CUANDO AÚN NO ANDÁBAIS POR AQUÍ…

Como ya os dije, esta semana estaré fuera de Sevilla, y no he tenido tiempo de completar algún nuevo post que ofreceros. Pero tampoco quería irme sin dejar esto actualizado… aunque haya sido con refritos.

De todas formas, como la mayoría de los que comentáis actualmente en el blog llegásteis aquí cuando éste ya tenía bastante vida por detrás, os he seleccionado cinco entradas de las más antiguas, pero que por un motivo u otro he vuelto a recordar ahora… porque de nuevo está en marcha el Giro de Italia… porque se aproxima un nuevo Festival de Eurovisión… porque…

Son historias, además, de las que guardo grato recuerdo porque quedé contento de cómo salieron cuando las escribí. Y son historias amargas y divertidas, alegres y tristes, que nos pillaron lejos y muy cerca… de todo hay.

Y espero que las disfrutes, tanto si ya las conocías como si no era así. A la vuelta tendré mucho gusto en contestaros todos los comentarios que hagáis.

Gracias por estar ahí.

EL SHAH DE MANHATTAN

Para Hesham. In memoriam.

Tuvieron una infancia fácil, allá por los años 60 en el Bronx, rodeados de la música de jazz que en su casa se escuchaba constantemente. La paga que les daban sus padres solían gastarla, con la aprobación de éstos, en discos de Dinah Washington y Cannonball Adderley. Los hermanos Antoine (Tony) y Tarik Dowdell se aficionaron tanto al jazz que encauzaron sus vidas hacia él.

Pero con suerte desigual.

Tarik

Tarik estudió con el bajista Slam Stewart, con el que aprendió todo lo necesario para transmitir sus sentimientos a través de las cuatro cuerdas. Con el tiempo fue convirtiéndose en un virtuoso del bajo y se hizo una buena carrera profesional tocando con artistas de la talla de Betty Carter, Ahmad Jamal, Duke Ellington, Abbey Lincoln o Art Taylor. Luego se convirtió al Islam y cambió su nombre por el de Tarik Shah. Casado y con hijos, se ganaba bien la vida complementando su trabajo en la confitería que había montado con los conciertos que daba tres o cuatro noches a la semana en los clubs de Manhattan, en los que tenía fama de ayudar y animar a los músicos más jóvenes. Todo el mundo respetaba al “Shah de Manhattan”.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


Irene Reid – “Come rain or come shine” (Al bajo, Tarik Shah)

Tony estudió piano en el Conservatorio de la Universidad de Atlanta, y era un chico muy prometedor. Pero la carrera que intentó como músico se vio frustrada, porque como concertista no superaba una anodina mediocridad. A sus improvisaciones les faltaba dirección rítmica y melódica. Lo que peor llevaba a la hora de construir sus melodías con la mano derecha en el piano era anclarlas con un ritmo fuerte que su mano izquierda fuese sacando de las teclas. Se tuvo que conformar con ganarse la vida como profesor de piano.

Tony

Ahora Tarik, ya con 44 años, se encuentra en una celda de aislamiento del Centro Correccional Metropolitano de su querida y castigada Manhattan, donde le encerraron en mayo del 2.005, acusado de actividades terroristas. Solo puede visitarle un tutor, y éste es su hermano Tony, que una vez por semana le ve en una parte especial y reservada de la cárcel. Los dos se sientan separados por una reja metálica de seguridad, y sus conversaciones son grabadas en vídeo por los oficiales del penal mientras los dos hermanos discuten sobre teorías del jazz y se cantan piezas el uno al otro.

Los guardas seguramente piensan de ellos que están locos, o que están hablando en clave, pero en realidad lo que ocurre es que Tony está usando las partituras que su hermano menor escribió y dejó tras él para ensayar y aprender a ser mejor músico.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


World Saxophone Quartet – “Song for Camille” (Al bajo, Tarik Shah)

Tarik fue arrestado como parte de un elaborado plan del FBI que comenzó poco después del ataque terrorista a las torres gemelas. Parece que un infiltrado del FBI en Al Qaeda tiene cintas grabadas en las que Tarik habla sobre enviar dinero a los militantes islamistas que luchan contra las tropas americanas en Afganistán. Y el fiscal dice también que Tarik tenía en su casa libros de la Jihad y que hay más grabaciones en las que se le oye jurar fidelidad a Al Qaeda y Osama Bin Laden, y hablar sobre enrolarse en un campo de entrenamiento terrorista y usar sus conocimientos de artes marciales para entrenar a los militantes de Al Qaeda. Aunque él dice que no es culpable de los cargos, y así opinan también muchos de los músicos que de noche tocaban con él y muchos de los convecinos que desayunaban cada mañana con su pan recién hecho, Tarik se enfrenta a una sentencia de 15 años si es hallado culpable en el juicio que comenzará a celebrarse el día 23 del mes que viene.

En la cárcel, Tarik no tiene acceso a ningún instrumento musical, ni siquiera a la radio, pero sí tiene papel y bolígrafo, y los utiliza para escribirle a su hermano mayor ejercicios, progresiones de acordes, e incluso composiciones completas en las que derrama todo su dolor en cadencias jazzísticas que traen recuerdos de John Coltrane y Wes Montgomery. A la vez, insta a Tony a aprender técnicas de Ron Burton, un pianista que en los años 60 estuvo con Rashann Roland Kirk y ahora acompañaba desde hacía años a Tarik en sus conciertos.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


Betty Carter – “Lonely house” (Al bajo, Tarik Shah)

Burton machaca a Tony haciéndole tocar una y otra vez composiciones de Scott Joplin y Fats Waller para hacerle mejorar, y gradualmente le va introduciendo también en estilos más avanzados rítmicamente, como los de Jelly Roll Norton y Erroll Garner, antes de profundizar en técnicas de interpretación más modernas, que serán la fase final de su aprendizaje.

Toda mi vida estudié piano, pero nunca fui capaz de tocar lo que había en mi corazón. Nunca pude hacer llorar al piano, quizás porque el blues no me conmovía de verdad. Pero viendo todo por lo que está pasando mi hermano, con su música y su vida totalmente arruinadas, sentí la urgencia de tocar su música por él, para que la gente la conociese. Es como si le hubiesen robado el jazz a mi familia, y yo tengo que rellenar el vacío.

Tony dice que la inspiración de su hermano y las cosas que le va enseñando desde la prisión le hacen dar pasos de gigante en su aprendizaje, y ya incluso puede dar regularmente conciertos en el East Village cobrando. Aprende también a revivir muchas de las canciones que de niño memorizaba junto a Tarik, de tanto oírlas en el tocadiscos de su casa; y en sus conciertos, su pieza favorita es una de ellas, el “Blue Gardenia” de Dinah Washington, que procura interpretar con los suntuosos arreglos que posteriormente le hizo Quincy Jones.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


Claudio Roditi – “Snow samba” (Al bajo, Tarik Shah)

Todo el tiempo que pasan compartiendo recuerdos y enseñanzas en la cárcel son una distracción muy importante para Tarik. Durante este corto periodo de tiempo no se siente encerrado. Durante todos estos meses de aislamiento Tarik no ha podido escuchar nada de música, pero él aún la tiene en la mente, y no quiere perderla. Debe ser algo digno de verse lo que ocurre en la sala de esa cárcel: Tony tocando su piano imaginario y Tarik interpretando escalas arriba y abajo de su bajo de mentirijillas, o imitando su sonido con la boca para que Tony lo pille mejor. Es la forma de Tarik de sentirse libre.

Pero cuando están más animados y van alcanzando la cima de sus interpretaciones con sus instrumentos construidos de ilusión, siempre surge la voz del guarda: “OK, se acabó el tiempo de visita”. Entonces Tony vuelve a su casa a seguir practicando… y Tarik se queda solo entre las cuatro gruesas paredes de su celda.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


Abbey Lincoln – “Gloomy sunday” (Al bajo, Tarik Shah)

GIRA, IL MONDO GIRA

Para el Profe, del que me consta que le gusta esta música.

No sé si a vosotros os gusta, pero yo en un tiempo fui bastante aficionado al ciclismo. Antes, cuando curraba por esos hospitales y clínicas de diálisis dispersas por Andalucía, Extremadura y el Norte de África, los esforzados comentaristas que gritaban desaforadamente por la radio cuando uno de los ciclistas esbozaba una escapada a 140 kilómetros de la meta me sacudían la modorra producida por la calina de aquellas carreteras de los llanos de Antequera, la Sierra del Andévalo o la Ruta del Toro a esas horas malísimas de después de comer en un buen restaurante.

Y sin embargo este año estaba en plena marcha el Giro de Italia, que ya termina prácticamente cuando publico esto, y yo no me he enterado hasta que hace unos días oí en la radio unos comentarios sobre él.

Y con ello me vino también la idea para este post. Porque no sé si muchos de vosotros sabréis que en los años 60, siguiendo el modelo de la carrera ciclista italiana había también una “serpiente multicolor” compuesta por cantantes y gente farandulera que organizaban una etapa diaria en las capitales italianas, en las que también había un vencedor diario y un gran vencedor absoluto en la meta final. Era el CANTAGIRO. Y no penséis que era una cosa de frikis o hecha para cuatro gatos… las fotos que acompañan este texto os pueden dar una idea de lo apoteósica que resultó.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


Gianni Morandi – “In ginocchio da te” (Ganador de 1.964)

Las actuaciones llenaban las plazas públicas y los teatros de muchísimos pueblos y pequeñas ciudades, y hasta estadios de fútbol cuando llegaban a grandes ciudades. Porque es que el elenco no estaba compuesto por cantantes de segunda fila ni proto-triunfitos buscando su oportunidad, sino que lo componían las figuras italianas más populares, las auténticas estrellas de la canción.

En 1.962, el empresario Ezio Radaelli, que anteriormente había sido director del Festival de San Remo, y había lanzado ya a cantantes como Adriano Celentano, Mina o Milva, pensó que la vieja fórmula de los festivales como el que él mismo dirigía estaba perdiendo popularidad y había que despertar de nuevo el interés de los fans musicales con algo nuevo. Así que propuso llevar a los cantantes por toda Italia en etapas como las del Giro ciclista y celebrar una gran etapa final allá en San Remo.

Como ocurre casi siempre con las grandes ideas, los futuros socios capitalistas a los que Ezio se la ofrecía pasaban de él cuando no se reían directamente en su cara por considerar que aquello era una cosa tan atrevida que solo iba a servir para tirar el dinero. Así que lo organizó todo por su cuenta y riesgo.

