Atrapado por el blues de Memphis
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EL DIABLO EN SUS DEDOS, EL BLUES EN SU ALMA
Categorías: Forever Young
Carrascus

La campana del infierno sonó a las once y cinco de la noche. Justo cincuenta minutos después de que se hubiese puesto en marcha el “Tren del Rock’n’Roll”, al que nos subimos los 65.000 espectadores, encantados de que nos llevase directos al averno. Todos juntos, varias generaciones de fans disfrutamos a tope anoche de un concierto en el que la inmensa mayoría de las canciones fueron compuestas por la banda antes de que casi ninguno de los presentes hubiese nacido siquiera. Porque junto a las cuatro canciones nuevas con las que salpicaron su concierto, solamente sonaron éxitos clásicos del grupo, que con la excepción de “Thunderstruck”, eran anteriores a 1.981.

Los miembros de AC/DC llegaron al escenario bajando de aquel tren de caricatura, que varias chicas a las que les habían dibujado muy poca ropa trataron sin éxito de detener. Y comenzó la fiesta con la única de las canciones de su último disco que tiene la suficiente fuerza como para convertirse en otro de esos éxitos que la banda podrá seguir tocando en directo año tras año, si es que resisten el paso del tiempo tanto como para hacer que su tren pueda dar cabida a otra generación más de admiradores.

Todos directos al averno, sí. Y no necesitábamos siquiera que Brian Johnson nos convenciera gritando de forma desaforada que “El infierno no es un mal sitio para estar”. Y menos aún si allí iban a estar también los AC/DC. Aunque casi nos sobraba con dos de ellos, porque enseguida quedó clarísimo que esto iba a ser un espectáculo basado solamente en Brian y Angus. Los dos se movieron incansables arriba y abajo, a un lado y al otro del escenario, y por la larguísma pasarela que unía a éste con el centro del Estadio Olímpico. Malcolm Young, el otro guitarrista, y Cliff Williams, el bajista, apenas se movieron en toda la noche más allá de dos metros de Phil Rudd, el batería; y las pocas veces que lo hicieron fue tan solo para respaldar vocalmente a Brian y volver inmediatamente a su secundario lugar al unísono. No podía haber un mayor contraste entre el comportamiento de los dos hermanos Young, con la frenética locura de Angus y el calmado porte de Malcolm.

Pero todavía quedaba una vuelta de tuerca más en el entusiasmo de la multitud, porque la tercera canción que atacaron fue “Back in black”, la que le daba nombre a un disco de hace ya treinta años que merecería una revisión completa en directo por parte de sus creadores. Su icónico riff de guitarra nos hizo tener la seguridad de que Angus tenía los dedos en forma para lo que todos esperábamos que nos ofreciese a medida que la noche avanzase.

Un nuevo crescendo hubiese sido difícil de soportar, sobre todo para unos tipos que andan por una media de edad superior a los 60 y que hacían sospechosos intervalos entre canciones que nos hacían pensar que la próstata ya anda chunga… pero bromas aparte, todo se vino un poco abajo con “Big Jack”, otra de las canciones nuevas, sólida pero falta de espectacularidad. Había que volver de nuevo a los grandes himnos: “Dirty deeds done dirt cheap”, seguido de otro profundo tajo a la nostalgia, “Shot down in flames”, que mantuvo a los más antiguos seguidores cantando felices hasta que todo el estadio a la vez se uniese en un trueno. Llegó el momento de “Thunderstruck”, y una de las veces en las que el griterío de la masa llegó a imponerse por instantes al estruendo del mogollón de vatios que escupían los altavoces.

Y otro respiro. Aunque a decir verdad elegir para meter en una noche como ésta una canción como “Black ice”, por muy rockero de la muerte que sea su título, es una perfecta metedura de pata. Fue la única vez en toda la noche que la gente se sentó de forma generalizada, y que hubo embotellamiento masivo en las barras. Mira que habrá canciones en su extenso catálogo como para hacer ésta… aunque sea del disco nuevo; ellos ya no tienen que promocionar nada, su producto se vende solo. Hagan lo que hagan, la gente va a aullar… ¿qué no?

