Atrapado por el blues de Memphis
Si no te gustan estos colores, recarga la página; gracias.
NO DIGAS QUE FUE UN SUEÑO (1ª Parte)
Carrascus

Para todos los que habéis colaborado con vuestros recuerdos.

El alcalde de Jerez, Sr. D. Pedro Pacheco, ha interpuesto una queja oficial a la organización de la Expo debido a que la pantalla gigante (la pantalla de video más grande de Europa) que Sony ha instalado en la plaza de su nombre, el Jumbotrón, no deja de vomitar durante todo el santo día video-clips a un volumen altísimo, por lo que en el Pabellón de la Tierras de Jerez, que está justo a su lado, no logra entenderse nadie; los caballos andaluces bailan al rítmo de U2 en vez de al que les ha compuesto Luis Cobos y las niñas tienen que bailar las sevillanas al compás de Bruce Springsteen. (Noticia que yo mismo envié a la agencia con la que colaboraba en aquellas fechas)

Ah… la Expo y sus contradicciones. En realidad casi la única música de rock que se oyó en la muestra universal es la que salía de los poderosos altavoces de ese Jumbotrón y sus video-clips. Hubo muchísima música en directo, de muchísimos estilos distintos, pero muy poco rock. Hubo grandes estrenos mundiales en el Teatro Central a cargo de grandes figuras a las que se había pagado mucho dinero por adelantado para que las creasen, y hubo mucha música de radio-fórmula delante de este Jumbotrón a cargo de todos los grupos que eran algo en el panorama del pop nacional, y a los que se obligaba, se coaccionaba, para que actuasen gratis. Las comisarías de los pabellones andaban algunas tan escasas de recursos financieros que muchas veces la programación musical que tenían establecida peligraba, y los artistas tenían que cobrar por su arte gracias al mecenazgo de empresas privadas, como fue el caso de Farruco y su gente en el Pabellón Disperso (y Difuso) de Sevilla; y por fuera de la Expo otras empresas privadas empeñadas en mantener el rock a buena altura tenían que desistir porque la Expo se tragaba todas las iniciativas culturales paralelas; y por eso, aunque en el campo del Betis se ofrecieron tres conciertos guapetones, hubo que desistir de hacer también los de Dire Straits, Prince, Michael Jackson y el cuarteto de leyendas del rock compuesto por Chuck, Jerry Lee, Carl y B.B.; además de que (a un nivel muchísimo menor) los de Producciones Informales, que también sacamos adelante dos o tres noches, tuvimos que anular las de The Fall, Lagartija Nick, Mick Taylor y Teenage Fanclub.

Pero en este post no vamos a lamentarnos por lo que no vimos, sino a recordar y celebrar lo que sí disfutamos; porque, como dice Lu:

…mi Expo fue más cachondeo que otra cosa, y disfruté mucho de la música… (Lu)

La lista completa, con las fechas y el lugar de celebración, de todos los conciertos de la Expo, la tienes en este post anterior. Aquí vamos a desgranar las sensaciones que tuvimos en aquellos conciertos a los que pudimos asistir.

Ya desde el primer día tuve ocasión de atisbar un poco el concierto de Youssou N’Dour en el Palenque. Pero solo un rato; no era tarde aquella de apalancarse en un solo sitio, era la inauguración de la Expo y toda la familia tenía los ojos llenos en cada rincón de ella. Había que ver los pabellones por fuera, el ambiente festivo, la fastuosa cabalgata, el deslumbrante espectáculo del lago… Martika, que estaba en la Plaza Sony, podía esperar.

El primer concierto que disfruté completo fue el de Milton Nascimento en el auditorio de la Plaza de América. Y fue también la primera vez que mi hija vino conmigo. Era por entonces una niña de diez años vivaz y simpática que después, andando por el backstage con Blas y otros periodistas que tenían que currar, llamó enseguida la atención de todas las chicas brasileñas azafatas que tan enamorados nos tuvieron. Fue la primera de las dos veces que estuve rodeado de ellas, y aunque sus atenciones no estaban dirigidas a mí directamente, era un verdadero placer estar inmerso entre tanta belleza. Lástima que Celia se aburriese con Milton y no quisiera venir conmigo a ningún concierto más…

Así que al siguiente al que asistí lo hice acompañado de Epi, el guitarrista de la Compañía Malpaso, y Viqui, su mujer. Todos éramos fans de Laurie Anderson y no podíamos perdernos el estreno mundial de “Halcyon days”, el espectáculo que le había encargado la Expo. Pero en realidad aquí nos aburrimos bastante todos.

No fue éste un concierto al uso, sino más bien algo parecido a una “spoken word”, en la que Laurie se presentaba ella sola en el escenario, en el que solamente había un templete, una pantalla de video y una esfera y un cilindro sobre los que se proyectaban imágenes mientras ella iba desgranando sus historias y diatribas sobre la guerra nuclear; su abuela, que se fue al Japón a evangelizar a los budistas; la crispación de la sociedad actual americana, las neurosis colectivas… “cuando cayó el muro, observé un gesto conocido en la cara de los berlineses: el ansia de comprar…”, y otro montón de cosas más que apenas pudimos entender a pesar de que Laurie tuvo el detalle de esforzarse en contárnoslas en castellano, aunque su forma de leer fuese “de aquella manera”, supongo que ya me entendéis.

