Atrapado por el blues de Memphis
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REVOLUTION GIRL STYLE
Carrascus

Para Cristina. Que quiso que recordásemos esta historia de rebelión… ¿utópica…?

Al frente de su banda, intentando hacerse oír a través del feedback de la guitarra, Kathleen Hanna canta “…silencio en el interior de mi silencio interior…” una y otra vez. Mientras lo hace mira lastimeramente a su audiencia y se lleva la mano a la entrepierna en un gesto que, en otra mujer como Madonna, sería una pose de virilidad masculina de exhibición del paquete, y que en ella es un acto de dolorosa protección. Su boca sigue vomitando y rugiendo “…resistiré con cada centímetro de mi cuerpo y con todo mi aliento, resistiré esta muerte psicológica…”.

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Bikini Kill – “Resist psychic death”

La sala está totalmente llena de chicas que aplauden y la aclaman. Todas ellas son RIOT GRRRLS. Su movimiento, llamado así con toda propiedad, había comenzado hacía menos de un año, como un mensaje ruidoso en el que las mujeres querían hacer constar que se habían auto otorgado el poder, y nos lo gritaban a través de varios grupos como éste de Bikini Kill. Todos los fines de semana se aglutinaban en actos como éste para tomar conciencia de sus vidas, para crear arte y música, para planear acciones políticas… para gritar alto y claro…

Tengo tanta rabia que no sé qué escribir, solo sé que quiero escribir algo, que quiero decir algo, que quiero gritar algo; algo poderoso y fuerte que compense la impotencia que siento ahora… quiero gritarle al tío que me dice que las mujeres deberíamos dejar de quejarnos porque ya tenemos todos los derechos que necesitamos. Quiero gritarle a mis hermanos, que solo leen prensa deportiva sin parar y ven telebasura… Quiero gritarles porque yo soy un ser humano como cualquier hombre, pero no siempre me tratan como tal. Quiero gritar porque, no importa lo mucho que grite, nadie me oye…

Kathleen Hanna no fue la creadora de este movimiento, allá en el extremo noroccidental de los USA, pero junto a su compañera de grupo Tobi Vail, y a sus amigas Allison Wolfe y Molly Neuman, del grupo Bratmobile, crearon un fanzine hecho a mano y publicado por ellas mismas que se llamó “Riot Grrrl”, transfigurando la palabra “girl” en “grrrl”, con lo que la asemejaba a un rugido feroz y con esas tres erres la convirtió en el término oficial para describir su movimiento. ¿Cómo podían cambiar lo que significaba ser una chica?, ¿cómo podían reinventar el feminismo para su generación? Estas cuatro chicas pensaron un plan y lo implementaron para poder contestar estos interrogantes. Bikini Kill publicó un manifiesto dando a conocer su propia forma de entender el feminismo, el “Revolution Girl-Style Now”, en el que instaban a las chicas a “resistirse a la muerte psicológica”, a “gritar en público”, a unirse a bandas de rock, a enseñarse a tocar los instrumentos unas a otras, y a pelear juntas contra todos sus posibles agresores, en particular contra El Hombre.

Somos Riot Grrrls porque sabemos que la vida es mucho más que supervivencia psicológica y estamos convencidas de que con el punk podemos hacer llegar a todas que esta idea es crucial para la revolución que busca redimir la mente y la cultura de las chicas y las mujeres de todas partes, y hacer que las vivan de acuerdo a sus propios términos, no a los de los demás.

Porque estamos cansadas de que la sociedad nos diga que ser una chica es igual a ser tonta, que ser una chica es igual a ser mala y que ser una chica es igual a ser débil.

Porque creemos en cuerpo y alma que las chicas constituyen una fuerza revolucionaria que puede hacer, y lo hará, que cambie el mundo realmente.

