Atrapado por el blues de Memphis
Si no te gustan estos colores, recarga la página; gracias.
¡SE SIENTEN, COÑO…!
Carrascus

Con muy pocas modificaciones, este texto fue publicado ya en el blog de Arume dos Piñeiros. Él también me hizo el honor de ser el primero (bueno, y el único) que ha traducido un texto mío a otro idioma, concretamente el gallego. Este post se lo dedico a él. Por si no lo sabéis, el “arume dos piñeiros” es esa cantidad tan incómoda de agujas que sueltan los pinos, y de los que mi jardín está siempre tan lleno.

Nunca me ha gustado contar “historias de la puta mili”, pero hoy voy a hacer una excepción, porque hace ahora justamente 29 años que anduve inmerso en una vorágine que conmovió a toda España, y que siempre suele recordarse llegada esta fecha, tanto por lo que supuso social y políticamente, como por la españolísima y chapucera forma de llevarse a cabo.

Poca gente en toda España pasaría esa noche del lunes 23 de febrero más cabreado que yo y los amigos con los que compartía mili en el Regimiento de Automovilismo de Canillejas, en Madrid.

Cada seis meses, una de las compañías de mi cuartel estaba de servicio. A nosotros nos tocó Agosto y ahora Febrero. Y durante todo el mes nos tocaba servir de transporte con nuestros camiones a los demás soldados de todos los demás regimientos de Madrid cuando iban de maniobras, o a realizar algún ejercicio táctico, o llevábamos mercancías a otros destinos militares de España; o simplemente llevábamos a soldados de otros cuarteles de visita al aburridísimo Museo Militar…

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.

Todos los sevillanos que se habían incorporado conmigo en enero de 1.980 se licenciaron el viernes 20, y a esta hora de la tarde del lunes ya estaban tranquilos en casa. Por culpa de nuestro puñetero mes de servicio, los dos sevillanos que fuimos a parar a este cuartel nos tendríamos que licenciar una semana más tarde, el viernes 27, cuando ya el mes estuviese tocando a su fin y nuestro servicio terminado.

El lunes 23, un coleguilla de Mora la Nueva y yo estábamos al comienzo de la tarde brindando con un cubata por el inicio de la que sería nuestra última semana militar… para que ojalá fuese muy corta. Nos interrumpió el del bar: “¿Qué hacéis aquí, no sabéis que ha habido un golpe de estado?”. Nos sonó a la típica broma del que nos quiere vacilar porque sabe que ya no nos queda nada. “Vete al carajo, tío, y ponnos otro vodka con limón”.

Pero siguió insistiendo: “Que sí, que es verdad, que los militares… bueno, vosotros, habéis asaltado el congreso”. “Sí, hombre. Y a nosotros no nos han llevado…”

Y así siguió la cosa hasta que terminamos el segundo cubata y nos fuimos a otro bar a seguir la ronda, uno con música que había unos bloques más arriba de la barriada de Las Musas.

Cuando nos vió entrar, el camarero nos miró raro: “¿Cómo es que estáis por la calle. No tendríais que estar en el cuartel, o algo…?”, “¿Por qué, son las seis y media, a esta hora ya estamos todas las tardes fuera?”. “Sí pero todas las tardes no hay un golpe de estado”.

Otro más… los cabrones de los barmans éstos se han puesto de acuerdo para putearnos nuestra última semana… pensaba yo. Pero éste hizo algo más, nos dijo que nos acercásemos y subió el volumen de la radio. A esa hora no habían empezado todavía con las marchas militares aquéllas y daban noticias sobre la interrupción del pleno de investidura. Repitieron el momento en que Tejero entró en el hemiciclo… momentos después disparos por un tubo. Por la radio no se ve si estaban disparando hacia el techo o hacia la gente. Solo se oían disparos. Fue uno de los momentos más aterradores de mi vida.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.

Nos fuimos rápidamente al cuartel, que estaba muy cerca, solo teníamos que cruzar la carretera de Vicálvaro. Todo estaba muy tranquilo, pero iban llegando más soldaditos con la misma cara de susto que nosotros. Al entrar en la compañía nos iban diciendo que nos vistiésemos de faena, con el correaje y el Cetme. No nos dieron cargador, pero estaban todos lúgubremente preparados en la entrada… y no estaban vacíos como siempre.

La noche fue larguísima. Los demás soldados que estaban por ahí de servicio con los camiones volvían contando como los madrileños los miraban espantados desde el interior de los coches con los que se cruzaban. Aquí dentro no nos preocupaba demasiado el futuro de España, nos lamentábamos de la desgracia de que esto ocurriese justo cuando nos quedaban cuatro días nada más para licenciarnos… íbamos a hacer más mili que el palo de la bandera.

