FUNKY GROOVES

Para Lu, que lo pidió. Que tenga suerte en ese proyecto misterioso que no quiere desvelar aún.

Cuando John Lennon anunciaba el rompimiento de los Beatles dijo que “la genialidad es dolor”.

Eso significa que ser un genio implica sentir dolor, y muchas veces incluso vosotros mismos, habéis comentado eso al leer aquí las historias de, por ejemplo, Elliott Smith, Dennis Wilson, Warren Zevon, Jim Morrison o Rufus Wainwright. Y es que muchísimas veces las dos cosas van de la mano, y por eso el horrendo comportamiento de muchas superestrellas y celebridades (incluso de las que tienen un talento más que razonable) es casi siempre tratado superficialmente diciendo que es algo que se debe a su “temperamento artístico”; aunque Jung, por poner otro ejemplo, era muy escéptico sobre esta teoría y empleó muchas de sus energías en rebatirla. Brevemente descrita, la teoría del “temperamento artístico” mantendría que hay un precio que todo el mundo tiene que pagar, y que el talento excepcional está a menudo acompañado por deficiencias en otros aspectos del carácter humano; es decir, que cada “pro” está equilibrado, por alguna misteriosa razón, por su “contra”. Esta teoría tiene una doble función: por un lado sirve de excusa para explicar que todas las maldades y tonterías que hacen los genios tienen que ser perdonadas porque son el complemento de todo lo que nos hacen disfrutar. Y por otro lado hace que el resto de nosotros nos sintamos mejor… sí, hombre… alguien que es absolutamente brillante como actor, escritor, atleta, académico o músico, pero que es totalmente infeliz, que está profundamente perturbado, o que es enormemente desagradable, no es blanco de nuestra envidia, a pesar de su fama y su fortuna… no?

En el caso del personaje del que nos ocupamos hoy, ¿quién es es este hombre?. JACO PASTORIUS tocaba el bajo eléctrico. De forma más precisa, él se llamaba a sí mismo “el mejor bajista del mundo”, y en lo que a muchos oyentes de música y compañeros suyos se refería, entre 1.976 y su muerte, ocurrida diez años y pico después, seguramente eso era verdad. Jaco fue un virtuoso de un instrumento considerado normalmente, tanto en sus facetas acústica como eléctrica, como parte del engranaje musical, pero que nunca está en primer plano; pero la consideración de este bajista como un genio deriva de su maestría con un instrumento que él mismo inventó más o menos: el bajo eléctrico sin trastes. Cuando le quitó los trastes a su bajo Fender Jazz en 1.962, creó un sonido único, que le permitía combinar la fluidez del contrabajo acústico sin trastes con el poder y los registros del bajo eléctrico convencional, logrando unas tonalidades similares a las del cello y a las del trombón que hubiesen sido imposibles de conseguir de otra forma.

Todo está en las manos; para conseguir el sonido que quieres tienes que saber exactamente donde tocar las cuerdas, exactamente qué presión aplicarles. Tienes que aprender a sentirlas. Y entonces ellas cantarán…

Haciendo eso, Jaco Pastorius reinventó el bajo eléctrico tan profundamente como Jimi Hendrix reinventó la guitarra eléctrica, Jimmy Smith el órgano Hammond o Charlie Parker el saxo alto. Su trabajo con Weather Report, con Joni Mitchell o como compositor y líder de su propia banda, alteró para siempre la forma en que la gente escuchaba, e incluso pensaba, sobre el bajo eléctrico. Pero Jaco sufría una enfermedad maníaco-depresiva, y sus extremados cambios de humor terminaron por tirar por tierra su titánico talento. Puede que eso explique porqué un músico tan admirado y aclamado universalmente acabase siendo incapaz de conseguir un trabajo, malviviendo en las calles de New York, y muriendo de forma violenta a la edad de 35 años.

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Jaco Pastorius – “Portrait of Tracy”

John Francis “Jaco” Pastorius III nació el 1 de diciembre del ’51 en Norristown, un pueblo a las afueras de Philadelphia. Su familia se mudó a Fort Lauderdale, en Florida, cuando Jaco tenía ocho años, y era el mayor de tres hermanos. Cuando niño, los libros que he consultado dicen que era encantador, hiperactivo, precoz y que estaba muy interesado por los deportes, la pintura y por la música. Su padre, Jack Pastorius, que era amigo del productor Teo Macero y de Bill Haley, era un cantante y batería del circuito de pequeños clubs, por lo que no estaba demasiado tiempo en casa, pero sí lo suficiente como para que Jaco le escuchase tocar jazz, y comenzar así su educación musical.

El hecho de vivir ahora en Florida contribuyó enormemente en su formación, porque allí se embebió no solo de un gran rango de estilos musicales americanos, como el R&B, el funk o el soul, sino también de la música de Jamaica y de Cuba. Florida nunca ha tenido prejuicios musicales y Jaco tampoco, a él le encantaba la música; todas y cada una de las clases de ella que puedas imaginarte, desde Bach a Stravinsky, de James Brown a Sam & Dave, de Charlie Parker a John Coltrane, de Jimi Hendrix a los Beatles… y la música fue claramente el núcleo de su futuro desde muy temprana edad, desechando la pintura, a la que pasó a considerar un arte demasiado tangible y menos espontánea que aquella. Comenzó tocando la batería, como su padre, uniéndose en 1.963 a una banda local llamada The Sonics. Sin embargo su carrera con las baquetas fue corta porque a los 13 años se rompió la muñeca jugando al fútbol y ya no tuvo la fuerza suficiente para tocar bien la batería. Jaco comenzó entonces con otros instrumentos que requiriesen menos potencia de golpeo, interesándose a la vez por cuatro de ellos, piano, saxo, guitarra y bajo.

Yo era bueno en todos ellos, pero no era “realmente” bueno en ninguno. Por fin me dí cuenta de que para hacerlo bien de verdad tenía que asentarme en un solo instrumento.

Y con sus grandes manos, largos dedos, y sus famosos pulgares de articulaciones dobles, solo había una elección posible. Jaco y su Fender se convirtieron en un matrimonio feliz, y aún siendo un quinceañero puede que todavía no se le reconociese como “el mejor bajista del mundo”, pero desde luego sí que era el mejor bajista de Florida.

Con su nuevo instrumento pasó a otra banda local, Las Olas Brass, de donde fue pasando a otros grupos cada vez mejores e incluso incorporándose a las bandas de apoyo de los Temptations y las Supremes. Su forma de tocar le hizo acreedor a que Peter Graves le fichase para la banda fija que tocaba en el club Bachelors III, de Fort Lauderdale, en la que se mantuvo durante cinco años en los que además de tocar con los que iban pasando por allí… Ross Traut, Paul Bley, Pat Metheny… comenzó a componer sus propias piezas para big-bands incorporando en ellas sus personales conceptos en un formato de jazz.

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Jaco Pastorius – “Donna Lee”

En 1.976 hizo una prueba para Bobby Colomby, el batería de los Blood, Sweat & Tears ahora en tareas de producción para Epic Records. Colomby alucinó con este chaval que hizo algo imposible, algo que nadie había hecho antes, interpretar al bajo el “Donna Lee” que Charlie Parker sacaba de forma tan compleja de su saxo alto. Así que se lo llevó a New York para presentárselo a sus jefes de Epic y consiguió que le firmasen un contrato, algo que nunca habría hecho nadie con un bajista desconocido; y más aún, que pusiesen a su disposición a otros músicos de la talla de los hermanos Brecker o Herbie Hancock, y el disco de Jaco fue toda una revelación. “Jaco Pastorius”, que así se llamó su primera obra, fue y continúa siendo impresionante; desde su simple portada hasta sus fantásticas capas de instrumentación, y la cálida y dulce producción que rezuma de cada canción, hacen de éste un disco que todos los bajistas deberían tener en su casa. La pura velocidad y destreza de los dedos de Jaco es casi sobrehumana. De la noche a la mañana, Jaco estaba también en los estudios grabando “Hejira” con Joni Mitchell, y a finales de año se había unido a la banda de jazz-rock más famosa de su tiempo, los Weather Report de Joe Zawinul y Wayne Shorter, a los que su también fantástico bajista Alphonso Johnson había abandonado en mitad de la grabación de su disco “Black Market”.

Jaco Pastorius mejoró el sonido del bajista anterior desde el primer momento, desde que grabó con ellos la primera canción, “Cannon ball”, un tributo al saxofonista Julian “Cannonball” Adderley. Jaco trajo el sonido y los rítmos del hogar del propio Adderley, que era de Florida como él mismo ahora, a la grabación de forma admirable. Definir el sonido del sur americano no es fácil, pero Jaco sabía expresarlo muy bien:

Hay un rítmo propio en Florida… el agua del Caribe es muy diferente a la de los otros océanos. Aquí está un poco más calmada, no tenemos olas apenas en Florida. A menos que haya un huracán. Pero cuando llega el huracán, mira… es más feroz que cualquier otra cosa que te puedas imaginar. Y mucha de la música de aquí es así también: el pulso es suave aunque los rítmos sean angulosos, y el pulso te atrapará antes de que te des cuenta. De pronto, estarás completamente sumergido.

