Atrapado por el blues de Memphis
Si no te gustan estos colores, recarga la página; gracias.
LAS LARGAS ALAS DE LA MARIPOSA
Categorías: Forever Young
Carrascus

Hoy hace 43 años que el mundo del rock vivió una pequeña revolución. Ese día se editó un disco con una canción que distaba mucho de la duración convencional de las piezas que hasta entonces habíamos conocido. Quizás ese fue el factor que marcó que tuviese tan inmenso éxito en su tiempo, más que su propia calidad o la de los miembros de la banda que la compuso y la interpretaba.

La formación original de IRON BUTTERFLY (el cantante y teclista Doug Ingle, el guitarra Danny Weis, el bajo Jerry Penrod y el batería Ron Bushy) ya se había labrado una buena reputación en el circuito de clubs de Los Angeles antes de que se fijaran en ellos Charles Greene y Brian Stone, managers de Buffalo Springfield y Sonny and Cher, y al olor del dinero decidiesen representarlos también a ellos.

Así que se presentaron en su enorme limusina, les atiborraron de comida y bebida, les dieron una buena charla y les convencieron de que firmasen un contrato con ellos, a pesar de que Neil Young les aconsejó que no lo hiciesen.

Y bien que tuvieron tiempo de arrepentirse porque lo que ellos pensaban que sería un éxito rápido se convirtió en una lenta agonía. Su primer disco, “Heavy”, languideció en los cajones del sello discográfico Atco durante prácticamente un año, algo que no pudieron aguantar la mitad de los miembros del grupo. Danny y Jerry se separaron de la banda antes de que se confirmase una fecha de edición para el disco, y fueron reemplazados por el bajista Lee Dorman y por el jovencísimo guitarrista Erik Brounn.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


“Iron Butterfly theme”
(Del “Heavy”)

Por fin la discográfica decidió que el grupo tenía con la nueva formación potencial suficiente y les editó el disco en marzo de 1968, metiéndoles además en una gira con los Doors y Jefferson Airplane.

Y precisamente una noche de éstas en las que teloneaban a los Jefferson fue cuando decidieron revelar una nueva canción que habían compuesto: “In-a-gadda-da-vida”. Una canción que nació como una balada country sin que estuviese planeado de antemano que se convirtiese en aquella enorme pieza épica que llegó a ser; comenzó siendo una canción normal de cuatro minutos y medio… hasta que los solos se fueron alargando… y alargando. La banda dice que en realidad la canción, tal como la conocimos todos grabada en el disco, era una versión corta…

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


“In-a-gadda-da-vida”
(Versión original)

Cuando la gira pasó por New York, los Iron Butterfly se metieron en los estudios Ultra-Sonic, de Long Island, para grabar durante unos días de descanso que tuvieron. El ingeniero que les asistió en la grabación fue Don Casale (conocido por sus trabajos con Vanilla Fudge o los Rascals), pero su trabajo aquí nunca fue acreditado. Lo cierto es que la grabación de “In-a-gadda-da-vida” se hizo en una sola toma y sin que la banda supiese que Don les estaba grabando; fue cosa de magia que saliese así. Cuando bastante tiempo después por fin llegó Jim Hilton, el ingeniero y productor que realmente se llevó el crédito, excusándose… “lo siento chicos, llego tarde… el tráfico, ya sabéis…”, los del grupo le dijeron que querían usar esa toma para el disco.

A los de la discográfica no les hizo ni pizca de gracia, y no dejaron de protestar por la excesiva longitud de la canción. Pero a la banda esas protestas le importaron muy poco y se mantuvieron en sus trece diciéndoles que así es como ellos eran, y que esa canción, tal como estaba, era lo que mejor les representaba.

De forma irónica, las limitaciones financieras funcionaron a favor de Iron Butterfly, porque con el presupuesto para el próximo disco ya casi gastado del todo Jim Hilton tenía pocas posibilidades de rechazar esta canción y ponerse a grabar otras más. Así que aunque los ejecutivos de Atlantic Records no veían nada clara esa jugada de que una sola canción ocupase toda una cara de un LP, el manager del grupo les terminó de convencer.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


“Are you happy?”
(Del “In-a-gadda-da-vida”)

El disco “In-a-gadda-da-vida” tuvo éxito inmediatamente en el mercado underground nada más editarse en el mes de junio, ayudada en gran parte por el extrañísimo título de la canción que le daba su nombre. Entró en las listas de Billboard el 20 de julio y se quedó en ellas durante 140 semanas, convirtiéndose en el disco más vendido de todo el catálogo del sello Atlantic.