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Bratmobile – “Brat girl”

Hasta entonces las chicas expresaban sus pensamientos en sus diarios, en sus habitaciones, de forma muy aislada, sin compartirlos con nadie más. El movimiento de las Riot Grrrls unió todos estos eslabones que eran los dormitorios individuales en una moderna cadena menos aislada y más fuerte. El de las Riot Grrrls fue uno de los últimos movimientos que existieron antes de que se extendiese el uso de internet; muy poco tiempo después las chicas podían conectarse muy fácilmente con otras de su misma forma de pensar a través de diarios públicos en forma de blogs, y redes sociales, pero en los primeros años ’90, establecer estas conexiones era mucho más difícil.

Por eso fue tan importante y meritorio que aquellas chicas airadas decidiesen que la única forma de sobrevivir a la cultura misógina que las aplastaba era unirse entre sí para poder luchar contra la opresión que sufrían todos los días. Comenzaron a conocerse, a organizarse, y en poco tiempo consiguieron crear una comunidad que se extendió internacionalmente a través de sus producciones culturales hechas por ellas mismas y su activismo político por la cara.

Era el año 1991 y mientras la corrección política hablaba de valores familiares aunque las chicas seguían siendo violadas y maltratadas por hermanos, padres, novios y otros hombres que se sentían con el derecho de entrar en la habitación de una joven y poseer su cuerpo tanto como su espacio, las Riot Grrrls rompieron el código de silencio asociado normalmente con las víctimas de abusos imponiéndose a sí mismas el desafío de mantenerse firmes y luchar por sus derechos y por los de las demás. Aprendieron que el poder no se da, sino que se toma.

Necesitamos concienciarnos de que no debemos quedarnos quietas mientras nos tratan así. No puedes dejar que nadie controle o te dicte tu vida… nadie puede salvarnos de la opresión excepto nosotras mismas. ¡Chicas, uníos!

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7 Years Bitch – “Icy blue”

Las Riot Grrrls crearon nuevas fórmulas de identificación colectiva e influencia política para la juventud femenina; desafiaron seriamente la creencia popular de que los hombres eran las principales figuras de identificación de las mujeres y que el noviazgo y la boda eran sus únicos objetivos para el futuro. En su lugar crearon toda una comunidad donde los hombres no estaban en el horizonte, los sacaron de la ecuación que regía sus vidas. Como feministas y activistas continuaron debatiendo la efectividad de esta estrategia separatista, contextualizaron la exclusión de los hombres de sus reuniones tanto como una forma de afianzar su poder como por su seguridad.

Porque necesitamos saber que nuestra sangre está siendo derramada, que en este preciso instante alguna chica está siendo violada o golpeada y ésa podrías ser tú o tu madre o la chica que estaba sentada a tu lado en el autobús el martes pasado, y que ahora podría estar muerta mientras tú estás leyendo esto.

Porque necesitamos crear un espacio seguro para las mujeres, donde puedan abrir sus ojos y relacionarse unas con otras sin ser amenazadas por la sociedad sexista y la mierda diaria.

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Sleater-Kinney – “Off with your head”

Como reacción al materialismo rampante de los ’80, que creaba yuppies conservadores en lugar de activistas radicales, las Riot Grrrls crearon una contracultura propia independiente del capitalismo corporativo patriarcal, optando por una forma alternativa y más barata de extender su mensaje a través de la producción y distribución de música, fanzines, películas, vídeos e incluso moda. Y así, el espíritu del “do-it-yourself” que se asociaba con otras culturas alternativas fue adoptado completamente también por estas jóvenes que consideraban necesario tomar el poder en lugar de dárselo a las cuentas de resultados de las compañías usuales.

Rechazaron radicalmente los mensajes misóginos perpetuados por la industria de la moda y la belleza que empujaba a las mujeres a creer que nunca estaban lo suficientemente atractivas. El anti comercialismo de las Riot Grrrls se hizo absolutamente visible en la recuperación y reforma del cuerpo de las adolescentes y en sus accesorios. Llamando la atención sobre el tratamiento de sus cuerpos como objetos en la sociedad machista, ellas hacían su política marcando sus manos, brazos, estómagos y caras con provocativos slogans y con palabras que se usaban normalmente para denigrar a la mujer… guarra, puta, coño… además, a través de una amalgama de cosas que nunca habían estado de moda… ropa de mercadillo, horquillas y pasadores, botas de currante, calcetines hasta la rodilla, piercings , cortes de pelo de formas y colores nada convencionales… las Riot Grrrls realizaron todo un irónico despliegue de afirmación de su género y de su generación.