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Weather Report – “Cannon ball”

Weather Report fue el hogar permanente de Jaco Pastorius durante los siguientes seis años. Este periodo fue el más creativo de su vida y el que le elevó hasta la cima de mejor bajista del mundo, una posición en la que ya todos estaban de acuerdo que le pertenecía por derecho propio. Su sorprendente forma de tocar, su talento para la composición y la manera en que se apoderaba del escenario (con poses a lo Pete Townshend o Hendrix, pero que nunca antes se habían visto en un mundo comparativamente más tranquilo como el del jazz) catapultaron a Weather Report desde el circuito de Universidades hasta el status de grupo que llenaba estadios. Lo explica así Joe Zawinul:

Jaco trajo la magia con él, la misma magia que tenía Jimi Hendrix. Era un intérprete electrizante y un gran músico. Y fue también el responsable de que los chicos blancos comenzasen a venir a nuestros conciertos. Antes de que Jaco llegase, nosotros éramos percibidos como una especie de grupo de jazz esotérico. Éramos populares en los campus de las universidades, pero después de que Jaco se nos uniese comenzamos a agotar las entradas de todas las salas a las que íbamos…

Desafortunadamente ese nuevo status le llevó también a seguir el estilo de vida del rock’n’roll. Antes de unirse a Weather Report, según uno de sus hermanos, Jaco solo se había bebido tres cervezas en toda su vida, pero en las giras con Weather Report y Joni Mitchell (con la que seguía grabando) se introdujo en la cocaína y el coñac, y su frágil psique comenzó lentamente a desmadrarse. Empezó a tener un comportamiento desconcertante, los primeros signos de lo que hoy podría ser diagnosticado como una forma de depresión bipolar causada por un desequilibrio químico en su cerebro. Su matrimonio se derrumbó y frecuentemente tenía encontronazos con Joe Zawinul, el autoritario líder de Weather Report, lo que le llevaba a interrumpir a menudo los conciertos subiendo su amplificador hasta el tope y comenzando a tocar así el “Third stone from the sun” de Jimi Hendrix. Aún así, bajo la protección de Joe Zawinul, convertido en su mentor, todavía podía confiarse algo en él. Pero en 1.982 se fue de allí.

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Weather Report – “Punk jazz”

Después de dejar Weather Report para dedicarse a su carrera con su propia banda, Word of Mouth, las cosas fueron todavía a peor. Él siempre había sido bastante egocéntrico, aunque con su puntillo gracioso (una vez le respondió a un periodista que le preguntó que a donde se dirigía el futuro de la música, diciéndole que al día siguiente él estaría volando hacia Florida) pero perdió el control sobre sus cambios de humor y emergió en él una veta autodestructiva que sus colegas encontraban difícil de manejar. Aunque el declinar de Jaco a menudo ha sido atribuído a su abuso de la bebida y las drogas, la verdad es que éstas simplemente exacerbaban sus síntomas, y su condición tocó fondo, y a medida que iba transcurriendo la década de los ’80, su comportameinto iba siendo cada vez más y más errático. En 1.982 fue arrestado en Tokyo por conducir una moto completamente desnudo, y tuvieron que sacarle entre varias personas del escenario del Playboy Jazz Festival tras caerse y arrastrar en su caída con él una gran parte del equipo de sonido. Al año siguiente se cayó desde un balcón que estaba a unos 8 metros de altura en Rímini, Italia, volviendo a romperse la muñeca, además de tres costillas.

Aunque seguía siendo el bajista más increíble que existía, se convirtió en un incordio de tío, se cargaba los conciertos de su propia banda igual que había hecho antes con las de Weather Report, los promotores comenzaron a dejarle de lado, su segundo matrimonio fracasó lo mismo que el primero, fue deshauciado de su apartamento de Manhattan, asaltó la casa de sus padres… fue internado en el ala de psiquiatría del Hospital de Bellevue de New York durante seis semanas para intentar rehabilitarle. Y en cierta forma lo consiguieron; a su salida hizo algunas giras de éxito con el guitarrista Bireli Lagrene, pero la muerte de sus dos mejores amigos, a los que conocía desde la niñez le provocó una profunda depresión y dejó el tratamiento que le habían prescrito. Comenzó de nuevo a meterse en problemas, en peleas; su hogar era una cancha de baloncesto abandonada, y era normal que la policía le detuviese por robar en las tiendas cercanas. Ya no se le veía en los mejores escenarios del mundo, sino durmiendo al raso en el parque de Washington Square. Los clubs en los que él había sido la atracción principal le prohibían ahora la entrada porque robaba las propinas que les dejaban a las camareras en las mesas.

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Jaco Pastorius & Word of Mouth – “Chromatic fantasy” (Si pensabas que Bach y el bajo eléctrico no se mezclaban bien, te vas a llevar una gran sorpresa)

Jaco Pastorius murió en Florida en septiembre de 1.987, pocas semanas antes de cumplir los 36 años. Hacía poco que había salido de su segunda y más larga estancia en el Hospital de Bellevue, y estaba intentando rehabilitarse otra vez. Una noche Jaco fue expulsado de un concierto de Santana debido a su insistencia en subirse al escenario, y se encaminó al Midnight Bottle Club. Pero aquél era un local exclusivo en el que solo podían entrar los socios, y no le permitieron la entrada, a lo cual Jaco respondió liándose a patadas con la puerta que le habían cerrado en las narices. A causa de su persistencia, salió uno de los gorilas de seguridad, un experto en artes marciales llamado Luc Havan, y comenzó una pelea con él. Aunque quizás “pelea” no sería la palabra adecuada: Jaco fue pulverizado, literalmente. El tipo aquél le hundió el cráneo y le sacó un ojo de su órbita, dejándole incosciente en plena calle. Jaco llegó al hospital en estado de coma con un pronóstico de gravedad tal que los médicos pensaban que la mitad de su cuerpo quedaría paralizada si es que llegaba a sobrevivir. Sin embargo, una semana después, sin haber recuperado la consciencia en ningún momento, una vena estalló en su cerebro, dejándole sin actividad cerebral alguna. A sus padres les pidieron una decisión, y el 20 de septiembre le retiraron la respiración asistida. Murió al día siguiente.

Luc Havan fue arrestado por homicidio, pero encontraron que no hubo premeditación y solo fue condenado a cuatro meses de prisión… uno por cada uno de los hijos que había dejado huérfanos con su acción sobre Jaco.

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Weather Report – “Havona”

¿Por qué pasó esto? ¿Cómo pudo Jaco Pastorius, un genio, un virtuoso, uno de los mejores músicos de su generación, caer tan bajo y morir tan lastimeramente?

No sé… pero si él no hubiese sido un artista y por tanto no le hubiesen “permitido” actuar de esa forma tan extraña, quizás sus tendencias maníaco-depresivas hubiesen sido diagnosticadas y tratadas mucho antes. Sus manifestaciones puede que no hubiesen sido atribuídas a su “temperamento artístico”, o al “estilo de vida del rock’n’roll”, o a los caprichos de un genio…

Los artistas, incluso los más grandes, son primero y sobre todo seres humanos. A veces un artista de éxito se jode la vida a sí mismo simplemente “porque puede”. Y otras veces puede que de verdad tengan problemas, y nadie sabe qué hacer con ellos. Si hay una lección que aprender de la trágica caída en barrena y posterior muerte de Jaco Pastorius es que si miramos más allá del ser humano, el arte mirará más allá de sí mismo.

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Weather Report – “Teen town”

PEQUEÑAS COSAS CURIOSAS

Después de la vuelta de las vacaciones siempre encuentro un momento para volver a los BEATLES, al fin y al cabo de ellos se dice que fueron el origen de todo, y aunque sea discutible, pero todos terminan por ponerse más o menos de acuerdo siempre en que sí fueron el principio de algo. Y aquí suelen ser el principio del nuevo curso bloguero.

Por eso hoy vamos a volver a ellos. Una de las veces que escribí una entrada sobre este grupo, el Ambrosio, con buen criterio, me dijo esto: “No sé como tienes valor de escribir cosas de los Beatles, con la cantidad de beatlemanos integristas que hay por todos lados, incluso aquí en Sevilla, que siempre están a la que salta para corregirte cualquier dato, por más nimio que sea, y ponerte a caldo…”

Pero a mí me gusta discutir, llevar la contraria y meterme en jardines, aunque a veces salgo de barro hasta los ojos. Y es posible que ésta sea una de esas ocasiones porque, aprovechando que el grupo vuelve a estar de moda y a tener tirón comercial debido a las reediciones remasterizadas y al videojuego, me he propuesto contaros cosas sobre ellos de las que no teníais ni idea hasta ahora. Voy a intentar contaros muchas cosas que nunca hayáis oído ni leído sobre ellos. Cincuenta cosas, para poner un número redondo.

Sé que es difícil, pero voy a intentarlo de todos modos… y ya me diréis si lo he conseguido. ¿Quién dijo miedo?

