Atrapado por el blues de Memphis
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CIFRAS Y LETRAS
Carrascus

En un comentario del post anterior os adelantaba que en la siguiente entrada intentaría explicar de una forma lo más sencilla posible como se dividen las ganancias de una canción y a quién le corresponden los distintos derechos que genera su uso, algo de lo que se está hablando muchísimo últimamente debido a la muerte de Michael Jackson y al hecho curioso de que le perteneciesen a él los derechos de las canciones de los Beatles. Cuando se habla sobre ello se dicen muchas cosas que son erróneas y se mezclan diversos conceptos que son totalmente distintos.

Lo primero es contestar la pregunta de Zambombo de un comentario anterior, que ilustra claramente esto que digo de mezclar conceptos: no se puede decir que esté muy extendido el que los derechos de las canciones no pertenezcan en absoluto a los artistas, porque éstos siempre serán propietarios de los royalties que generen sus canciones. Siempre.

Ahora bien, como el artista generalmente no tiene tiempo ni conocimientos suficientes para manejar sus composiciones y hacer que éstas generen más dinero, y luego poder recaudar todo este dinero sin que le engañen demasiado, es por lo que recurre a una compañía que maneje y administre todo eso. Estas compañías, a cambio de hacerlo, se quedan con una parte de los royalties del artista… esta parte con la que se quedan estas compañías es lo que se llama “derechos de edición” (o derechos de publicación). Y la compañía que manejaba los asuntos de los Beatles, dejando que Lennon, McCartney y Harrison se ocupasen de otras cosas, era la ATV, llevándose a cambio los derechos de edición de sus canciones. Y esa compañía fue la que adquirió Michael Jackson.

Esto quiere decir que los royalties que generaban las canciones de Lennon/McCartney se repartían entre ellos y ATV, cuyo propietario era Michael Jackson.

En lo que sí tiene razón Zambombo es en decir que muchos autores querrían que la industria, tal como está montada, desapareciese. Porque al fin y al cabo estos royalties de los que hablamos son tan solo una mínima parte de los ingresos que genera una canción.

Para que os hagáis una idea. Imaginad un artista que vende diez mil CDs, cada uno de ellos con diez canciones compuestas por él. Los royalties que genera son de 9,1 céntimos por canción (que es lo que marca la ley desde que se revisó por última vez, que yo sepa, en el 2.007), lo que significa que serían (al haber diez canciones) de 91 céntimos por cada disco. Multiplicado por diez mil discos, sale en total una suma de 9.100 dólares (hablo en dólares porque me refiero a los USA, en España no sé como están las leyes sobre royalties).

Si consideramos que 10.000 discos a 15 dólares el disco, le han supuesto a la compañía discográfica unos ingresos de 150.000 dólares, pues ya sabéis quien se lleva la mejor tajada del negocio, cuando al autor de las canciones solo le pagan 9.100. Bueno, eso si es un artista consagrado y que vende mucho, porque últimamente, con la crisis y la “piratería”, las discográficas se han puesto de acuerdo en pagarle a los autores noveles y de ventas no demasiado elevadas solamente el 75 por ciento de esto que os he dicho.

Estos 9.100 dólares son lo que se llama “royalties mecánicos”, que son los que se derivan de que las canciones sean vendidas en formatos mecánicos, como CDs, vinilos, cassettes, DATs…

Pues bien, como el artista (supongamos que es de los buenos y le respetan los 9.100 dólares) tendrá un contrato con alguna compañía que se ocupe de recaudar ese dinero y de mirar por sus intereses, pues resultará que en la cuenta de su banco solo ingresarán 4.550 dólares. Los otros 4.550 se los queda la compañía que curra para él, en concepto de “derechos de edición”, porque está establecido como regla general que estos royalties mecánicos se los embolsan, repartidos al 50 por ciento, el autor y el propietario de los derechos de edición.

¿Va quedando la cosa clara…? Digamos, pues, que los derechos de edición (o de publicación) son los honorarios que cobra la compañía que administra los intereses del compositor en lo que se refiere a asuntos de copyright.