Mientras el estilo anti glamour era la evidencia que más saltaba a la vista de la formación de una identidad colectiva de estas jóvenes, la circulación de fanzines que contenían poesía, historias, confesiones personales, entrevistas, collages, critica cultural, manifiestos políticos, anuncios, fue uno de los primeros caminos para extender sus mensajes de revolución. Ya fuesen creados de forma personal o colectiva, los fanzines fueron una gran herramienta para las chicas que se sentían aisladas en sus casas, sus escuelas, sus centros de trabajo o sus pequeñas ciudades, estableciendo un lugar en el que todas podían encontrarse y discutir sus inquietudes sociales y personales sin miedo a censuras ni políticas editoriales. Como alternativa a las revistas juveniles comerciales, que potenciaban el consumismo y el romance en lugar de la conciencia crítica, los fanzines de las Riot Grrrls proporcionaban no solo el apoyo al sistema que las jóvenes echaban en falta, sino que también eran una forma de fantasía comunitaria donde ellas podían formular planes de acción para la creación de una sociedad más justa.

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The Tourettes – “The battle hymn”

Y aunque los fanzines fueron un componente crucial en la crítica colectiva y en la redefinición de sus objetivos, fueron responsables en menor medida de la comunicación de los mensajes de las Riot Grrrls más allá de las chicas que ya estaban envueltas en esta comunidad, ya que solían circular entre ellas mismas y la gente que las apoyaba. Sin embargo, la música creada por las intérpretes y grupos de Riot Grrrls sí que fueron el instrumento más importante a la hora de extender su mensaje, debido a su amplísima difusión por todo el mundo a través de las giras y los discos.

Desde que Bikini Kill con su “Double dare yall” llamasen a las chicas a resistir en la lucha por sus derechos, hasta que las postreras The Tourettes con su “Battle hymn” gritasen “no puedo cambiar mi forma de ser para ajustarme a tu mundo”, las canciones de las bandas de Riot Grrrls dieron el valor que les hacía falta a muchas chicas para reafirmarse personalmente y hablar y hacerse oír y luchar. Además las chicas de estas bandas modelaron el espíritu anticorporativista del “do-it-yourself” organizando sus propias giras y editando sus discos y los de otros grupos a través de sellos propios. Y también la distribución internacional de su música influyó en muchas chicas para crear otras formas de expresión cultural, especialmente proyectos de cine y video.

El amplio reconocimiento que les trajo la música trajo también la atención de la MTV y los periodistas que querían contar (y vender) la historia de esta revolucionaria joven cultura femenina. Pero casi todo lo que decían y publicaban era rechazado por las Riot Grrls por ser incompatible con sus experiencias. Viendo en todo aquello una nueva forma de explotación y una representación equivocada de su cultura por parte de periódicos y revistas tan importantes como el New York Times o Newsweek, las Riot Grrrls iniciaron en 1993 un boicot contra la prensa y se negaron a hablar o a ser fotografiadas por los medios más comerciales.