La música estaba pregrabada casi en su integridad, y el único instrumento musical que apareció por allí fue un sintetizador que apenas manipuló. Vanguardia dura.

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Laurie Anderson – “The end of the world”
(A nosotros nos lo leyó en castellano… o casi)

El concierto de los Gun me pareció cañero y me gustó. No había mucha oferta de rock porque creo recordar que aquello era dominio de los 40 Principales, ¿no?, así que con este concierto tuve mi racioncita. (Lu)

Es curioso que el concierto de los Gun del 27 de mayo en la Plaza Sony sea el más recordado por todos los lectores habituales de este blog. Quizás sea por eso que apunta Lu ahí arriba, y yo también en los primeros párrafos, sobre la poca oferta de música rock en la Expo. Había que aprovechar la que nos diesen.

Quizá el concierto que recuerdo con más cariño sea el de Gun. Ya los había visto en directo en Valencia, en la gira del primer disco. Aquí llegaban con el segundo, y me encontré con que venían con un guitarra menos y una puesta en escena mil veces más gamberra. Guitarreo, desmadre y más guitarreo, me pareció todo un señor concierto de rock. El desmadre fue tremendo en el escenario y también entre el público; recuerdo a gente muy pasada de vueltas orinando en todo el centro de una Plaza Sony abarrotada. Aunque no fue el momento más destacable, imposible de olvidar que el batería agarró el micro en los bises para regalarnos la peor versión de “Smell like teen spirit” que consigo recordar. (Zambombo)

Yo sin embargo ví un concierto soso, sin chispa ni feeling, e incluso con un sonido de muchos menos watios que los conciertos anteriores (joé, si hasta Sergio Dalma sonó más fuerte la noche antes, y eso que había mucha más gente aún que hoy). Y además, el fuerte viento que había en ocasiones se encargó de llevarse esos pocos watios, por lo que el sonido fue muy desigual; aunque eso nos libró de sufrir bajo el amasijo de notas creadas por los dos guitarristas, que ni siquiera tuvieron el detalle de ofrecernos un buen punteo. La cosa se animó un poco hacia el final del set, cuando interpretaron sus temas más conocidos y versionaron a Metallica; pero en realidad se animó por detalles ajenos a la música, como fueron el engullimiento por parte del público del cantante, que al principio se dejó hacer, pero que llegó a pasarlo mal y emergió de entre la marabunta sin micrófono y casi sin pantalones. Luego se puso a ligar con una chavalita a la que sacó desde las primeras filas al escenario, aunque le quedó bastante burdo el numerito final de meterle entre las tetas (que se realzaban en todo su esplendor en el Jumbotrón) una acreditación para el “aftershow”, o al menos creo que yo que sería eso, para que luego pasase a verle.

El mayor desastre vino al final, en un segundo bis en el que el cantante pasó a la batería, el batería al bajo y el bajo se puso a cantar. En realidad eran todos tan malos que daba igual el instrumento que tocasen cada uno, y como ya nos ha dicho Zambombo, hicieron una versión del “Smell like teen spirit” de Nirvana, que si éstos llegan a oírla les ponen una demanda. Hasta consiguieron enfriar a un público que despertó al reconocer los primeros acordes de la canción, pero que pasaron tanta vergüenza ajena que ya no les pidieron más bises.

Glenn Branca era un absoluto desconocido para mí cuando tuve la ocasión de acudir a una de tantas convocatorias musicales que se ofertaban en la Expo, que por lo general no conseguían motivarme lo suficiente para entrar en el engranaje de aquella macroestructura festiva, en la que los esfuerzos e impedimentos varios no compensaban la mayoría de los resultados… pero aquella noche de mayo, en unión de toda la peña, acabamos en el teatro Central después de salir huyendo de lo que hoy es su explanada de aparcamiento, entonces el cine de verano de la Expo… allí se encontraba actuando Enrique Morente junto a una banda de cornetas y tambores, en lo que parecía una amalgama imposible e injustificable (las cosas de la Expo)… (Losmi)

Al entrar al concierto de Glenn Branca, las chicas de la puerta nos daban unos tapones para los oídos, diciéndonos que eran para preservar nuestro sentido, ya que el sonido en el interior iba a ser demasiado fuerte. Yo dudo de que cualquier oyente habitual de música rock se los llegase a poner, y tampoco fue para tanto el nivel de decibelios. Sobre el escenario una banda compuesta por bajo, batería, percusión, teclados y seis (!!!) guitarras. Lo que ocurrió allí y sus antecedentes os dejo que lo cuente Losmi.