El éxito de “In-a-gadda-da-vida” como single también tuvo una curiosa historia, marcada por el comercialismo más descarado. Porque aunque vendieron muchos discos, pero Iron Butterfly no fueron conocidos a escala nacional, y mucho menos internacional, hasta que un disc-jockey de una emisora de radio de Detroit no puso un trozo de la canción en su programa, en el que le permitían poner bandas de heavy metal (…desde aquí oigo rechinar los dientes de la peña integrista…). Eso fue al principio, porque después no le permitieron poner más la canción si no tenía una versión más corta. Así que él mismo se ocupó de cortar y pegar por aquí y por allá y se fabricó esa versión más editada. Y se la envió a la gente de Atlantic Records para ver si la aprobaban. Y no solo la aprobaron, sino que fabricaron un montón de miles de singles con aquella versión. Y los Iron Butterfly ni se enteraron. Fue una decisión estrictamente comercial, para ganar más dinero.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


“In-a-gadda-da-vida”
(Versión single)

A pesar del éxito de “In-a-gadda-da-vida”, el siguiente disco de la banda, “Ball”, no llevaba ningún potencial himno épico, resultando ser un disco más conservador, de nueve canciones, ninguna de las cuales sobrepasaba los seis minutos. De todas formas entró también en el Top 10 de los discos más vendidos debido al tirón que todavía tenía el anterior.

Pero fue entonces cuando se desarrolló la primera gran grieta en el interior de la banda. El guitarra Erik Braunn no aguantaba al cantante Doug Ingle, que se sentía en cierta forma el líder del grupo y quería que las cosas se hiciesen solamente a su manera, por lo que hubo reparto de hostias entre los dos más de una vez. Al final terminaron por hacer salir a Erik del grupo y sustituirle por Mike Pinera, que fuese guitarra de los Blues Image, y por Rhino Reinhardt, que venía de los Second Coming, la banda que precedió a los Allman Brothers.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


“Real fright”
(Del “Ball”)

Así grabaron el siguiente disco, “Metamorphosis”, que se benefició de la excelente producción de Richard Podolor y Bill Cooper. Pero las tensiones en el seno de la banda seguían creciendo, sobre todo porque Doug estaba cada vez más empeñado en hacer de Iron Butterfly una banda de baladas, sacándola de la senda del metal. Y aunque la banda ya estaba completamente dividida, pero siguieron soportando que Doug les manejase a su antojo hasta la gira europea que hicieron en 1971 con el grupo Yes.

A partir de ahí Rhino y Lee Dorman decidieron abandonarles y meterse juntos en otro proyecto, que acabó por convertirse en Captain Beyond. Con este nombre grabaron en 1972 un disco que fue un serio competidor para los discos progresivos más heavies de su época.

Desde entonces los Iron Butterfly se han reformado varias veces, con distintas formaciones y éxito desigual, siendo la de más fortuna la formación que incluyó a Doug, reconciliado con Lee, y unidos además a Ron Bushy, el batería original que se largó aburrido de esperar que sacasen el primer disco. Pero en realidad todo lo que hacían era seguir perpetuando el espíritu épico de “In-a-gadda-da-vida”, por lo que no vamos a darle más vueltas a la historia.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


“Easy rider”
(Del “Metamorphosis”)

Categorías: Forever Young -

16 Comments

  • El dia 15.06.2011, Microalgo dijo:

    En cuestión de indumentaria… vaya época más hortera, esa.

    Las melenas tampoco tienen desperdicio.

    • El dia 15.06.2011, David González dijo:

      Y el nombre ese de In-a-gadda-da-vida…¿no tiene ninguna historia detrás?.