Y fue un éxito arrollador.

Reunió a todos los cantantes que tenían alguna canción de éxito sonando en esos momentos en la radio y los lanzó a la carretera. Solo el primer año de celebración hubo más de 150.000 espectadores de pago en todos los lugares donde se celebraban las etapas, y a medida que el éxito iba creciendo, hasta más de 8 millones de fans se reunían en las cunetas de las carreteras para ver de cerca y aplaudir a Doménico Modugno, Pepino di Capri, Tony Dallara o al “urlatore” Celentano.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


Adriano Celentano – “Stai lontana da me” (Ganador de 1.962)

Pero además, junto a estos consagrados que viajaban de ciudad en ciudad en coches descapotables que permitían al público acercarse para darles golpes de felicitación en la espalda, pedirles autógrafos o estrecharle la mano, viajaban también otros cantantes de segunda categoría, que aún no habían alcanzado el estrellato, y para los que el Cantagiro era un trampolín definitivo. De esta categoría B salieron, por ejemplo, Fausto Leali, Lucio Dalla, Nicola Di Bari, Máximo Ranieri, Lucio Battisti, Ricchi e Poveri…

El funcionamiento era el siguiente: en cada ciudad visitada se escogía un jurado de entre el público asistente, que era el encargado de elegir al ganador tanto del grupo de cantantes estrellas como del de aspirantes a serlo. Y al final del Cantagiro se elegían el cantante y la canción ganadores absolutos en las dos categorías. Incluso en una tercera categoría que se instituyó desde 1.966 para grupos de pop. Para que os hagáis una idea de cuánta era la expectación que levantaba el evento y el deseo de las ciudades italianas por acogerlo, solo os diré que para poder celebrar la etapa final de la tercera edición en la ciudad de Fiuggi, se construyó allí un teatro especialmente para esta ocasión.

Y la respuesta del público de todos sitios era pura “beatlemanía” a la italiana; estallidos potentísimos de histeria colectiva, chicas que se desmayan (y chicos), gente tirada por el suelo, aullidos, brazos levantados al cielo con movimientos frenéticos… para defenderse de los fans demasiado efusivos Celentano incluso tuvo que contratar guardaespaldas para liberarle de los momentos más difíciles y críticos; en Mestre, cerca de Venecia, Rita Pavone (tan pequeñita ella) estuvo a punto de ser pisoteada en el tumulto.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


Rita Pavone – “Lui” (Ganadora de 1.965)

Así que Ezio Radaelli rió el último embolsándose más de 200 millones de pesetas cada año de celebración, entre entradas vendidas e ingresos producidos por la caravana publicitaria, que hacía llegar cualquier producto que anunciase a prácticamente todos los hogares italianos, con más de treinta y cinco millones de potenciales compradores.

El Cantagiro se celebró hasta 1.972, aunque después hubo algunos otros intentos de resucitarlo; del 90 al 93 hubo cuatro ediciones más, e incluso otra en el 2005 que no interesó ya apenas a nadie. Este año se ha organizado otra cosa siguiendo aquel espíritu de festival itinerante, que desde el día 3 anda visitando todas las provincias italianas, con el nombre de “Tour Music Fest 2007”, y durará hasta finales de agosto, momento en que se elegirá a los participantes de una gran finalísima prevista para el 18 de Octubre. Pero ya no es lo mismo, ¿verdad?.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


Michele – “Se mi voui lasciare” (Ganador de 1.963 en la serie B)

LOS MATEMÁTICOS SON GENTE MUY RARA

Si la familia Addams tuviese una canción favorita seguramente sería ésta:

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


“I Hold Your Hand In Mine”

Tengo tu mano en la mía, querida,
Aprieto sobre ella mis labios.
Y doy un mordisquito
A las delicadas yemas de tus dedos.

Mi alegría sería completa, querida,
Si tú también estuvieses aquí,
Pero todavía conservo tu mano
Como un precioso recuerdo.

La noche de tu muerte te la corté.
En realidad no sé por qué.
Porque ahora cada vez que la beso
Me mancho de sangre la corbata.

Siento haberte asesinado,
Porque nuestro amor estaba muy bien,
Y hasta que vengan a cogerme
Mantendré tu mano en la mía.

El post de hoy tratará sobre humor negro y canciones enfermas. Ésta misma sonaba como una bonita e inocua canción de amor, sobre coger la mano a una chica, hasta que… Ni siquiera Stephen King es capaz de escribir un texto tan morboso y hacerte reír con él..

Es difícil no maravillarse de cómo este profesor de matemáticas apartaba de las ecuaciones su enrevesado pero sutil ingenio para, en mitad de los años ’50, suministrar perversas líneas como las de esta canción a audiencias que seguramente habían sido sacudidas por una actuación de Lenny Bruce. Es imposible escucharle ahora sin detectar su influencia en los Monty Python. Prácticamente sin ayuda, TOM LEHRER trajo la religión, las desviaciones sexuales, la violencia o la política al área del humor a través de canciones que celebraban irónicamente cualquier cosa, desde el incesto, la guerra, la mutilación (como ya has podido comprobar), o las drogas y las relaciones humanas (como podrás comprobar más adelante). Sus canciones puede que estén enfermas, como ya apunté antes, pero desde luego, son agonizántemente divertidas.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


“Lobachevsky”

¿Quién hizo de mí el genio que hoy soy,
el matemático que todos los demás citan,
quien es el profesor que me hizo ser así?
El más grande de los que siempre tienen tiza en su bata.

Un hombre merece el crédito,
Un hombre tiene la culpa,
Y Nicolai Ivanovich Lobachevsky es su nombre.

Nunca olvidaré el día en que conocí al gran Lovachevsky.
En una sola palabra el me dio el secreto del éxito en las matemáticas:
¡Plagia!

Plagia,
No dejes que el trabajo de nadie se evada de tus ojos,
Recuerda por qué el buen Dios nos hizo los ojos,
Así que no te tapes los ojos,
Y plagia, plagia, plagia.
Pero, por favor, asegúrate de llamarlo “investigación”.

Tom Lehrer nació en 1.928 y se graduó en matemáticas en la Universidad de Harvard a la edad de 18 años. En ese mismo momento comenzó a dar clases…


No tiene mérito, en aquella época todo el que tenía algunos años más que yo, y posibilidad de ser profesor, estaba alistado en el ejercito

…y trabajó en el campo de la Educación durante toda su vida enseñando esa asignatura en la misma Universidad de la que él salió. Pero tenía más aficiones e intereses, cuando niño también estudió piano, (“Papáaa, este tío se empeña en que toque cosas de Mozart, y yo lo que quiero tocar son las canciones de la radio, cámbiame al profe, andaaaa”) y como la madre naturaleza le dotó de una hermosa voz de barítono, que él entendió que debía de valerle para algo más que para que lo oyesen en la última fila del aula, pues usó estos otros conocimientos y dones para dedicar su vida a un proyecto científico que sacó adelante con enorme éxito: el intento de prolongar su adolescencia más allá de los límites previstos por la naturaleza. Tal éxito le convirtió posteriormente en un reconocido compositor, autor y artista polifacético.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


“The Old Dope Peddler”

Cuando caen las sombras de la noche
Llega un amigo que todos conocen,
Es el viejo vendedor de droga,
Repartiendo alegría por donde quiera que va.

Todas las noches puedes encontrarlo
Dando vueltas por tu barrio.
Es el viejo vendedor de droga
Prosperando cada vez más.
Le da a los niños muestras gratis,
Porque el sabe demasiado bien
Que las inocentes caritas de los jóvenes de hoy
Serán su clientela de mañana.
Él tiene una cura para todos tus problemas,
Tiene un final para todos los dolores.
Es el viejo vendedor de droga
Con su felicidad en polvo.

Comenzó a interpretar canciones satíricas con sus colegas de universidad en fiestas y reuniones. Todos disfrutaban de sus canciones, así que Lehrer grabó una docena de ellas en 1953 e hizo 400 copias prensadas en discos de 10 pulgadas (ya sabes, esos tan bonitos de un tamaño a medias entre el single y el LP), que se pagó él mismo. “Songs by Tom Lehrer” fue un éxito instantáneo tanto en el campus de su Universidad como en el de la rival Cambridge (seguramente fue la primera vez que se pusieron de acuerdo en algo), por lo que Lehrer tuvo que prensar muchas más copias en vista de la gran demanda. Ya hubiesen querido para sí Phil Ochs o Pete Seeger una audiencia como ésa, la siguiente generación de pensadores y líderes americanos. Y así, sacando tiempo de su vida profesional, se convirtió en un popular cantante de salas de concierto y night-clubs (de la radio no, sus canciones eran consideradas “demasiado crudas”) a la vanguardia de la moda de los años ’50 por la sátira política. Antes de que terminara la década ya había grabado tres discos más en su propio sello y había comenzado a hacer giras bastante extensas, incluso comenzó a tener seguidores en Europa, que aumentaron aún más ya en los años 80, cuando la Decca, en vista del éxito del musical “Tomfoolery”, basado en sus canciones, adquirió los derechos de éstas y las editó con un libro de apoyo que contenía las letras y partituras de la mayoría de ellas. Cuando los nuevos tiempos lo permitieron, también escribió canciones para programas de TV satirizando las noticias de actualidad, que posteriormente se editaron también en el disco “That was the year that was”

Lo edité porque los responsables del programa me cortaban las mejores cosas de las canciones para hacerlas menos ofensivas, según ellos, y así al menos podía tenerlas grabadas tal como yo quería que fuesen.

Incluso combatió al sistema desde dentro, ya que en 1.955 pidió una excedencia porque la Caja de Reclutamiento le “pidió” que se uniese al ejército…

en un puesto en el que no había peligro de que tuviese que dispararle a nadie ni nadie me disparase a mí

…y usase su destreza con las matemáticas en varios proyectos clasificados de alto secreto.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


“National Brotherhood Week”

Los blancos odian a los negros,
Los negros odian a los blancos…
Los pobres odian a los ricos,
Los ricos odian a los pobres,
Toda mi gente odia a toda tu gente…
Los protestantes odian a los católicos
Y los católicos odian a los protestantes,
Y los hindúes odian a los musulmanes,
Y todo el mundo odia a los judíos…
Pero durante la Semana de Hermandad Nacional
Todos se sonríen unos a otros,
Son amables con la gente que es inferior a ellos.
Pero es solo por una semana, así que no temas.
¡Da gracias a que no dura todo el año!.