El hecho de que la filosofía y las prácticas de las Riot Grrrls fuese tan ampliamente extendido por su música fue también debido a otras circunstancias simultáneas que redirigieron las miradas de los medios de comunicación hacia otras culturas musicales alternativas. Principalmente fueron dos: el incremento de componentes femeninos en las bandas y de grupos en los que solo había mujeres, que hizo que las revistas comenzasen a hablar del fenómeno “women in rock” y el enorme éxito de muchas bandas indies que pasaron a engrosar las filas del mainstream. Pero tomando como foco el sexo de las componentes de las bandas Riot Grrrls, muchos periodistas redujeron a una comunidad tan diversa como la de estas chicas a un mero apartado del fenómeno de la masiva incorporación de las mujeres al rock. En este contexto equivocado otras artistas más antiguas como Joan Jett o Chrissie Hynde se mezclaban con las Riot Grrrls originales, y muchos periodistas, intentando actualizar la historia de la mujer en la música, conectaba a las bandas Riot Grrrls con otras bandas contemporáneas a ellas como Hole, Babes in Toyland o las L7, aunque muchas de las mujeres de estas bandas habían hecho pública su incomodidad con que las etiquetaran a ellas o a su arte con el sello de “feministas”, y además, todas ellas habían buscado el éxito y el reconocimiento a través de la industria musical establecida a la que las Riot Grrrls se oponían tan rigurosamente; la consideración de estas mujeres como santas matronas de las bandas de Riot Grrrls empañó el status de éstas como una comunidad política y contracultural. Además de esto surgieron otros problemas de esta equívoca genealogía, como que la música de las Riot Grrrls que no se podía encuadrar claramente en algún género del rock era ignorada por completo; que los componentes no musicales de la cultura Riot Grrrl se subordinaban a la música, cuando no eran directamente rechazados; que la historia de las mujeres y feministas que se saliesen de la esfera del rock era borrada y que las individualidades y grupos que habían influido en las Riot Grrrls, pero no estaban envueltos en la música, eran oscurecidos.

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Heavens to Betsy – “She’s the one”

Por otra parte, muchos periodistas intentaron situar a las Riot Grrrls dentro de la historia de la música alternativa refiriéndose a ellas como punks o punkettes y aunque no hay duda de que este nombre no era inapropiado para ellas, estos periodistas no marcaban el contexto de que el punk era un género dominado por los hombres contra el que las Riot Grrrls estaban reaccionando con fuerza. Esta fusión sin más problemas de la contracultura Riot Grrrl con la música punk oscureció muchas de sus motivaciones ideológicas, políticas y económicas más allá del “do-it-yourself”, y borró mucha de su historia como filosofía anti hegemónica de la producción y la distribución; acomodaba la rabia radical de las Riot Grrrls como otra pose anárquica más, que un maestro del punk como Malcolm McClaren podía vender fácilmente a la juventud.

Representar a las Riot Grrrls como un sub-género del punk evitó que fuesen consideradas como una comunidad política ya que los movimientos políticos radicales raras veces son absorbidos en formas consumistas. Las Riot Grrrls eran una fuerza amenazadora cuando sus miembros rehusaban ser representadas así e insistían en que debían ser tomadas en serio como activistas políticos que pedían que el resto de nosotros se replantease el poder social, cultural, económico y político que tenían las mujeres más jóvenes.

No sé decir con seguridad si tuvieron éxito o fracasaron en su intento, pero estoy convencido de que todos los valores que este movimiento tenía en su núcleo siguen siendo ahora tan necesarios como lo eran entonces. Los primero años ’90 fueron tiempos difíciles para ser una mujer, sobre todo si eras una mujer joven, y lo cierto es que las cosas no han cambiado mucho es estas dos décadas siguientes. El absolutismo de la adolescencia siempre se suaviza con el paso del tiempo, pero nunca dejaremos de necesitar su idealismo y su energía, que nos lleven a llamar a las cosas por su nombre, y a decir que lo que es correcto es correcto, y lo que es inaceptable es inaceptable; que nos lleve a conducir nuestras vidas de acuerdo a nuestros propios términos.

Recordar la historia de las Riot Grrrls debería ser un buen paso, ahora que todos estamos comenzando a dar otros muchos.

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Bikini Kill – “Rebel girl”

8 Comments

  • El dia 19.10.2011, Cristina dijo:

    Bueno, me ha encantado leer sobre las Riot Grrrls porque ahora que se están celebrando tantos aniversarios (Nirvana), reuniones (Stone Roses), separaciones (R.E.M), parece oportuno que nos acordemos de un movimiento que, queramos o no, tuvo su importancia. De hecho, Kathleen Hanna donó una serie de documentos a la biblioteca de la New York University, donde tienen un importante archivo de la historia de la música de esa época, y no sería extraño que se conviertan en tema de tesis doctorales, si no lo han sido ya. Además, algunas de las componentes de Sleater-Kinney han formado un nuevo grupo, Wild Flag, que ha sacado un disco estupendo este año. Os recomiendo su video Romance. Me gusta mucho tu enfoque, Carrascus, porque, a pesar de que uno/a pueda estar más o menos de acuerdo con sus posiciones políticas e identitarias, es evidente que abrieron muchos caminos para otras músicas. Muchas gracias por escribir sobre ellas.