Lo de los tapones fue un gesto efectista que predisponía a una experiencia sónica brutal y que sin embargo era perfectamente asumible, al menos para los oídos educados a pie de las torres de sonido de cualquier concierto de rock…

…el programa, un encargo de la Expo al artista, se configuraba en tres partes, correspondientes cada una a un movimiento de la Sinfonía nº 8, estreno absoluto en los dos días que se ejecutó (28 y 29 de mayo)… sin embargo, el registro discográfico de esta obra (1994) recoge una versión reducida a dos movimientos (“Pasión” y “Anarquía Espiritual”), debido a que en el disco se incluye asimismo la Sinfonía nº 10 y el formato CD por aquel entonces, solo permitía 72 minutos de música… en el camino y de acuerdo al programa, se ha quedado el segundo movimiento, denominado “Destrucción”, en una maniobra comercial de baja estofa, muy habitual en la edición musical y con una larga tradición en todos los géneros, que ha afectado decisivamente a muchas obras clásicas (en su caso, por la normalización en la duración de los espectáculos), que hoy nos han llegado en versión “reader digest”… desconozco si existe un registro sonoro de los conciertos de la expo, lo que supondría un documento de enorme interés para conocer la obra íntegra, tal y como se recogió en la partitura original y tuvimos la inmensa suerte de disfrutarla en el teatro Central…

…me parece evidente con la perspectiva de los años y el conocimiento de la obra de Glenn Branca (quien desde aquella noche entró a formar parte de mi santoral particular), que el compositor y director orquestal hacía años que se había apeado de su prominente lugar en el escalafón de la No Wave neoyorquina, de la que había sido un pionero destacado si bien sus seminales registros discográficos (rescatados por Branca muchos años después), apenas nos hacen vislumbrar sus decisivas aportaciones… no obstante, la principal característica de la musica de Branca, el tratamiento tímbrico de la armonía atonal, se recoge en algunas de las canciones de su primera banda de rock Theoretical Girls (1977), dónde encontramos ese sonido que generado por guitarras eléctricas, resulta “otra cosa” absolutamente diferente, resultante de sus afinaciones particulares, tan apartadas de las claves (temperadas o no) de la música canónica… en resumidas cuentas, Branca no vino a tocar rock a Sevilla, un género del que se había apartado con bastante anterioridad, como pone de manifiesto en una de sus primeras obras de cámara, “Lesson nº 1” de 1979, con un formato múltiple de guitarras similar al de este concierto… (Losmi)

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Glenn Branca – “Symphony Nº 8 – 1st Movement – The Passion” (Corte)

Este concierto, que fue uno de los más arriesgados y brillantes de toda la Expo, fue un caos calculado milimétricamente por Branca. La belleza del estruendo, con la armonía dentro; cuando la encontrabas, el éxtasis estaba garantizado…

…el sinfonismo de Branca no se sustenta en la tridimensionalidad melodía-armonía-ritmo habitual en el planeta sinfónico, por mas que algunos presuntos dinamitadores como Bartok apuntaran tímidamente en esa dirección… Branca construye un muro de sonido mediante una amalgama armónica de tonos disonantes en principio, que esquivan conscientemente cualquier dibujo melódico y va mutando imperceptiblemente en una sucesión temporal que hace evolucionar los acordes de forma imperceptible, logrando un efecto narcótico que desde luego no tiene antecedente alguno, siquiera en las elucubraciones de la psicodelia sesentera, efecto narcótico que no eliminaba un ápice la tensión a la que el oyente se encontraba sometido (si se prestaba al juego propuesto con la concentración adecuada… fueron muchos los que abandonaron la sala y algunos aprovechamos para abalanzarnos a las primeras filas bajo el pasillo transversal para no perdernos detalle…)

Personalmente y en mi experiencia como oyente, este concierto marcó un antes y un después, sirviendo fundamentalmente para abrirme de orejas a otros formatos musicales y sobre todo, comprender los fundamentos de la música modal, en la que la melodía pierde protagonismo y la construcción artística se basa en la resonancia orgánica con un estímulo mas primordial, conseguido exclusivamente por la tensión armónica y tímbrica suspendida de forma intemporal, sin conclusión aparente… (Losmi)

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Glenn Branca – “Symphony Nº 8 – 2nd Movement – Spiritual anarchy” (Corte)

Otro que recuerdo muy bien fue el de Celtas Cortos, que ya entonces se habían vendido a la radiofórmula descaradamente y estaban lejos de ese grupo folk de los primeros discos. Los gratos recuerdos no son por el concierto en sí, que estuvo bastante bien, sino porque tuve un affaire con una chica a la que llevaba persiguiendo hace tiempo. (David González)

Es curioso lo que dice David, porque en ese concierto de los Celtas Cortos también yo reencontré a una antigua amiga a la que hacía siglos que no veía, y con la que pasé todo el concierto y gran parte de la noche. Y era difícil, ya que ésta era la noche en la que más público se había congregado hasta ahora en la Plaza Sony. Para mí fue una recompensa por haber acudido por inercia a la cita con una banda que no me interesaba nada en absoluto y a la que siempre consideré un pastiche.