Todo un iconoclasta de los que nos gustan a nosotros, a la altura del ya mencionado Lenny Bruce o de Mort Sahl, colegas suyos a la hora de criticar los calientes años de Eisenhower. Pero el trabajo de Lehrer es eterno, pareció anticiparse a Bob Dylan en aseverar que aunque parezca que no podemos o no debemos hacer nada, hay que implicarse, tenemos que examinar nuestras propias actitudes; en su caso él lo hizo partiéndose de risa, con canciones como la anterior “National brotherhood week” y “I wanna go back to Dixie”, en la que además de cantar contra el racismo, lo hace también contra la estrechez de miras y las condescendientes actitudes liberales para con él.

Quiero volver con mi querida y anciana mami,
su comida es asquerosa y sus manos son pegajosas
pero, qué coño! estoy en casa…
quiero volver a hablar con los Caballeros del Sur,
ponerme mi sábana blanca de nuevo,
ya hace años que no veo un buen linchamiento.

Sus canciones todavía son cáusticamente divertidas, aunque dejó de escribir a finales de los años ’60 porque decía que no podía reírse del Vietnam y que tampoco había nada divertido en el caso Watergate.

Yo escribía para conseguir risas, no aplausos. Si la audiencia aplaude está demostrando que está de acuerdo conmigo, no que se está divirtiendo conmigo. Estoy seguro de que en 1.968 yo podía haber salido al escenario y gritado “Los polis son unos cerdos”, y me hubiesen aplaudido; pero eso no es humor. Así que abandoné justo a tiempo.

Pero dime si esta canción con la que vamos a terminar no es tan verdad ahora mismo como lo fue en los tiempos de la Guerra Fría.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


“We Will All Go Together When We Go”

Cuando tú asistes a un funeral
Es triste pensar que más tarde o más temprano
Todos aquellos que te aman
Harán lo mismo por tí.
Y pensarás en lo trágico que será,
Por no mencionar otros adjetivos,
Y pensarás en lo que todos llorarán.

Pero no te preocupes.
No más cenizas, no más luto.
Ninguna banda de tela negra
Adornará ningún día más una manga.
Porque la bomba que arrojen sobre ti
Se llevará a tus amigos y vecinos también.
Y no quedará nadie atrás para llorar.

Y nos iremos todos juntos cuando nos vayamos.
Todos cubiertos por un resplandor incandescente.
Nadie resistirá
Para cobrar su seguro.
Los de la casa Lloyds de Londres
Estarán forrados cuando se mueran.

Y nos iremos todos juntos cuando nos vayamos.
Qué consolador es saberlo.
Dolor universal por la muerte de los seres queridos.
Un éxito que nos llena de ilusión.
Sí, nos iremos todos juntos cuando nos vayamos.

KILLING AN ARAB

Para Atikus, que en su anterior comentario nos hizo pensar en lo que es una infancia desgraciada de verdad. Y para todos los que fueron niños felices del post de Lula.

Cuando tiene doce años, un niño debe ambicionar convertirse en una gran figura del fútbol, en una estrella del rock o en un médico que descubre el remedio contra el cáncer; pero nunca convertirse en piloto de guerra para sobrevolar y bombardear Khartoum, la capital del Sudán y por entonces la cuna del gobierno islámico que había destrozado su vida y la de su familia.

Por allí suele ser corriente que no se les preste demasiada atención a las fechas de nacimiento, pero Emmanuel debió nacer en algún momento de la primera mitad de 1.980. Y lo hizo en la ciudad de Tong, al sur del Sudán, en una familia perteneciente a una tribu que antiguamente era nómada, los Nuer, pero que ahora estaba asentada aquí, en una población donde apenas el tres por ciento de sus habitantes estaba alfabetizado y la vida era cruda y básica. Aún así, Tong era un lugar verde… con vacas… normal.

¿Cuando tendrá mi pueblo paz en su tierra?
¿Cuando podrá mi pueblo plantar semillas en su tierra?
No puedo esperar a que llegue el día…

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


“Gua”

Desde su declaración de independencia de la soberanía británica en 1.956, el Sudán, el mayor país de toda África, se vió escindido en dos mitades casi irreconciliables. Los británicos dejaron el país dividido en dos territorios separados: el norte, habitado por los musulmanes; y el sur, habitado por los cristianos. Pero los musulmanes siempre intentaron controlar todo el país, por lo que incluso antes de la declaración de independencia en Sudán había una guerra civil de hecho, que no terminó hasta 1.972, en que el tratado de Addis-Abeba concedió la autonomía a los territorios cristianos del sur.

Pero en 1.983, cuando el presidente Gaafar Nimeiri impuso en todo el país la sharia, mediante la cual todos tenían que regirse por las leyes islámicas, tanto en el sistema político del país como en la conducta personal de cada ciudadano, los cristianos volvieron a alzarse en armas contra él, a través del Ejercito de Liberación del Pueblo Sudanés (SPLA)… y comenzó la segunda guerra civil del país…

Como muchas otras ciudades Tong fue atacada por las fuerzas gubernamentales del norte, buscando rebeldes del SPLA. Algunos de los primeros recuerdos de Emmanuel son de extrema violencia: ver a su madre siendo golpeada, a su tía y sus hermanas mayores siendo violadas. Su padre se unió al SPLA después de que muchos de sus amigos fuesen asesinados y sus familiares se hubiesen convertido en refugiados, buscando amparo por las noches bajo los árboles de las orillas del Nilo Blanco.

Temiendo que sus hijos pudieran ser capturados, el SPLA organizó marchas para llevar a miles de niños al este, a los campos de refugiados de Etiopía, donde pudiesen escapar de la guerra y ser escolarizados. Habiendo sido separado de su madre (que posteriormente murió en este conflicto armado) después de que su familia se desmoronase en diferentes direcciones, Emmanuel sobrevivió al peligroso viaje de más de 600 kilómetros, donde muchos otros murieron de hambre. A su llegada enseguida se dio cuenta de que su nuevo hogar era poco más que un campo de entrenamiento militar del SPLA. Las fuerzas de paz de la ONU que cooperaban en los campos de refugiados no tenían ni idea de lo que ocurría allí, algo nada extraño porque la mayoría de las veces las agencias de cooperantes tenían el acceso restringido por el SPLA, del que se estima que llegó a reclutar a más de 17.000 niños soldados. A los siete años Emmanuel estaba aprendiendo a disparar un AK-47 que era más grande que él.

Juré lealtad
a mi Madre Tierra.
Haré todo lo posible
por resistir.
Sí. Puedo hacerlo…

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


“Stronger”

Estudios de la Agencia para los Refugiados de la ONU sacaron en conclusión que 300.000 niños soldados han estado operando en todo el mundo, siendo reclutados por múltiples razones, incluyendo lo fácil que es manipularlos, y el dilema moral que presentan para las tropas enemigas que se enfrentan a ellos en la batalla. Y es algo muy normal que grupos armados ejerzan control sobre jóvenes soldados, que son forzados a cometer atrocidades.

Emmanuel tenía 9 años la primera vez que los jefes le enviaron junto a otros compañeros niños soldados a una incursión de prueba en una aldea etíope cercana. Robaron una vaca, cavaron un agujero y enterraron su cadáver, para desenterrarlo por la noche y arrastrarla hasta el campamento como trofeo. En respuesta, los ciudadanos atacaron el campamento, matando a muchos de los amigos de Emmanuel. Ordenado el contraataque, los niños soldados quemaron y saquearon la aldea, completando así su proceso de embrutecimiento. Fue lo peor que Emmanuel hizo en su vida; cuando su razón se despejó de nublados, con los años, el sentimiento de culpa siempre le persiguió después de aquello.

Esta historia rebela la mentalidad gangsteril que era el hilo conductor de los niños soldados del Sudán. De pronto, ellos tenían un inmenso sentido de poder. ¿Cómo creeis que debe sentirse un niño armado con un rifle de asalto?

Cuado tiene un AK-47 en las manos se siente grande, enormemente grande… especialmente cuando tiene a su enemigo en el punto de mira. Hay alegría en la venganza. Un AK-47 no sabe la diferencia entre un niño y un adulto. Emmanuel quería matar a cuantos más árabes, a cuantos más musulmanes mejor. Matarlos a todos.

He oído las noticias…
Los negros llorando,
los negros mintiendo,
los negros muriendo,
los negros matando,
los negros robando,
los negros engañando…

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


“Hai”

Cuando se habla de los niños soldados suele afirmarse que en realidad son esclavos. Pero muchísimos de ellos no piensan así. Haber visto su hogar destruido, y sus parientes maltratados y violados les hace querer luchar. ¿Quién de entre ellos podía decir que la guerra no había alcanzado el corazón de su familia? Emmanuel lloraba cuando se acostaba durante muchas noches, pensando en como había sido arrebatado del lado de sus padres. Él, como los demás niños soldados, era entrenado para “no sentir”. Pero muchos de los “niños perdidos” de los campos de entrenamiento terminaban suicidándose para acabar con su desesperación. Emmanuel tuvo que superarlo; bloqueó su corazón, y eso le hizo más fuerte.

Cuando el presidente de Etiopía, y simpatizante del SPLA, Mengistu Haile Mariam, fue derrocado en 1.991, Emmanuel y los niños soldados fueron forzados a retirarse de este país y volver al sur del Sudán. En este momento, el niño de 11 años era ya un soldado veterano. Mientras más al sur se aventuraba el SPLA, más se intensificaban los combates. Cuando los niños capturaban a un soldado musulmán, se divertían dejándolo seco con sus machetes. Si en el combate la cabeza de alguno de los niños explotaba, los demás se partían de risa. Tenían que mantener el miedo dentro de ellos, no dejarlo salir. Lo peor ocurrió en la ciudad de Juba, donde a los niños soldados se les ordenó atacar posiciones enemigas, y para llegar hasta ellas tenían que atravesar un campo de minas, con un helicoptero además disparándoles desde el aire. Aquí Emmanuel ya no pudo tragarse más su miedo; podía ver al enemigo, pero casi todos a su alrededor estaban muriendo.

Las grietas comenzaron a aparecer en la estructura del SPLA, convirtiéndose éstas en batallas interiores entre dos facciones. Muchos de los niños soldados, unos 400 incluyendo a Emmanuel, huyeron de las luchas internas, encaminándose hacia el norte, hacia el recinto militar del comandante rival del SPLA, Rieck Machar, de la etnia Nuer como ellos, que competía por tomar el control del ejercito. Los desertores robaron suficiente harina y cereales para resistir durante un mes; pero su viaje duró tres meses, y para entonces muchos habían fallecido de inanición.