Que sí. De qué otra forma se explica que miles y miles de tíos hechos y derechos aullen como lobos ante el strip-tease menos sexy de la historia del erotismo. Y no digo tías… que tendría su aquél… sino que miles y miles de gargantas masculinas se rompían ante la visión de un culo canijo de casi sesenta años enfundado en unos calzoncillos con el anagrama de la banda…

Antes de llegar a eso, Angus se había ido despojando de la ropa, poco a poco, luciéndose (intentándolo) en ello, frotándose su chaleco de colegial por la polla, en una visión que logró apagarme la trempera producida por las chicas del público que unos momentos antes se levantaban la camiseta por encima de las tetas cuando se veían a sí mismas en las pantallas gigantescas.

Y todo eso ocurría mientras le servía de fondo el blues más sucio de la historia, “The Jack”. Con una pieza como ésta se acaban esas discusiones que hemos tenido por aquí sobre si los AC/DC son una banda de hard-rock o de jevi… en el fondo, los AC/DC son una banda de blues de garito, con el botón del volumen de sus amplis puesto en el 11.

Se agrandan con la mezcla del básico y desnudo sonido del blues con el ampuloso exceso del rock duro, catalizada principalmente por la fuerza motriz de la Gibson SG de Angus, que toca en una forma que consiste sobre todo en martillearle y arrancarle simultáneamente una nota, y estirar las cuerdas como si estuviesen hechas de chicle.

Y luego todo fue diluyéndose en un fundido en negro, mientras descendía la campana.

Cuando quisimos darnos cuenta, Brian ya estaba corriendo y saltando hacia la campana del infierno, que sonó atronadora anunciando la intro de “Hells bells”, con la que volvíamos a las canciones más significativas del “Back in black”, dos seguidas, porque tras ella, sin pausa, sonó “Shoot to thrill”… el sudor… el sudor…

Otro video animado saltó a las pantallas para anunciar la última canción nueva de la noche, “War machine”. El dibujito de Angus se convirtió en un piloto que en lugar de bombas arrojaba guitarras y mujeres en paracaidas, e hizo que la gente se distrajese de la endeblez de una canción que de otra forma no funcionaría, y a la vez apartase los ojos de Brian y del Angus real, que aprovecharon para tomarse el único minuto de verdadero respiro de la noche, y retomar fuerzas para lo que se avecinaba.

Porque el resto fue lo que todos estábamos esperando de AC/DC. Comenzaron con “High voltage” para seguir con la mejor combinación de canciones de lo que iba de concierto: “You shook me all night long” y “T.N.T.”. No hay sutilezas que valgan; las rúbricas más conocidas del grupo para hacer que revienten las costuras del cemento del estadio.

Y después llegó la chica, “Whole lotta Rosie”. Mientras la canta, Brian prácticamente respira testosterona, su forma de hacerlo es la perfectamente imperfecta forma de poner voz a una banda que es la más pura destilación de virilidad imaginable. El repertorio entero de los AC/DC, como bien nos están demostrando esta noche, igual sirve para pelear que para follar, porque sus canciones están envenenadas de sexo, volumen, violencia, y más sexo todavía.

Con Rosie desapareció también el tren del escenario, reemplazado en las pantallas por imágenes de la banda a través de su historia. El set terminó con “Let there be rock”, convertido en un grito de “let there be light” por parte de Brian que hizo que por primera vez se encendiesen las luces del estadio para que todos pudiésemos ver nuestras caras de mutua felicidad.

La canción no terminaba nunca, mantenida por Angus interpretando el padre de todos los solos, quedándose sin respiración tanto en la esquina más recóndita del escenario como encima de la plataforma que se elevó desde el centro del punto más alejado de él. Pero sus dedos tienen vida propia porque los maneja el diablo, y todos los primitivos bluesmen que hicieron un pacto con la bestia se meten en el corazón de Angus para que no necesite respirar mientras se recorre una y otra vez, y otra, y otra más, la inmensa pasarela que le acerca a nosotros. Angus corriendo, Angus saltando, Angus revolcándose por el suelo… pero sus dedos seguían y seguían… mientras su cuerpo y su cara se cubrían del confetti que exhalaban cuatro enormes tubos que en pocos segundos inundaron todos los rincones del estadio de papelillos que habían acariciado el cuerpo de Angus antes de hacerte llegar con ellos a ti, donde quiera que estuvieses, una pequeña parte del sudor que estaba derramando.