A los queridos amigos Vidal y Losmi les diría que prestasen especial atención al párrafo número 25. Y a los demás lectores, que espero que esta entrada les muestre aspectos de la vida de los Beatles que les resulten curiosos, divertidos y clarificadores. El último de los párrafos precisamente entraría en esa categoría.

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The Beatles – “Yesterday”

    1.- Ringo Starr se pasó un año entero en el hospital con peritonitis cuando tenía seis. Y después, con trece, se pasó otros dos años más con pleuresía. Y sin embargo ahora, lleva camino de ser el último de ellos en morirse…

    2.- En el tercer año de instituto, a los padres de John Lennon le adjuntaron una nota junto a sus calificaciones que decía: “No tenemos esperanza con él, nunca llegará a nada, es un lastre que solo hace que los demás alumnos pierdan su tiempo”.

    3.- El primer piano que tuvo McCartney era un piano vertical de segunda mano que llevaba una pegatina de North End Music Stores, que era el negocio familiar de… Brian Epstein. Que casualidad, no? Precisamente Brian usó después ese nombre también para su oficina de management.

    4.- Cuando de jovencito estaba sin una puñetera libra en el bolsillo, John Lennon planeó junto a un amigo el atraco a una tienda. Pero al final no participó porque “era demasiado cobarde”, según confesó mucho después.

    5.- George Harrison era otro jovencito aburrido, que a los 16 años hizo todo lo posible por convencer a sus padres de que toda la familia emigrase a Australia, Canadá o Malta.

    6.- Cuando era un niño de poco más de diez años, McCartney escribió una canción llamada “Suicide” pensando que podría ser perfecta para Frank Sinatra. Años después incluso le envió una maqueta a Frankie, que pensó que Macca se estaba cachondeando de él y lo puso de gilipollas p’arriba.

    7.- Lennon y McCartney, además de todas sus canciones, intentaron también escribir una obra de teatro. Se llamaba “Pilchard” y trataba sobre un hombre que creía ser el Mesías.

    8.- Si el Servicio Militar no hubiese dejado de ser obligatorio en Inglaterra en noviembre de 1.960, los Beatles seguramente nunca hubiesen llegado a existir. No es que lo diga yo, eh… lo dijo Macca.

    9.- El primer compañero de viaje que los Beatles tuvieron la primera vez que fueron a Hamburgo en agosto de 1.960 fue un cantante de calypsos caribeño que se hacía llamar Lord Woodbine.

    10.- En 1.961 los Beatles ganaron la votación popular que publicó la revista Mersey Beat, porque Lennon y McCartney enviaron a ella más de doscientas cartas con nombres falsos votando por ellos mismos. Los segundos fueron Gerry & The Peacemakers.

    11.- Muchas veces se ha pensado, e incluso lo hemos escrito por aquí, que Pete Best se pasaría la vida tirándose de los pelos por no haber continuado siendo el batería de los Beatles. Pues anda que entonces ya me diréis que pensaría durante toda su vida Johnny Hutchinson, el batería de los Big Three, que era a quien los Beatles tenían en mente para sustituirlo en vez de a Ringo. Johnny declinó el ofrecimiento… y terminó currando en los albañiles. Perra vida!

    12.- Los Beatles aprendieron a hacer armonías en sus canciones ensayando con el “To know him is to love him” de los Teddy Bears, el grupo en el que estaba Phil Spector. Quien con el tiempo también llegó a ser productor de ellos.

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    The Teddy Bears – “To know him is to love him”

    13.- ¿Sabéis como compartían los Beatles las habitaciones de los hoteles antes de tener pasta suficiente para pagarse una cada uno? John con George y Paul con Ringo.

    14.- Todos sabéis que los Beatles provocaban el frenesí de las chicas en sus conciertos, que no paraban de gritar. Sin embargo, al principio todo comenzó siendo una exageración de la prensa. La primera vez que una revista musical habló de dicho frenesí fue tras el concierto del London Palladium en 1.963… y con el tiempo el fotógrafo Dezo Hoffman dijo que aquello fue un invento del periodista, porque allí no había más de ocho chicas.

    15.- Antes de salir el segundo álbum del grupo, “With the Beatles”, ya había vendido por adelantado la friolera de 250.000 copias. Batió por mucho el anterior récord, que lo tenía Elvis con 200.000 del “Blue Hawaii”.

    16.- La llamada “invasión americana” por parte de los Beatles estuvo a punto de haberse ido al carajo porque un fotógrafo arruinado que se marchaba sin pagar del hotel en el que estaba, por la parte de atrás, se encontró en el callejón a Brian Epstein montándoselo de forma flagrante con otro tío. Le hicieron callar y le quitaron el carrete a base de dinero.

    17.- Lennon era un loco del Scalextric. Tenía 20 cajas con las que montaba unas pistas inmensas, y los demás se tuvieron que enfadar con él cuando insistió en llevárselas consigo a la gira inglesa del ’64.

    18.- “A hard day’s night” significa “la noche de un duro día”, aunque aquí siempre lo hemos traducido como “qué noche la de aquel día”. Pero cuando se lanzó la película con este título, los españoles no fueron los “más creativos” a la hora de cambiárselo: en Italia se llamó “Tutti per uno”; y en Francia, “Quatre garçons dans le vent”.

    19.- Una empleada de las que arreglaban las habitaciones del hotel de Dallas en el que se alojaban los Beatles en 1.964 fue secuestrada a punta de navaja por fans desesperados que querían que les dijese los números de sus habitaciones.

    20.- En esa misma gira, en septiembre del ’64, los Beatles rehusaron salir a tocar en un concierto en Jacksonville, Florida, hasta que el promotor no les garantizó que la audiencia no iba a ser segregada.

    21.- Los Beatles fueron las primeras personas a las que se les permitió entrar a comprar en Harrods después de que éste ya hubiese cerrado ese día para el público normal. La cosa no sería quizás digna de mayor mención sino fuese porque unos meses antes los directivos de la tienda le habían dicho que no cuando quiso hacerlo la mismísima Reina de Inglaterra.

    22.- George Harrison se enfadó muchísimo cuando los Hollies hicieron en 1.965 una versión de su canción “If I needed someone”. Decía que la habían estropeado. Graham Nash, que por entonces estaba en esta banda de Manchester, le contestó que si no le gustaba repartiese en obras benéficas los royalties que iba a conseguir con ella.

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    The Hollies – “If I needed someone”

    23.- Lennon se hizo poner un altavoz como el de la policía en su Rolls. Y una vez, conduciendo por Regent’s Park, en Londres, vió caminando por la acera a Brian Jones, y se puso a gritarle por el altavoz: “Quieto ahí, queda usted detenido”.

    24.- Seguramente todos habréis visto la película “Help!”. Pues originalmente no iba a ser como la conocemos; el guión original era sobre un tío que se quería suicidar (iba a ser Ringo), y conoce en un bar a otro tío, al que con la borrachera, le encarga que lo mate cuando él no se dé cuenta; luego, cuando se le pasa la papalina se arrepiente, y se tira toda la película intentando esquivar las balas del otro.

    25.- Poco antes de irme de vacaciones me pedísteis un post sobre Delia Derbyshire y sus seminales trabajos electrónicos en la BBC Radiophonic Workshop. Pues vaya aquí un pequeño adelanto. El “Yesterday” de los Beatles tiene tan poca instrumentación (de hecho solo tenía de acompañamiento la guitarra Epiphone acústica de Paul) porque el plan original de Paul McCartney era que Delia y sus colegas del Workshop le hicieran los arreglos y le metiesen uno de esos extraños respaldos electrónicos de los que solían hacer. La cosa no cuajó y al final le añadieron un cuarteto de cuerda y se editó de esa forma.

    26.- El nombre de “Eleanor Rigby” estaba inspirado por una tienda de Bristol que se llamaba “Rigbys”, y por una de las actrices del “Help!” que se llamaba Eleanor Bron. No ha sido hasta hace poco que Macca ha contado eso diciendo que fue una gran casualidad que mucho después descubriese que ese nombre existía de verdad en la lápida de una de las tumbas del cementerio de Woolton, en Liverpool. Con lo cual se va al carajo la bonita historia que me monté sobre esa parte en el post aquél del primer concierto de los Beatles, cuando aún eran niños.

    27.- Mucho se ha hablado sobre las causas que llevaron a los Beatles a dejar de dar conciertos para centrarse solo en el trabajo en los estudios. Pero quizás en esa decisión pesó el hecho de que la gente ya no llenaba los estadios donde tocaban. La segunda vez que fueron a tocar al Shea Stadium de New York, en 1.966, se quedaron sin vender más de 11.000 entradas.

    28.- Cuando la banda dejó de tocar en directo, Brian Epstein se encontró con mucho tiempo libre, así que se dedicó a diversificar sus negocios. Lo primero que hizo fue invertir en una película sobre las corridas de toros de España y en respaldar económicamente para su lanzamiento al torero inglés Henry Higgins. No es coña, eh… este tío llegó a tomar la alternativa y todo en Fuengirola, de la mano de Juan Beca Belmonte, con el nombre de Enrique Cañadés. Y hasta Antonio Ordóñez le ofreció un contrato para ocho corridas en la Costa del Sol, pero se ve que el nota era tan malísimo que después de dos de ellas se lo rescindió. El torero éste se mató en Mojácar haciendo vuelo sin motor.