Los Celtas Cortos ya en su cuesta abajo, solo sus dos primeros discos me interesan. Concierto a años luz de uno magnífico que dieron en Sevilla años atrás en una pequeña sala, cuyo nombre no recuerdo. Lo más “divertido” fue el mitin antidescubrimiento de América que el cantante dió entre canción y canción, precisamente en un concierto que tuvo lugar en un recinto donde se celebraban los 500 años de dicho descubrimiento. Pelín demagógico cobrar de ellos y luego largar. Lo lógico habría sido haberse negado a actuar en la Expo, pero poderoso caballero es don dinero. (Maese Rancio)

En realidad el poderoso caballero esta vez no era don dinero, como apunta el Maese, porque como ya he dicho por ahí arriba, allí había que tocar gratis. Pero, como decía Blas en su crónica del “ABC”, el grupo tenía que devolver el favor a esa cadena de radio sin la cual seguirían siendo un grupo minoritario. Y una vez “vendidos” resultaba una completa incoherencia salir al escenario a cantar vestido con una camiseta con el lema estampado de “V Centenario… ¿de ké?”, y lanzar la diatriba a la que se refiere Maese, y algunas proclamas más contra la mili, demasiado facilonas, solo para caer bien a la gente.

Eso fue el jueves, 4 de junio; dos noches después , de la mano del Pabellón de la Cruzcampo, otro lleno absoluto en la plaza, ésta vez para escuchar a Luz Casal.

El de Luz me sorprendió mucho por la calidad del sonido. Fue brutal de bueno, unos músicos de lujo. ¿Llevaba dos bateras? ¿Uno de ellos era Tino di Geraldo? En mi cabecita retuve esa información, pero no sé si es cierta o me la inventé. Lo que sí puedo asegurar es que aquello sonó de putísima madre. (Lu)

Y tan de putísima madre que sonaría, al menos en lo que se refiere a potencia, algo que puedo atestiguar aunque no estuve allí. Por entonces yo aún vivía en el Polígono de San Pablo, que en relación a la ubicación de la Expo está en el otro extremo de Sevilla según el eje Oeste-Este; pues con las ventanas de mi piso abiertas, y una leve brisa de poniente, podía escuchar desde mi salita la voz de Luz… os lo juro…

Y los conciertos de los “40 Principales” y “Cadena Dial” se fueron sucediendo… el siguiente fue el de los Hombres G

Asistí a algunos conciertos totalmente prescindibles, como el de Hombres G, aunque me parecieron bien, dentro de su línea, porque era un grupo que ya había perdido un poco su sitio y estaba más bien en tierra de nadie. Recuerdo que el guitarra solista (Rafa) estuvo pésimo, con algunos solos fuera de escala. Tuvieron la osadía de tocar uno de los temas que le compusieron a Luz Casal (“Te dejé marchar”) y salir airosos del lance, aunque algunos días antes la propia Luz ya le hizo verdadera justicia al tema en el mismo escenario, en un buen concierto. (Zambombo)

Después fueron pasando por allí Duncan Dhu, La Trampa, La Guardia, Los Ronaldos

Los Ronaldos también dieron un concierto interesante y caliente, pero algo extraño; ya habían dejado de ser una sopresa y unos chavales y estaban sondeando, quizá demasiado, otros territorios, no siempre bien entendidos por el público. La imagen que mejor recuerdo de ese concierto es a Coque Malla echándole cubos de agua al público. (Zambombo)

Y tras dos cubos para bañar a la multitud, el tercero fue para bañarse él mismo, que hacía mucho calor y Coque estaba dando lo mejor de sí, en un concierto que me reconcilió con ellos después de sus vulgares apariciones de la Cita en Sevilla.

Quizás es que estuvo imbuído por algún espíritu de leyenda que llegase a él a través del suave viento nocturno. Ese mismo día, el 2 de julio de 1.992, se había apagado una estrella. Y Coque lo recordaba desde el escenario: “Este concierto se lo vamos a dedicar todos a Camarón, pero no con minutos de silencio, sino con todo el ruido posible, que a él le encantaría”.

Sí que recuerdo mucho que en la Plaza Sony ponían ¿todos los días? a Camarón, acababa de morir y siempre se me saltaban las lágrimas cuando aparecía en el pantallón. Me sobrecogía escucharle, verle cantar ahí con el torso desnudo, consciente de que le quedaba ya poco tiempo. No lo podía evitar. (Lu)

Seguramente, de todos nosotros, a pesar de momentos de congoja como los que nos cuenta ahí, quien mejor se lo pasaba por allí era nuestra amiga Lu.

De Los Ronaldos, ¿qué te voy a contar? No me acuerdo absolutamente de nada… Pero… ¿no tocaron los Ketama? Recuerdo perfectamente habérmelos encontrado en la Plaza Sony y hablar con ellos, al día siguiente actuaban y les prometí que iría a verlos. No recuerdo si lo hice, la verdad, en esa época mi vida era un continuo desmadre. La adolescencia… tú sabes. (Lu)

Pues no, Ketama no llegaron a tocar porque su noche era la del 30 de junio. Y esa noche el público musical de verdad no iba a estar en la Plaza Sony, sino en el campo del Betis.

…pero eso ya lo contaremos en la segunda entrega de esta historia.