      • El dia 15.06.2011, carrascus dijo:

        Pues hombre, amigo David; sí que tiene una historia, pero no es que sea una maravilla de diversión ni originalidad, y además está bastante contada en la wiki y en muchos otros lugares. Hay incluso dos o tres versiones diferentes. En lo que todos se ponen de acuerdo es en que el título originalmente era “In the garden of eden” cuando la escribió Doug Ingle… partiendo de ahí circula la historia de que Doug estaba bastante borracho (en otras fuentes, pasado de LSD) cuando le dijo el título a Ron Bushy, el batería, e incapaz de decírselo claramente, le dijo una serie de “bonitos palabros” que sonaban fonéticamente más o menos como Ron lo entendió y lo escribió.

        Una segunda versión, escrita en el libreto interior de uno de los discos recopilatorios de la banda, alteraba un poco la historia, diciendo que Doug estaba perfectamente, pero que al decirle el título a Ron a través de los cascos después de terminar de grabarla, la distorsión que éstos tenían hizo que el otro entendiese el título de esta forma tan rara.

        Y una tercera versión menos extendida cuenta que después de grabarla, el manager del grupo le preguntó al batería por el título de la canción para ponerlo en la cinta, y éste que no tenía ni idea de nada de eso de “In the garden of eden”, le dijo el título tal como se lo escuchaba cantar a Doug, que no me negaréis que en lugar de a eso suena a “In a gadda da vida”…

        Así que vaya usted a saber. Lo cierto es que una vez cometida la equivocación, al darse cuenta Doug del “nuevo título” que tenía su obra, incluso le pareció mejor que el original y se lo dejó… le parecía que este título era más místico, que tenía más reminicencias orientales… tenga usted en cuenta que aquéllo ocurría en pleno éxtasis de comunión de los Beatles con la cultura india, que incluso los Stones comenzaban a usar instrumentos indios y a dejarse influir por ella…

        Y amigo D. Micro… quién volviese a pillar aquellas melenas, cagontó…! estese usted atento al próximo post, que se va a enterar de lo que vale un peine… vaya, menté la soga en casa del ahorcado. Espere y verá…

        Es cierto que ahora mismo los Iron Buterfly nos pueden parecer horteras, y su sonido bastante desfasado y anacrónico, pero hay que tener en cuenta que cuando ellos editaron esta obra no había referente alguno… prácticamente lo único que podía ser parecido sería el “Born to be wild”, que se editó ese mismo año, un poquito antes; así que son un referente del futuro heavy y hard rock que nació después que ellos, y por eso tuvo a la vez la aceptación y el rechazo manifiesto del público de su época. Es cierto que analizándola muy críticamente podemos ver que muchas de sus partes tienen parecidos sospechosos con otras canciones, pero por muy sobrevalorada que haya estado esta pieza también tiene sus cosas buenas, como un solo de batería corto y escueto, que es de los mejores del rock (aunque tampoco es demasiado mérito, jejeje), o un trabajo de guitarra que aún sorprende más si sabemos que Erik Brounn solo tenía 17 años y llevaba tres meses tocándola…

        Y el ser unos adelantados a su época también pudo ser para ellos una cortapisa que les impidió llegar a ser todavía más grandes y famosos de lo que fueron, y sobre todo, más respetados, porque a pesar de que una leyenda urbana que no he querido recoger en el post cuenta que ellos tenían que actuar en el festival de Woodstock y no lo hicieron porque los organizadores les dejaron tirados en el aeropuerto esperando al helicóptero que tenía que trasladarles al festival, y éste nunca llegó, la realidad es que los Iron Butterfly no llegaron a pisar el aeropuerto siquiera; los organizadores les habían avisado por telegrama a su hotel de New York de que los habían sacado del cartel porque su música tan fuerte y agresiva podía resultar extraña a los oídos de los espectadores, e incluso peligrosa porque los ánimos estarían ya demasiado tocados tras tantas horas por allí tirados, ya que su actuación estaba prevista para el último día… algo que a mí personalmente me resulta bastante extraño considerando que ese día actuaba también un tipo como Jimi Hendrix…

        Bueno, dejo ya de escribir, que en lugar de un comentario me está saliendo otro post…

      • El dia 16.06.2011, Microalgo dijo:

        Espero, espero. Lúquin forgüar, como dicen los piquínglish.

        • El dia 16.06.2011, Sonu dijo:

          Pues a mí esas melenas me ponen.