Y no son solo los royalties mecánicos los que genera una canción, sino que hay royalties de más clases, que también hay que repartir, aunque de formas diferentes. Profundicemos un poco más.

Están también los royalties por “interpretación pública”. Estos son los que genera una canción cuando la ponen en la radio, o es interpretada (por su autor o por otro músico cualquiera) en un concierto, o ponen el disco en un bar, o en cualquier tugurio nocturno, o incluso en una boda, ya sea en disco o porque la cante la orquesta que contratan los novios (¿recordáis el caso aquél del tío de autores que se presentó en una boda anotando todo lo que tocaba la orquesta, hasta que lo echaron a patadas?)

Cada vez que una canción es interpretada públicamente, ya sea grabada o en vivo, genera unos royalties, que la compañía de publicación se tiene que encargar de recaudar y de fiscalizar, y que generalmente también se reparten a partes iguales entre esa compañía (más “derechos de publicación”) y el autor de la canción.

Estos royalties son muy importantes, porque cuando una canción se hace muy famosa, es normal que estén interpretándola a cada momento durante mucho tiempo y se convierta en una buena fuente de ingresos. En los USA, que hacen estudios de todo, dicen que una canción que llega al número uno genera por este concepto unos 3 millones de dólares durante el tiempo en que está de moda y la gente la tiene en mente. Y luego seguirá recaudando pasta en concepto de royalties durante muchos años más, cuando deje de estar de moda, porque siempre la recordarán y la interpretarán en algún lado. Y ya sabes… la mitad de eso se lo queda la compañía que tenga los ya famosos “derechos de publicación”, y la otra mitad el autor de la canción.

Sigamos… están también los royalties por “sincronización”, que son los que genera una canción cuando es usada como respaldo de una imagen; esto ocurre normalmente en las películas, en los anuncios y en los programas de televisión.

Si una canción es sincronizada en una película, la compañía cinematográfica que la hace tiene que pagar unos derechos por ella, que van a parar… (¿ya lo sabes, verdad?) …al autor y a la compañía que tenga los derechos de publicación. Ah, y cuando editen el disco con la banda sonora, también generará royalties mecánicos, no lo olvides.

Cuando las canciones se usan para anuncios, y éstos se emiten por la radio, que no es un medio visual, el anunciante, además de los derechos de “sincronización” tiene que pagar unos derechos de “transcripción”.

Estos royalties por “sincronización” y “transcripción” también suelen repartirse a partes iguales entre el autor y la compañía de los derechos de publicación, por eso en ésta última suelen ponerse de los nervios cuando el autor al que representan sale con “tonterías” tales como que se niega a que se usen sus canciones para anunciar tabaco, alcohol, compresas, campañas políticas… y es que los autores tienen mucho mas aguzado el sentido de la ofensa que los ejecutivos de las compañías de derechos de edición.

Están también los royalties por “edición impresa” de una canción, que aunque no sean tan importantes como los anteriores, también son generados cuando una canción aparece reproducida en un medio impreso, por ejemplo en cancioneros de algún autor, libros de tablaturas de guitarra, libros recopilatorios de éxitos, letras reproducidas en revistas… el reparto de estos royalties suele negociarse entre el autor y la compañía de derechos de edición, que normalmente suele quedarse con casi todo.

Con el advenimiento de internet se han creado también los royalties por “edición digital”, que son los que se generan cuando se descarga una canción (legalmente, comprándola), o poniéndola disponible en streaming, o en cualquier otro servicio de demanda on-line. El dinero que genera en royalties una canción emitida a través de internet varía entre las sumas de 2 y 14 céntimos, según sea una web comercial o de algún otro tipo. Y varía también según las descargas puedan ser permanentes o solo limitadas a un periodo de tiempo… o diez mil variedades más que sería excesivamente prolijo enumerar. La particularidad que tienen los royalties generados por tecnología digital es que no pertenecen por entero al artista, sino solo un tercio de ellos, y de esa cantidad, como viene siendo habitual, también el 50% debe pagárselo a la compañía propietaria de los derechos de edición.