Pasaron a machetazos a través de la selva, alimentándose de ranas y serpientes, y bebiendo su propia orina. Solo doce de estos niños perdidos lograron sobrevivir. En lo que podemos considerar que fue el punto más bajo de su vida, Emmanuel casi recurrió al canibalismo, como muchos de sus compañeros habían hecho, tentado de comer la carne de su amigo Lual, que había muerto a su lado.

Vivía con un AK-47 a mi lado,
dormía con un ojo totalmente abierto…
Mis sueños eran como una tormenta;
en cada momento
voces en mi cerebro
de amigos asesinados.
Amigos que murieron de hambre a mi lado,
en la ardiente selva y el vasto desierto.
Pero Jesús oyó mi llanto.
Estuve tentado de comer la carne podrida de mi compañero…

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


“Forced to sin”

Pero al llegar, el paisaje que le esperaba era tan desolador como el que abandonaron. Batallas y más batallas contra el ejercito musulmán, que mejor entrenado y equipado, les obligó a retroceder, a un nuevo éxodo. En su última batalla como miembro del SPLA, contra las fuerzas del gobierno, Emmanuel tuvo que huir de la línea del frente y dirigirse penosamente hacia un campo de refugiados en Waat, al sur del país. Con un pequeño grupo de niños, su rifle AK-47 colgado del hombro, y medio muerto de inanición, en agosto de 1.992 fue encontrado por la cooperante de ayuda humanitaria Emma McCune, que le rescató definitivamente de aquel infierno. Pero la mente de Emmanuel estaba gangrenada por pensamientos de venganza más que de alivio. No quería ser desarmado.

Emma McCune trabajaba con Street Kids International combatiendo la pobreza infantil, y tenía los contactos suficientes como para meter a Emmanuel a escondidas a bordo de un avión de la ONU con destino a Nairobi, la capital de Kenia. McCune ya había rescatado a más de 150 niños soldados, pero parecía tener por Emmanuel una atención especial.. le permitía vestir sus ropas y compartir su cama en Kenia. Para Emmanuel, ella fue la persona que Dios envió para ayudarle.

Pero la constante presencia del niño creó divisiones entre McCune y su entorno más cercano. Los demás niños estaban celosos, algunos pensaban que ella quería llevarles a un hogar para niños y dejarles allí.

McCune fue una figura controvertida, principalmente debido a su matrimonio con Riek Machar. En su biografía, que escribió en el 2.004 la periodista americana Deborah Scroggins, “La guerra de Emma”, ésta describe a McCune como una mujer frívola, tan entusiasmada por los hombres africanos como por los problemas de la región y, de algún modo, cómplice silenciosa de la masacre dirigida por Machar en Bor, al sur del Sudán, donde 2.000 nativos de la tribu Dinka fueron asesinados por ser leales al comandante del SPLA rival suyo, John Garang. Puede que eso sea solo propaganda; lo que sí es cierto es que Emma adoptó niños Dinka de Bor y los metió en la escuela.

A Don Petróleo, Don Diamante y Doña Mina de Oro…
Dejad de tratar a Madre África como una vagina de vuestra propiedad.
Ella ya no será vuestra puta nunca más…

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


“Vagina”

Trágicamente, McCune murió en un accidente de tráfico, del que se sospecha pudo ser provocado por enemigos de su marido, semanas antes de dar a luz, en noviembre de 1.993. Tras su muerte, Emmanuel se movió entre las casas de los amigos y compañeros cooperantes de ella. Durante un breve periodo se escapó y vivió en las calles, antes de que recogiesen fondos suficientes para llevarle a una buena escuela keniata, la Brookhouse. Allí fue forzado a asistir a clases con los niños de cinco años para que pudiese aprender las nociones más básicas; también aprendió a hablar bien el inglés. Su rabia afloraba con frecuencia y comenzaba peleas. Entre que sus compañeros eran mucho más pequeños y él había sido entrenado como soldado, no tenía dificultad alguna en pegarles hasta hacerles llorar, mientras él se reía de ellos.

Le llevó siete años, hasta el 2.000, deshacerse de su violento pasado y alcanzar algún grado de normalidad. Y entonces llegó su transformación.

Emmanuel es ahora portavoz de varias organizaciones caritativas, incluyendo la de Control de Armas de Oxfam, y Make Poverty History (“Hagamos que la pobreza sea historia”). Ha hablado ante la ONU y ante el Senado americano, y en su discurso aquí inspiró tanto a la Secretaria de Estado Condoleezza Rice que ésta se tomó como algo personal un interés urgente en lo que llamó la “crisis humanitaria” de la región. También ayudó a fundar la Gua Africa Foundation (“Fundación para la Paz en África”), recaudando fondos para escolarizar a otros antiguos niños soldados del Sudán. Ha dado discursos en universidades tan prestigiosas como la de Harvard, donde ha hablado a los estudiantes de sus experiencias de primera mano, y de los problemas de su país de origen. Y sobre todo está intentando revertir la infinita negatividad de su primera vida en cosas positivas. Solía tener remordimientos. Solía maldecir el día en que nació. Pero después se dio cuenta de que si estaba aquí era por una razón. Con sus ojos llenos de tristeza y determinación supo que había sobrevivido para poder contar su historia.

Creo que he sobrevivido por una razón:
Contar mi historia para sacudir vidas.

Mi padre trabajaba para el gobierno
como policía;
y pocos años más tarde
escuché que se había unido al movimiento rebelde
que se formó para luchar por la libertad.
Yo no comprendía las políticas detrás de todo aquello
porque no era más que un niño.
Poco después ví como subía la tensión
entre los cristianos y el régimen musulmán.
Perdimos nuestras posesiones.
Mi madre, la madre de mi madre,
sufrieron de depresión;
y a causa de todo aquello
fuí forzado a convertirme en un niño de la guerra…

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


“Warchild”

Pero su estancia en Nairobi tuvo también otra consecuencia inesperada. Allí se encontró por primera vez con los canales de hip-hop de la televisión. Y con lo alejado que había estado de la cultura occidental, se adueñaron de él esos rítmos coloristas de gente como Tupac Shakur y otros negros de los que Emmanuel ni siquiera sospechaba que pudiesen vivir en otro lugar que no fuese África.

Y el niño soldado, con una niñez robada y retorcida hasta lo más extremo, se convirtió en el rapper que llevas oyendo durante todo este post: EMMANUEL JAL.

La canción que dio título al primero de sus discos, “Gua” (“paz” en la lengua de su tribu nativa) se convirtió en número 1 en Kenia en el 2.005; ese mismo año apareció en “Africa Calling”, uno de los apartados del “Live 8”, debido sobre todo a sus frecuentes discusiones con Bob Geldof sobre el poco número de músicos africanos que se incluyen en los conciertos de ayuda a este continente. Ahora se está preparando para lanzarse a todo el mundo con “Warchild”, un disco estremecedor que cuenta la historia de su notable y angustiosa vida.

Puede sorprender, por tanto, que algunas de sus historias más inquientantes sobre como creció rodeado de muerte y destrucción se hayan omitido de las letras finales. Pero Emmanuel debe tener mucho cuidado cuando interpreta sus canciones en su país natal. Los detalles más gráficos podrían disparar una respuesta violenta, destapando la rabia de todos aquellos que también lo sufrieron.

Tú no puedes hablar sobre como le volaban la cabeza a los bebés, como rajaban la barriga a mujeres embarazadas…

Pero sí puede criticar la glorificación de la violencia, el sexo y el crimen que hacen otros raperos…

Has hecho mucho daño vendiendo crack y cocaína,
ahora quieres matar negros en un video juego.
Hemos perdido a toda una generación con este estilo de vida tuyo;
y ahora quieres convertirlo en un juego para que los niños lo aprendan.

Pero, 50 Cent, yo no te odio,
aunque creo que es mi deber avisarte,
te están utilizando, hermano;
te está utilizando el sistema…

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


“50 Cent”

Las fotos de los niños soldados de este post no son de Emmanuel, están sacadas de diferentes páginas de internet. La de Emma McCune sí es real.

VIVO CANTANDO

Probablemente ninguno de vosotros seguirá el Festival de Eurovisión. Yo tampoco. A pesar de que este año, por una causa (la broma del Chikilikuatre) o por otra (la presunta compra de votos del 68), ha vuelto a estar de actualidad, se ha convertido en un evento desfasado y anacrónico que, aparte de algunos cientos de freakies, solo interesa a los que participan y a los que viven de él.

Pero hubo un tiempo en que fue importante. En aquella época en que solo teníamos una cadena de televisión, y una segunda que nació en 1.966 y tardó mucho en extenderse por toda España, el Eurofestival representaba una buena promoción para los cantantes y, en menor medida, para las compañías discográficas. Hay que tener en cuenta que en los años 50 el negocio de la música pop apenas estaba montado y no tenía ni por asomo el engranaje actual. Así que la cosa fue creciendo y en los últimos años 60 cada vez manejaba intereses económicos más fuertes. Y aquella fue la etapa dorada de los españoles en Eurovisión: 1.968 y 1.969, las dos únicas veces que lo ganaron.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


Serrat – “La La La”
El single que apenas existió…

Todos habréis oído hablar alguna vez del “La, la, lá” y de cómo Serrat quiso cantarlo en catalán y le sustituyeron por Massiel, que ganó el Festival en Londres. Estaba tentado de contaros la historia que hubo detrás de todo ésto, pero ya está muy documentada y no merece la pena, aparte de todo lo que se ha hablado sobre ésto en las últimas semanas, solo tenéis que abrir el Google y teclear, por ejemplo, “massiel serrat eurovisión”, y encontrareis varias explicaciones buenas y extensas. Así que mejor he pensado en daros UNA SOLA pincelada que demuestra lo importante que el Festival de Eurovisión llegó a ser y la influencia decisiva que tuvo en la vida de los españoles… Pero para eso, antes os tengo que hablar un poco de la realidad social en España en aquel entonces.

Estamos en 1.968 y el Mayo francés fue tan solo el acto más representativo de una convulsión social que sacudió a toda la clase intelectual de Europa Occidental, incluso de España, donde la protesta universitaria fue muy tímida al principio pero mucho más decidida después y supuso el enfrentamiento de estudiantes y catedráticos contra unas estructuras férreas de poder como eran las del franquismo. En las aulas no se hablaba de últimos descubrimientos científicos, sino de la forma más eficaz de luchar contra el sistema.

