Atrapado por el blues de Memphis
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BORRARSE DE LA FOTO
Categorías: Forever Young
Carrascus

Lowell George dijo de él que era “el guitarrista más grande que había oído nunca en cualquier estilo”. En la revista “Rolling Stone” se leía que él “podía dejarte sobrecogido y boquiabierto de asombro”. Y Les Paul decía que él “ha cogido todo lo que yo he soñado hacer siempre, todo lo que yo he hecho siempre y ha construido con ello algo totalmente propio”.

Pero el guitarrista de Washington DC, DANNY GATTON, sin embargo, nunca pudo traducir todas estas extasiadas alabanzas de sus colegas y de la crítica en ninguna clase de éxito palpable y el 4 de octubre de 1994 se quitó la vida, disparándose él mismo un tiro en la cabeza. Solamente tenía 49 años de edad.

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“Cruisin’ deuces”

Podría decirse que Danny Gatton fue el guitarrista mejor dotado técnicamente y el más ecléctico de toda la historia del rock; podía tocar de forma increíble su instrumento en cualquier estilo: rock and roll, rockabilly, country, blues, jazz… e incluso incorporar varios de estos estilos perfectamente en una única canción o en un inventivo solo. Y Danny solamente tocaba por diversión, nunca tuvo en mente convertirse en un guitar-hero; ése no era su propósito, todo lo que hacía era, simplemente, para expresar lo que tenía en su interior.

Para cuando editó su mejor disco, el “Unfinished business”, en 1987, Danny era una especie de ídolo local, aunque fuera de su ciudad apenas era conocido a pesar de que ya tenía en su haber otros dos fabulosos discos como eran “American music” y “Redneck jazz”, éste último grabado con una banda en la que estaba Buddy Emmons, uno de los steel guitars más finos que nunca se han oído. Su tercer disco es el que mejor muestra sus declaraciones de intenciones, sus veloces y abrasadores solos de guitarra, llenos de pasión y que eran tan cerebrales como los de Jeff Beck y tan cachondos como los de Les Paul.

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“Cherokee”

Les Paul, efectivamente, fue una de las influencias claves en Danny; los dos alcanzaban la misma velocidad del rayo, los tonos más dulces y un talento increíble para los arreglos de guitarra. Cuando Danny Gatton vio a Les Paul junto a Mary Ford por primera vez sobre un escenario en 1959 pensó que había muerto y estaba en el cielo… “con su Paulveriser, Les podía hacer que Mary Ford sonase como Bing Crosby”, recordaba Danny en una entrevista meses antes de su muerte.

La influencia que Les Paul tuvo en él se puede seguir en sus incesantes exploraciones sónicas. Danny construyó el Magic Dingus, una caja similar al Paulveriser, pero mucho más avanzada; la de Les Paul tenía cuatro botones y la de Danny tenía 13, además le había metido un volumen master y otro de ecos, repeticiones de ecos, reverbs por un tubo y desfasadores… muchas cosas que hacían que aquello sonase como un antepasado del amplificador Leslie.

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“Lappin’ it up”

En ese blues que acabáis de escuchar Danny tocaba tanto la guitarra eléctrica como el lap steel, y en el estudio no sé cómo lo grabaría, pero en directo tocaba los dos instrumentos a la vez; se sentaba detrás de una guitarra Emmons de 19 cuerdas, con su Les Paul 61 conectada al Magic Dingus, e iba y venía entre el steel y la guitarra. A veces conectaba también un banjo para poder tocar bluegrass. Pero la gente comenzó a llamarle Danny Gadget por la cantidad de tiestos de los que se rodeaba en sus conciertos, y pensaban que esos gadgets eran los que estaban tocando la música que se oía y no él; así que al final lo dejó todo para quedarse solamente con una Telecaster y un ampli Fender Bassman.

Pero con unos instrumentos o con otros, cuando se oye su música se ve que era virtualmente imposible encasillar a Danny Gatton. En mitad de una melodía ostensiblemente jazzy era capaz, con total confianza en sus poderes guitarreros, de insertar unas líneas del más puro estilo country de Merle Travis de forma que hasta los más puristas no se sintiesen sobresaltados. No en vano Danny Gatton fue nombrado cuatro veces por la revista “Guitar Player” como Mejor Guitarrista de Country, a pesar de que nunca editó ningún disco de ese estilo musical.

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“Homage to Charlie Christian”

Yo tenía una hermana mayor y en los años 50 ella traía a casa todos los discos de Fats Domino, de Ricky Nelson; todo lo que hacía Elvis. Y discos de big-bands con Charlie Christian y todo aquel western swing. Yo me zambullí en todo aquello y siempre lo he tocado todo; siempre he estado con bandas que cambiaban de color como los camaleones. En la variedad está la diversión.

Ése era el material que le interesaba a Danny Gatton: lo que se hacía a finales de los 50 y en los 60; allí estaba su corazón, en todas las formas de música de esa época. Después, cuando llegó la psicodelia, perdió todo el interés porque decía que esa música era muy fácil de tocar. Tampoco le gustó cuando el jazz se convirtió en space-jazz; para él aquella forma nueva estaba falta de melodía y él siempre fue muy claro con las melodías. Le gustaban las canciones con una línea melódica bien definida, para embellecerla y llegar desde ahí a cualquier sitio que se propusiera, para después volver a donde todo empezó. Su teoría era que uno tiene que recordar siempre la melodía cuando termina de escuchar la canción.

