las que están todo el ambiente y los armónicos; lo dejan todo en los puros huesos. La única forma de que nuestro disco se edite es si obtenemos lo que queremos en el sonido. Así saldrá y será uno de los mejores discos de debut que haya grabado nunca una banda, si no el mejor.

Mientras eso ocurría el sello Go! Discs editó dos singles, “Way out” y “There she goes”, ninguno de los cuales contaba con la bendición de Lee Mavers.

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“Way out”

Al final del post anterior os contaba que hubo tres intentos de grabar el disco de The La’s, que quedaron en nada. Pues el más exitoso de los tres fue el segundo, cuando Mike Hedges aparcó su estudio móvil frente a la casa de los padres de Andy McDonald (del que os recuerdo que era el jefe de Go! Discs), en Devon. Mike tenía un equipo de sonido vintage, de ésos que le gustaban a Andy; un equipo que además tenía el añadido de haber estado instalado antes en los estudios de Abbey Road y tenía cosas que habían usado hasta los mismísimos Beatles.

Lee Mavers quedó contento como unas castañuelas con el sonido que lograron con él y por fin declaró el LP terminado.

Como premio por ello, Andy McDonald le dio a cada miembro de la banda una prima de 400 libras, que John Power y el batería Chris Sharrock se gastaron en un viaje a Hawai con sus novias. Cuando volvieron de allí vieron que Lee Mavers, sintiéndose muy desairado porque no le habían invitado a ir con ellos, había cogido unas tijeras y había hecho confeti con las cintas.

Hubo que volver a los estudios de grabación, claro; y a medida que todo se alargaba fueron pasando por la banda más guitarristas y baterías a los que Lee les iba dictando lo que tenían que hacer, aunque éstos no le entendían la mayor parte de las veces. Los problemas en realidad estaban en el interior de la cabeza de Lee, pero siempre que encontraba alguno pensaba que buscar a un guitarrista o batería diferente lo arreglaría. Siempre estaba buscando un nuevo comienzo.

Parecía estar claro que Lee Mavers no iba a ser capaz de grabar una versión satisfactoria del disco. Su parálisis artística tenía mucho más que ver con su paranoia que con el perfeccionismo que pretendía, así que en 1990 Andy McDonald contrató a Steve Lillywhite para que pusiese orden en aquella mezcolanza de sonidos, aunque Lee se retiró de las sesiones y no volvió a pisar el estudio. De todas formas, Lillywhite pudo sacar suficiente material como para completar el disco, que se editó en 1990 en la forma en que todos lo conocemos. La contrapartida a que por fin pudiésemos disfrutar de un disco de The La’s es que Lee jamás volvió a grabar ningún otro con Go! Discs.

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“Faillure”

Los demás miembros de la banda fueron mucho más favorables a “The La’s” y pensaban que Steve Lillywhite había hecho un gran trabajo, acercándose además todo lo posible al sonido de las maquetas grabadas previamente. Aunque no podía ser lo mismo; Lee siempre estaba buscando un sonido, pero aparte de lo que le pasase por la cabeza, cuando uno escribe una canción y piensa que es fantástica y luego se pasa cuatro años tocándola una y otra vez, por fuerza tiene que no parecerle lo mismo.

Aparte, además, de los problemas artísticos, en el seno del grupo comenzaban a atisbarse también signos de frustración personal, sobre todo por parte de John Powers, que todavía estaba en la banda con un sueldo de 100 libras semanales mientras que Lee había ganado ya lo suficiente como para poder comprarse una casa y un coche. Él era de los que por fin respiró cuando se terminó el trabajo y su postura estaba cercana a la de la discográfica:

Lee estaba atrapado en su intento de recrear el sonido de las maquetas. Éste estaba distorsionado, grabado con walkmans… y aunque a todos nos gustaban reconozco que una compañía discográfica no quisiera editar las canciones así.

Y aunque éste fuese el pensamiento mayoritario, Lee tenía bastantes amigos y colegas en Liverpool que le daban a él la razón, mirando su recalcitrante oposición como una batalla heroica contra las producciones de los sellos discográficos. Mick Head, por ejemplo, al que conocemos como miembro de los Pale Fountains decía esto otro en una entrevista:

A la gente se le olvida que aquellos eran todavía los años 80 y yo entiendo por qué Lee peleaba aquellas batallas. Las discográficas estaban obsesionadas con los sintetizadores y los sonidos limpísimos. Comprendo perfectamente a Lee.

Después de que se editase el disco Lee Mavers y John Powers salieron de gira por Inglaterra y los Estados Unidos con otra formación más, diferente a la última que tenían cuando terminaron de grabar, pero incluso el vínculo entre ellos dos era cada vez más endeble. John se tenía por un buen compositor y varias de sus canciones formaban parte del set list que ofrecían en sus conciertos. Sin embargo, Lee era bastante poco entusiasta con las canciones de su compañero y después de un concierto en el Town & Country de Londres que salió especialmente mal Lee decidió que las canciones de John no las volverían a tocar. Lee se alejaba así de la única persona que había estado a su lado durante todas las tribulaciones de los anteriores seis años, y una vez que la gira americana se acabó en 1992, los dos dejaron de trabajar juntos.