    29.- Siempre se ha dicho que la principal influencia para el “Sgt. Pepper” de los Beatles fue el “Pet Sounds” de los Beach Boys. Sin embargo, Macca jura por su vieja que no, que fue el “Freak Out!”, el primer disco de Frank Zappa, de 1.966.

    30.- La canción “She’s leaving home”, del “Sgt. Pepper” estaba basada en una chica real, Melanie Coe, de 17 años, que desapareció y salió la noticia en los titulares del “Daily Mail”, donde la vieron los Beatles. Apareció diez días después en casa de un noviete croupier que se había echado. Otra de las canciones, “Getting Better”, salió de Jimmy Nicol, un batería que estuvo sustituyendo a Ringo en 1.964 durante diez conciertos, porque éste (enfermo habitual, por lo que sabemos) tuvo unas amigdalitis muy fuertes. Jimmy tenía una coletilla cuando hablaba, que era “it’s gettin better, man”, algo así como “la cosa va mejón, tío”.

    31.- Al final de la canción “Good morning, good morning” se oyen los ruidos de unos animales. ¿Sabéis que el orden en el que se oyen está perfectamente estudiado? El orden viene establecido porque cada animal que suena es capaz de comerse al que suena antes que él. La ocurrencia fue de Lennon.

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    The Beatles – “Good morning, good morning”

    32.- En 1.967 los Beatles planeaban comprar una pequeña isla griega para retirarse allí a descansar de vez en cuando. Pero cambiaron de idea cuando el Ministerio de Turismo (o su equivalente) griego les invitó a un pueblecito tranquilo de aquel país para discutir los términos, y en realidad fue una especie de emboscada, ya que avisaron a toda la prensa griega para orquestar un gran golpe publicitario.

    33.- Los fans que solían pulular por Abbey Road se enteraron de que una vez uno de ellos le preguntó a Macca qué quería como regalo de cumpleaños, y a petición de éste el fan le regaló unas pantuflas. Después de aquello Macca tuvo zapatillas hasta por castigo.

    34.- La primera canción que grabaron los Beatles tras la muerte de Brian Epstein fue “I am the walrus”. Geoff Emerick dice que se quedó impresionado por la mirada vacía en sus caras mientras la tocaban.

    35.- Hablando de esa canción… ¿sabéis que en realidad su título es un error de Lennon? La canción estaba basada en un poema de Lewis Carroll que se llama “The walrus and the carpenter” (la morsa y el carpintero), pero John se confundió con los personajes, ya que el bueno era el carpintero, y la morsa era el malo. En realidad John dijo después que la canción debía haber sido “I am the carpenter”.

    36.- Durante la filmación de la película “Magical Mistery Tour”, en septiembre del ’67, Robert Stigwood quiso fichar a los Beatles. Rechazaron su oferta de forma rotunda.

    37.- Cuando fundaron Apple, una de las cosas que querían hacer, además del sello discográfico, las tiendas, etc, era una escuela, la Apple School. Incluso habían contratado a un profesor amigo de Macca y John (de hecho fue quien les presentó allá por 1.957), Ivan Vaughan, y a su esposa, también profesora, a los que dieron un adelanto de 10.000 libras. Al final la idea se desechó.

    38.- La boutique de Apple en Baker Street se abrió el 4 de diciembre del ’67, y se cerró por bancarrota el 30 de julio del ’68, menos de ocho meses después. Las pérdidas ya llegaban a las 200.000 libras.

    39.- Todos habréis oído hablar sobre el famoso rumor de “Paul is dead”, y sus estrambóticas pistas para mantener el bulo de que Paul murió y el que estaba en los Beatles ahora era otro tío. Una de las pistas que siempre se pasa por alto es la que proporcionó el experto en lingüística Dr. Henry M. Trumby, que decía que en los discos de los Beatles podía reconocer diferentes voces cuando Paul cantaba. Decía que reconocía a tres Maccas diferentes.

    40.- En el tejado de Apple no solo tuvo lugar el famoso concierto que todos conocéis, sino también la pequeña ceremonia en la que, poco después de casarse, John cambió legalmente su nombre por el de John Ono Lennon.

    41.- George Harrison se llevaba particularmente mal con Yoko. Y todo partió de una discusión trivial cuando aquella se comió unas galletas que George tenía encima de su amplificador… los gritos de “¿qué coño estás haciendo, so puta…?” hicieron que su mala relación desde entonces no tuviese vuelta atrás.

    42.- Lennon ofreció inicialmente a los Beatles su famosa canción “Cold turkey”, pero éstos le dijeron que no estaban preparados para lanzar ahora un single.

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    The Plastic Ono Band – “Cold turkey”

    43.- Ringo fue elegido por John y George para que fuese a casa de Macca a persuadirle de que retrasase la salida de su primer disco en solitario para que no interfiriese con la edición del “Let it be”. Paul respondió de forma despropocionada echando a Ringo de su casa con cajas destempladas.

    44.- El 1 de abril de 1.970 tuvo lugar oficialmente la última sesión de grabación de los Beatles. El único de ellos que estaba presente ese día era Ringo, grabando las partes de batería de “The long and winding road”, ”I me mine” y “Across the universe”. Al estreno de la película “Let it be” tampoco se presentó ninguno de los cuatro.

    45.- Como ninguno de los otros tres Beatles aceptó el papel de McCartney renunciando a formar parte de la banda hasta un año después de que lo anunciase así, en realidad la fecha oficial del rompimiento del grupo, técnicamente es el 26 de abril de 1.971.

    46.- Durante algún tiempo, tras la decisión de Macca de dejar el grupo, se estuvo rumoreando, e incluso lo publicó el “Melody Maker”, que Klaus Voorman iba a reemplazarle en la banda. Si recordáis, Klaus fue el diseñador de la portada del “Revolver”.

    47.- El famosísimo Club de Fans de los Beatles se cerró por ruina económica en marzo del ’72, once años después de su fundación. El número de miembros del club había descendido desde 80.000 a solo 11.000.

    48.- En la BBC se tiraron cinco años sin poner la canción “A day in the life” a causa de sus oblícuas referencias a las drogas. Y cuando la pusieron fue porque el famoso escritor David Storey, orgullo de la sociedad británica, la mencionó como uno de los discos que se llevaría a una isla desierta.

    49.- La última persona que hizo una foto a Lennon y McCartney juntos fue Dougal Butler, el chófer de Keith Moon, un día en que llevó a éste a una casa que Lennon había alquilado en una playa de Los Angeles, y John y Paul estaban sentados en la piscina.

    50.- Los otros tres miembros de los Beatles reaccionaron de formas muy diferentes ante el asesinato de John Lennon. McCartney dijo a la prensa una frase aparentemente flipante: “It’s a drag” (algo así como “vaya coñazo”), aunque después, en otras entrevistas diría que lo hizo porque estaba en estado de shock. George solo dijo que estaba atónito. Y Ringo no hizo comentario alguno y cogió el primer avión que salía hacia New York, para estar al lado de Yoko.

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The Beatles – “Getting better”

SÍ, QUIERO

1.993

-Oye, ¿sabes que José Luis se ha casado?

Fue lo primero que el Gordo me dijo nada más entrar en su tienda de discos. Y no me lo creí en absoluto.

José Luis era uno de los variopintos socios que comenzaron la andadura de Producciones Informales, una agrupación de amantes de la música rock que, de forma aún más informal de lo que pudiese indicar su nombre, nos dedicábamos a organizar conciertos en Sevilla con grupos extranjeros de los que venían de gira por España.

La tienda de discos del Gordo era la base por la que todos solíamos pasar en algún momento y el único local físico que teníamos para que entrase y saliese todo el material que hacía falta para la organización de los conciertos. Poco a poco la mayoría de los que empezaron se fueron quedando por el camino, e incluso ya ni siquiera existíamos como colectivo. Pero entre varios de nosotros se establecieron lazos de amistad que hacía que siguiesemos viéndonos por la tienda o que, al menos, no faltasen las noticias sobre las andanzas de unos y otros.

José Luis era médico. Pero al contrario que el Profe Franz, el otro médico del grupo, ni su apariencia ni su comportamiento se ajustaban a los cánones que definen a los doctores en medicina habituales. Su ropa consistía la mayoría de las veces en una camiseta bastante usada en la que podían leerse nombres de grupos musicales de los llamados de culto, o provocativas proclamas, y en un pantalón vaquero raído y deshilachado, que lucía rotos al estilo grunge en las rodillas, los muslos, y unos grandes rotos horizontales en las culeras, que a veces tenían un tamaño por el que se podía ver más superficie de los gayumbos que del propio pantalón.