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Ronaldos – “Adiós, papá”

13 Comments

  • El dia 09.11.2010, juan antonio dijo:

    Como no podía ser de otra manera que bien hilvanao el evento expo-sevillano.
    En donde estaría Lu, por aquella época que no sabe si Ketama estaba en el plantel…no me lo digas que ya me hago cargo, jejeje,
    Losmi, chapo por tu critica lo ha explicado tan bien dentro de tu escritura tan …¿particular? Que me he puesto a escuchar a este tipo ¡Glenn Branca! Y me he quedao extasiado, traspuesto, alucinao, muy bueno pero que muy bueno.
    Zambombo, que gran detalle haberte quedado con “te deje marchar” de los “g” que aunque no tiene buen sonido el video esta bastante logrado, con ese saxo
    Maese, joder los celtas ¡que buen tabaco! Que sirvió para que el David . ligara, y quien dice que no le contara un cuento a la piba
    ¿De cuantas post hablamos Carrascus? Esto promete

    • El dia 09.11.2010, David González dijo:

      Espectacular Carrascus, como siempre. Vamos por partes:
      Veo que te sacaste el abono completo. Yo me tuve que conformar con el pase nocturno. Diez mil pelas que costaba. Somos cinco hermanos y la subvención paternal no daba para más.
      Vaya realización mala la del concierto de Martika.
      A la Laurie Anderson no la he seguido nunca, pero ya veo que aburría hasta a las piedras hace casi 20 años. Ahora anda liada dando ¿conciertos? con John Zorn y Lou Reed. No te digo ná.
      Losmi…magnífica crónica de Glenn Branca. Tendré que interesarme por él. Sin duda entonces estaba fuera de mi alcance.
      Lu, totalmente de acuerdo contigo. La Expo fue básicamente un desmadre y cachondeo. Creo que fué allí donde descubrí las botellonas. Llevábamos el güisqui barato mezclado con la coca cola en botellas de plástico para que no nos la requisaran en la entrada y dentro nos la zampábamos a morro, sin hielo ni ná. Lo importante era cocerse.
      Joé qué grande era la joía Jumbotrón

      • El dia 09.11.2010, losmierdas dijo:

        gracias a juan antonio y David por sus amables palabras, que traslado a nuestro blog master por tener el don de exprimirnos el coco a los que como un servidor, andamos cortitos de memoria… señor Carrascus, dado que usted asistió al memorable concierto de Branca y nos consta de que le pareció uno de los mejores espectáculos musicales de la Expo, echo de menos sus impresiones al respecto, que seguro nos van a aportar mucho mas de lo que yo haya podido dejar por aquí… vamos, estírese, hombre!

        mi actitud hacia aquel evento universal no fué muy positiva que digamos… la escala de la Expo me sobrepasaba y económicamente, por aquel entonces yo tampoco era capaz de dar la talla, así que asistí esporádica y selectivamente algunos días y poco mas… además del concierto de Glenn Branca, puedo recordar a John Lurie y el cuarteto Brodsky en el Central sin nada destacable que recordar, algo de fusión flamenca en el pabellón de Suiza a cargo de Jorge Pardo, Carles Benavent y otros y pare usted de contar… el Jumbotron no lo pisé… total que mi aportación (y no por falta de interés en este magno proyecto) queda aquí de momén… ya cambiaremos impresiones del concierto del campo del Betis cuando toque, que allí si estuve… otro evento externo que recuerdo con mucho cariño es la noche de jazz itinerante que tuvo lugar por diversos parajes de la ciudad, con especial mención a Toots Thielemann en el Casino de la Exposición (tengo debilidad por el viejo Toots, viejo entonces y aún dando el callo por ahí)…

        menuda descarga que os perdisteis anoche en el Malandar! …Lu, al final fuistes? no te localicé (la verdad es que te recuerdo algo borrosamente, juajua!) …The Bellrays es un dispensario de adrenalina, con un rodaje en escena que mejora en mucho el declive de las últimas ediciones de su extensa discografía… veinte años dando el callo, con la actitud de unos principiantes y el poderío del dominio instrumental de Bob Vennum, guitarrista con una versatilidad capaz de acompañar a Lisa Kelaula (que fué vocalmente de menos a mas) en su en su recorrido por Memphis, Detroit, los pantanos de Louisiana, las plantaciones de Alabama y el mismísimo rock cabezón de ACDC en su endiablada despedida… una gran velada, que me ha acabado pasando factura (llegué con un fuerte resfriado y hoy no he mejorado así que aquí estoy en el keli, renunciando a acercarme a disfrutar de Greg Dulli en el Central como era mi obligación)

        • El dia 10.11.2010, carrascus dijo:

          Pues antes que nada me gustaría decir que si este post está sirviendo para que nueva gente se aficione a la música de Glenn Branca, ya tenemos un punto positivo muy gordo…

          Luego volvemos a Glenn, ahora me gustaría agradeceros a los tres las cosas que decís y dedicaros algunas líneas uno por uno.

          Juan Antonio, serán 4 posts los que saldrán sobre los conciertos de la Expo, supongo que a razón de cada cuatro o cinco días, no sé, ellos mismos y los comentarios marcarán la pauta.