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“Alright” (En directo en el “Marquee”, el 21-4-91)

En realidad The La’s terminaron ahí su andadura, pero no así la carrera musical de Lee. Éste volvió a aparecer en 1995, volviendo a grabar después de cinco años sin hacerlo, en los estudios que Rat Scabies (el de los Damned) tenía en Brentford. Aunque más que grabando se pasaba más tiempo ensimismado en sus pensamientos místicos, persiguiendo aún una imposible perfección “siguiendo los ríos de sonido” y “grabando en diferentes planos sónicos”, sea lo que sea lo que ello significase. Su otro tema recurrente era darle palos a su antiguo amigo John Powers, que ahora estaba al frente de su nuevo grupo, Cast: “Son penosos. John no ha aprendido nada desde The La’s…”

Después siguieron algunas apariciones en directo de Lee, incluyendo unos caóticos conciertos teloneando a Paul Weller y una destartalada actuación en Newcastle, que degeneró en una repetitiva e insoportable jam de blues. Sobre el escenario, Lee parecía en estos tiempos distraído y perplejo, incapaz de meterse en la música. Por entonces seguía en Liverpool, usando un estudio del barrio de Pall Mall para grabar sus cosas, pero nada de aquellas sesiones ha circulado nunca más allá de su círculo de amigos más cercanos. Y después desapareció del mundo de la música.

Lo que hizo fue cambiar ésta por el fútbol. Se convirtió en el mayor hooligan del Everton… que también son ganas, porque teniendo allí al Liverpool es como los que aquí se hacen béticos… Lee era un fanático para el que el fútbol pasó a ser la mayor obsesión de su vida. Sus cambios de humor le llevaron prácticamente al límite de la esquizofrenia y su desaparición seguro que tuvo muchísimo que ver con la ingestión masiva de drogas farmacéuticas y “recreativas”, de las que consiguió limpiarse con la entrada del nuevo siglo.

La buena noticia es que su vida no se hizo polvo con los excesos como le sucedió a Brian Wilson, Peter Green, Syd Barrett y todos aquellos que tienes en mente. Eso es más importante que las especulaciones sobre la conveniencia de que siga arrastrándose por escenarios en la forma en que nos mostraba el video que nuestro amigo Juanlu colgó en los comentarios del primer post de esta serie.

Lee, el pasado año en Francia, acompañado por Gary Murphe, de The Bandits.

En 1997 el sello Polygram compró Go! Discs, por lo que se hizo dueño también del contrato de Lee Mavers; pero el 31 de diciembre del año siguiente le dio la carta de libertad, como quien se desprende de un lastre. No es que se convirtiese en un parado desamparado cualquiera, no creas, porque los royalties de “There she goes” le proporcionan unos 1.500 euros mensuales, así que Lee tiene pocos incentivos económicos para dar rienda suelta a nuevos proyectos.

John Powers, por su parte, nunca ha permitido que esta historia amargase sus sentimientos.

Si Lee quiso convertirse en un tipo borde y traicionero, musicalmente insípido y envidioso, allá él. Yo tengo un recuerdo diferente de las cosas. El odio y la inseguridad no te alimentan, sino que te destruyen.

¿Quién sabe? Quizás el destino de Lee sea, como el del personaje de su canción “Son of a gun”, permanecer encarcelado en el fondo de su mente… o a lo mejor cualquier día le dé por terminar un disco que quiera que todo el mundo escuche…

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“Son of a gun”

Si quieres, te voy a vender la historia de una vida;
la de un hombre que nunca estuvo contento con su pasado.

Está vivo, pero viviendo en el purgatorio;
lo único que hace es vagar entre hoteluchos
y tragar litros de vino.

Una vez fue un buscavidas
que vivió en el filo de la navaja.
Tomó lo que todas le ofrecieron,
pero nunca tomó a ninguna por esposa.

Nació para vivir como un mercenario.
Bueno, yo personalmente creo que eso está bien,
si permaneces en tus cabales.

Lo consumió el siglo XX;
ahora permanece encarcelado
en el fondo de su mente
y los oye a todos ahí fuera.

Mejor corre, corre, conejo,
corre hacia el sol.
Sal del matadero perdiendo el culo.
Corre, conejo, corre.
Eres un hijoputa sentenciado.

Nació para vivir como un mercenario.
Bueno, yo personalmente creo que eso está bien,
si permaneces en tus cabales.

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3 Comments

  • El dia 09.04.2012, zambombo dijo:

    Si quitamos de la historia del rock a aquellos que crearon sus mejores obras bajo la influencia de las drogas y/o afectados por desórdenes mentales, creo que nos quedamos en cuadro, oiga.

    Por cierto, ¿es cierto eso de que en la primera foto está mirando el precio del gasoil? 😀

    • El dia 09.04.2012, carrascus dijo:

      Pues seguramente sí, porque se parece mucho a la que he puesto yo esta tarde cuando he ido a llenar el depósito…

      • El dia 16.04.2012, lu dijo:

        Qué tío. Que digo yo que no le saldrá nada nuevo y realmente será un músico mediocre, porque ahora con las nuevas tecnologías te puedes grabar tú solo muy fácilmente, hasta con walkman si quieres. Me parece increíble que pudiera hacer ese disco con The La´s y no reconociera lo bueno que es. Me alegro de que John Powers retomara su carrera con Cast u otros proyectos y no se dejara pudrir como Lee Mavers. Al carajo la gente negativa.
        Besos!

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