Atrapado por el blues de Memphis
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ELECTRÓNICA BÁSICA
Categorías: Forever Young
Carrascus

Las cosas que Frank Zappa hacía a finales de los años 60, ya las había estado haciendo RAYMOND SCOTT en los años 40.

Atrevido inicio para un post, ¿no es verdad?, pero es que este hombre fue un pionero del ambient y dejó un extraño legado que apenas nadie se ha ocupado de recordar. Con una errática carrera, que comenzó como director de una banda de swing de cierta fama por sus apariciones en la televisión y sus composiciones, que se usaron para toda clase de anuncios publicitarios o para ilustrar las aventuras de Bugs Bunny y del Pato Lucas… e incluso más recientemente, de los Simpsons.

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“Powerhouse”

Pero en 1957 se cansó de todo eso y se retiró al estudio musical que tenía en su casa para convertirse, de hecho, en el padre de la electrónica, así como para dar el empujón inicial en ese campo a un joven ingeniero que acogió bajo su tutela, llamado Robert Moog.

La obra musical que salía de aquellos estudios estaba entre diez y veinte años adelantada a su tiempo. Y no solo es su música la explicación para que artistas como Elvis Costello o Andy Partridge hayan señalado a Raymond Scott como un visionario del siglo XX, es que además dejó tras de sí una enorme cantidad de equipos electrónicos de fabricación casera, como la Videola, que probablemente fue el primer dispositivo diseñado para componer bandas sonoras; o un scanner de radio-frecuencias, que fue el precursor de los auto-radios que aparecieron más tarde. En casa de Raymond llegó a haber también incluso una máquina de fax muy primitiva, pero que no tuvo ningún uso porque en 1967 no había nadie más que tuviese otra…

Raymond Scott llegó a tener montado en su casa su propio estudio de investigación, que en aquel momento de finales de los 50 era la instalación más grande e importante del mundo para la creación de música electrónica. En un folleto anunciando su laboratorio de sonido para todos los que quisieran usarlo en New York, hacía una lista que incluía cuatro mesas de grabación, con nueve canales cada una de ellas; moduladores de sonido, generadores de ondas de formas variables, dispositivos de pre-programación, y generadores de ritmos electrónicos cromáticos, entre otras muchas más cosas.

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“Nescafe”

Su primer proyecto, al que puso de nombre “Karloff” podía imitar el resuello de una tos bronquial o la crepitación de un huevo al freírse; y en 1957 diseñó el Clavivox para su hija Carrie, que era un teclado portátil de tres octavas, con botones de vibrato, que imitaba el sonido de un theremin, pero que era más fácil de tocar.

Ayudando a Raymond a diseñar y a construir los instrumentos, casi en plan cadena de montaje, estaba un joven estudiante de ingeniería de la Universidad de Columbia, que se llamaba Robert Moog, y que era el pionero del sintetizador modular y de teclado.

La primera vez que vine a trabajar con Raymond vi que tenía un laboratorio inmenso en el sótano de su mansión. La habitación estaba completamente llena de racks tras racks de relés, motores, calibradores, circuitos electrónicos… él podía ponerlos en marcha y luego ir moviéndose por allí ajustando varias cosas para cambiar las pautas del sonido que se estaba produciendo. Nunca había visto nada como aquello. (Robert Moog)

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“B.C. 1675”

En la música de Raymond es difícil identificar cada instrumento; parece bastante claro que las melodías estaban interpretadas con el Ondioline o el Clavivox, e incluso se puede apreciar un primitivo Electronium a partir de las que grabó en los años 70, que fue cuando lo desarrolló. Este Electronium era una máquina que podía ir interpretando la música a medida que se iba componiendo, y en realidad partía de componentes ya diseñados por Moog; según un reportaje periodístico de la época, aquello “se parecía más al panel de instrumentos de una cápsula espacial, con luces que flasheaban y todo el panel brillando con una luz naranja…”.

Otra de las invenciones de Raymond que usaba mucho en aquel tiempo era un secuenciador basado en una vieja centralita telefónica analógica. Según Moog sería justo decir que Raymond construyó el secuenciador más grande del mundo, la instalación ocupaba entera una de las habitaciones del sótano.

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“The wild piece”

A pesar del velo de secretismo con que Raymond comenzó a cubrir a sus criaturas electrónicas, debido a su cada vez mayor estado de paranoia, lo que era capaz de hacer el Electronium corrió de boca en boca, y Berry Gordy, el gran jefe de la Motown, se presentó en casa de Raymond con una flota de seis limousinas, y quedó tan impresionado con todo lo que vio por allí que le nombró Director de Investigación y Desarrollo de la Motown, instalándole en un gran garaje de Los Angeles, que Raymond ocupó desde 1972 a 1977.

Pero aquello en realidad no funcionó muy bien. Sobre todo porque Berry Gordy, una vez disipado el entusiasmo inicial, estaba más interesado en hacer películas con Diana Ross, por lo que Raymond se volvió a su casa, donde llegó a grabar cientos de cintas experimentales con el Electronium.