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“Melancholy serenade”

El garaje que se ve en la portada del “Unifinished business” fue un mal presagio. En él fue donde posteriormente Danny se quitaría la vida. Cuando se editó tuvo muy pocas ventas, pero sirvió para que algún cazatalentos del potente sello Elektra se fijase en él, por lo que en los primeros años 90 su carrera inició un nuevo intento de ascenso.

Pero él ya estaba demasiado desencantado con la música de los nuevos tiempos, como os he dicho antes, y solamente se volvió a meter en ella de nuevo para evitar que su mujer tuviese que levantarse todos los días a las tres y media de la mañana para ir a trabajar. Eso iba a matarla, así que no tuvo más remedio que buscar una fuente de ingresos que a ella le quitase de aquello. Danny, como decimos ahora, no tuvo más remedio que ponerse las pilas.

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“Elmira Street boogie”

Con Elektra edito dos discos más, “88 Elmira Street” y “Cruisin’ deuces”, pero a pesar de que la crítica los alabó bastante lo cierto es que prácticamente todas las copias se quedaron sin vender en los cajones y estanterías de las tiendas. Por este motivo le despidieron de la discográfica… y las consecuencias fueron trágicas.

Y de forma desgarradora el mundo de la música perdió a uno de sus talentos más grandes y más indignamente despreciados. Su muerte no originó el frenesí de la de Kurt Cobain, ocurrida unos meses antes en circunstancias similares, en realidad apenas se enteró nadie más allá de su familia y sus amigos; quizás también los más fanáticos de la guitarra, que le habían visto y seguido en sus actuaciones por el circuito de locales de Washington y Maryland, en los que dejó su indeleble marca de fábrica.

Su prematura marcha siempre seguirá siendo un enigma. Aunque las pocas publicaciones que le dedicaron una necrológica se fijaron en el único ángulo que parecía tener sentido: alguien que se tomaba la música como un trabajo para subsistir y que no fue capaz de resistir las subidas y bajadas de una profesión imprevisible.

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“Harlem nocturne”

Puede que en la superficie, la historia de la vida de Danny pudiera seguir la predecible senda de los artistas cuyo trabajo no hace concesiones a las tendencias pero que tampoco consigue el favor del público. Pero la realidad es mucho más complicada, la mente siempre innovadora de Danny Gatton nunca dejó de explorar nuevos territorios musicales. A cualquier sitio al que él iba siempre había otros guitarristas que le seguían. La lista de los compañeros que le admiraban… James Burton, Vince Gill, Albert Lee, Evan Johns… parece un libro de recortes de los idiomas de las raíces musicales a las que Danny se aferró. Más recientemente hay otros nombres menos obvios que también han predicado las excelencias de Danny, como ha sido el caso de Lou Reed, de Richie Sambora, de Slash…

Danny nunca alcanzó las alturas en términos puramente de ventas. Tampoco quiso nunca invertir mucho tiempo en giras interminables, él sacaba más satisfacción de estar con su familia y restaurar coches antiguos, como los que hay delante de su garaje en la portada del disco. Siempre estuvo en contra de la ética de que el guitarrista fuese el que estaba al frente y se llevara la luz de los focos. La cultura de la celebridad que premia la ambición por encima de los logros no era terreno firme para alguien del nivel de virtuosismo de Danny. Que él se resistiese a estas inclinaciones es admirable… y que pagase un alto precio por ello es innegable.

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“Poinciana”

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2 Comments

  • El dia 21.02.2012, carrascus dijo:

    IMPORTANTE OFF-TOPIC:

    En Triana hay una asociación llamada “Elige la Vida” (EV). Según su página web, entre abril y diciembre de 2011 se ha triplicado el número de personas que se acercan pidiendo ayuda. Muchas se encuentran viviendo en la calle y por ello han puesto en marcha servicios como el de ducha, café o taquillas. Sin embargo, mientras las necesidades aumentan, las ayudas públicas están disminuyendo y sufriendo grandes retrasos. Así, desde EV, quieren poner en marcha actividades que sirvan, además de para visibilizar el trabajo que realizan, para recaudar fondos con los que seguir desarrollando su labor de atención y prevención en el barrio.

    En marzo quieren organizar un MERCADILLO SOLIDARIO en la calle San Jacinto y necesitan nuestra colaboración. Si tienes LIBROS, ROPA o BISUTERÍA en buen estado que no te hagan falta, sería de gran ayuda que los donaras. Quieren insistir en que los objetos deben encontrarse en buen estado, vamos, que sean cosas que tú mismo comprarías, pues el objetivo es venderlas para recaudar fondos, no acumularlas en la asociación. Puedes llamar al 954 34 20 02. Contamos con tu ayuda.

    Hay también un número de cuenta de EV por si deseas hacer una aportación económica: 2106/0901/91/0003307037

    Todos te agradeceríamos además que difundieras este mensaje entre tus contactos. Se necesitan colaboradores y socios.

    Muchas gracias y besos y abrazos para todas y todos.

    • El dia 23.02.2012, zambombo dijo:

      No conocía a Danny Gatton, aunque “Elmira Street boogie” me resulta muy familiar. ¿Puede ser que haya sido sintonía de algún programa? ¿Puede que en Radio 3? Estupendo guitarrista en cualquier caso, y mire vd. que estos son estilos que no me llaman demasiado, pero este hombre sí me llega.

      La lista de músicos que se quitan la vida (o la pierden) debido a su decepción con el mundo de la música es enorme, Carrascus. Y estos son sólo los que conocemos…

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