Por fin recorrió la pasarela por última vez hacia el escenario, y por allí desapareció, todavía sin dejar de tocar… para volver de nuevo en un último impulso que le unió al resto de la banda, que le esperaba allí mientras duró su lucimiento. Brian nos agradeció la atención y todos p’adentro.

…pero solo dos minutos. El ennegrecido escenario se llenó enseguida de luz roja y humo, desde el que emergió otra vez Angus tocando lo que todos reconocimos como el comienzo de “Highway to hell”. Cuando se unió a él toda la banda, la rendición de esta mítica canción fue algo estelar. El recuerdo de que, más allá de su trascendencia, el rock es algo que perdura para siempre; el recuerdo de lo poderoso y perfecto que puede llegar a ser.

Y llegó el final. El saludo final para todos los que estamos aquí por ese rock: “For those about to rock (We salute you)”.

Seis cañones disparaban las salvas de despedida… “os saludamos… fuegooooo”“os saludamos… fuegooooo”, “nosotros os saludamos, Sevillaaaaaaa…”, y el estruendo de los cañonazos era mayor que la música, mayor que la pasión de la gente convertida en decibelios… “fuegooooooo…” y el último estallido permaneció largo rato en nuestros oídos transfigurado en aplauso…

Se terminaba una noche entre felicitaciones por haber estado allí y últimas cervezas. Un concierto como éste es una oportunidad de cambiar el proceso de la vida, de ir de padretón cincuentañero a joven de veinte años por unas horas… y en el corazón de cada adolescente habita el amor por las explosiones y por ver como todo se consume devorado por el fuego. Anoche, fueron los AC/DC los que encendieron la chispa.

Esa misma chispa que a través de las grandes pantallas se veía en los ojos de Angus después de hacer su último sprint; una mirada en la que, después de todos estos años, y de las últimas dos horas y pico, solo se leía una cosa: “ninguno de vosotros, malditos cabrones… ninguno de vosotros, se va a ir de aquí sin decir que ésta ha sido la mejor noche de su puta vida…”.

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29 Comments

  • El dia 27.06.2010, zambombo dijo:

    Excelente y estimulante crónica, Carrascus. Casi logra que me arrepienta de no haberme apuntado a la fiesta.

    Por cierto, al final medio me da vd. la razón con lo del jevi… ¡Sabía yo que era cosa de pillarle en un día bueno! 😀

    • El dia 27.06.2010, lu dijo:

      Buen chute de rocanrol que nos metimos ayer. Me dejó nueva (pero hecha polvo). Calcaron el concierto del año pasado y algunas canciones se me hicieron pesadas, pero disfruté muchísimo pegando botes y haciendo los cuernos. El volumen en general me pareció flojo, aunque poco a poco lo fueran subiendo, y oye, le he notado a Brian Johnson un bajón ES PEC TA CU LAR respecto al año pasado, está cascaísimo. Por cierto, has tenido un lapsus y has puesto a un guitarrista muerto cantando en acedecé…
      Mis amigos se quedaron con las ganas de conocerte, en otra ocasión será.
      Besos!

      • El dia 27.06.2010, Lula Fortune dijo:

        Qué envidia…snif!

        • El dia 27.06.2010, carrascus dijo:

          Joé, Lu, que no encontraba el lapsus. Por mucho que releía no me daba cuenta de que ponía Brian Jones en vez de Brian Johnson… hay que ver las traiciones que te hace el subconsciente… ya está corregido. Muchas gracias.

          Sí que es cierto lo del volumen. A mí también me pareció notarlo, pero pensé que eran figuraciones mías. Anoche la cosa no estaba para andar analizando. Francamente, lo pasé genial con el espectáculo. Previsible y todo lo que queráis, pero rock’n’roll en estado puro… y además acompañado por una peña colgada en los ’70 pero que se dejaba llevar también; anoche estaban en el palco la mitad de los Storm. Y ya les he perdido el poco respeto que me quedaba… no hay nada como las distancias cortas para eso.

          Thundeeeeeeeeeeeeeer!!!!!!!!!!!!!

          Lula, mañana los tienes en Bilbao…

          Y Zambombo… ¿donde dice usted que le doy la razón…? jejejeje….

          • El dia 28.06.2010, zambombo dijo:

            Jejeje… pues en el párrafo de The Jack. Copio y pego:

            Con una pieza como ésta se acaban esas discusiones que hemos tenido por aquí sobre si los AC/DC son una banda de hard-rock o de jevi… en el fondo, los AC/DC son una banda de blues de garito, con el botón del volumen de sus amplis puesto en el 11.