Y para no aburriros más de la cuenta solo mencionaré que existen otros tipos de royalties, que también se reparten entre el autor y el poseedor de los derechos de publicación, como los derechos de edición en otros paises, los derechos de traducción de las canciones, o los derechos que genera la venta de cacharros para grabar o bajarse canciones, y los CDs vírgenes, y todas esas tasas tan controvertidas, que también dan royalties al artista y, por supuesto, a la compañía que tenga los derechos de publicación de dicho artista.

Como ves, el que alguien tenga los derechos de publicación de un catálogo de canciones no quiere decir solamente que va a ingresar un enorme montón de dinero, sino que a cambio tiene que ofrecer muchísimos servicios, que también le van a ocasionar un enorme montón de gastos.

El que Michael Jackson tuviese los derechos de las canciones de los Beatles no significaba que se iba a llevar pasta por la cara cada vez que una canción de ese grupo se editara o sonase por la radio. Lo que significaba es que iba a tener una entrada de dinero como propietario de una compañía (la ATV) que se llevaba más de la mitad de todos los royalties de los Beatles a cambio de velar por los intereses de éstos. Y eso llevaba consigo que tenía que supervisar todos los contratos con las compañías discográficas que reeditaban sus discos; que tenía que negociar con las multinacionales del cine cuando usaban sus canciones para las pelis, y luchar para que incluyesen el mayor número de canciones posibles (originales o versiones) en el mayor número de películas posibles; que tenía que llegar a acuerdos con otras compañías como ella de todo el mundo para que les pagasen los derechos que generasen allí; que tenía que estar encima de las Sociedades de Autores de todo el mundo para que le ingresasen regularmente los royalties que después repartiría con McCartney y los herederos de Lennon y Harrison, y para que en ningún sitio infrinjan las leyes de copyright sobre los Beatles…

Es decir, que si un autor de cierta importancia no quiere pasarse la vida empantanado en burocracia y quiere dedicar el mayor tiempo posible a componer, grabar y dar conciertos, (y a jugar con sus hijos, beber cubatas con los amigos, jugar al futbito, viajar con su mujer a Thailandia) tiene que poner sus negocios en manos de una compañía de derechos de publicación, aunque ya sabe que eso le va a costar la mitad (o algo más) de la pasta que gane en royalties. Lo normal es que los autores trabajen con una compañía que su vez es parte del holding de la multinacional discográfica, como ocurre con las compañías de publishing de EMI, Universal, o ésta propia de Sony ATV que nos ocupa. Lo que ocurre es que muchas de las grandes (y más avispadas) estrellas son a su vez socios de esas compañías, como es el caso de los U2 con “Blue Mountain Music”. Eso ocurría en menor medida también en el caso de los Beatles, que eran socios en “Northern Songs” pero dejaron de serlo cuando esta compañía pasó a la ATV y ellos vendieron su parte para poder coger dinero con el que sanear el desaguisado que tenían con Apple y la ruina heredada de Klein y Epstein.

Con las nuevas formas de edición y publicación, y el “háztelo tú mismo”, han cambiado muchas cosas y los autores, si no generan un negocio a gran escala, pueden ser autosuficientes a la hora de manejar sus propios asuntos empresariales. Pero para cualquier artista que quiera vivir de su arte es indispensable una compañía de estas características, porque además de ocuparse de todo lo que he descrito más arriba, se ocupará de negociar con las discográficas un contrato en el que salga ganando lo máximo posible (con lo cual ellos también ganarán más); participará en la promoción de su gira de conciertos para que vaya a verlo más gente, que después quiera comprar sus discos o escuchar su música en la radio… invertirá en él, con la esperanza de recuperar con creces lo invertido cuando comience a recaudar derechos de publicación, tanto de los royalties mecánicos, como de los de interpretación pública.