Como la represión individualizada no le daba al Gobierno de Franco los frutos que esperaba, ensayaron un método más eficaz: meter a la Policía dentro de las Facultades y el nombramiento de un Juez especial para los delitos de los estudiantes. Estas medidas crisparon aún más los ánimos y todo el mundillo universitario, incluidos los catedráticos más feudales, las interpretaron como la agresión directa de un Gobierno policiaco contra la Universidad y la Cultura. El Régimen cerró la Escuela de Sociología, a la que consideraba un nido de marxistas, después hizo llover expedientes sobre la Facultad de Físicas de Madrid, provocando una cadena de dimisiones de rectores y decanos de todo el país. La lucha universitaria se extendía por Barcelona, Santiago, Bilbao, Valencia, Salamanca, Granada, Sevilla…

Y mientras, envalentonados por la acción estudiantil, cientos de obreros paraban empresas importantes como HUNOSA o Fasa-Renault. Menudeaban los encierros y las manifestaciones, a las que incluso apoyó parte del clero, que comenzaba a modernizarse también con el pensamiento de los llamados “curas obreros”.

Yo mismo fui testigo involuntario, cuando volvía con mi madre un día a ver a los abuelos a mi antiguo barrio de El Fontanal, de cómo la policía cargaba brutalmente contra unos hombres con pancartas (creo recordar que obreros del metal) que se defendían como podían en la actual plaza de Antonio Martelo y que, mientras yo pasaba el mayor susto de mi vida, se ponían a salvo de las porras corriendo por donde más a mano tenían, calles Arroyo, Jabugo, Filpo Rojas… En la manipulada televisión no se ofrecían imágenes ni noticias de estas manifestaciones, solo veíamos las de Francia, Japón, Alemania, Checoslovaquia, Méjico, los negros de América protestando por el asesinato de Martin Luther King… “Esos sí que tienen huevos y no nosotros, que aguantamos los que nos echen sin movernos”, solía decir mi vecino cuando venía a casa a ver el Telediario, aunque yo, con mis 11 añitos empezaba ya a sospechar que no era así a tenor de lo que había podido ver con mis propios ojos.

Con el tiempo supe que los estudiantes también se enfrentaban con crudeza a la policía, sobre todo en Barcelona, donde clausuraron la Escuela de Ingenieros; también la Facultad de Derecho de Madrid.

El 17 enero de 1.969 es detenido en Madrid, junto a otras cuatro personas, el estudiante de Derecho y militante del Frente de Liberación Popular (FLP) Enrique Ruano Casanova, que aparece muerto 48 horas más tarde en el patio interior de un edificio tras haber acompañado a la Policía al registro de un piso, donde supuestamente se reunía con elementos subversivos. La Dirección General de Seguridad dice que el chaval se ha suicidado saltando por una ventana del séptimo piso. Nadie cree que con las esposas puestas y tres inspectores para evitarlo se haya tirado él solo. La Ciudad Universitaria de Madrid estalla; los estudiantes de Barcelona asaltan el Rectorado y sustituyen la bandera española por una roja con la hoz y el martillo; los estudiantes de Empresariales de Madrid expulsan de las aulas a un profesor falangista… El Gobierno no puede consentirlo. Y como cerrar las Universidades le parece insuficiente, opta por otra medida aún más drástica, y el 24 de enero decreta el estado de excepción en toda España, lo que supone la suspensión de los derechos fundamentales recogidos en el Fuero de los Españoles (recordad que entonces no había Constitución).

Desde este momento los españoles dejan de poder expresar libremente sus ideas, de fijar libremente su residencia dentro del territorio nacional; cualquier autoridad puede entrar en el domicilio de un español y efectuar registros en él sin su consentimiento; cualquier español puede ser detenido y privado de libertad durante más de las 72 horas que prescribía el artículo 18…

El decreto tuvo como reflejo redadas sistemáticas que involucraron tanto a alumnos como a profesores, que pasaron de frecuentar las aulas a formar parte de las hileras de presos. Hubo cientos de expulsados de la Universidad y de profesores desterrados: Raúl Morodo, Gregorio Peces-Barba, Pedro Schwartz, Jiménez de Parga, entre otros. En las aulas se impuso la paz de los cementerios y de los calabozos, y las personas más activas de toda una generación tuvieron que pasar directamente de la Universidad a la cárcel.

Y entonces ocurrió el milagro.

Alguien hizo ver al Gobierno que entre tantas huelgas obreras, revueltas estudiantiles, asociaciones clandestinas, policías, militares… se había olvidado del “La, la, lá”. El triunfo en Londres el pasado año implica que éste le toca a Televisión Española organizar el Festival. Y como es inaplazable por compromisos internacionales de conexión, de programación, de contratación, vamos a tener esto lleno de representantes de todas las naciones de Europa, de cantantes y ejecutivos, y sobre todo de periodistas ávidos de grandes reportajes, que van a hacer llegar en directo a millones de telespectadores de todos los rincones del continente desde días antes hasta el 29 de marzo todos nuestros trapos sucios, colgados a medio lavar en el tendedero de un estado de excepción.

El Gobierno convoca una rueda de prensa y anuncia el levantamiento del estado de excepción el 24 de marzo, cinco días antes de la celebración del Festival de Eurovisión.

…y recordais los más viejos del lugar aquel lema que tanta fortuna hizo sobre que “Spain is different”…? Bueno, pues tan diferente fue que en el festival que se celebró aquí, en vez de un vencedor, hubo cuatro…

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


Salomé – “Vivo cantando”
…¿de verdad que había motivos…?

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


Lulu – “Boom-bang-a-bang”
El chicle seguía siendo pegajoso…

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


Lenny Kuhr – “De troubadour”
Se quedaron con la copla del año anterior…

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


Frida Boccara – “Un jour, un enfant”
Semejante pestiño solo podía ser francés…

A PSYCHEDELIC NIGHT’S DREAM

La verdad es que me sorprendió un poco que ninguno de vosotros tuviese muchas nociones sobre esa asociación de Led Zeppelin y Sandy Denny en la canción “The battle of evermore”, porque es una canción que a mi modo de ver marca un antes y un después en el enfoque de la carrera musical de la banda.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


Led Zeppelin – “The battle of evermore”

Aunque no ha sido siempre muy obvio, el enfoque musical de Led Zeppelin, que, después de todo, fue una de las bandas más influyentes de la década de los ’70, venía dado en parte por lo que los músicos que la formaban habían aprendido de la psicodelia de la década anterior. Como miembro de los Yardbirds, Jimmy Page perfeccionó el slide, el eco y las melodías orientales con que le daba a esas enormes jams guitarreras, como el “Dazed and confused”, el sentimiento sobrenatural que poseían. Jimmy Page aprendió todo lo esencial de lo que se podía crear en un estudio de sonido cuando fue guitarrista de sesión; y John Paul Jones fue el arreglista de impresionantes respaldos psicodélicos para los singles de Donovan o para el “Their Satanic Majesties request” de los Rolling Stones. De Robert Plant podemos decir sin temor a equivocarnos que uno de sus grupos favoritos debía ser la Incredible String Band…

Todas estas influencias cedieron el paso al blues bastardo de sus primeros dos discos, y al folk hippie del tercero. Pero volvieron fuertes y poderosas en su cuarto disco, haciéndose patentes en un blues psicodélico como “When the levee breaks” y, sobre todo, en “The battle of evermore”. A partir de ahí sus mejores piezas estuvieron tintadas de lleno con los brillantes colores psicodélicos, y en su disco siguiente, el “House of the Holy”, crearon “No Quarter” y ya en el “Physical Graffitti” apareció esa guía de viajes con olor a haschis que era “Kashmir”, la base sobre la que se sustentaba todo el disco.

John Paul Jones decía que al principio las drogas, aunque ya estuviesen presente en la banda, pero no eran lo más significativo a la hora de hacer la música de Led Zeppelin, sino que lo basaban prácticamente todo en el eclecticismo que tenían ellos. De ahí surgió también la faceta psicodélica, del interés en la música de otra gente. Tomar drogas de forma más masiva y escuchar más música de otros le dio a la propia música de Led Zeppelin otra dimensión que antes no tenía.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


Led Zeppelin – “Kashmir”

Todos conocéis bandas que basaron toda su carrera en la psicodelia o que, como los Beatles o los Stones, crearon grandes obras que entraban de lleno en ese terreno. Hubo también otros grupos que experimentaron con las drogas y eso les llevó a veces a actuar como bandas psicodélicas… aquí podíamos meter, por ejemplo a los Grateful Dead, y a muchísimos de los que andan recopilados en los “Nuggets”. Todos ellos hicieron grandes piezas de rock psicodélico. Y también hubo otras muchas bandas que usaron elementos psicodélicos para una o dos canciones para después volver a su estilo primitivo, o para moverse en otra dirección.

En el post de hoy vamos a ver como los elementos distintivos del rock psicodélico estuvieron presentes en canciones singulares de muchas bandas que no pertenecieron a ese género. Bandas que son reconocidas por grandes canciones de otros estilos pero que una vez, y prácticamente solo esa vez, se dejaron atrapar por el kaleidoscópico mundo psicodélico.

Por ejemplo, los Who. Aunque mucha gente pensaba que la ópera “Tommy” era psicodélica, el propio Pete Townshend ya se encargó de desmentirlo, diciendo que las drogas no influyeron para nada en esa obra ni en las demás, de hecho, él usó el ácido muy pocas veces porque le ponía enfermo; Pete ya de por sí tenía algunas tendencias psicóticas y el ácido era peligroso para él. Indudablemente él sí que aceptaba que en los Who se apreciaba la influencia de algunos grupos psicodélicos ingleses, especialmente los Creation, a cuyo guitarrista incluso quiso fichar para los Who.

Elementos psicodélicos había por aquí y por allá… “I can see for miles” es prima hermana de “Eight miles high”… pero la excursión más memorable de los Who por los terrenos psicodélicos fue la incongruente apertura del disco “The Who sell out”. El descenso en picado de las guitarras de “Armenia City in the sky” recuerda el estilo curvo de Eddie Phillips; Keith Moon está extrañamente comedido en esos tribales toques de batería, y Roger Daltrey nos llena de gorgoritos sobre una metrópolis de fantasía en la misma forma encantadoramente tontilla en que Donovan lo hacía sobre “Atlantis”.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


The Who – “Armenia City in the sky”

Cuando todo el mundo pensaba que lo máximo era meterse ácido y experimentar con la mayor cantidad de drogas posible, y escuchar música en estado de coma, los Kinks cantábamos canciones sobre amigos perdidos, cerveza de barril, carreras de motos, brujas malvadas y gatos voladores.