    • El dia 19.10.2011, carrascus dijo:

      De nada, Cristina; a tí por hacer que las recordásemos ahora. Una cosa que me gustaría, ya que tú vives en los USA y eres profesora de Universidad y tendrás como alumnas a muchas jóvenes, ¿por qué no nos dices si del espíritu Riot Grrrl queda todavía algún rescoldo o se enfrió del todo con los años y las chicas de estos tiempos ya no lo recuerdan siquiera…? Seguro que podemos fiarnos de tus observaciones.

      • El dia 20.10.2011, Cristina dijo:

        jajajaja. Pues yo diría que sí. Varias de mis alumnas siguen la estética “post-punk! y se interesan por música y las autoras que encuentran más alternativas o revolucionarias, como Kathy Acker. Claro que en Laredo, Texas, no son la mayoría, pero haberlas haylas. Fijo que mis colegas de Portland o de Nueva York tienen más casos. Déjame preguntarles.

        • El dia 20.10.2011, Cristina dijo:

          Como dije en mi comentario anterior, pregunté y ésta es la respuesta de mi amigo Santiago, profesor de literatura de la Universidad de Iowa:

          Buena pregunta. Estoy de acuerdo contigo: In Iowa noto que entre esta generación de jóvenes chicas no encuentro muchas riot grrrlz, desafortunadamente. Pero sí creo que hay como una onda/espíritu revolucionaria en algunas.
          También sólo puedo hablar desde mis experiencias en el midwest y en el mid-Atlantic. En Penn State me encontraba cada semestre con por lo menos una riot grrrl. Aquí en Iowa, también.
          Seguro que hay más. Estarán ahora en uno de los parques locales, campando con los de Occupy Iowa. Supongo si estuviera en Portland o en Seattle, cuna --como sabes-- del Pacific Northwest Sound y el movimiento Riot Grrrrl, habría más.

          Interesante post, pero no sé si estoy totalmente de acuerdo, sobre todo con el intento de distanciar el movimiento Riot Grrrl del punk. Si se compara con el punk Británico del tipo Malcom McLaren (que también es reduccionismo del punk si lo pones como el máximo exponente de ese movimiento), tons sí, hay diferencias. Pero hay que recordar que el punk del west coast tuvo una fuerte carga política, como en los Dead Kennedys en San Francisco o the Bags y the Brat en Los Angeles. Alice Bags (Chicana) y Teresa Covarrubia (Chicana, líder de the Brat), si no se identificaban abiertamente con el feminismo, sí tenían afinidades feministas en sus rolas y también estaban políticamente activas en la comunidad Chicana.
          Los riot grrrls eran importantes, eso sí, pero también eran una cosa muy del Pacific Northwest y también de su momento histórico, the end of the Reagan/Bush years cuando todo parecía volverse gris: a movement had to be kickstarted. Y como el punk británico de los Clash en 1978, el No Wave scene en NYC a finales de los 70, o el resurgimiento de American Jangle Rock con REM y otras bandas de Athens, GA (menos los B52 que también salieron de esa misma scene), los Riot Grrls capturaron el sonido de su momento: pero no eran excepcionales. Eran momentos de una larga historia de buscar un soundtrack para su momento particular de la historia.
          Y ahora que Kathleen Hann resucitó Julie Ruin y dos tercios de Sleater-Kinney (llegaste a verlos una vez? Las vi en su última gira: fueron geniales) están en Wild Flag (incluso creo que el video de “Romance” hace un comentario Riot Grrl: we may be older, but we can still rock), habría que ver qué hacen.
          En cuanto a chicas jóvenes, supongo que harán lo de siempre: buscarán su sonido y su onda para dar un soundtrack a sus vidas. Y si ese soundtrack rocks, pues mejor, ¿no?