…claro que eso sería si estas compañías materialistas no buscasen solo clientes conocidos y ya establecidos en el mundo de la música, y alguna se arriesgará a asociarse con alguien que todavía no tiene siquiera un contrato discográfico, y confiasen en que algún día iba a vender un montón de discos e iba a dar muchos conciertos. Porque es que la cosa está tan chungaaaaa…

pic8

20 Comments

  • El dia 07.07.2009, EuLaliA dijo:

    Que mareo de cifras y de letras…. ¿pero por fin qué, tiene Paul McCartney que pagarle a alguien cada vez que toque Yesterday o no?

    • El dia 07.07.2009, atikus dijo:

      Anda pues yo pensaba que Michael Jackson tenía los derecho de algunas canciones de los Beatles, bueno en cualquier caso es un lío legal. Si la cosa está chunga, pero bueno si eres famoso menos chunga digo yo…las grandes empresas siempre tienen medios de donde rascar y los grupos pequeños siempre tendran marrones porque o les chupan las discograficas que dirán que tienen muchos gastos (eso antes) y ahora que ya no se venden ni vinilos ni casi CD tienen estas excusas..pero siempre han tenido esxcusas para no pagar a los grupos sin gran proyección.

      En fin espero que las actuaciones en directo salven de alguna forma a los grupos y otros mecanismos…internet no es el ogro malo por que si, como dicen los grandes magnates.

      Saludos

      • El dia 07.07.2009, zambombo dijo:

        Muchas gracias, Carrascus, ahora está todo un poco más claro. Sólo un poco, porque el asunto en sí es realmente complejo.

        A raíz de la última parte del artículo me surge una pregunta: ¿Le ve vd. futuro al Creative Commons?

        • El dia 07.07.2009, carrascus dijo:

          Uffff…. ¿sabéis como son esos días en que todo te sale de la peor forma que podía salir, y te pasas la mañana maldiciendo a San Pedro y pensando que mejor te hubieses quedado en la cama…? Pues así ha sido lo que va de mi día. Ya estoy en casa tranquilito, y voy a ver si le doy una paliza al sofá y me relajo un poco, que os aseguro que hoy me lo tengo merecido… joé que si me lo tengo…

          Después volveré para contestaros, Lali y Zambombo, que seguramente será un comentario de mucho escribir y tengo que recuperar fuerzas y ganas.

          Usted se ha contestado solo en su propio comentario, Atikus, gracias por ahorrarme el esfuerzo, jejeje…

          Venga…

          • El dia 07.07.2009, Koloke dijo:

            Carrascus, muchas gracias por el post. La verdad es que resulta muy interesante e ilustrador. Es algo que me he preguntado muchas veces ¿cuánto se llevará el autor de una canción por la venta de discos?
            Pos eso, todo muy clarito y mi curiosidad 100% satisfecha.

            • El dia 07.07.2009, carrascus dijo:

              Bueno, pues aquí de nuevo después de un reparador descanso… interrumpido dos veces por un tío que me quería vender un seguro por teléfono… si cuando yo digo que el día ha sido…! Si alguno de vosotros recuerda como se llama la página web ésa en la que uno puede apuntarse para que le ampare la nueva ley que te protege de la publicidad indeseada, que haga el favor de decírmelo, que me apunto enseguida.

              Y tras agradecer al Koloke lo que me dice, vamos a contestar. Primero a Zambombo, que será más corto. Yo creo que sí, que las licencias Creative Commons tendrán futuro, sobre todo porque acogen una variedad tan grande de configurar atributos que permiten al autor, desde dejar su trabajo con completa libertad de uso y disfrute para los demás, hasta meterles restricciones prácticamente iguales que la de los copyrights clásicos. Y los autores que quieren darse a conocer, o que no quieren que su obra pase por el proceso comercial habitual, pues tiene una forma de hacerlo que cada vez va cobrando más auge y fuerza. Y como Creative Commons no tiene ánimo de lucro, las restricciones que puedes ponerle a tu obra son para obligar al que las use a que lo haga de una forma determinada, que tú eliges, pero no hace que nadie tenga que pagar por ellas, por lo que no va a generar ingresos por royalties que tengas que compartir con ninguna compañía de publicación.