          Pues sí, David… el abono completo para mí, la sra. Carrascus, y los dos niños, aunque los de éstos eran más baratos que las 30.000 pelas de los mayores. Pero le puedo asegurar que los amortizamos… joé… en el post final de la serie ya digo algunas palabritas sobre el tema, y la saturación tras los seis meses.

          Y no desmerezca usted tanto a Laurie Anderson por aquel concierto, hombreee… aquello fue una cosa especial en la que la música no era lo más importante; y para entonces Laurie ya tenía algunos otros discos anteriores que nos habían convertido en fan suyos. Aunque últimamente… bueno, desde hace ya bastante más que últimamente… su música nos aparta de ella más de lo que nos acerca.

          Lo de los registros a la entrada de la Expo también tiene sus cosas gloriosas que contar… en otra ocasión, si me acuerdo, les contaré algunas de las más grandiosas que me pasaron en los accesos con el coche al parking… ¿se pueden ustedes imaginar la cara de sorpresa de los guardas al ver aparecer una noche un Nissan Patrol con trece (sí, trece) tíos dentro, bastante cocidos la mayoría…? Es que estábamos de despedida de soltero de uno, y a otro se le antojó cantar por Raphael en el karaoke japonés aquél que animaba Emilia Pinzón… sí, yo también estoy con Lu y contigo en que aquello muchas veces fue un desmadre y un cachondeo…

          Hablando de Lu… amigo Losmi, le puedo adelantar que sí, que estuvo en el concierto de los BellRays. Y como no se pierde una, esta noche ha estado conmigo en el de Greg Dulli. Cúrese usted el resfriado y no se preocupe demasiado por haber faltado esta noche, que aunque el concierto ha estado bien, pero tampoco ha sido la maravilla que yo hubiese esperado. Algunas más que otras, pero todas las canciones tenían su punto; y a pesar de la poca instrumentación no se te hacían iguales ni repetitivas ni nada de eso… a lo mejor lo de no pillarle el punto del todo ha sido cosa mía, más que nada porque yo esperaba un concierto que fuese in crescendo a medida que se desarrollaba, y en realidad el clima ha sido bastante plano, solo con algunos destellos sobresalientes, y ya en el bis sí se han lanzado algo más, con Greg al piano en lugar de a la guitarra. Dave Rosser es un guitarrista fino, y Rick toca el cello y el violín como los ángeles. A la gente le ha gustado mucho, por lo que he podido apreciar después… bueno, en realidad Lu cuando terminó el concierto lo que dijo fue: “Que saborío é, no?”. Aunque creo que se refería a lo poco que habla en el escenario.

          Antes del concierto sí estaba más hablador… al llegar con tiempo he tenido ocasión de compartir un rato de mesa con él y la banda, y aunque conmigo solo ha cruzado un escueto saludo al hacer las presentaciones y una invitación a compartir la carrillada que le habían servido, sí he podido observar como charlaba bastante con todos e intercambiaban bromas…

          Dani Llamas también ha estado muy bien. Él solo, con su guitarra, ofreciéndonos canciones del disco que tiene y del que saldrá a primeros de año, con una voz fantástica y bien modulada, que muchas veces tenía giros que me recordaban a Paul Weller. En una canción incluso quitó el cable de la guitarra y abandonó el micro para cantárnosla a pelo desde el borde del escenario. Muy bien…

          Lo que ha estado peor ha sido la asistencia de público… no creo que hayan pasado mucho de cien los asistentes. Un palo, que al no ser el único, nos hace plantearnos si aquí hay espectadores para los conciertos de aforo pequeño y mediano… ¿qué pasa? ¿mucha oferta…? ¿poco dinero para lo que hay…? ¿solo estamos una cantidad fija de espectadores para repartirnos entre todo lo que hay…? Mirad una cosa… para el concierto de Mark Lanegan hace falta que entre todos saquemos al menos 500 entradas (se quitarán los asientos del Central para que podamos caber), si no es así, ni siquiera se cubrirán gastos y seguramente desaparecerán de la escena algunos de los promotores privados de la ciudad… hoy solo hacían falta un mínimo de 150 y hemos fallado… una pena.

          Detrás de todo esto hay mucho trabajo, y un esfuerzo económico que ahora es mayor aún ya que las discográficas y los músicos, al perder el mercado de los discos y comprender que su negocio está en los conciertos, han apretado las tuercas y los precios para los promotores han subido… entre unos y otros vamos a terminar por quedarnos sin conciertos… o yendo solo a esos macroconciertos, de los que nada más tendremos un par de ellos por año. Durante muchas décadas hemos estado a oscuras aquí en Sevilla en lo que a conciertos se refiere, y llorando porque la cosa cambiara. Ahora ha cambiado y esta semana, sin ir más lejos, hay conciertos donde elegir todos los días, y algunos de esos días incluso varios diferentes… a ver si ahora que ya hemos salido de la oscuridad nos va a cegar tanta luz…

          Y bueno, amigo Losmi… volviendo a la Expo, me hubiesen venido bien esas impresiones sobre los conciertos de jazz itinerantes, hubiesen servido de colofón a esta primera entrega del post, porque fue justo en este momento cuando se celebraron. Pero aún está a tiempo de enviarme algo sobre lo de John Lurie, porque de ése solo están mis impresiones… por cierto, que tengo que rectificarle, el cuarteto que le acompañaba no era el Brodsky, sino el Balanescu… y vaya preparando jugosos comentarios de ese concierto del campo del Betis que menciona, porque eso toca en la segunda entrega…