Por la noche escuchamos esperanzados el discurso del Rey, y los acontecimientos se precipitaron poco después del alba. Como primer oficinista de la compañía que era yo, al ser el más veterano de los tres que éramos, tuve que coordinar una salida urgente de camiones hacia El Goloso y Campamento para recoger soldados con destino al Congreso de los Diputados. No sabía para qué teníamos que llevarlos allí. Ninguno de los mandos parecía saberlo tampoco.

Elegir a los ocho soldaditos más otros ocho acompañantes que tenían que conducir aquellos camiones me fue muy difícil. Parecía como si los estuviese enviando al campo de batalla. No podía elegir a nadie, todos eran conocidos y amigos míos, a los que llevaba todo el año dándoles pases de permiso… pedí voluntarios; no se ofreció ninguno. Al final opté por elegir a los dieciseis que más tiempo llevaban sin hacer guardias, para ello le pedí al furriel, que formaba conmigo lo que llamaban “la mafia sevillana” (sí, él era el otro sevillano del cuartel) el cuadrante de los servicios. Ni explicándoles el porqué de la elección dejaron de mirarme mal.

Cuando todo acabó horas más tarde, sin embargo, todo fueron sonrisas. Algunos no habían llegado a salir siquiera de los cuarteles a donde les envié. Otros sí llevaron soldados, a ésos que se veían en la tele cerca de las ventanas del Congreso, como comandos, sin que supiésemos a ciencia cierta si eran de “los buenos” o de “los malos”. Algunos de los compis que tuve que elegir se vieron más tarde también en la tele, orgullosos de haber llevado a “los buenos”.

El resto de la semana fue dura. Los mandos más reaccionarios no dejaban de hacernos la vida imposible, enfurruñados por el fracaso de lo que ellos pensaban debió haber sido un golpe liberador. España seguía presa. Y nosotros éramos los culpables, por maricones, por no haber tenido huevos de acabar con los comunistas y los socialistas, los rojos de mierda, la basura que estaba arrastrando a la Nación…

Por fin el miércoles por la tarde nos dejaron salir de nuevo del cuartel. Y el viernes 27 por la tarde pude coger un autobús en Usera que me traía a Sevilla, para no tener que volver más. Entre los sevillanos que retornábamos encontré caras conocidas que no esperaba ver. Caras pertenecientes a otros soldaditos que se habían licenciado el viernes anterior, y que en la noche del lunes 23 les habían conminado a regresar.

Al principio decía que poca gente en España pasaría esa noche más cabreado que yo. Estoy seguro de que estos paisanos míos, y otros a los que también llamaron a sus casas en otras ciudades, estaban entre esa poca gente.

Y mis padres debieron ser los padres más sufridos de todos. Yo, militar porque había pedido dos prórrogas para terminar los estudios; mi hermano menor, militar por su quinta; y el novio de mi hermana pequeña, militar voluntario…

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.

Categorías: Simple twist of fate -

21 Comments

  • El dia 23.02.2010, juan antonio dijo:

    Hay la puta “mili” mira que nos ha traído malos tragos?, pero el tuyo creo que es insuperable, yo estaba acojonao pues la acababa de hacer y me temía lo peor ¿Qué como pase la noche? Pendiente de la radio y pensando en que pasos dar si el golpe tenia éxito,
    escuchando la canción de J B Humet, que ya por la veces que la pusieron tendría para vivir por los derechos toda la vida, desde aquí mi homenaje a Humet que nos dejo hace poco.
    Buena entrada ya que aunque son malos recuerdos los que me ha traído, no deja de ser parte de la historia negra de este país ¡ah querida milagros bien traida!

    • El dia 23.02.2010, EuLaliA dijo:

      Jooooo Carrascus, das miedo con la metralleta esa de la ultima foto.

      Oye, ¿tu has estado en todos los sitios donde ha pasado algo? :) :)

      • El dia 23.02.2010, lu dijo:

        No dejas de sorprenderme, amigo, vaya fotos… Qué chulería militar en la última… A mí también me das miedo como a EuLaliA, así que mejor me callo…

        Joder…

        • El dia 23.02.2010, carrascus dijo:

          …miedo? Andad ya las dos… lo que doy es risa, qué coño! Las armas deberían servir para esto nada más, para hacerse fotos tontas de juventud. Y eso no es una metralleta, propiamente dicha, Lali… es un subfusil que le mangué a un cabo primero cordobés para retratarme con él.