              De todas formas, éstas siempre estarán ahí, porque cuando das a conocer tu obra a través de licencias de Creative Commons, no ganas royalties mecánicos, pero la gente que ya te conoce y va a tus conciertos, o la productora que quiere ponerle una canción tuya a una de sus pelis, o la agencia de publicidad que quiere usar tu música para anunciar un Ford Fiesta, tiene que pagar… y el dinero que recoja la SGAE en tu nombre no sé si podrás o sabrás gestionarlo tú mismo, ni si tendrás los conocimientos suficientes para saber si es bueno el contrato que estás firmando con la productora o la agencia, así que…

              Pero sí, aunque tengas que depender del “publishing”, Creative Commons te ofrece muchas posibilidades para otras cosas interesantes. No creo que los dos campos estén reñidos… que se le pregunten si no a los Radiohead o a los Nine Inch Nails.

              Y vamos con Lali. ¿Tiene que pagarle el Macca a alguien cada vez que canta “Yesterday”? Pues hombre, en realidad sí… pero eso es algo que ha hecho siempre, así que no sé porqué se quejaba tanto ahora. Bueno, sí que lo sé: porque le amargaba que Jacko se llevase pelas a su costa.

              El proceso sería así. McCartney canta una canción en un concierto. El organizador del concierto tiene que pagarle a la Sociedad de Autores un porcentaje de la taquilla. La Sociedad de Autores calcula cuanto de ese dinero recibido (una vez descontados sus enormes gastos administrativos) le corresponde a los autores de la canción (unos céntimos miserables, no creas que mucho más), y se los paga a la Sony/ATV, que es la compañía propiedad a medias de la Sony y de Jacko. Éstos se quedan con la mitad del dinero recibido y la otra mitad la reparten a partes iguales entre McCartney y (los herederos de) Lennon, que son los autores de “Yesterday”. Y esto ha sido siempre así, desde que compuso la canción, la mitad de los royalties eran, primero para “Northern Songs” y luego para la ATV… y luego seguían siendo para la ATV, con la salvedad de que de ahí salía el sueldo, o la parte que se quedase Jacko como nuevo propietario de ella. Si McCartney hubiese comprado la ATV en vez de Jacko, se hubiese quedado también con la mitad de los royalties que iban a ella. Pero claro, no tomes esto como que todo ese dinero generado en royalties era para él (o para Michael Jackson), sino que era para una compañía, que gastaba muchísimo en gestionar sus intereses y en sueldos de empleados, y que después repartía unos dividendos, o unas ganancias, o lo que sea, de la que una parte iba al propietario. Es que parece que cuando se dice “las canciones de los Beatles han generado 800 millones en derechos”, todo ese dinero se lo ha llevado Michael Jackson… que no es así, ni mucho menos.

              Luego, si ese concierto se graba, pues también generará royalties por la venta del disco. Y si lo dan por la tele, pues también… y ya sabes, la mitad de todo, para la ATV.

              Como anécdota para desengrasar un poco tanta cifra os contaré que en todos los años que estuve organizando conciertos en Sevilla, en las ocasiones en que la SGAE nos pillaba y nos mandaba un inspector, en el papel que éste le daba al artista para que pusiera las canciones que iba a interpretar, y sus autores, el artista NUNCA ponía ninguna canción que no fuese suya propia, aunque luego no la cantase y sí que cantase versiones. Os lo juro… así que no somos nosotros los únicos piratillas del negocio.

              • El dia 08.07.2009, lu dijo:

                Hace un par de años en mi curro organizamos junto con otras entidades un festival de hip-hop benéfico en el Auditorio (Violadores del Verso, Shotta, Dogma Crew,…). Tuve que ir a la SGAE a por los impresos que dices. ¿Incluso cuando el concierto no tiene ánimo de lucro hay que apoquinar?

                • El dia 08.07.2009, carrascus dijo:

                  Cuando nosotros organizábamos los conciertos era así, Lu. Si vendías entradas, aunque fuese para destinar la recaudación a un fin benéfico, tenías que pagar a la SGAE.