          Y en el concierto de Branca, sobre el que no me extendí porque ya lo hacía bien usted mismo, sí que es verdad que escuchamos las ideas más brillantes y arriesgadas no solo de la Expo, sino de la música contemporánea en general. Yo creo que era la primera vez que todos escuchamos unos riffs encadenados de casi un cuarto de hora, atronadores y sin descanso para el respiro, que eran cañonazos que nos dejaban sin aliento. O acordes que se sucedían de forma vertiginosa a pesar del tempo lento del fondo musical, usando las guitarras eléctricas de forma totalmente revolucionaria, dentro de unas concepciones sinfónicas nunca antes oídas… es una pena que el segundo pasaje, el de “La destrucción”, que era donde mejor se apreciaba esto no llegase a aparecer en disco… pero ese final de “La anarquía espiritual”, con la batería acelerando y aún así incapaz de acallar a las seis guitarras aullando a la vez, perfectamente sincronizadas… irrepetible y único; yo al menos no he vuelto a escuchar nada igual.

          Y bueno… casi las cuatro menos cuarto de la mañana y ya he hablado de tantas cosas en este comentario que ni me acuerdo… es lo bueno de las vacaciones. Y el caso es que ni siquiera tengo sueño…

          • El dia 11.11.2010, losmierdas dijo:

            ya veo que Branca nos dejó boquiabiertos a ambos mas o menos por las mismas razones, amigo Carrascus… desde luego, lo mejor que yo pude disfrutar (y en mi recuerdo queda) de aquel año 92 que supuso un hito para todos nosotros, en lo bueno y en lo que no…

            de Lurie tengo un recuerdo muy borroso, fíjese que ya le había cambiado el cuarteto, juajua! …no me daría para enviarle unas mínimas impresiones, así que espero de sus recuerdos, que rieguen los míos a ver si se me hace la luz… de la noche de jazz itinerante (con autobuses gratis para seguir los conciertos por toda Sevilla, que derroche, que tiempos!) me quedo con la sensación de felicidad colectiva que embargaba a todos los transeuntes, independientemente de sus gustos mas o menos cercanos al género… creo que el evento fué todo un acierto

            …y de la supertocata en el campo del exglorioso, ya comentamos algo en su día… tampoco iba a dar mucho mas de sí, aunque igualmente espero de sus masajes mentales para hacer algo mas de memoria…

            no es que Lanegan sea precisamente santo de mi devoción y la Campbell aún menos… pero eso de que vengan con banda y tal le añade un plus de interés que igual me decide… a ver la peña si empuja tambien, que mis colegas están últimamente muy mataos

          • El dia 10.11.2010, zambombo dijo:

            Muy agradecido por el espacio cedido a mis palabras y mis recuerdos, que por cierto he podido constatar que no son del todo precisos: en el vídeo se puede apreciar que, como apunta Carrascus, Gun venían con sus dos guitarristas, aunque ya les sobraba uno, mucho ruido y pocas nueces. Creo que fue entonces en el tercer disco, y no en éste, cuando se quedaron en cuarteto.

            Sin embargo, la memoria no me falló con Hombres G. Su versión del tema que hicieron para Luz me sigue pareciendo más que digna. Por otra parte, me ha servido para descubrir a Glenn Branca, cuya existencia ignoraba hasta hace media hora. Ya lo tengo cargado en el Spotify para zambullirme en su mundo sonoro.

            Como ya se ha dicho más arriba, esto promete. Por cierto, yo fui de los afortunados en tener el pase completo. Huelga decir que ese año sólo aprobé una asignatura de la carrera.

            Respecto a Greg Dulli, me quedé con las ganas, pero no se puede estar en todas. Otros conciertos recientes (Maga, Toundra), gastos y compromisos personales me ponían difícil la asistencia; lo mismo me ocurre con el de Julio de la Rosa en Malandar de esta semana. Espero ir a ver a Mark Lanegan, una de mis voces favoritas. Una pena que no haya butacas (prefiero mil veces ver los conciertos sentado), pero a la vista de la explicación que da Carrascus es comprensible; imagino que el caché de la que fue voz de Screeming Trees debe ser elevado.

            • El dia 10.11.2010, lu dijo:

              Qué vergüenza, Carrascus. Si sé que vas a copiar y pegar literalmente mis comentarios me lo curro más… no aporto absolutamente nada, sólo preguntas… En fin, mi Expo fue así de dispersa.
              Lo de Branca me ha dejado absolutamente matarile, es buenísimo!!!! Pedazo crónica, losmi. Efectivamente, me harté de pegar botes en el concierto de los BellRays, pura tralla de la buena. El de Greg Dulli me dejó más fría, todo hay que decirlo… Me pareció seco, correcto en el peor sentido de la palabra, y encima paró cuando me empezó a gustar la cosa (él al piano y el violín desatado).
              Carrascus, me he zafado de ir a Almería el día 1, oh yeaaaaaaaah!!! Cusha esto que te comenté ayer: http://hotfile.com/dl/71052665/a9dcd2b/HS-HSm.rar.html
              Besos!