Siempre iba rapado y luciendo pendientes o piercings, principalmente en las cejas y la nariz, pero de un tamaño pequeño y discreto que, en realidad, le sentaban muy bien. José Luis era un tipo guapetón y bien plantado, con el que casi siempre era un placer charlar, y al que no le importaba demasiado si en esos momentos tenía trabajo o no. Aunque no le faltaban contratos temporales en los ambulatorios de los pueblos de alrededor, donde la mayoría de las veces era bastante cuestionado por su apariencia, lo que llevaba a que también lo hiciesen por su profesionalidad.

“Quillo, no entres que el médico es un punkie”, nos contaba José Luis que oyó como uno de los pacientes se dirigía al que tenía el turno siguiente en su consulta del ambulatorio de La Algaba.

-Anda ya, Gordo… te estás quedando conmigo.

-Que sí, joé, que se ha casado. –insistía ante mi negativa.

Yo continuaba sin creérmelo. Él no era del tipo de los que se casan, ni sus circunstancias eran las idóneas para ello, ni nunca nos había comentado absolutamente nada de ese tema. Vamos, que no… Y estaba ese otro importante detalle:

-Que no, Gordo, que no me creo nada. Además, ¿Cómo se va a casar si las bodas entre hombres no están permitidas?.

José Luis, cuando salía el tema, siempre nos decía que era bisexual. Pero aunque nosotros sabíamos que tenía algunas amigas en el grupo con el que solía juntarse para las noches locas del “Poseidón”, sabíamos también que a él quienes en realidad le iban eran los tíos. Con ellos había sido siempre con quienes había tenido los escarceos sexuales que le conocíamos o que le intuíamos.

Y era tan efusivo que cuando nos veía a alguno de nosotros lo primero que hacía era besarnos, sin mirar demasiado donde lo hacía. Y no me refiero solo a estar en la calle o en algún sitio público lleno de gente, sino que tampoco reparaba demasiado en donde te plantaba el beso, y cuando era demasiado cerca de los labios no podíamos evitar un cierto rubor avergonzado.

-Se ha casado con una tía, hombre… -apostilló el Gordo tras una risita que dejaba entrever que me estaba leyendo el pensamiento.

-Pues por mucho que te empeñes, yo sigo sin crérmelo. ¿Cómo se va a casar José Luis? Te habrán gastado una broma, o algo…

Porque José Luis era enemigo de las instituciones, y a mí no me cuadraba que ahora, de pronto, se metiese de cabeza en una de las más sagradas de todas ellas. Su pensamiento político y social era tan radical y anárquico que a veces era mejor no estar muy cerca de él cuando realizaba alguna de las acciones “militantes” que tanto nos divertían, pero que podían costar muy caras si llegaban a pillarte; como aquella noche, al inicio de la Guerra del Golfo, en el que no se le ocurrió otra cosa que pintar en las paredes del Ayuntamiento aquello de “Sadam, sodomízalos a todos”.

Es más, no solo no me lo imaginaba casado, sino tampoco unido a ninguna otra persona de manera fija, aún sin pasar por capilla.

-No es ninguna broma, se ha casado de verdad. –insistía el Gordo.- Pero es una boda temporal.

-¿Temporal…? Ahora sí que no lo entiendo. A ver, explícame eso. –le pedí.

-Es que un tío que él conoce tiene una amiga, o una de su familia… no lo sé muy bien, que es marroquí y está aquí sin papeles ni nada. Y la han pillado y van a echarla. La van a devolver a su país. Y la chavala tenía un dinerillo juntado, o que le han enviado… tampoco lo sé muy bien; y se lo ofrecía a algún tío que quisiera casarse con ella para poder quedarse en Sevilla.

-¿Y José Luis ha hecho eso…?

-Sí. Pero no por el dinero, que no se lo ha aceptado. Lo hace solo por hacerle el favor. Total, dice que a él lo mismo le da estar casado que soltero, va a seguir viviendo igual… y para esa chica puede suponer la vida. Se casan, siguen cada uno su camino, a ella le dan los papeles que necesita. Y cuando pase un tiempo pues se divorcian… o siguen cada uno por su lado como si nada hubiera pasado… ya sabes que a éste los papeles le dan bastante igual.

-Joé… pues sí que lleva lejos este tío la solidaridad.

Mi admiración era real y sincera.

2.009

La cola para facturar el equipaje era cansina. No parecía avanzar siquiera. Habíamos llegado al aeropuerto con casi una hora y media de antelación al embarque en el avión que nos llevaría a Roma. Pero aún a pesar de que apenas eran poco más de las seis y media de la mañana, ya se habían formado tres colas ante los mostradores de Vueling, los únicos abiertos, que atravesaban casi por entero el amplísimo espacio de la terminal de salidas del aeropuerto de San Pablo.

Madrid, Barcelona, París, Bruselas… y Roma. Y todos los destinos con aviones de la misma compañía. Y todos allí, arrebujados en las mismas colas. De vez en cuando un respiro, porque al lado de los que ya funcionaban se abría otro mostrador para atender a los viajeros de una ciudad determinada. Se ve que cuando quedaba poco tiempo para uno de los embarques, procuraban darse prisa en terminar con todos los que tuviesen que volar ahí.

Pero de todas formas la espera se tornaba aburridísima. La chica que tenía delante se volvió hacia mí y me habló.

-A este paso no llegamos a facturar a tiempo para el embarque… ¿usted también va a Roma?

Me lo dijo en un perfecto castellano, sin acento apenas perceptible. Pero aunque ni su forma de hablar ni su ropa lo declarase, a mí me pareció que debía ser natural de algún país del Magreb.

En la cola tiraba de un inmenso maletón e iba acompañada de un chaval muy joven que miraba distraídamente hacía ningún sitio en especial, como si nada de aquello fuese con él.

Le contesté que sí, y continuamos una intrascendente charla sobre lo mal que tratan las aerolíneas y las empresas de servicios en general a sus clientes. El niño no dijo una sola palabra en todo el rato. A medida que pasaban los minutos notaba como el nerviosismo de ella iba en aumento, y entre frase y frase parecía buscar con la mirada a alguien entre las personas que iban llenando cada vez más la terminal. Seguramente también viniese acompañada por alguien que, como mi esposa y el matrimonio amigo que nos acompañaba, anduviese por ahí curioseando, tomando café o fumando en algún sitio donde no estuviese prohibido hacerlo.

Cuando yo también comenzaba a dudar de que lográsemos facturar a tiempo y mi paciencia ya estaba a punto de hacer que los nervios de ella pasasen también a ser míos, ví como se abría otro de los mostradores, bajo un letrero luminoso en el que podía leerse “Roma”. Mientras se lo indicaba a mi compañera de fila y me encaminaba hacia allí ya se me habían adelantado unos cuantos. La chica morita no me siguió; seguramente pensó que ya no valía la pena cambiarse de fila, porque la que se había formado era casi tan larga como ésta en la que ella estaba.

Aún así, esta cola nueva avanzaba mucho más rápido. Cuando miraba hacia ella la veía también mirando hacia aquí, y en sus ojos, además de los nervios y la impaciencia, me parecía leer también su arrepentimiento por no haberme seguido.

Cuando estaba a punto de facturar aparecieron mis tres acompañantes y terminamos la burocracia previa. Salimos hacia la puerta de embarque. La otra chica aún tenía delante a tres o cuatro viajeros.

Ya más relajados, una vez pasado el control de seguridad me entretuve un rato en el bar sin darme cuenta de que tampoco nos quedaba mucho tiempo que perder. Y encima resultó que la puerta por la que teníamos que embarcar estaba al final de un larguísimo pasillo que tuvimos que recorrer a buen paso, por si acaso. A pocos metros del final, y ya tranquilos porque veíamos que aún quedaba gente por embarcar, fue cuando la chica con la que compartí la charla de la cola nos adelantaba por la izquierda a toda velocidad, tirando de la monstruosa maleta, y seguida por el callado chaval y por un hombre en camiseta y pantalón corto, que llevaba en brazos a una niña pequeña.

Parece que nuevamente íbamos a ser compañeros de fila, porque para entrar estábamos tras ellos. En un determinado momento el hombre que la acompañaba se giró y pude verle la cara. Por su expresión comprendí que él me había reconocido a mí unos segundos antes que yo a él. Y lo cierto es que en realidad desde la última vez que nos vimos había cambiado menos que yo; o al menos eso me parecía. José Luis seguía con la misma cabeza rapada, el mismo semblante risueño, la misma sonrisa abierta que le recordaba de los tiempos de la tienda del Gordo. Lo único diferente es que ahora estaba un poquito más gordo él también.

Cuando ya estaba preparado para recibir sus besos lo que hizo fue tomarme la mano. Para tras un breve y fuerte apretón abrazarme alegremente.

Él ya conocía a mi mujer, y nos presentó a la suya, sorprendiéndose un poco de que ya nos conociésemos también. Y luego a sus hijos: la pequeñita que llevaba en brazos, y el tacirturno chaval, del que me dijo que tenía trece años y que lo había puesto a estudiar piano, a ver si conseguía hacer de él un buen músico.