                  Ahora que las entradas se sacan por internet y luego cuando vas a que te la den físicamente te la imprimen en el mismo momento, o te sirve de entrada un mísero comprobante de ésos de cajero automático, como en el caso de los últimos conciertos del Central, no sé como controlará la cosa la SGAE; eso podría decírnoslo mejor el Vidal, que está más actualizado en organización de la cosa.

                  En nuestros tiempos de entradas físicas, hechas en una imprenta, y dada al interesado en el momento de pagarla (lo de tó la vida, vamos), la mecánica era la siguiente: La SGAE se quedaba con el 10 por ciento del valor de las entradas; más un diez por ciento de esa cantidad, como gastos propios; más el IVA… un pastón. Tú llegabas con tus fajos de entradas, ellos las contaban, las taladraban con unos agujeritos formando una A (creo recordar), y te pasaban la factura. Entonces, había que llevarles las entradas poco a poco, porque si no, era un palo gordo. Imagina que quieres vender 300 entradas a 300 pesetas… si se las llevabas todas a la vez a que te las taladrasen, tenías que pagarles 9.000 + 900 + IVA. Así que había que llevarles unas 100, y pagar solo 3.300 + IVA, y cuando fueses vendiendo esas 100 y pillaras dinero en efectivo, ir a que te taladrasen otras 100, y así sucesivamente… es que los cabrones se llevaban más dinero del que ganábamos nosotros con el concierto, si es que directamente no teníamos pérdidas por culpa de haberle tenido que dar todas nuestras ganancias a la SGAE de los cojones.

                  Los que organizaban conciertos para mucho público, que sabían que iban a vender casi todas las entradas que pusiesen a la venta, no tenían problemas para llevarlas todas a la vez, porque además podían hacer acuerdos con ellos y esas cosas que hace la gente poderosa. Pero para nosotros era un martirio; por eso intentábamos pasar de ellos, y no jugar su juego si es que no venían a recordarnos que éramos unos delincuentes… que coño… si querían cobrar, por lo menos que se molestasen en venir a buscarnos. Muchas veces nos libramos, me imagino que en ese curro también habrá pasotas que no saben llevar bien su trabajo.

                  En descargo de ellos hay que decir que si te sobraban entradas de las taladradas, si se las presentabas te devolvían el dinero correspondiente, claro… pero el sofocón ya te lo habías llevado. Y encima ibas triste, porque si te habían sobrado entradas es que no había ido al concierto tanta gente como esperabas. Como ves, la vida del promotor de conciertos para locales de 300 a 1.000 personas, en los ochenta y primero noventa, era muy divertida…

                  • El dia 09.07.2009, zambombo dijo:

                    Eso sí lo sabía, pero nunca lo he entendido. Quiero decir, no veo en esta historia nada que justifique el cobro anticipado, como tampoco lo veo en el caso de otro tipo de recaudaciones que se llevan a cabo en este país y que nada tienen que ver con la SGAE. Claro que si lo observamos, lo del puñetero canon es otro cobro anticipado, aunque no quisiera entrar en ese debate, pues sobre ello ya está todo dicho.

                    Lo que me llama la atención es que en España siempre es el emprendedor y el que arriesga capital (que además en casos como este es otro currante más) el más puteado. Así va nuestra economía, que en cuanto podemos pasamos a chupar del bote.

                    Pero qué mal café se me pone con estos asuntos…

                  • El dia 09.07.2009, Koloke dijo:

                    A mí el tema de la SGAE me pone de una mala hostia impresionante. A ver, aparte del puto canon que tengo que pagar por comprar un cd, pendrive, etc, presumiendo que voy a hacer un uso fraudulento de ellos (poner el parche antes de que salga el grano llevado a extremos hiperbólicos) ¿por qué se tiene que llevar la pasta y repartirla esta entidad? ¿por qué no lo hace un organismo público que se pueda auditar?
                    Recientemente lei que el Teddy “bear” Bautista de los cojones ha comprado o va a edificar una cacho de casa para la SGAE con nuestro dinero!! ¿No era para los artistas?
                    Y, según creo, todo este dinero recaudado se reparte porcentualmente (supuestamente) entre los miembros de la SGAE según sus ventas ¿no? Eso quiere decir que la pasta del canon y demás (que debe ser la hostia) se la va a acabar llevando gente como Alejandro Sanz, el Papito y similares. Pobrecitos, es que pagar hipoteca en la Moraleja es muy jodido.
                    Mi propuesta para la humanidad:
                    1º) Ejecución inmediata de Teddy “Bear” Bautista, junto con Mamoncín.
                    2º) Eliminación del canon (coño, yo sí que pirateo, pero hay gente que no).
                    3º) Creación de un organismo público que gestione los ingresos que actualemente gestionan ellos.
                    4º) Reparto más justo de esos derechos: por ejemplo, para promoción de artistas nóveles.
                    En fin, que me tengo que ir a currar y no puedo seguir despotricando.