            Digamos que con eso me vale 😛

            • El dia 28.06.2010, carrascus dijo:

              Güeno, vale… pero tampoco digo que sean hards, sino blueseros… y eso, en el fondo…

              • El dia 28.06.2010, lu dijo:

                Y dale…

                ¿Por qué le has perdido el respeto a los Storm, Carrascus? ¿Acaso bailaron, chillaron, hacían los cuernos, saltaban, tiraban cerveza y demás gilipolleces que se hacen en este tipo de conciertos? Si es por eso no me deberías dirigir la palabra a mí, ¿eh?, que soy una energúmena y pienso seguir siéndolo siempre, tenga la edad que tenga. En un concierto no hay que tener vergüenza ninguna, ajena tampoco. Aunque en el striptease de Angus… casi, casi.

                • El dia 28.06.2010, carrascus dijo:

                  Eh, eh, Lu… que quien ha vuelto a sacar el tema ha sido Zambombo; a mí no me mires…

                  Y lo del respeto no fue precisamente por eso, porque allí el único que cantaba a voz en grito güiiiiiii saluuuuuu tiúúúúú y ponía cuernos era yo; en lo de la vergüenza en los conciertos estoy contigo. Fue por las cosas que decían, por su anclaje en un pasado que ellos creen mucho más brillante de lo que fue, y lo que es peor, se empeñan en seguir viviéndolo; por un penoso video rodado con el móvil que tenían del batería tocando la idem en una silla, y enseñarlo una vez y otra como si fuese algo genial; por pesaos… en fin, por varias cosas que ya te contaré algún día…

          • El dia 27.06.2010, Rafa Rice dijo:

            y esta la mejor crónica de un concierto de toda la vida…
            enhorabuena.

            • El dia 28.06.2010, carrascus dijo:

              Pues gracias… pero te pasas un poco, jejeje…

            • El dia 27.06.2010, Lula Fortune dijo:

              Pues anda que… ¿cómo estás de geografía?

              • El dia 28.06.2010, carrascus dijo:

                Baaahh… ¿que son 700 kmts para una viajera incansable como tú…?

              • El dia 28.06.2010, Sonu dijo:

                Me alegro mucísimo, los conciertos son en realidad, una válvula de escape de una vida que nos ha tocado vivir, no importa el conocimiento de la música al fín y al cabo, sino el estremecimiento que se siente de felicidad cuando suenan los primeros acordes en el cocncierto de sea quien sea…o no,Carrascus?? Yo me los perdí, pero sentí lo mismo con Truffaz y Murcof, a la misma hora, es otro sitio.

                • El dia 28.06.2010, losmierdas dijo:

                  …no cabe duda que se lo pasó usted de puta madre, amigo Carrascus, además de chutarse una dosis de “Rejuvenil forte” que le ha puesto las piulas pa una temporadita, juajua!

                  …todo bien??? …ejem, no menciona usted la calidad del sonido PA, que según he leido por ahí tiraba a penosa, lo que ya parece una enfermedad crónica del recinto

                  porque 65000 paisanos estabulados despues de pagar una pasta, quizás se merecen un sonido mas acorde con la categoría del espectáculo, no le parece?

                  • El dia 28.06.2010, carrascus dijo:

                    Pues, amigo Losmi, aparte de notar (o intuir, más bien) eso que dice Lu de que el volumen del sonido fue de menos a más, no he querido meterme en más profundidades con esto del sonido porque desde donde yo estaba lo oigo de otra forma y no podría opinar con el mismo fundamento que los demás…

                    Lo que quiero decir es que allí en el palco de la clínica tenemos las ventajas de que es gratis, tenemos allí mismo a nuestra disposición un fantástico catering de comidas y bebidas aportado entre todos, y podemos ir a mear con solo dar una docena de pasos… pero tenemos la desventaja de que al tener un cristal entre nosotros y el concierto el sonido llega algo tamizado. Los solos y las partes musicales en las que prevlaecen los agudos llegan de forma cristalina, pero las partes en las que hay más graves (que suelen ser la mayoría y, por desgracia, no muy bien ecualizadas en las mesas) las oímos más embarulladas de lo normal… por eso no sé si lo que oíamos nosotros era una mierda compartida con los demás o solo nuestra… no sé si me explico… aunque parece ser que fue la primera de las opciones, jejeje…

                    En lo que por supuesto estoy de acuerdo con usted es en que habría que enviar a galeras a los técnicos que no nos den un sonido acorde con lo que esperamos… y hacerlos remar a rítmo de un sonido similar al que ellos producen…

                    • El dia 28.06.2010, David González dijo:

                      Hola a todos.