              • El dia 11.11.2010, carrascus dijo:

                Me gusta el disco de Harper Simon, amiga Lu; no es su padre, pero le queda tiempo por delante.

                Para los demás, en el enlace que pone Lu en su comentario, os podéis bajar el disco del hijo de Paul Simon, que será el telonero de Isobel Campbell y Mark Lanegan. Espero que sea una noche redonda. Y para los que teman un concierto acústico, por lo que pude enterarme anoche, vienen con una banda de rock completa, y amigo Zambombo, esa es una de las razones de que valga más caro todo, tanto traerlos como verlos.

                Y Glenn Branca sigue ganando adeptos… me alegro.

                Y Lu, niña… no te rayes; si quedan mejor tus intervenciones así espontáneas… para crónicas más curradas ya tenemos a otros colaboradores. Un beso… y me alegro de que hayas podido arreglar lo del día uno.

                • El dia 11.11.2010, EuLaliA dijo:

                  Anda……… yo tambien estuve en ese concierto de Gun y no me acordaba. Lo he recordado por lo que cuentas de meterle a la chica que subio al escenario el pase entre las tetas. Ya por entonces me parecio algo muy zafio. Pero no consigo recordar la version de Nirvana a la que todos os referis, y eso que debio ser memorable 😉

                  Mi Expo tambien se compone de momentos dispersos como los de Lu y por eso apenas he podido ser de utilidad tampoco, aunque espero que mi comentario salga tan bien como estan aqui los de todos los participantes. Carrascus, cuentas las cosas de un modo que crean adiccion, ya tengo ganas de que salgan los demas capitulos.

                  Oye, aunque no se que va a pensar la señora Carrascus cuenda lea eso de pasar casi toda la noche con una antigua amiga reencontrada en el concierto de los Celtas Cortos… tu sabras lo que escribes :) :)

                  • El dia 11.11.2010, carrascus dijo:

                    Oye… que por las noches se hacen muchas otras cosas que no son las que estás pensando, so joía…

                    Y descuida, que tu aportación ocupa un lugar destacado en el texto total.

                    Te iba a enviar un beso a tí también… pero no sé si te lo mereces… por malmetedora…

                    • El dia 11.11.2010, carrascus dijo:

                      Pues, amigo Losmi… ya tiene usted subida la crónica a cinco manos del concierto del campo del Betis, para que usted se afane siendo la sexta. No sé por qué, pero creo que esta cita heavy va a suscitar más comentarios que los de la primera entrega.

                      No sabía lo de los autobuses gratis de las noches aquellas del jazz. Sí sé que hubo bastantes más actuaciones aquel viernes y sábado que las dos que yo he reseñado en la lista del otro post, que fueron solamente las de las dos grandes estrellas de los dos días, Philippe Catherine y Toots Thielemans respectivamente, pero debía ser una delicia moverse por aquellos bares en los parques y jardines donde se desarrolló todo… qué pena de su mala memoria para que nos lo recordase todo mejor, tché, tché…

                      Venga… a ver si el miércoles, uno de diciembre, nos vemos todos en el Central.

                      • El dia 12.11.2010, Maese Rancio dijo:

                        Yo también estoy de acuerdo en lo de “desmadre y cachondeo”.
                        Hice una cosa en la Expo, que seguro que no volveré a repetir en mi vida: coger una tajá de Möet et Chandon (y son soltar una sola peseta).
                        Un amigo trabajaba en el Pabellón de Francia y me dijo que había un exposición de no sé qué y que daban comida y bebida de pescue. Había cosas rarísimas como unos langostinos, ya pelados, con una especia parecida al anís… ¡con lo ricos que están hervidos y ya tá!
                        Total, que al final de la exposición nos quedamos allí mi colega, el hijo del dueño del restaurante del Pabellón de Francia, las chavalas que trabajaron de camareras y yo. Y de pronto el hijo del dueño se puso a traer botellas de Moët et Chandon como el que traía botellines.
                        Acabamos bebiendo a morro de las botellas como las estrellas de rock en fiestas privadas jejeje.
                        Y al día siguiente resacón, pero lo pasamos de lujo.

                        • El dia 14.11.2010, David González dijo:

                          Reescuchando a Branca, que cada vez me parece más espectacular, he recordado que otro que igual baila, mi admirado Frank Zappa, presentó un proyecto a la EXPO que no llegó a fructificar. Se trataba de la “Orquesta del Mundo” que consistía básicamente en contratar a compositores de todo el mundo para que escribieran piezas exclusivas de 8 minutos de duración para instrumentos clásicos y étnicos. Cada día de la Expo se estrenaría una de esas composiciones. El proyecto parece que no despertó interés en los comisarios de la Expo. Una pena. En la foto (del ABC), vemos a Zappa en la Cartuja en el año 89 viendo una maqueta de la EXPO. Ya estaba muy enfermo. Saludos.thump_5504853abc1989.jpg

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