                    • El dia 09.07.2009, Vidal dijo:

                      La venta de entradas por internet está montada de manera que la SGAE recauda directamente desde la empersa vendedora. Es decir, que Teddy cobra antes que el promotor.
                      Lo de pagar por adelantado no lo he visto, porque afortunadamente la mayoría de los artistas con los que trabajamos nosotros (sobre todo si han tocado antes en España) tienen la bendita costumbre de detestar a la SGAE casi tanto como nosotros (el pobre Johann Johannsson decía que él y su editora llevaban varios años intentando cobrar unos conciertos que había dado por España. Sin éxito) y no tienen problemas en firmar ese maravilloso papelito en el que certifican que la SGAE no gestiona sus derechos de autor, y por tanto no pueden cobrar. Que aún así intentan cobrar, utilizando los clásicos métodos mafiosos que todos imaginan…

                      • El dia 09.07.2009, EuLaliA dijo:

                        :) :) :) ¿Os imaginais a Teddy Bautista dandole el coñazo todos los dias a los de Tick Tack Ticket para que le paguen el diez por ciento de las entradas que han vendido por internet? Que agobio, por Dios!!!!!!!!!

                        • El dia 09.07.2009, lu dijo:

                          Yo añoro la época del taquito de entradas, la compra por internet sólo tiene la ventaja de adelantar la transacción (cuando funciona bien la página web en cuestión, claro, que ése es otro tema), pero al final tienes que ir a recogerlas, hacer cola y todo lo demás, para que al final te den un papelito sin el glamour ni los colorines de las entradas de antes. En Argentina suelen ser adhesivas, para que después las pegues donde quieras, son muy molonas.

                          • El dia 10.07.2009, losmierdas dijo:

                            …Yo añoro la época del taquito de entradas…

                            …anda y yo también! cuando el único problema para hacer una tirada en la fotocopiadora del curro era elegir el color y la textura del papel!

                            …recuerdo el primer concierto en nuestro pueblo de Miles Davis en el solar del Maestranza a mediados de los ochentas… todavía conservo la “entrada”

                            saludos a todos!

                            • El dia 10.07.2009, zambombo dijo:

                              Yo solía conservar las entradas, de hecho tengo una estantería completamente forrada con entradas de los últimos 20 años. Abandoné la costumbre cuando llegaron las entradas de los cajeros automáticos, ya no tiene gracia. Pero es un gustazo volver a ver esas entradas con portadas de discos y fotos promocionales. Mi favorita es una de un concierto de Robert Plant, a todo color y en papel de calidad, de 1989.

                              • El dia 10.07.2009, carrascus dijo:

                                No me extraña lo que Vidal cuenta de Johannsson, en aquellos tiempos hablé alguna vez con Wilco Johnson y Elliott Murphy, que ya tenían los huevos pelados de dar conciertos en España y ninguno de los dos había recibido nunca un duro de royalties.