          • El dia 16.06.2011, carrascus dijo:

            Jejejeje… de joven yo siempre quise dejarme melena, pero mi hermoso cabello rizado natural se empeñaba en irse hacia arriba en lugar de hacia abajo, y así era imposible… de haberlo dejado crecer mucho, en lugar de un rockero hubiese parecido un futbolista con la pinta aquella que puso de moda Paul Breitner…

            Ya veréis, ya…

            • El dia 17.06.2011, fidelon dijo:

              Curiosamente sí que he escuchado el disco de Captain Beyond (muy recomendable), y no he escuchado jamás entero ninguno de Iron Butterfly. ¿Cree usted que me he estoy perdiendo algo, Mr.Carrascus?

              • El dia 17.06.2011, carrascus dijo:

                Pues, escuchados con los oídos hechos a tantos años de sonidos posteriores, no se está usted perdiendo nada imprescindible, amigo Fidelón. No sé si otros lectores opinarán lo mismo, pero Iron Buterfly fueron una banda que tuvo una importancia real dentro de la música porque lo poco que hizo lo consiguió hacer en el momento más oportuno… pero no fueron un tesoro que perdurase, y su medio disco y pico de gloria lo tiene usted en este mismo post: “In-a-gadda-da-vida” en su versión larga, y el “Are you happy?” que hacía que la otra cara de ese disco no fuese algo desechable…

                Otra cosa sería que estuviésemos ahora en 1968 y pillásemos esta obra sin conocer nada de lo que queda por venir… entonces este sería uno de los discos más rayados de nuestra colección… y eso fue lo que nos ocurrió a todos los que nos interesábamos por la música en aquellos años y en los cuatro o cinco siguientes. Los que escuchábamos el disco entonces evolucionamos, desgraciadamente la propia banda no lo hizo y se empeñó en perpetuar un sonido que estaba siendo superado por más gente cada año que pasaba.

                • El dia 17.06.2011, lu dijo:

                  Yo tenía el “In-a-gadda-da-vida” y hasta lo escuchaba. Ahora no lo encuentro. Me gustaba a mí, oye.
                  Besos!

                  • El dia 18.06.2011, carrascus dijo:

                    Seguro que éste era uno de los discos que el Koloke escuchaba contigo sin protestar…

                    • El dia 18.06.2011, losmierdas dijo:

                      ayer tarde, haciendo tiempo para tirar pal Cosmos a Los Lobos (se le echó de menos, Sr Carrascus), pinché ahí arriba para escuchar entero el tema de marras, no menos de treinta y cinco años de la última vez…

                      mas allá del óxido que el tiempo ha depositado en las metálicas alas de la mariposa, el túnel se abre para que el tubo de la centrifugadora nos deposite en un local de ensayo cualquiera a principios de los setenta… Hendrix, Cream y los humeantes efluvios de la costa Oeste se incorporan a los ensayos de las bandas mas informadas, pero el inesperado éxito masivo de In A Gadda Da Vida y su inteligente distribución al último rincón de un país ávido de novedades, provee de un cómodo molde a los músicos menos formados, que se aplican casi en exclusiva a la destreza instrumental, dejando de lado aspectos mas complejos y por tanto, necesitados de un mayor esfuerzo…

                      In A Gadda Da Vida es uno de los principales motivos por los que cientos de bandas incipientes desparramadas por nuestro país, adoptan las formas del rock progresivo, rompiendo radicalmente con las estrictas reglas de la música popular, que se imponen al menos desde la aparición del registro sonoro… canciones de tres minutos, estructuras tonales con estrofas, puentes y estribillos, cadencias melódicas ferreamente sujetas al guión que marca la partitura y un envolvente dramático adecuado al sentido de la canción…

                      sin embargo, el bosquejo armónico de In A Gadda Da Vida se manifiesta de forma limitada en dos o tres pasajes, con una intervención vocal que aporta épica y dramatismo sin excesivas dificultades de comprensión… el resto, lo que conocemos como “enrolle” (que peligrosamente deriva al ensimismamiento), requiere únicamente compás y una tonalidad que sustente la exposición de un solista liberado de corsés y metrajes, pudiendo hacer interminable (y en muchos casos insufrible) su intervención… los chavales que con toda la ilusión y la mínima destreza sienten la llamada a filas encuentran en la “improvisación” el camino mas corto de aprendizaje, pudiendo prescindir en la práctica de métodos y tutores