          Y no… no he estado en todos los sitios donde ha pasado algo; al contrario que mucha gente, tengo que reconocer que no estuve en el mayo francés ni en Woodstock, jejeje…

          Juan Antonio, ¿a qué canción de Humet te refieres, a “Clara”? ¿o a otra que tuviese más relación con la situación… “Hay que vivir”, quizás? La verdad es que no pillo porqué la pondrían tanto en una noche como ésa… cuéntanos algo más.

          Y sí, la mili da para muchas “historias para no dormir”… en nuestro cuartel se guardaban los coches que tuvo Franco; ya sabes, los blindados, y los Hispano-Suiza aquéllos con los que se daba baños de multitud. En el hangar donde se guardaban ocurrían cosas raras. Algunos decían que allí había un fantasma, quizás incluso el del propio Caudillo. Yo nunca me lo creí, claro… jejeje… pero una vez, estando de ronda en el refuerzo de la guardia ocurrieron allí unas cosas a las que todavía hoy, repensando en ellas, no encuentro explicación. Quizás lo cuente otro día…

          • El dia 24.02.2010, EuLaliA dijo:

            Pues a mi, de todas las cosas que me ha causado la foto, precisamente risa no ha sido una de ellas 😉

            Pero mejor que callo, como Lu.

          • El dia 23.02.2010, Maese Rancio dijo:

            Qué casualidad, Don Carrascus. Buscando las entradas de Rosendo e Ilegales (que han aparecido y en breve le envío), ¿sabe usted qué me he encontrado?… ¡La “blanca”! :)
            También han aparecido más entradas de otras “Citas” que igualmente le envío.

            • El dia 23.02.2010, juan antonio dijo:

              La canción de Humet que esa noche pusieron en la radio con insistencia fue la de “hay que vivir” ¿quizás porque habla de esperanza del pasado del futuro? ¿no se? El caso es que no paro de sonar por lo menos en la radio que yo sintonice.
              En cuanto a Clara solo una anécdota se la compuso a su hermana que estaba metida en ambientes sórdidos, drogas y prostitución consecuencias de la puta Heroína.
              En lo de los fantasmas no me extrañaría nada, que fuera el brazo incorrupto de St. Teresa que lo tuviera como alma en pena por el sacrilegio que hizo con ella (je eje..)
              Salud.

              • El dia 23.02.2010, Maese Rancio dijo:

                Por cierto, vaya pelos gastaba usted. En mi cuartel te pillaban con esos pelos para salir de paseo o de pernocta y te hacían dar la vuelta.

                • El dia 23.02.2010, carrascus dijo:

                  Jejejeje… la verdad es que sí, amigo Maese, que en mi cuartel eran bastante permisivos con los pelos. Excepto cuando estaba de oficial de guardia un teniente de infausto recuerdo. Claro que con los trasquilones y mi pelo desigual muchas de las veces que salía, no desentonaba en absoluto con los demás miembros de la incipiente movida madrileña que comenzaba a asomar en los garitos a los que iba.

                  Una cosa… en su “blanca” también pone que el valor “se le supone”, o eso era cosa más antigua, más de mis tiempos?

                  Le escribo aparte sobre lo que me cuenta de las entradas de la Cita.

                  En aquella época, amigo Juan Antonio, las Claras y las “Princesas” parecían florecer en los ambientes cutres. Un abrazo colegote.

                  • El dia 24.02.2010, Maese Rancio dijo:

                    No, Don Carrascus, en la mía ya no ponía eso. Yo creo que eso de valor lo ponía en los que hicieron la mili con Viriato :)

                  • El dia 23.02.2010, Rafa de uno de los dos dijo:

                    Lo curioso del sonido que aportas del momento de los disparos en el congreso es como se produce la orgía de pólvora, empezando como tímidamente para animarse en el disparate, pudiendo empezar de nuevo sin saber como o cuando acabaría. Terrible y penoso. Realmente en tu situación no me extraña tu cabreo.
                    Buena entrada
                    Saludos

                    • El dia 24.02.2010, carrascus dijo:

                      …y ese guardia civil al final diciendo: “no intentes tocar la cámara que te mato, eh”… no me digáis que no da miedo!

                      La verdad, Rafa, es que escuchar todo esto en un bar, imaginando que esos tiros iban dirigidos a los diputados, y que eso llevaría a una situación dificilísimo de resolver, es acojonante…

                      • El dia 24.02.2010, M dijo:

                        acongojante también

                        • El dia 27.02.2010, carrascus dijo:

                          Pues aquí estoy de nuevo… trece folios llenos de letras sobre la Cita en Sevilla de 1.986 han tenido la culpa de mi desaparición temporal de este blog y de casi todos los demás.