                      Gracias Carrascus por escribir la crónica que yo no tengo paciencia de hacer. Echamos un buen rato y me lo pasé muy bien a pesar de que ya hace un año vi exáctamente lo mismo. The Jack me parece, más que sucio, el blues más aburrido de la historia y For Those About To Rock me parece una mala elección para acabar un concierto como este. Pero bueno. No me arrepiento para nada de haber estado allí, aunque de no haber tenido la entrada desde hace tiempo me hubiera apuntado a Eric Truffazz como Sonu.
                      A ver si a la tercera va la vencida y puedo aceptar esa invitación al palco de la clínica. Un saludo.

                      • El dia 29.06.2010, carrascus dijo:

                        Pero hombre, David… como puedes decir que “The Jack” es aburrido con todas esas chicas guapísimas asomándose a las grandes pantallas??? Se las mira a ellas y se pasa de la música, y ya está…

                        Fue una pena que ni tú ni Lu pudiéseis venir al palco después del concierto, porque es el mejor momento para estar allí. A pesar de todos los pros y contras que he escrito por ahí arriba, el ver un concierto desde allí tiene una cosa en contra que puede con todas las demás, y es el ambiente del concierto… en una noche como la del sábado no había ese problema porque en la clínica apenas hay nadie interesado en el jevi (o el hard rock, jejeje) y allí estuvimos muy pocos y muy interesados; pero en un concierto de un artista que despierte más curiosidad, como Madonna, Springsteen o como lo será U2, aquello se llena de gente que va allí más que nada porque es gratis, pero que a la tercera canción ya están de charla y a lo suyo; además son gente con la que no puedes compartir cosas relacionadas con la música o con lo que oyes y ves… no es un ambiente propicio.

                        Por eso lo mejor es lo que hicimos el día del Boss, ver el concierto desde dentro, disfrutarlo a tope, y luego irnos a la clínica a charlar y beber, y pasar un rato agradable.

                        A ver si para la próxima vez puede ser que también estés tú.

                        • El dia 29.06.2010, Red River dijo:

                          Carrascus, ayer también ofrecieron un espectáculo en Bilbao casi inenarrable (aunque usted lo consigue).
                          Soy perro viejo, y aún no les había visto en directo. Y consiguieron sorprenderme, emocionarme y hacerme sudar.

                          Pero sabe qué fue lo mejor para mí?
                          Haber estado casi ocho horas en la cola, para ocupar un espacio minúsculo a dos metros del escenario.
                          Y todo por acompañar a mi sobrino de 15 años, que ya lleva dos desgastando una Gibson y dando los primeros pasos para su primera banda.
                          Ver la cara de emoción del chaval, su asombro ante lo que era su primer concierto “masivo”, sus saltos, sus botes, su ojos lacrimosos en el Highway to hell, intuir su segura sensación interna de que el rock ya es parte de su vida, y que no está equivocado…
                          Vamos, evocar sensaciones que yo también sentí hace más de 30 años, a su edad…
                          Joder, me pongo sentimental, pero es que no puedo olvidar la cara bañada en sudor y satisfacción de mi sobrino.

                          Y reflexiono en cómo una banda que asoma más allá de los 60 sigue enganchando a chavales que aún se soplan los mocos. Como tantas otras bandas.

                          Un besote fuerte, hermano.

                          • El dia 29.06.2010, carrascus dijo:

                            Me alegro de que usted también experimentase el cambio en el proceso de la vida, Red River… volver a sentirnos jóvenes en los hijos y sobrinos… ojalá lo sigamos sintiendo con los nietos, jejeje…

                            Se le echaba de menos por aquí. Espero que todo le marche bien. Venga ese besote…

                            • El dia 29.06.2010, carrascus dijo:

                              Coño, Sonu… que releyendo esto he visto que se me pasó contestar a tu comentario. Por cierto, que te dejé uno en tu blog, en el post de Eric Truffazz, y no ha aparecido.