                      este esquema hace fortuna en el ambiente musical y promueve en los músicos una destreza que en poco tiempo se aplicará en otros géneros, principalmente en el entorno del “jazz rock”… el rock gana en excelencia instrumental lo que pierde en conocimiento y aplicación de un sistema musical hasta el momento imprescindible, en el que la concisión ha sido una de sus principales virtudes… lo cierto es que el modelo no tardó excesivo tiempo en agotarse y asimismo, también es cierto que los músicos evolucionaron en su mayoría, alcanzando con el tiempo los conocimientos necesarios para convertir su destreza en algo mas que el número de la cabra… In A Gadda Da Vida acabó en un modelo fallido

                      • El dia 19.06.2011, carrascus dijo:

                        Joé, amigo Losmi… creo que el Alzheimer empieza a recorrer mis neuronas (toquemos madera…) porque no tengo excusa alguna para no haber ido al concierto de anoche… lo cierto y verdad es que SE ME OLVIDÓ.

                        Supongo que al ser en uno de los viernes en el que el sábado siguiente me toca currar había hecho que no pensase demasiado en él, aunque tenía apuntada la fecha… pero hoy, leyendo un comentario que ha dejado alguien en el blog de Lu, y que decía que mañana tocaban Los Lobos en Bilbao, es cuando me he acordado de mirar la fecha… el caso es que ni en carteles en la calle ni en comentarios por los blogs he vuelto a ver nada del concierto para que me mantuviese la memoria fresca…

                        Bueno, sacaré con anticipación la entrada para Retribution Gospel Choir y la mantendré en lugar visible, jejeje…

                        Sus apuntes sobre el tema del post son muy interesantes… y me dan que pensar que si esa facilidad para seguir los enrolles musicales no tendrá ahora mismo un paralelismo también en la facilidad para calcar canciones ya archiconocidas, y de ahí la proliferación de grupos de tributo…

                        Y menos mal que el modelo de los largos desarrollos instrumentales resultó, como bien dice usted, un modelo fallido… ¿se imagina que después de “In-a-gadda-da-vida” y “Get ready”, la gente hubiese dado otro paso más y se hubiesen mirado en el espejo del “Toad” en directo…? menos mal que las patas de “The mule” actuaron como las del caballo de Atila, y la hierba de las improvisaciones no volvió a crecer nunca más… vale que a cambio soportamos algunos insufribles solos de batería desde entonces, pero no me quiero imaginar un mundo lleno de “Strange kind of woman” como los que los Purple hacían an directo.

                        • El dia 19.06.2011, losmierdas dijo:

                          pués di por hecho que usted se iba a dejar caer por allí… alguien estuvo? además de la ocasión de compartir la actuación con muchos amigos que fuimos a hacer causa común con una de nuestras bandas de referencia en los ochenta, nos encontramos con unos músicos que después de llevar juntos casi cuarenta años, se plantean sus directos con la misma ilusión, energía y eficacia que en sus mejores tiempos… sonido impecable, un repaso por su repertorio principal y la sorprendente concesión a los que insistentemente solicitamos una canción que no la llevaban montada y apenas recordaban (Estoy sentado aquí, de La Pistola y el Corazón), que César Rosas cantó con el apunte imprescindible de una peña desgañitada en el intento… lo pasamos del carajo, señor Carrascus, siento ahora no haber dado el toque previo por aquí que le sirviera de recordatorio… en cualquier caso, los incendiarios Retribution Gospel Choir tambien en el punto de mira

                          • El dia 19.06.2011, carrascus dijo:

                            Pues allí nos veremos, amigo. Me alegro de que lo pasasen tan bien con con los aullidos lobunos.

                            • El dia 29.06.2011, Jose Manuel Burial dijo:

                              Carrascus nos vemos en retribution…., el alzehimer me la jugo a mi tambien en los lobos. Y es que desde que se acabo la produccion informal, la memoria nos falla un poco. Un abrazo

                              (Required)
                              (Required, will not be published)

                              Si quieres poner una afoto en tu comentario, pega el enlace aquísh. Muuusho cuidao con lo que ponemoh.