Esto lo contaba Ray Davies en su “biografía no autorizada”. Pero al igual que los Who, los Kinks tampoco pudieron resistirse a los sonidos psicodélicos de 1.967 al menos una vez. La historia de la malvada bruja Annabella, contada con voz distorsionada, inconexos toques de batería, y una melodía de guitarra muy serpenteante, queda con un efecto como de pesadilla en una tranquila siestecita…

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


The Kinks – “Wicked Annabella”

Al igual que Led Zeppelin, muchas otras grandes bandas británicas de la época combinaron el blues rock con las atmósferas psicodélicas para crear el heavy metal. Black Sabbath fueron de los que crearon sus propias películas de miedo y horrorosas realidades con los ingredientes más básicos. Algunas canciones suyas, como “Tomorrow’s dream”, “Snowblind” o “Am I going insane” son casi punkies en sus construcciones simples y por la cara, y en la forma tan cruda en que las grabaron. Sin embargo también una vez, en su “Master of reality”, se atrevieron con un homenaje al cannabis, sincero y conmovedor… porque si no fue después de fumar mucho es inexplicable como tras una tos absurdamente pasada por el eco, y un monolítico riff de guitarra, Ozzy Osbourne se pone a cantar… una canción de amor… de dulce amor…

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


Black Sabbath – “Sweet leaf”

Y aunque los Sabbath mezclaron el blues rock y la psicodelia, y después vinieron grupos que mezclaron el metal de los primeros Sabbath con el grunge y con el punk, es sorprendente la cantidad de tiempo que pasó para que saliese alguna buena canción de grunge psicodélico… lo consiguieron por fin Soundgarden con su “Black hole sun”. Una canción con un riff chirriante y llena de guitarras fantasmales y con eco, voces procesadas y un tema apocalíptico sobre el que cantar.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


Soundgarden – “Black hole sun”

Hablemos ahora de los R.E.M. Uno de ellos, Peter Buck, siempre ha mantenido que son una banda de folk-rock, y siempre ha sacado a relucir el nombre de los Byrds como principal influencia. Y puede que no estuviese muy desencaminado si pensamos en los principios de la carrera de este grupo. Las producciones de Mitch Easter para sus discos “Chronic town” y “Murmur” ciertamente estaban inspiradas en la de discos como el “Revolver”, y mantenían unas vibraciones como las que notamos al despertar de un sueño, y además la voz de Michael Stipe contribuía al sentimiento de misterio y distancia. Pero nunca mostraron realmente influencias psicodélicas después hasta que editaron el disco “Fables of the reconstruction”, que tenía unos inspirados toques de guitarra que lo abrían con “Feeling gravity’s pull”.

Este disco (que producía Joe Boyd, y no Mitch Easter) fue desestimado por los propios R.E.M. como un fallo que tuvieron, pero a medida que pasaron los años la opinión fue cambiando y ahora se le reconoce como el último disco envuelto de misterio antes del posterior movimiento de la banda a un pop más directo que le arrojó a los brazos del público mayoritario.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


R.E.M. – “Feeling gracity’s pull”

Todos estamos jodidos más pronto o más tarde… y uno simplemente está fingiendo si no deja que su música fluya de forma tan líquida como su pensamiento cuando está colgado de verdad…

Palabras de Neil Young en 1.975, cuando editó “Zuma” justo después del catártico “Tonight’s the night”, que estuvo inspirado por las muertes a causa de la heroína de Danny Whitten, su guitarrista en los Crazy Horse y de Bruce Berry, uno de los roadies que le acompañaban de gira.

En aquellos días, para colgarse, Neil Young prefería el tequila a las drogas psicodélicas, pero la canción central de su nuevo disco se mueve tan pesadamente como si estuviese envuelta en una nube de humo de peyote. El gigantesco trabajo de guitarra que hay en “Cortez the killer” se ajusta al molde del anterior “Down by the river”, pero es capaz de conjurarnos un lugar más extraño todavía, y más siniestro. Y además de revisar la historia, mete al oyente en un ensueño caliente, húmedo e incluso erótico… ¿y quién puede resistirse a la metáfora que nos ponía a todos los que habíamos crecido en los idealistas años ’60 e íbamos a entrar de lleno en los materialistas ’80…? ¿vamos a violar y rapiñar, como Cortez; o luchar para preservar un estilo de vida condenado a morir, como Moctezuma…?

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


Neil Young & The Crazy Horse – “Cortez the killer”

Nos hemos puesto demasiado trascendentales, así que vamos a darnos una vuelta por la música disco y las discotecas de petardeo. Quien dio el pistoletazo de salida para la enorme fama que adquirieron fue Donna Summer con su “Love to love you baby”.

Donna, aún siendo americana, de Boston, comenzó su carrera en Munich, donde recaló cuando formaba parte del staff del musical “Hair” que estaba de gira por Europa. Allí se asoció con el productor Giorgio Moroder y el compositor Peter Bellotte, y juntos crearon una burbujeante pieza, con un ligero respaldo electrónico y una letra minimalista, además de unos jadeos orgásmicos improvisados por Donna mientras hacían un descanso en el estudio de grabación.

La canción fue una cosa novedosa y de gran éxito: el sonido de una mujer haciendo el amor con una máquina… pero el siguiente éxito de Donna fue incluso mayor. “I feel love” casi le gana a los mismísimos Kraftwerk a su propio juego, con una producción muy apropiada para hacer que tu trip te lleve todavía más lejos, y unas voces que parecen venir de otra dimensión. Es difícil imaginar el acid-house y el techno de los ’90 sin esta canción…

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


Donna Summer – “I feel love”

Por cierto, que en esta misma onda también tendríamos que hacer una mención honorífica al “Justify my love” de Madonna, especialmente a la remezcla del “Book of Revelations”, con su instrumentación del oriente medio y sus ominosas citas bíblicas.

Y ya sé que muchos estáis pensando que con estas últimas menciones estamos bajando el nivel del post… pues aún lo váis a pensar más porque el siguiente que va a pasar por aquí también fue calumniado y vilipendiado en su día por los críticos; y aunque yo también admito que fue un sucesor demasiado light para los sonidos punks y new wave que le precedieron, pero Culture Club no estaba falto de encanto, como la estremecedora a veces forma de cantar de Boy George y su polémica forma de ser y de vestirse.

Su mejor momento fue su intento de fusión del folk psicodélico con el pop bailable de los ’80, que hizo en el “Karma chameleon”, una irresistible confección musical con una melodía que parecía una cinta de Moebius y unas letras que eran, ajustadas perfectamente a la moda de la mejor psicodelia, parte sabiduría eterna, y parte parloteo absolutamente stoner.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


Culture Club – Karma chameleon”

Y para redondear con diez ejemplos, vamos a terminar con Prince, quien después de perfeccionar su propia síntesis de pop, rock y funk, meterse en la estela de Jimi Hendrix en su “1999” y gozar del éxito masivo con “Purple rain”, se rumoreó que estaba haciendo su propia versión del “Sgt. Pepper’s”.

Las malas lenguas decían que en realidad estaba más interesado en el nivel de poder y celebridad que tuvieron Lennon y McCartney que en los sonidos de los Beatles… y puede que fuese así, porque ni el embrollado misticismo ni las orquestaciones llenas de clichés que poblaron sus discos posteriores tenían demasiado interés. Sin embargo había dos canciones claves en su “Around the world in a day” de 1.985. Una de ellas era “Raspberry beret”, en la que Prince elige a una chica en una tienda de ropa de los ‘60 de segunda mano, la sube con él en su moto, y se la lleva al huerto sobre un rítmo mecanizado y una bonita sección de cuerdas.

Pero aunque menos novedosa, la canción que de verdad puede llamarse psicodélica, y es mucho más poderosa musicalmente, es “Pop life”. Más ingeniosa que la otra, con una producción cambiante y más rompimientos musicales… y reminiscencias de Sly Stone en la letra y la forma de cantarla. Aunque Prince nunca haya sido un tipo modelo de nada, aquí le vemos predicando contra la cocaína, y dando consejos: “…muéstrame a un chaval que permanezca en la escuela / y yo te mostraré a un chaval sensato…”.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


Prince – “Pop life”

Desde los primeros experimentos de los Beatles en el “Revolver” hasta los sinuosos senderos de The Orb; desde los zumbidos hipnóticos de la Velvet Underground hasta las espirales desorientadoras de My Bloody Valentine; desde la demencia de los 13th Floor Elevators a la locura grunge de los Flaming Lips, la música psicodélica ha atraido a todos los músicos, ya fuesen héroes de culto como Brian Eno o Julian Cope o leyendas del rock como los Beach Boys o Pink Floyd… yo te he puesto algunos ejemplos de gente que sin haberse hecho un camino el el rock psicodélico, como todos éstos que te he mencionado ahora, sí que sintieron esa irresistible tentación al menos una vez en su vida… seguro que a ti también se te ocurren algunos más… ¿los Troggs de “Cousin Jane”…? ¿los Blue Oyster Cult de “Don’t fear the reaper”…?

Tu turno. ¿Qué música has encontrado que, por sorpresa, tenía una dimensión añadida, que te ha transportado a un lugar en el que nunca habías estado antes, para trascender de lo ordinario y experimentar lo extraordinario…?

WHY YOU LEFT ME, OH SANDY?

En la tarde del lunes 18 de abril de 1.978, un joven músico de Londres llamado Jon Cole cerraba la puerta de su piso en el barrio de Barnes y se subía en su Datsun para reunirse en Hammersmith con su banda, The Movies, y hacer un par de horas de ensayos, como acostumbraban.

Salió del aparcamiento y tras doblar la esquina comenzó a enfilar la larga avenida en la que su amiga, la profesora Miranda Ward, tenía un piso duplex en la planta baja del bloque más próximo. La tarde anterior, Miranda le había dado una copia de la llave de su piso y le había pedido el favor, ya que ella tenía que trabajar, de que le echase un vistazo a la mujer que estaba viviendo una temporada allí con ella. El marido de esa mujer se había largado y se había llevado con él a la hija de ambos, y ella estaba pasando unos días muy malos. Miranda pensaba que estaría bien que alguien fuese a ver cómo estaba y a preguntarle si necesitaba algo. Pero Jon no podía entretenerse, ya iba tarde para el ensayo.

Pero, de pronto, algo le hizo cambiar de idea.