Charlamos de generalidades sobre Roma, y me dijo que ahora tenía un puesto fijo en un ambulatorio de Sanlúcar, y que vivía allí desde hacía tiempo. Le contesté que sí que debía hacerlo, porque la última vez que lo ví fue hace ya muchos años y recuerdo que estaba trabajando allí.

Mi compañera de colas habló entonces.

-No. Ahora vivimos en Sanlúcar de Barrameda. Seguramente tú debes referirte a alguna vez que os vísteis cuando estaba trabajando en Sanlúcar La Mayor por el tiempo en que tuvimos a nuestro hijo.

1.996

Apenas había dejado atrás la Plaza del Museo cuando casi me dí de bruces con él. Yo, como solía hacer siempre, caminaba de forma rápida, y él andaba parsimoniosamente, haciéndole carantoñas a un niño muy pequeño que llevaba en brazos, y que se movía tanto que a veces gateaba hasta su hombro.

-Coño, tío… ¡qué alegría verte! ¿Cómo estás…? Hace siglos que no sé nada de ti.

Seguimos andando juntos un rato más. Me dijo que no era yo el único que no le veía, que ahora apenas salía, porque al final había sentado la cabeza y se había convertido en una persona seria y formal; incluso tenía trabajo fijo. Ahora vivía aquí cerca, en la calle Torneo, y hacía casi todos los días un rato de autobús hasta Sanlúcar, donde tenía una plaza de médico de cabecera. Me contó que se había casado hacía ya casi tres años… y le interrumpí…

-Tres años. Algo de eso me contaron. Pero también me dijeron que era una cosa temporal y fingida, solo para que no enviasen a una chica extranjera de vuelta a su país…

-Y esa era la idea. Ni yo mismo me imaginaba entonces que me iba a enamorar de ella de una forma en que no me importó renunciar a la vida que llevaba.

-Pues sí que debió ser fuerte, porque tú eras el tío más juerguista y promiscuo que he conocido nunca. Y las mujeres y tú…

-Así era, -se reía. –Sin embargo, ya me ves ahora. Una vez que nos casamos le dije que se quedase durante unos días en el estudio aquél que yo tenía, pero ya nunca salió de allí hasta que necesitamos un piso más grande, que ya fue de los dos. Hace cinco meses hemos tenido un hijo. Y ya no concibo la vida sin ellos.

-Saliste ganando, José Luis, con el cambio. Y tuviste el premio que merecías. La libertad que le ofreciste a ella con tu acción resultó también ser la tuya propia.

ARRIVEDERCI, ROMA

Creo que ya no voy a volver más a Roma.

Es una aseveración extraña para alguien tan enamorado de Roma como yo, ¿verdad? Pero es que esta vez he vuelto con la sensación de que a los romanos, desde el más alto munícipe, hasta el más humilde camarero, pasando por los dueños de restaurantes y los conductores de autobuses, se han quedado establecidos en la creencia de que los visitantes seguirán acudiendo a su ciudad de todas maneras, aunque ellos no hagan nada por cuidar su patrimonio material, social y cultural. Y por eso yo no voy a volver más. Sé que un grano no hace granero… pero ayuda al compañero. Sé que juego con ventaja porque yo ya conozco unas maravillas que solo pueden conocerse yendo allí. No trato de convencer a nadie, la mía es una decisión personal; pero estoy seguro de que si la siguiesen muchos turistas más, los romanos no tendrían más remedio que espabilar. Porque se han quedado anquilosados, y sobre Roma hay que comenzar a revisar muchos tópicos.

Esta diatriba no va sobre las maravillas que sigue conteniendo Roma. Sus ruinas romanas siguen siendo el testimonio de más de dos mil quinientos años de historia, y forman un conjunto arqueológico y antropológico que nadie debería morirse sin contemplar alguna vez. Y sus fantásticos templos cristianos, con todo el arte y la cultura que contienen, siguen siendo impresionantes. Y siguen teniendo ese aura que solo podían lograr los constructores de las grandes catedrales, con sus conocimientos casi místicos, y los artistas renacentistas que cambiaron el dinero vaticano por obras artísticas que te dejan sin respiración. Entramos en ellos y somos transportado a otro mundo etéreo. Nos acercamos a una escultura de Miguel Angel y notamos en nuestro interior algo parecido a lo que el gran escritor Stendhal debió sentir al entrar en el Panteón, y que ahora conocemos como el síndrome que lleva su nombre.

Estamos en Roma… la ciudad eterna…

Pero salimos a la calle, y estamos en Roma… la ciudad cada vez más perecedera…

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Sam Cooke – “Rome (wasn’t built in a day)”

Prueba irrefutable de que, aunque a veces lo parezca, en este blog no se cuentan mentiras, es que saqué el brazo de la Bocca della Veritá con la mano íntegra y todos los dedos en perfecto estado para seguir tecleando.

Tampoco trato de enviar invectivas a esa materialidad a la que se refería nuestra amiga Dama en su comentario de hace algunos días sobre “la realidad Vaticano-Audis por doquier”. Aunque allí ocurra en mayor medida al ser el centro católico del mundo, pero es una objetividad que se cumple en todos los paises en los que haya iglesias y cardenales. No voy a decir que el tesoro del Vaticano serviría para arreglar muchas penurias del tercer mundo porque no quiero que este texto caiga en la demagogia en ningún momento. A eso ya estamos acostumbrados y lo vemos también aquí en Sevilla más que en casi cualquier otra parte del mundo. Pero sí que es sangrante que entremos en una de las cuatro basílicas patriarcales, como es Santa Maria Maggiore, y se nos caiga el alma a los pies viendo los artesonados del techo, los mosaicos del coro… y en todas y cada una de las capillas laterales un bochornoso cepillo pidiendo unas monedas para ayudar en la reconstrucción. Vuelvo a decir que no quiero ser demagogo, y por eso no voy a mencionar siquiera que podrían desmontar algunas de las fabulosas columnas de oro con incrustaciones de lapislázuli de la tumba de San Ignacio, o incluso vender cuatro o cinco artísticos cálices de esos que tienen guardados en cualquier sagrario sin usar desde hace siglos. No… el arte no tiene que ser moneda de cambio. Pero me da la impresión de que bastaría con que recogieran los intereses generados por alguno de sus fondos financieros de Zurich. Seguro que incluso les sobraría para adecentar la columna de la plaza y quitarle los jaramagos silvestres que los concejales de cultura o urbanismo dejan crecer en ella desvergonzadamente.

Me temo que el Papa actual es muy diferente de aquellos otros del siglo quince y de principios del dieciseis, que supieron emplear la enorme riqueza que el Vaticano había acumulado, mientras que la desidia del Ayuntamiento romano no difiere demasiado del poder devastador de Carlos I de España a la hora de saquear la ciudad.

Y no es que uno vaya por el mundo de mezquino, porque eché monedas en bastantes de esos cepillos; pero por razones muy diferentes. Al salir de viaje intento desprenderme de las capas iconoclastas y quedarme solamente con las mitómanas; y por eso me dejo influir por la cultura, por la estética o por los recuerdos y vivencias personales, y me fotografío y dejo monedas ante la tumba de Pio XI, que fue el papa que dio nombre a la escuela sevillana en la que por primera vez un profesor me imbuyó el gusanillo de la escritura; ante el sepulcro de San Ignacio de Loyola, que es el santo que le da nombre a la iglesia del Polígano, junto a la que he vivido tantísimos años; o ante la tumba de Santa Gemma, encontrada por casualidad en un templo que no forma parte del circuito turístico, y que precisamente por eso no fotografié, ya que en aquel momento se estaba celebrando una boda, y al estar cerca del altar mayor no quise dar el cante; pero a cambio del pequeño óbolo sí que puse una velita encendida en una de las bandejitas con forma de hoja que formaban parte de la grandiosa palmatoria, con una persona amiga en mente… que cree en la religión aún menos que yo. Pero hay cosas que no se hacen por motivos tangibles.

La dualidad entre lo sagrado y lo profano queda en Roma suficientemente establecida cuando uno cambia sin solución de continuidad los lienzos de Caravaggio de Santa Maria del Popolo, por las telas de los trajes de los escaparates de las tiendas de Valentino o Armani que hay en la Via del Babuino, que es la que hay que tomar para ir desde esa iglesia hasta la famosísima Piazza di Spagna… a ver, los lectores que conozcan Sevilla… ¿os imagináis paseando por la calle Tetuán y encontraros ratas? No creo que el saneamiento de la ciudad sea tan caro ni difícil, y debería ser algo prioritario. Y es extraño esto de los roedores por el centro, porque Roma está llena de gatos… hay incluso colonias de ellos en el interior de conjuntos monumentales como las Termas de Diocleciano o el Palacio Spada, en el que hasta hay carteles avisando de que tengas cuidado porque estás en territorio felino… y son enormes, gordísimos, ladinos, que te observan aviesamente… increíble.

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Rita Pavone – “I gatti di Roma”

A lo mejor llevaba razón nuestra amiga ZP cuando dijo que aún no había perdido mi encanto, porque alguna romana perdió la cabeza por mí.