                                Y la situación que pinta Lali tiene muchas posibilidades de ser cierta, jejeje… al fin y al cabo, como dice también Vidal, ya no te pueden cobrar por anticipado porque no hay entradas físicas anticipadas, pero estoy más que convencido de que de las que en las tiendas hayan ido imprimiendo querrán su parte lo antes posible. Desde luego, antes que el propio promotor (cosa que también asegura Vidal), que al fin y al cabo es otro modo de pagar por anticipado, solo que esta vez al menos no tienes que molestarte en ir a sus oficinas a verles como se relamen… los cabrones…

                                Veo que por aquí hay también fetichistas de las entradas antiguas… la verdad es que eran bonitas, y más en aquellos tiempos que éramos menos descreídos y estábamos encantados con cualquiera al que pudiésemos ver en concierto. Yo también guardé bastantes, pero hace tiempo que no las veo en casa de mis padres… así que me imagino que habrán desaparecido.

                                Lo que sí estaría bien, amigo Losmi, es ver su colección de entradas de aquellos tiempos, a ver si alguna de las falsificadas era de alguno de nuestros conciertos de Producciones Informales… para pasarle factura con intereses… o al menos para sacarle el pago en cubatas…

                                • El dia 10.07.2009, losmierdas dijo:

                                  …en cubatas, siempre en cubatas, amigo carrascus!

                                  …Eric Burdon, The Kinks, el mentao Miles, Nina Hagen, Ian Dury…no fué mala época la del solar del Maestranza, antes de pasar al prado de san sebastian… sabrás el chiste del escorpión que cruzaba el río a lomos de una rana, no? pués eso… es mi condición… si puedo, me cuelo (y jamás de gañote)

                                  …os leo!

                                  • El dia 11.07.2009, carrascus dijo:

                                    Ah, entonces ningún problema señor Losmi, a esos conciertos sí podía uno intentar colarse, pagaba el Consistorio, jejeje… los nuestros fueron posteriores, New Christs, Flesh for Lulu, Fuzztones, Godfathers, Died Pretyy, Meteors, Uriah Heep, Del Fuegos, Immaculate Fools, Elliott Murphy, Inmates, Lunachicks…

                                    Bueno… pues llevamos varios posts seguidos demasiado serios para lo que solemos, así que creo que va siendo hora de escribir algo irrespetuoso (ya sabéis, del palo iconoclasta)… y cortito, que me queda poco rato para salir hacia Córdoba, donde pasaremos el fin de semana entre los placeres del restaurante “El Caballo Rojo” y los del Teatro de la Axarquía, donde recordaremos viejos tiempos esta noche de la mano de John Fogerty, que es la primera vez que viene a tocar a España, y hay que hacerle los honores correspondientes.

                                    Los que os quedéis en Sevilla y vayáis al concierto de Depeche Mode, que disfrutéis mucho de él (que lo haréis en mayor medida mientras menos canciones toquen de su último mierdoso disco), aunque si es cierto lo que dice la organización y han vendido 20.500 entradas me temo que váis a estar bastante apretaditos, porque ayer me asomé al interior del estadio desde los ventanales de mi trabajo y están montando el escenario en el mismo sitio que montaron el de Madonna, pero al revés, mirando hacia la grada más cercana; es decir, que la zona que en aquel concierto estaba destinada a staff y backstage es la que va a tener mañana el público asistente, el resto del estadio (lo que incluye todo el césped) queda por detrás del escenario. Más o menos como estábamos en Jerez cuando Bob Dylan, y allí, aunque no estábamos apretados, pero la densidad de gente era considerable… y solo estábamos 8.000 personas…

                                    Pues eso… que nos vemos a partir de mañana por la noche… bye!.

                                    • El dia 11.07.2009, zambombo dijo:

                                      Lamento comunicar que el concierto de Depeche Mode ha cancelado su concierto en Sevilla por una lesión muscular de Dave Gahan.

                                      Y el último disco no es mierdoso, Carrascus… simplemente no está a la altura del anterior ni de los clásicos de la banda, pero tampoco creo que sea para cargárselo. No es un disco nada comercial, y eso es de agradecer, y Gahan hace muy buenas interpretaciones. Lo que yo lo veo es poco homogéneo, es más como una colección de canciones sueltas.

                                    • El dia 11.07.2009, lu dijo:

                                      Yo voy también a Córdoba a ver al viejuno, te llamaré si llego a tiempo para los previos. Conque al Caballo Rojo, eh? Cómo nos cuidamos…

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