Cuando estaba parado detrás del autobús 93, esperando que éste echase a andar de nuevo tras recoger a sus pasajeros, desde la ventana del piso de su amiga, que estaba justo a ras de él, le pareció escuchar una voz que susurraba… “socorro…”

Jon no era un tipo propenso a escuchar voces, de hecho, nunca había oído ninguna, así que prestó a tención a lo que su cabeza, o su sexto sentido le parecían indicar, y aparcó el coche para dirigirse al piso de Miranda. Cuando entró se encontró a la amiga de ésta tendida en el suelo al pie de la escalera. Estaba estirada a todo lo largo, con uno de sus pies tocando el último escalón de la escalera de caracol. Y estaba sin conocimiento.

Jon comprobó su respiración. Estaba viva. Llamó a una ambulancia y le dijeron que estarían allí en cinco minutos. Mientras esperaba, fue a la cocina a hacer un poco de té. Estaba tranquilo en realidad, seguramente la mujer estaría bien, ya parecía estar volviendo en sí, además; lo más seguro es que se hubiese caido y se hubiese dado un golpe. Jon incluso le dio una voz desde la cocina: “¿Quieres una taza de té, Sandy…?”

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


“By the time it gets dark”

En la mañana del jueves 13 de abril de 1.978, el marido de Sandy metió a su hija Georgia en el cochecito y le dijo a su mujer que se iba con ella a hacerle una visita a su hermana. A las cinco de la tarde Sandy llamó por teléfono a Miranda para preguntarle si su marido estaba allí con ella, como solía hacer cuando iba por esa parte de Londres. Miranda le dijo que hoy no había ido, pero que la llamaría si pasaba por allí.

A las 9 de la noche el teléfono de Miranda volvió a sonar; era Trevor, el marido de su amiga Sandy, y también amigo suyo, que le llamaba desde una cabina. Le dijo que ya no aguantaba la mala vida de Sandy y que la abandonaba de una vez y se iba, llevándose con él a Georgia, pero no le dijo a donde.

Un poco antes de medianoche su teléfono volvió a sonar, pero ella no estaba allí para cogerlo, porque se dirigía en su coche hacia la casa de Sandy. Precisamente era ésta quien estaba llamándola otra vez… había notado que faltaba bastante ropa de Trevor y de la niña.

Miranda le dio las malas noticias a Sandy cuando llegó, y le dijo que viniese a casa con ella. Sandy se lo tomó sorprendentemente bien, a pesar de todas sus flaquezas, era bastante estoica y fuerte; no se puso histérica ni soltó ninguna lágrima, ni presionó a Miranda para que le dijese a donde se había ido Trevor con su hija… Miranda estaba incluso más histérica que ella, y cuando ya estaban en su casa, y Sandy se había acostado, se puso a llamar frenéticamente a algunos amigos comunes a ver si sabían algo de él. Nadie dijo saber nada.

A la mañana siguiente Sandy se levantó quejándose de dolores de cabeza. Ella pensaba que podían ser debidos a una brecha que se hizo en ella cuando la semana pasada se cayó estando en su casa discutiendo con su madre. Sandy era preocupantemente propensa a caerse por las escaleras; incluso sus amigos bromeaban sobre eso… “si hay tres escalones en algún sitio, Sandy se cae por ellos”. Como después de esa caida no habia ido a ver a ningún médico, Miranda llamó por teléfono pidiendo cita, y se la dieron para el lunes por la tarde. Decidieron que cuando ese día la viese el médico, Sandy también debía hablarle de sus problemas con la bebida.

Durante el fin de semana las dos amigas mantuvieron largas conversaciones sobre sus recuerdos comunes y planteándose qué iba a pasar en el futuro, hablando sobre con quién podría trabajar Sandy de nuevo y cosas así. Miranda intentó también otra vez encontrar a Trevor. Sandy se mantenía firme sobre que no iba a suplicarle que volviese. El domingo había tenido una larga conversación telefónica con su hermano, y se había ido a dormir temprano de bastante buen humor.

Pero a las seis de la mañana se despertó con un terrible dolor de cabeza. Sandy fue a la habitación de Miranda para preguntarle si tenía algún calmante.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


“Listen listen”

En la mañana del lunes 18 de abril de 1.978 Miranda se fue a trabajar y le dejó a Sandy, que volvía a dormir tranquilamente, una nota con el número de teléfono del colegio en el que trabajaba, otros números en los que podría contactar con algunos amigos por si necesitaba hablar con alguien, y algunos detalles caseros de interés… “la tostadora está averiada y no se para sola, tienes que pararla tú o si no se te van a quemar las tostadas…”, y le dejó anotado también que volvería a tiempo de ir con ella esa tarde al médico, tal como tenían previsto. A la una y media Sandy recibió una llamada de Steven, el amigo suyo que se había quedado al cuidado de los perros de ésta. Después, Steven diría que Sandy no sonaba tan alegre como siempre, pero que parecía estar bien.

A primera hora de la tarde, Miranda recibió una llamada en su colegio desde el hospital Queen Mary en la que le decían que Sandy había sido encontrada inconsciente por Jon Cole, y que estaba ingresada allí. Le dijeron también que se encontraba en estado de coma.

Le habían diagnosticado una hemorragia cerebral, y estaba conectada a un respirador automático. El pronóstico no era nada bueno. Miranda se ocupó de avisar a los padres de Sandy y al resto de su familia y amigos más cercanos. Al final consiguió también el número de teléfono de los padres de Trevor en Australia, y les dijo que hiciesen el favor de hablar con él si estaba allí. Al enterarse de la noticia Trevor dejó a su hija Georgia con sus padres y se apresuró a ir al hospital.

El miércoles trasladaron a Sandy al Hospital Atkinson Morley, donde unos especialistas en cirugía cerebral iban a operarla. Pero no tuvieron éxito. SANDY DENNY murió a las ocho de la tarde. Tenía solamente 31 años.

El certificado de defunción decía que la causa había sido un “trauma cerebral”. El veredicto de la vista que siguió a su fallecimiento fue el de “muerte accidental”, sobrevenida seguramente por las heridas sin tratar médicamente que se produjo en su anterior caída.

Naturalmente, con el paso de los años, se rumoreó con otras muchas circunstancias y explicaciones de su muerte, pero ninguna tan probable como la que apuntó el veredicto del juez. No hubo informes de que se encontrasen niveles significativos de drogas o de alcohol en su cuerpo… la verdad es que fue una muerte trágicamente prosaica para poner el final a una vida tan especial como la de Sandy.

Fue enterrada en el cementerio de Putney Vale, y una solitaria gaita puso las notas musicales de fondo mientras su féretro descendía al fondo de la fosa.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


“Who knows where the time go”

En la tarde del viernes 7 de abril de 1.978 Sandy y su madre tenían una de sus habituales discusiones. Básicamente, el problema que había entre las dos era que nunca estaban de acuerdo en nada. Edna Denny, la madre de Sandy, era extremadamente crítica sobre la vida de su hija y siempre estaba echándole en cara lo que ésta estaba haciendo con ella, y era particularmente severa con respecto a su peso y apariencia.

Sandy solía decirle a sus amigos, cuando hablaban de este tema, que odiaba a su madre. Sin embargo quería a su padre, por lo que seguía viéndolos, si bien solo podía resistir un encuentro con ellos cuando tenía la suficiente confianza en sí misma para hacerlo. Edna era una mujer ultra conservadora preocupada al máximo por su status social y por “el qué dirán” de su entorno vecinal.

La caída que al final tuvo como consecuencia la muerte de Sandy, provocándole unos días más tarde la hemorragia fatal, ocurrió en su casa durante una visita de sus padres. Sandy había estado bebiendo demasiado para reunir el valor suficiente con que aguantar a su madre, y eso hizo que se cayese por las escaleras, golpeándose la cabeza contra el suelo de la cocina.

Cuando Sandy se lo contaba al día siguiente a sus amigos, les decía que aunque le dolía mucho la cabeza a causa del porrazo, su madre no quiso llevarla al hospital porque no quería que nadie viese a su hija borracha.

Solo podemos especular con ello, pero si Sandy hubiese recibido una mínima asistencia médica después de su caída, la herida que acabó días después con su vida pudo haber sido descubierta, y evitado su muerte.

Edna Denny falleció también pocos meses después con el corazón roto por la desolación.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


“Candle in the wind”

BAILANDO SOBRE LA TUMBA DE LOS ’90

Seguro que todos conocéis e incluso habréis empleado alguna vez la expresión “morir de éxito”. Pues eso es lo que en los últimos años le pasaba al pop británico. En algún momento el rock alternativo dejó de ser una alternativa para convertirse en algo dedicado casi exclusivamente a atraer a las masas de consumidores de música, y todos los grupos se empobrecían cualitativamente reflejando los sueños de celebridad de la cultura mainstream.

Afortunadamente, la actividad disidente se ha puesto de nuevo en marcha, y van surgiendo nuevas bandas que no están aquí para promocionarse ni para darse autobombo. Y hoy vamos a hablar de una de ellas, que responde al nombre de S.C.U.M.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


“Visions arise”

Y con ese nombre, es obvio que no pretenden ser algo bonito ni de éxito generalizado, porque “scum” es la palabra que se usa en el idioma inglés para definir la escoria, tanto la humana como la basura que solo sirve para tirarla al vertedero. Sin embargo, si te has fijado en cómo hemos puesto antes su nombre, habrás apreciado que de la forma en que lo escriben en realidad son unas siglas: S. C. U. M. está formado por las iniciales de “Society for Cutting Up Men”, que es el “Manifiesto de la Sociedad para el Exterminio del Hombre”, que escribió Valerie Solanas, la escritora hiper-feminista radical y misándrica que estuvo a punto de cargarse a Andy Warhol pegándole tres tiros.

Con unos antecedentes así, aunque el grupo se refiera demasiado alegremente a ese tratado feminista como un “Mein Kampf” para la masculinidad, lo que está claro es que sus miembros disfrutan provocando lo que ellos llaman “energías adversas”, y que a veces se han llegado a convertir en reacciones violentas. Y eso (o quizás por eso) que todavía son unos niñatillos que casi están saliendo de la adolescencia.

Yo les descubrí hace casi un par de años ya, porque me llamó la atención un video en el que se veía (apenas) a cinco quinceañeros sobre un escenario dándole una paliza a unos Moogs que escupían a un volumen extremado un jaleo atonal, mientras ellos mismos estaban sepultados por oscuridad y humo de hielo seco.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


“Berlin”

Indagando sobre ellos ví que se habían formado apenas un par de meses antes alrededor de Thomas Cohen, que era el que ponía las voces (sería demasiado atrevido decir que cantaba) y se curraba los samplers, y Bradley Baker, un teclista con un extraño sentido del rítmo, en Eltham, al sur de Londres. Después de probar con una sección rítmica que no se ajustó a lo que querían, cambiaron a sus dos componentes por los actuales Huw Webb, bajista, y una chica que toca la batería como si se creyese Keith Moon, Melissa Rigby.