Ni tampoco debe ser excesivamente costoso gastar una parte del presupuesto destinado al mobiliario urbano en más papeleras… el pequeño vasito en el que me sirvieron el helado en la sobrevalorada “Giolitti” no pude tirarlo hasta llegar a la Piazza de la Colonna y cruzar la ancha Via del Corso porque al otro lado se vislumbraba una papelera. En ese trayecto, en Sevilla, hubiese encontrado 10 o 12 de ellas… otra cosa diferente es que aquí se utilicen más o menos que allí.

Los helados… por ahí arriba hablaba yo sobre revisar tópicos. Y quisiera recordaros que no estoy hablando de Italia entera; esta vez no he estado en Padua, ni en Siena, ni en Florencia, ni en Milán, ni en Asís… esta vez solo he estado en Roma, y es a esta ciudad a la que me estoy refiriendo únicamente. ¿Dónde están esos helados que pasan por ser los infinitamente mejores del mundo? En “Giolitti” no, en las terrazas de Piazza Nabona tampoco, ni en los variados restaurantes en los que he estado pidiéndolos de postre tras cada comida y cena… No están malos, casi ningún helado suele estarlo, pero la textura, la diversidad de sabores, son un mito que se derrumbó seguramente hace bastante tiempo. Te los sirven en cucuruchos o vasitos, de cualquier manera; en algún bar usan copas de cristal, pero olvídate de los detallitos y ornamentos que usan por aquí. ¿Si digo que prefiero los del “Rayas” me diréis que estoy muy chauvinista? Perdón si lo parece, pero es que Sevilla es la ciudad que tengo más a mano para comparar… y eso que aquí tenemos un Ayuntamiento de risa y un servicio de restauración cada vez menos servicial. Además, con lo que te cobran allí por cualquier helado podrías comprarte un kilo del Häagen-Dazs que más te apetezca, y estaremos de acuerdo en que esos sí que son buenos… no?

Seguramente los romanos comerán pasta buenísima y variada en sus propias casas, sobre todo si las prepara una madonna clásica con mucho amor y tranquilidad, pero os juro por lo más sagrado que en cualquiera de los varios restaurantes “San Marco” de Sevilla hay más variedad y calidad en los platos de pasta que en los ristorantes, trattorias y osterias de Roma; e incluso de la socorrida pizza solo aparecen las mismas cinco o seis variedades en todas las cartas. Otra antigua realidad convertida ya también en tópico. Los menús de unos lugares a otros se repiten hasta la saciedad, comida uniforme, sin demasiada calidad, ninguna variedad y preparada de cualquier manera. Y el muestreo del que me valgo para decir esto me parece suficientemente representativo porque todas las comidas y cenas las hice en restaurantes, de diferentes categorías y en diferentes zonas, tanto turísticas como de paisanaje local. Se encuentran honrosas excepciones, por supuesto; podemos encontrarnos un plato de muy buen gusto en un local de mediana clase de los alrededores de Termini, o dar por casualidad, buscando otro que estaba cerrado, con un restaurante enclavado en pleno Vaticano, en el interior del antiguo Hospital del Espíritu Santo, cuyo patio es un excelente lugar para comer tranquilamente, así como también lo es (nos trasladamos allí para el postre y el café) su interior, unos enormes salones llenos de frescos por las paredes y los techos, que habían sido dependencias personales de uno de los Papas de la familia Della Rovere. Perlas en el mar, como escribió Aute.

Todo esto no son más que unos ejemplos concretos para ilustrar la dejadez de los romanos, que con su apoltronamiento y su dejarse llevar por la inercia de la fama de la ciudad, están consiguiendo que sea una sensación de decrepitud, más que de clasicismo, la que uno se encuentra ahora andando por las calles de Roma. Siempre se ha dicho de ella que es tan grande y hay tanto que mantener que debemos volver varias veces porque siempre encontraremos algo en pleno estado de conservación, de lo que no podremos disfrutar en algún momento. Y sí, anteriormente me he encontrado yo mismo con una pared de la Capilla Sixtina tapada por restauración, o con el Arco de Constantino invisible porque estaba cubierto de andamios y protecciones; pero ese no es el caso actual. Se ven andamios (pocos) y grúas (poquísimas), y los pedazos caen con más rapidez de lo que se levanta un enlucido.

Y el olor. Desde los puentes Garibaldi o Fabricio siempre se olían los vapores de las comidas, de las carnes a la brasa, de los fritos de los locales de la orilla del Tíber. Ahora solo huele mal… simplemente mal.

El encanto del mercadillo de Porta Portese se ha diluido. Igual te daría pasear por el del Charco La Pava; ya ni siquiera queda la simpatía del regateo con aquellos mercachifles que se ofendían si les hacías una oferta a la baja porque ellos eran “romanos de séptima generación”. Las casetas de la Piazza de la Repubblica, que podrían constituir perfectamente otra Cuesta de Moyano, solo se encuentran atestadas de saldos y basura. La Via Lungaretta, del Trastevere, ya solo es una calle más de aburrida marcha nocturna y restaurantes flojitos atestados de turistas, en la que la gloria de llegar a través de ella hasta Santa María In Trastevere puede verse empañada por la miseria de perder un tobillo en un pavimento que seguro que tenía mejor conservado el ayuntamiento del año 1.609, que el que gobierna la ciudad cuatrocientos años después…

Así que por todas estas cosas, y algunas más… arrivederci, Roma. Para siempre.

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Dean Martin – “Arrivederci, Roma”
(Tal como la presentó y emitió Bob Dylan en su programa de radio a principios del año pasado)

TALESTRIA (y 3)

…Viene del post anterior.

Enviado el: Viernes, 20-04-05
La noche es hoy más oscura que nunca, me siento lucecilla perdida en su inmensidad amarga. Parpadeo tímidamente buscando ojos que me miren, no hay calor en mi cuerpo… la luna se ha escondido en su otra cara. Siento que arrastro una cadena oscura, un peso enorme en el alma. Todo lo vivido contigo volvería a repetirlo; todo, amor, pero no sé darte más ahora porque no es la misma pasión la que me agita, ni la misma necesidad de verme reflejada en ti… No es por Rafael que no te amo, al contrario, él también ha buscado la facilidad de otras mujeres y ahora te entiendo mejor y conozco las heridas en el alma y el orgullo… pero ya no me muero por ti, no me cuesta respirar si no estás. Te quiero por lo mucho que hemos compartido, por la atracción que sentimos. Solo tú me has hecho enloquecer de amor y de deseo. Pero ya no te amo.

Enviado el: Viernes, 03-05-05
No tengo fuerzas para darle más vueltas, y aunque no quieras, tú me lo recuerdas todo… Por favor, dejémoslo ahora… nada borrará lo que llevo de ti en mi corazón, tu imagen mirándome mientras me hacías el amor, esos momentos compartidos. Pero ya no quiero nada, no me pidas hablar, no me pidas mensajes… no quiero, siento desgana… de todo. Tengo la certeza de que una etapa ha acabado, y por mucho que no quieras, tú estás relacionado con ella… todo se enrareció tanto… Descansa de mí, de todo lo que tiene que ver conmigo… demasiados sufrimientos, demasiados problemas… y los recuerdos siempre acarician cuando se necesita un poco de luz. Cuídate mucho, y a los tuyos.

Enviado el: Jueves, 16-05-05
No iba a responder a tu mail. Con una sensual y vital parte final, el resto es tu forma habitual de reprocharme todo lo que no te di, todo lo que realmente no fui para ti. Siento no ser la realidad que necesitabas.
Estoy en tratamiento con una psicóloga… soy una mujer insegura, que necesitaba sentirse admirada, deseada, satisfecha en su permanente insatisfacción personal. Eres uno de los pocos de mi círculo de amistades y familia a los que he dicho que estoy en tratamiento, no porque me avergüence, naturalmente, sino porque no tengo ganas de explicar, de responder preguntas. Tengo que ir poco a poco, asumir mis contradicciones, y que sea la verdadera Julia la que te hable y escriba si alguna vez vuelvo a hacerlo, si consigo no relacionarte con mis debilidades, que tú sabes, son muchas. Si consigo leer tus mails sin buscar en ellos rencor escondido tras cada palabra. Quiero aprender a quererme, a decidir sin condicionantes, a encauzar mi sensualidad de forma que yo la domine, no ella a mí…
Lo vivido contigo fue hermoso, y recordarte, soñarte, es una forma de rescatar imágenes, sentimientos intensos y apasionados. Y solo me quedo con eso, porque ahora la realidad es otra, y te prefiero en mis sueños, Diego… es mejor así, vida.

FIN.

TALESTRIA (2)

…Viene del post anterior.