                          Únase a eso que los jefes de la multinacional a la que pertenece mi clínica han descubierto que en todo el mundo sus empleados, cuando abren el ordenador se pasan más tiempo mirando otras páginas que las corporativas y las de trabajo de las clínicas (las estadísticas del servidor propio indican que la página de inicio de la corporación no es la primera más visitada del mundo, sino la quinta), por lo que les han recordado amablemente a todos que allí se va a currar y no a bichear en los facebooks. Y claro… si el director técnico no da ejemplo… así que se acabó lo de comentar y subir posts desde el trabajo.

                          Y en casa hay más cosas que hacer además de estar conectado al tiesto éste… libros, series, charlas, cubatas…

                          Todo este rollo es para deciros, más o menos, que los tiempos en que aquí había un par de posts nuevos cada semana creo que se han terminado, al menos mientras los siga escribiendo tan largos como a mí me gustan, que soy el que tiene que disfrutar escribiéndolos, jejeje…

                          Y es que es un rollo eso de que la vida media de un post sea menor que lo que se tarda en escribir otro…

                          • El dia 27.02.2010, zambombo dijo:

                            Eso dígamelo a mí, que mi blog se renueva menos que el repertorio de Gila. Si ya me cuesta seguir el ritmo del Blogin como lector…

                            • El dia 01.03.2010, David González dijo:

                              Me pasa otro tanto…el señor Carrascus y sus interesantísimos posts me quitan el escaso tiempo del que dispongo para que se me ocurra algo que escribir.

                            • El dia 01.03.2010, David González dijo:

                              En mi trabajo también hay recientemente una caza de brujas sobre contenidos y usos no autotizados de los recursos corporativos. Debe ser cosa de estar en el mismo edificio y se contagia.

                              • El dia 01.03.2010, David González dijo:

                                ¿Sabe Carrascus?…tengo un compañero del trabajo que es muy celoso sobre lo de declarar su edad. Un día se le escapó que cuando el golpe de estado le pilló haciendo la mili, lo cual nos dió la pista para calcular su edad. También cuenta que pasó algo así como 48 horas de guardia. Yo fuí de los últimos pringaos de este país en hacer la mili obligatoria.
                                Saludos.

                              • El dia 03.03.2010, Microalgo dijo:

                                Vaya embolao, Maese Carrascus. Y menos mal.

                                A mí me pilló solo en casa (mi padre en el curro, mi hermano entrenando, mi madre estudiando el graduado escolar). Ese día, por la mañana, un compañero de colegio se pegó toda la clase y el recreo mirando al cielo con los ojos achinados diciendo “qué día más raro, ¿no? Qué día más raro, ¿no?”. Diez horas antes de que pasase nada.

                                Las cosas.

                                • El dia 21.05.2010, milestone dijo:

                                  Llego tarde, pero llego. Esa tarde del 23-F casualmente también andaba de bares y, mira que es casualidad, también estaba haciendo la mili. Concretamente estaba en el cuarto mes de servicio, hacía poco que había acabado el campamento y estaba de permiso para incorporarme al destino, todo un pollito vamos. El aviso de golpe de estado me pilló en el pub que frecuentaba y mi reacción también fue de incredulidad, estuve aguantando las cervezas hasta las 20,30 y como ya no sabía que hacer me fuí tranquilamente a casa para esperar a que sonara el teléfono.
                                  Curiosamente nadie me llamó.
                                  Saludos.

                                  • El dia 21.05.2010, carrascus dijo:

                                    Hola, amigo Milestone. Nunca es tarde, no se preocupe; es igual de bienvenido a esta casa, que también es suya.

                                    Por lo que me dice, entraba usted casi cuando yo me salía. Le recomendaría que leyese (si no lo ha hecho ya) el libro “Ardor guerrero”, de Antonio Muñoz Molina, en el que cuenta las cosas que le pasaron en la mili, que hizo durante el mismo tiempo que usted. Él, al igual que yo, la hizo en Madrid (no sé si usted también), por lo que a mí me llegaron perfectamente todos su guiños y entendía también todos los sentimientos y situaciones que describía.

                                    (Required)
                                    (Required, will not be published)

                                    Si quieres poner una afoto en tu comentario, pega el enlace aquísh. Muuusho cuidao con lo que ponemoh.