          • El dia 20.10.2011, carrascus dijo:

            Jejeje… es curiosa esa forma chicana de expresarse de tu amigo Santiago, y la mezcla que hace a veces del inglés y el español.

            Quiero matizar algo de lo que dice en su comentario: yo no quiero en el post distanciar el movimiento Riot Grrrl del punk, lo que quiero es denunciar como los medios de comunicación intentaron hacernos ver este movimiento de las chicas como un sub-género del punk, es decir incluirlo como algo dentro de él, en lugar de cómo algo distinto, pero que, indudablemente, tiene muchos aspectos paralelos.

            Como tampoco estoy de acuerdo con la manipulación que intentaban para que pensásemos que el movimiento Riot Grrrl era solamente un fenómeno musical; algo que ocultaba el deseo de no tener que hablar de las Riot Grrrls como una comunidad política radical.

            Ya sé que a ellas las conocemos sobre todo por su música (y así lo digo en el texto), y que esta música no era una maravilla muchas veces y se construía sobre las mismas bases que los punks construyeron la suya. Y sé también que este movimiento se circunscribió a una pequeña parte geográfica de los USA, aunque sirvió de inspiración para muchas chicas de otras partes del mundo durante algún tiempo. Pero lo que las diferenciaba de otras culturas femeninas jóvenes era que su movimiento no estaba formado ni sostenido por una ideología patriarcal que las mantuviese atadas a círculos consumistas y domésticos. El movimiento Riot Grrrl fue muy importante no solo en la política de la juventud, sino también en la del feminismo.

            En resumen, que las Riot Grrrl se expresaron dentro de una dialéctica creada por una cultura joven y políticamente radical, como era el punk; sin embargo, su recuperación de la juventud como inversión política de futuro, inició una profunda ruptura en la percepción que teníamos de la adolescencia, el feminismo, la cultura joven y el compromiso político.

            …y encima, sus discos nos gustaban.

            • El dia 20.10.2011, Vidal dijo:

              No es por ser pejigueras, Carrascus, pero creo que te has dejado atrás la rama inglesa del asunto. Vale que eran mucho más naíf que sus colegas norteamerinacas, pero bandas como Blood Sausage, Mambo Taxi, Huggy Bear o Voodoo Queens tenían su aquel…

              • El dia 20.10.2011, carrascus dijo:

                Pues hombre, D. Vidal; teniendo en cuenta que el post no estaba enfocado estrictamente al aspecto musical del movimiento Riot Grrrl, dejé bastante de lado la rama inglesa del asunto porque allí sí que fue sobre todo una cuestión músical más que nada sacada a la luz y posteriormente hundida por el New Musical Express y el Melody Maker.

                Obviamente, al recibir su inspiración de las originales Riot Grrrls americanas, había muchas chicas que compartían su entusiasmo político, pero no fue eso lo que definió principalmente al Riot Grrrl inglés.

                Y hablando de música, aunque los grupos que cita usted eran buenos, en realidad allí solo hubo un grupo Riot Grrrl como tal, que fue Huggy Bear. Los demás fueron consecuencia de éste y ramificaciones del mismo árbol, porque de Huggy Bear salieron las chicas que formaron Blood Sausage por un lado y Mambo Taxi por otro; de éstas últimas salieron la Voodoo Queens y después, junto a más chicas de Huggy Bear salieron las Phantom Pregnancies… como ve usted, todo fue muy circular y restringido, y aún estando presente el espíritu Riot Grrrl, pero aparte de Huggy Bear, todas las demás bandas ya eran asuntos que casi tenían más que ver con el indie inglés y el Britpop, que eran las fuerzas potentes de esos años en Inglaterra.

                • El dia 21.10.2011, carrascus dijo:

                  Tenía más o menos mi misma edad, nació solamente unos meses después que yo. No se ha muerto, pero hoy he oído que se jubila. Y aunque a mí todavía me queden algunos años de trabajo, me ha llenado de alegría saber que ya se va a estar sin hacer nada.

                  Gora Euskadi ETA barik dagoeneko.

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                  Si quieres poner una afoto en tu comentario, pega el enlace aquísh. Muuusho cuidao con lo que ponemoh.