Enviado el: Viernes, 8-09-04
Cuando me has dicho que te ibas a las doce y media ya sabía porqué… y desde ese momento algo ha empezado a atenazar mi pecho. No lo controlo, y eso que mi cabeza me tiene aleccionada …”es su mujer, Julia… tiene más derecho que tú… y Daniel también te hace el amor a ti… no tienes porqué sentir celos… cuando os conocisteis las cosas ya eran así…” Diego, me gusta que disfrutes con ella, de verdad; ojalá la hagas gritar de placer, pero hazlo pensando en mí… por favor, en mí, como si abrieses mis carnes, haciendo que me muerda los labios mientras mis gemidos resuenan en la habitación, completamente sumergidos en nuestro amor, en nuestro gozo… Diego, ¿lo ves? Te siento… te siento hasta límites insospechados, te deseo, te necesito, te amo con locura… y siento celos.
Que pasen pronto las horas, los días… ¡estoy tan impaciente! Estoy tan nerviosa que me cuesta dormir, me cuesta concentrarme, amor. No veo el momento de poder besarte, mirarte a los ojos, decirte lo que tantas veces te he dicho por teléfono e internet. En una semana vamos a amarnos y no será desde la lejanía, será en nuestros cuerpos, tocándonos, sintiéndonos. Será nuestra realidad. Seré tuya, realmente tuya; no solo mi alma, no solo mi voz, Diego, mi ser completo, tuya, tuya, tuya…

Enviado el: Domingo, 17-09-04
Todo lo que pueda escribir será pobre, insuficiente, todo indigno de los sentimientos que has hecho nacer en mí; no hay palabras que puedan abarcar todo el amor, todo el deseo desatado, todo lo que hemos vivido tú y yo, vida mía.
Diego, me tiemblan las piernas cuando pienso en ti, en tu mirada, en tus besos, me emociono cuando recuerdo tu temor a no satisfacerme, me quemo por dentro cuando vuelvo a sentirte las manos escalando mi cuerpo, tocando, agarrando mi culo, tomando mis pechos… y no puedo más al recordarte separando mis piernas, besando mi pubis, haciendo surgir mi clítoris… Diego, ahora vivo en ti más que nunca, sin ti no entiendo mi sentido, sin tu voz me ahoga el nudo en el pecho. Necesito sentirte cerca, en mi mundo, envuelta en tu calor, siempre próximo, y necesito nacer en tu mirada cada día, y morir en ella cuando se apaga la luz de la mesita de noche… Te quiero, y me cuesta convencer a mi alma de que no podremos vivir juntos nunca.

Enviado el: Viernes, 14-01-05
Siento que todo se haya desmoronado, siento haber hecho que sintieras todo aquello que tus palabras destilaban la otra noche… siento no haber sido la mujer que tú pensabas. Pero ten presente que siempre te llevaré conmigo, y no como a cualquiera, te llevo de una forma intensa, como alguien especial… y sé que no es posible más, ni otra forma de estar juntos, y sé que es porque yo no doy otra opción que tu puedas sobrellevar. Y quisiera poder mantener tu amistad, y poder darte cariño cuando lo necesitases, y hacerte reír, y no dibujar ese rictus de amargura en tu rostro cuando piensas en mí y en lo que realmente soy y tan poco te gusta.

Enviado el: Jueves, 03-02-05
Lo he borrado… era duro y no lo mereces, no amor… ya hablaremos, vida, ahora me sale el resentimiento y no me gusta verme reflejada así en el mail… me veo muy, muy fea. Después de todos estos meses he descubierto cosas de mí misma y de los demás que antes no podía saber… muy buenas y muy malas, divertidas, tristes, intensas, dolorosas, bellas… Sé a quien llevo en mi corazón, vida mía, sólo a ti te he dicho “te amo”. Pero me diste sentimientos de los que ya no podía prescindir… la pasión engancha, cuando la has tenido quieres más y más… quieres sentirte rebosante de amor, temblando por una mirada, por un roce… y aquí en internet todo es tan fácil, quise buscarlo todo aquí mismo, cerca de mí, para tenerlo siempre, pero los tíos con los que me acostaba no me importaban nada en realidad, solo me servían para exaltar mis sentidos, para experimentar con mi potencial sexual, para tener con ellos todo lo que no podía tener contigo al estar tan lejos… Cuando apareció Rafael me di cuenta que te buscaba en él, es demasiado parecido a ti. Se ha convertido en un buen amigo, tengo confianza en él, nos vemos a menudo, y aunque tengo sexo con él solo sé que te añoro a ti, que le hablo de ti… Quería que me quisieras libre… pero ni yo sabía como llevar este amor, no supe hacerte entender… Llevo como un tesoro en mi alma y en mi piel ese fin de semana que pasamos juntos, todo lo que hemos compartido, amor… y ahora solo querría abrazarte muy fuerte…

Continuará…

TALESTRIA (1)

De: Talestria@hotmail.com
Para: Darkstar@hotmail.com

Enviado el: Viernes, 16-03-04
Diego, consigues que viva cada una de tus frases, que devore tus palabras y las haga mías, que sienta un dolor punzante en el vientre porque deseo más y más. Más de ti, de tu sensualidad, de tu inteligencia… y de tu pasión rendida a mi irrealidad. Me desarmas, me emocionas, me haces sentir desgraciada porque no puedo tenerte. Pero quiero más de ti y de nuestros sueños. Tus palabras estremecen mi alma, y sé perfectamente que no merezco tales imágenes, que superan en mucho lo que mi realidad dispone. Es hermoso lo que nuestras conversaciones del chat han hecho brotar de tu imaginación… ¡Qué bello escribes, mi vida!, y como consigues hacerme estremecer dejándome llevar por tus imágenes, por los deseos que hacen presa en tu alma.
Te desea, Talestria, tu reina amazona enamorada… Un beso… o dos… o tres…

Enviado el: Jueves, 29-03-04
No podría pasar sin encontrarte en esta ventana cada noche, me he acostumbrado a tu presencia tan lejana pero tan sentida. Gracias por tu poema, y por el escalofrío cuando pienso en ti. Lo he sentido muy mío y me ha llenado de vida, he deseado ser ella y me imaginé abierta, esperándote, ansiosa por sentir tu lengua en mi sexo, tus manos en mis nalgas y tus ojos naufragando en los míos… No pude evitar irme a dormir pensando en ti, en lo que haríamos si nos tuviésemos tan solo unos instantes, y me dejé llevar por la fuerza de nuestro deseo… y fue como si tú me poseyeras, como si me deshiciera entre tus manos. No dejo de soñar como sería tu voz susurrándome maravillas al oído… y me estremezco. Entré en el ciberespacio para conseguir presas que alimentasen mi hedonismo, y tenía muchas ya. Pero tú los has barrido a todos.
Te adora, Talestria, amazona domada.

Enviado el: Sábado, 15-04-04
Tus palabras me llenan, hacen que me olvide de que no eres mío y de que solo tenemos las noches, nuestro deseo y una vida que nace y muere escrita. Sueño con oírte, Diego. Te amo, te deseo.

Enviado el: Viernes, 21-04-04
Tu voz, cariño, me atraviesa el cuerpo y me lo desata. Es como si tus manos me hurgaran las entrañas y me dejasen en carne viva. No me dejes nunca sin tus palabras clandestinas al oído, susurradas; son tu lengua en mi cuello, tu aliento en mi rostro, tu presencia imposible. Mañana serás tú quien me despierte, como si hubiésemos dormido juntos, enlazados, saciados… a las 9,20 mi marido ya habrá salido y el niño aún dormirá… espero tu llamada… impaciente…

Enviado el: Martes, 25-04-04
Adoro tener nuestras propias claves, nuestro lenguaje para querernos. Tus palabras me vuelcan el alma y me la pierden. Mi alma te busca donde la felicidad se cree invencible contra la razón; donde tu y yo, mi vida, somos sed y agua que sacia, universo que palpita cerrado sobre sí mismo. Esta noche no estará él, no puedo frenar mi impaciencia… ya te imagino marcando de nuevo mi número de teléfono.
¿Sabes lo que voy a hacer? En la soledad de mis sábanas voy a abandonarme a tu voz, dejaré que me seduzca, que sean tus dedos, tu boca, tu verga, y no mis manos, mi roce, mis jadeos solos. Serás tú, sintiéndome gemir, explotar, palpitar… Mi amor; y despertaré a tu lado con la mañana, oliendo a ti, empapada de ti. Tu Julia, tu hembra, tu amor…

Enviado el: Viernes, 20-07-04
Me cuesta mucho dejarte, dejar que vuelvas a tu vida. A esa vida en la que yo no estoy, en la que mi presencia se diluye entre tus hábitos diarios. Envidio a los que te tienen, tus amigos, tu mujer, tus hijos… lo comparten todo contigo. Cada vez me cuesta más esconder mal mi envidia, por eso me sumerjo en tu imagen y espero oír tu voz, espero que suene el teléfono, no importa cuando lo haga, siempre esperaré. Y ahora por fin espero el día en que nos encontremos. Este calor, este deseo es porque te tengo clavado, creciendo en mis entrañas, dominándome. Y adoro como me desgastas con tu sed. Haces que me abra como una granada, me tienes henchida, jugosa, rezumando miel… Cuanto más espero tu lengua, más me matas; cuanto más deseo tu polla, más tuya soy. El momento en que nos tengamos, nos follemos hasta gritar, será mi condena, ¡y no sabes cómo quiero cumplirla..! Quiero encerrarme en ti y no salir jamás, jamás.

Continuará…