Con esta formación de cuarteto comenzaron sus actuaciones, y en una de ellas fue donde les vio Sam Kilcoyne, un entusiasta chaval de 15 años, que alucinó viendo como otros chicos de su edad eran capaces de montar aquel infierno, y les pidió unirse a ellos.

A partir de que lo aceptasen S. C. U. M., ya como quinteto, se convirtió en algo más asonante todavía, porque ya eran tres, Bradley, Thomas y Sam, los que manejaban tres sintetizadores, todos sonando a la vez… pero a diferentes velocidades; mientras Bradley además solía dejar colgado el suyo en algún sonido mientras se dedicaba a pasearse por el escenario recitando unas letanías que, literalmente, iba leyendo de un libro.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


“Paris”

Y es que… ¿qué música va a salir de unos jovencitos que, como a la mayoría de nosotros también nos pasó, han disfrutado muchas veces de las historias que les contaban sus abuelos; salvo que los de estos niños no eran ya antiguos pilotos de la RAF ni supervivientes de una posguerra, sino punkies que bailaban el pogo en tugurios ruidosos? Sam Kilcoyne nació en la calle Beck, en Kackney, en una casa tristemente célebre por haber sido ocupada para constituir el Temple of the Psychick Youth de Genesis P. Orridge. Su padre es Barry 7, miembro de otro grupo terrorista del Moog como son Add N to (X). Por su parte, Huw Webb, el bajista, es el hermano menor de Spider, el de The Horrors.

Pero a pesar de este curiosos linaje, S. C. U. M. han procurado crecer más allá de estas influencias gótico-garageras de ancestros como Throbbing Gristle o los mencionados Add N to (X), y después de aquel “Visions arise” con el que todo comenzó para ellos, se han desmarcado con ansia sorprendente de cualquier casillero en el que se les pueda clasificar. El año pasado iniciaron las “Signals”, una serie de piezas singulares que solamente podían obtenerse descargándolas de internet, cada una de ellas inspiradas por la ciudad en la que fueron compuestas y grabadas. La primera, “Warsaw” (la Varsovia de tó la vida), era una cosa oscura y siniestra… ominosa…

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


“Warsaw”

Las que siguieron a ésta ya las has oído: la majestuosamente fúnebre “Berlin”, y “Paris”, lo último que hemos podido conocer de ellos, ya que la sacaron a la luz hace menos de un mes, y que ha significado otro giro imprevisible ya que esta vez presentaba unos esquemas de romanticismo herido muy en la línea de Scott Walker.

Parece que la banda está “endulzando un poco la píldora” para que entre mejor (ya lo decía Mary Poppins), y andan trabajando en un disco que es posible que alguna vez lleguemos a oír, si es que por fin encuentran una compañía discográfica dispuesta a editarlo. Y es que estos chicos, aparte de no hacer una música nada fácil, tampoco es que sean muy propensos a hacer amigos en el mundo de la música, ya que en cualquier entrevista que les hacen aprovechan para poner verdes a “esas nuevas bandas de mierda”, a “los viejos caducos y pedorros” que solamente vuelven a reunir sus antiguas bandas para ganar pasta, o a “esos estúpidos que se dedican a decir tonterías en la blogosfera”… supongo que tengo que sentirme aludido, pero para que vean que no les guardo rencor, aquí está este post, jejeje…

Porque aunque sean unos bordes, son unos cabrones divertidos, y me gusta como le llevan la contraria al sistema. Fíjate que en una época como ésta, en la que todos los grupos viejos que nos gustan están ahora intentando encontrar músicas nuevas, es bueno que salgan grupos nuevos que nos gusten también, que estén intentando encontrar músicas viejas. Fíjate que en una época como ésta, en la que Throbbing Gristle y Kraftwerk usan los mejores y más caros sintetizadores de última generación, los S. C. U. M. usan las máquinas analógicas más viejas e insensatas que caen en sus manos. Por eso la hierba que pisan siempre es más verde.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


“Amber hands”

EN AQUELLOS TIEMPOS, LA MÚSICA…

En este blog hemos retrocedido en el tiempo muchas veces para contar algunas historias, pero nunca tan atrás como hoy. Lo que os voy a contar en esta entrada sucedió hace 95 años, pero para situarla en su contexto hay que retroceder casi un siglo y medio.

Se me ocurrió hablar de ello cuando en el post anterior, nuestro amigo Ambrosio nos metió en los comentarios el video de Pata Negra haciendo playback en Ibiza, y yo os recordé más cosas de los conciertos con música pregrabada del programa de televisión en el que colaboré… ¿Cuándo fue la primera vez que a alguien se le ocurrió que las máquinas podían reproducir fielmente la música y las canciones como si estuviesen en vivo?

Todo comenzó el día que Thomas Alva Edison, en su laboratorio de New Jersey, se puso a cantar “Mary tenía un corderito” a través de un rudimentario micrófono. El sonido fue grabado en un papel encerado y quedó ahí registrado, haciendo de Edison el primer ser humano en grabar un sonido y luego reproducirlo.

Unos meses después él mismo descubrió el primer fonógrafo, el cual usó para grabar una nueva versión de la misma canción (se ve que en su cerebro no había sitio para aprenderse más canciones), esta vez sobre papel de estaño.

Y una tarde de un viernes, treinta y ocho años después de eso, otro fonógrafo de Edison convenció a varios cientos de personas en la cercana ciudad de Montclair de que una grabación podía sonar igual que la vida misma.

El concierto fue por estricta invitación. Todo el que estaba allí era porque alguien de Phonograph Sales Company, el proveedor local de los productos de audio de Edison y sponsor del evento, pensaba que era uno de los miembros más distinguidos de la comunidad. Se contrató a varios intérpretes: la contralto Christine Miller, el violinista Arthur Walsh y el flautista Harold Lyman. Pero cuando la gente comenzó a llenar la sala del Montclair Club, el 17 de septiembre de 1.915, la verdadera estrella del espectáculo estaba ya en el escenario, justo en el centro, frente a todo el mundo… Un fonógrafo Edison Diamond Disc sobre un precioso mueble de madera.

El fonógrafo Diamond Disc no era una “máquina parlante” cualquiera, un término, además, que a Edison le parecía un insulto a lo que él consideraba nada menos que como un instrumento musical. Él y su equipo de investigación cuidadosamente seleccionado habían pasado años desarrollándolo, realizando cientos de pruebas y haciendo incontables ajustes para conseguir una máquina que sonase de forma perfecta. Incluso habían inventado ellos mismos un nuevo tipo de resina para los discos.

El fonógrafo Diamond Disc era perfecto porque “desaparecía” cada vez que lo ponías en marcha. La máquina era un medio neutro: lo escuchaba todo, y no añadía ni sustraía nada, emitiendo una música tan pura que Edison confiaba en que podía resistir el más difícil desafío.

El concierto de esa noche se anunció como una “prueba de tono”.

Verdi E. B. Fuller, el jefe de la división fonográfica de la compañía de Edison salió al escenario:

-Señoras y caballeros -dijo-, el mero hecho de la reproducción del sonido hace ya tiempo que no es ninguna novedad. Pero últimamente ha sido desarrollado por el señor Edison un nuevo arte de grabación y recreación de todas las formas de sonido. Ustedes han sido invitados a escuchar este nuevo instrumento de recreación de sonidos, en el que el nuevo arte del señor Edison ha quedado plasmado.

En las invitaciones ya se mencionaba algo de aquello, una especie de comparación entre la voz en vivo y su facsímil reproducida. Fuller le dijo a la audiencia que la máquina de Edison podía “oír” con la misma sensibilidad que el oído humano, y que por eso podía reproducir un sonido que era indistinguible del original.

-Vamos a demostrarles que el tono característico de cada instrumento musical puede ser fielmente recreado -añadió en su discurso-, y la reproducción de la voz humana es igualmente fiel.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


Christine Miller – “O rest in the Lord”

Fuller invitó a pasar a Christine Miller al escenario y puso en el fonógrafo un disco de ella cantando “O rest in the Lord”, un aria del “Elijah” de Mendelssohn. El disco comenzó a dar vueltas y Christine lo dejó sonar unos momentos. Luego comenzó a cantar a la vez que él… y después se paró. Hubo exclamaciones de sorpresa entre la audiencia. Era extraño lo cercanamente que la voz grabada de Christine reflejaba los sonidos que salían de ella misma en el escenario. El disco continuaba sonando con Christine parándolo y volviéndolo a poner en marcha, como un DJ. La audiencia aplaudía cada vez que ella dejaba de mover sus labios y hacía que el disco cantase por ella. Después hizo lo mismo con otra grabación de ella misma cantando el “Abide with me” de Liddle.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


Christine Miller – “Abide with me”

Luego se tomó un descanso y Fuller presentó a Arthur Walsh, que hizo un solo de violín sobre una grabación del “Ave María”. Después llegó el turno de Harold Lyman, y tras él Christine Miller volvió a cantar “Ah! Mon fils” y algunas canciones folklóricas escocesas, acompañada por los dos instrumentistas. Y luego llegó el momento del número final. Fuller puso una grabación de Christine cantando “The olds folks at home”, de Foster. Su voz salía al aire fuerte y potente desde el altavoz del fonógrafo…

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


Christine Miller – “The olds folks at home”

Way down upon the Swanee River
Far, far, away
That’s where my heart is yearning ever
Home where the old folks stay…

La Christine del escenario comenzó a cantar junto con la Christine de la máquina. Cuando la Christine mecánica cantaba, la Christine de carne y hueso la seguía y dejaba de hacerlo a intervalos… los espectadores estiraban el cuello todo lo que podían para ver cuando sus labios dejaban de moverse. Ésa era la única forma que tenían de saber si ella estaba cantando o no. Cuando la canción ya llevaba más de la mitad, en un momento en que las dos Christine estaban cantando, la audiencia recibió una sorpresa final. Se apagaron todas las luces de la sala.

El público permanecía ahora sumido en una total oscuridad mientras la música continuaba. Solo podían guiarse por sus oídos, y sus oídos les engañaban.

Las luces volvieron a encenderse, y allí estaba Christine Miller, con sus labios congelados en una amplia sonrisa… ¿Cuándo había dejado de cantar…?

Todo el público estalló en una enorme ovación y gritos de elogio.

…que todavía hoy perduran en todas las salas de concierto donde se usa playback y música pregrabada.