                              Nos vemos el sábado en lo de los Rococo y charlamos un rato… un beso.

                              • El dia 30.06.2010, David González dijo:

                                ¿Y al Gary Lucas?…¿váis a ir?
                                http://cicus.us.es/?p=1951

                                • El dia 30.06.2010, carrascus dijo:

                                  Pues sí… también es una opción la mar de viable…

                                  • El dia 30.06.2010, losmierdas dijo:

                                    al autor del folletillo de presentación no se ha percatado que Gary Lucas hizo en nuestra ciudad el score de El Golem poniendo su música en directo, un espectáculo que nos dejó muy buen sabor de boca y que nos va a motivar a dejarnos ver en este espectáculo

                                    • El dia 30.06.2010, carrascus dijo:

                                      Eso les pasa por copiar las cosas de internet o de las hojas de promoción, sin saber realmente de qué están escribiendo…

                                • El dia 30.06.2010, jl ambrosio dijo:

                                  Ratifico lo de la crónica del concierto que dicen por ahí arriba, a fé mía que pocas veces antes le había visto hincarle los dientes a una crónica con tanto vigor: mis felicitaciones, a este artículo, como a los amplis Spinaltap, también le daría un 11 sobre 10. Aunque, particularmente, dada la fobia a la gente que se me va acentuando con la edad, ni muerto me hubiera metido allí, mejor leído que vivido.

                                  Y, empalmando con el post-previo, no tengo claro si llegará a estrenarse en Sevilla “Anvil. El Sueño de una Banda de Rock”, pero a esa sí que no me importaría ir. Un documental consagrado a una banda que estuvo casi casi en el borde de convertirse en una de las grandes referencias metaleras (“Metal on Metal”, su disco de 1982 aparece en el documental con elogios de miembros de Slayer, Anthrax, MEgadeth y unos tales Metallica) pero que acabó por diluirse. El hecho de que su guitarra solista, Steve “Lips” Kudlow, saliese a escena con unos leotardos ajustados y usando un consolador a manera de “slide” para los solos tampoco contribuyó a ponerles en el mapa como una banda respetable a semejanza de las arriba citadas. En el documental aparece eso y mucho más: un desastroso tour por los Balcanes, el presente actual de los miembros de la banda, trabajando en pizzerías y cosas por el estilo. Y, sobre todo, dejando una enorme pregunta en el aire: ¿de qué depende que a unas bandas les llegue el éxito y a otras no?

                                  ¿Recomendable? Ah…..http://diablodespierto.blogspot.com/2009/08/anvl.html

                                  • El dia 01.07.2010, lu dijo:

                                    Hola Ambrosio! Lo de la fobia a la gente me parece chunguísimo, ¿es reversible? No sé qué hiciste el sábado por la noche (ni es asunto mío, claro), pero refregarse con los jevis es la caña, da una vidilla… Vi el documental de Anvil y me noqueó literalmente. Cuántas historias habrá por ahí como la de este grupo. Me pareció tan patética y a la vez tan ilusionante la pasión de estos tíos por lo que hacen… Es muy recomendable, porque, como bien dices, da que pensar, surgen muchas preguntas, y su caso es extrapolable al de muchos grupos que siguen ahí, erre que erre, ¿no crees? A mí me enterneció mucho este documental, lo aconsejo también.
                                    Besos!

                                  • El dia 30.06.2010, carrascus dijo:

                                    Pues muchas gracias, compadre… se ve que usted es de los que me quieren.

                                    La peli ésta de Anvil, aunque no se estrene aquí, pero en DVD creo que está ya editada, no? He oído por ahí que ha tenido tanto éxito que han vuelto a llamar a la banda para los circuitos de festivales veraniegos… así que se acabaron las pizzas…

                                    • El dia 01.07.2010, EuLaliA dijo:

                                      ¡Como disfrutas de los conciertos, Carrascus! :) :) :)

                                      • El dia 01.07.2010, carrascus dijo:

                                        De eso se trata, querida Lali… para sufrir ya están el tráfico y el Betis, no…? Bueno, yo en realidad sufro más con el tráfico y el Caja, jejeje…

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                                        Si quieres poner una afoto en tu comentario, pega el enlace aquísh. Muuusho cuidao con lo que ponemoh.