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“Twilight in Turkey”

Raymond murió en 1994 olvidado por todo el mundo. Aunque cuarenta años después de sus comienzos juntos Robert Moog todavía le agradecía la influencia que tuvo en su carrera. Raymond tenía una intuición brillante, y cualquier cosa que imaginaba, a través de experimentos y más experimentos, era capaz de llevarla a la práctica y obtener los resultados que deseaba. Eso se refleja fielmente en unas palabras que le dijo a Moog: “Tu problema es que crees que solamente pensando en algo, eso ya va a estar hecho”. Y seguramente gracias a esa pequeña frase, mitad bronca, mitad consejo, Moog fue capaz de desarrollar su sintetizador, que todavía hoy es parte intrínseca de la banda sonora de la vida moderna.

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“Take me your violin teacher”

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9 Comments

  • El dia 16.07.2011, carrascus dijo:

    Venga… pongamos aunque sea un off-topic en este post tan huerfanito de comentarios… joé, no ha comentado ni el Vidal, y eso que lo suyo son los ruiditos electrónicos, jejeje…

    Pues eso… que dentro de una horita o así nos vamos pa Córdoba. El planazo incluye comida en “El Churrasco”, que ya tenemos reserva para las tres; ruta de cafelito y cubateo por la sombrita de la Judería, y terminar la noche machacados por el boogie a todo trapo…

    Nos vamos llamando unos a otros cuando andemos por allí, vale? Buen viaje para todos.

    • El dia 16.07.2011, zambombo dijo:

      Yo no pongo nada por no repetirme; en todos los artículos de pioneros olvidados suelo decir lo mismo, y no es plan de cansar, aunque los leo con avidez.

      Me encanta la pose de la primera foto, y me recuerda a alguien, pero no caigo…

      • El dia 17.07.2011, Tuli Márquez dijo:

        Pues nada. Felicitarle por este estupendo post. Otro más. Y ni idea del señor este. Interesantes los experimentos sonoros que se saco de la manga. Un poco como los que hacia Charles Mingus a nivel jazz que también ideó otros de esos instrumentos imposibles para sus orquestaciones. Lo que resulta increíble es el aspecto visionario del tema ese “Twilight in Turkey” que ya hubieran firmado los mismos Kraftwerk. O ese “take me your violin teachear” tan tecno punk. Y te lo imaginas, pipa en mano y pajarita y corte de pelo militar, manipulando botoncitos desde su garaje. Qué lejos de toda la parafernalia de piercings, tatoos y ropas ad hoc…. vamos, como que tampoco hacia falta. Quizás, viajar en el tiempo, que siempre está bien. Lo triste (y cansino, también) es esa falta de reconocimiento. A saber que haría mal el señor este. A saber. Saludos

        • El dia 17.07.2011, carrascus dijo:

          Saludos también para usted, amigo Tuli. Y muchas gracias por la apreciación que hace del post, y sobre todo de Raymond Scott, alguien a quien reivindicar.

          Zambombo… a usted qué le voy a decir…?

          • El dia 18.07.2011, Microalgo dijo:

            Pase por la puerta del Churrasco, y tras una durísima lucha dialéctica centrada en el hedonismo, el carpe diem y el mens sana, etc, entre un angelito delgadito y sin ácido úrico ni colesterol (hombro derecho) y un diablito obeso y sonriente (en el izquierdo), conseguimos caminar como zombies unos pasos más allá, apartar la vista de la carta y comer cosillas más sanas. La última palabra, sin embargo, la tuvo el diablillo. Dijo “agf” y falleció de una angina de pecho en medio de la acalorada discusión, lo que me acabó de convencer de.

            • El dia 18.07.2011, carrascus dijo:

              Pues ustedes se lo perdieron, amigo D. Micro. La verdad es que estuvo todo muy rico… mire si no la cara de satisfacción que teníamos en la última foto del post de los ZZ Top, que fue tomada allí tras la comida.

              • El dia 20.07.2011, Shay dijo:

                Alucinanteeeeee lo que este tipo aportó a la eletrónica actual… Greenwood le podía haber dedicado perfectamente su “The Body song”. A él y a Messiaen claroooo. Un millón d gracias por seguir ilustrándonos así de bien, así de rico.

                • El dia 20.07.2011, carrascus dijo:

                  Muchas gracias a ti, Shay.

                  Jejeje… me has recordado una cosa que tengo en común con Messiaen… y es la fascinacion por el canto de los pájaros. Es que yo, como buen urbanita que era, pensaba que los pájaros hacían pío pío y poco más… y desde que me vine a vivir al campo alucino con la cantidad de sonidos diferentes que son capaces de hacer los bichillos éstos… algunos parecen hasta metálicos…

                  • El dia 20.07.2011, zambombo dijo:

                    O un despertador, como el canto de la (puta) abubilla… Menos mal que este año no ha aparecido ninguna por aquí. El año pasado no vea la que me dieron, con su gira de primavera…

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                  Si quieres poner una afoto en tu comentario, pega el enlace aquísh. Muuusho cuidao con lo que ponemoh.