Atrapado por el blues de Memphis
Si no te gustan estos colores, recarga la página; gracias.
DE LA CIMA DEL MUNDO AL FONDO DEL OCÉANO
Categorías: Forever Young
Carrascus

Para Vidal. Porque ¿quien puede resistirse a una petición como ésta?: “Oiga, cúrrese un post sobre Dennis Wilson… total, un tipo que murió cayéndose de un yate hasta el culo de cubatas y cocaína tiene que dar juego, ¿no?”

Pues seguro que lo da. Y aunque su muerte parezca carne de historia apócrifa es completamente verdad. DENNIS WILSON terminó su tempestuosa carrera ahogado en las aguas de Marina del Rey, en Los Angeles, después de haber pasado todo el día bebiendo a más no poder a bordo del yate de su amigo Bill Oster, anclado al lado de donde debía estar el suyo propio, si no hubiese sido embargado unos meses antes.

Aunque la realidad es que posiblemente se cayese del yate sin más, las leyendas cuentan que Dennis comenzó a sumergirse en las aguas, a pesar de estar heladas por el pleno invierno, porque con la papalina le dio por buscar fotos y objetos personales de sus antiguas novias y esposas que otras veces anteriores había ido tirando al mar en ataques de despecho. E incluso se dice que recuperó algunas de esas cosas.

Cuando los demás se extrañaron de no verlo deambular por el barco, ni de encontrarlo en ninguno de los bares cercanos al embarcadero, fue cuando dieron aviso a la patrulla portuaria, que le encontró ahogado al lado mismo del yate. Tenía 39 años, y en todo ese tiempo, aparte de apurar la vida a tragos y arruinarla a marchas forzadas, también fue el Beach Boy al que se le ocurrió que para ser diferentes y tener éxito en la música tenían que grabar canciones de surf. También fue la primera astilla en separarse del tronco, al ser el primero de la banda que grabó un disco en solitario, titulado, muy a la moda surfera “Pacific Ocean Blue”.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


Dennis Wilson – “Pacific Ocean Blue”

Pero lo que siempre más se ha resaltado de él ha sido la cara oscura de su luna, la que le llevó a encapricharse del mítico criminal Charles Manson e invitarle a él y a toda la Familia a hospedarse en su casa de Sunset Boulevard en 1.968, poco antes de asesinar a Sharon Tate y perpetrar la famosa carnicería. La que le llevó a ir totalmente borracho a muchísimas sesiones de grabación de finales de los ’60 y primeros ’70, hasta el punto de que en 1.971, en la grabación del “Surf’s Up” estuvo a punto de caerse por una ventana atravesando el cristal y salvando milagrosamente su vida gracias a la rapidez de su esposa Bárbara, que le cortó la enorme pérdida de sangre del brazo con un torniquete. Esa herida fue de tal calibre que le impedía tocar la batería, por lo que tuvieron que forzarle a dejar a los Beach Boys durante algunos meses, siendo reemplazado por Ricky Fataar. La que le hizo abusar de toda clase de bebidas y drogas hasta el punto de no poder mantener mucho tiempo a su lado a ninguna de sus esposas y tener continuas refriegas con los demás miembros de la banda, a pesar de ser todos de la misma familia. Su primo Stanley, hermano del vocalista Mike Love, casi lo mata un día de una paliza por darle cocaína y otras drogas peligrosas a Brian Wilson, a quien Stanley, más que su primo, consideraba su hermano menor.

Podríamos seguir contando historias sobre Dennis hasta terminar el post, pero solo os contaré una más, suficientemente ilustrativa. Poco antes del incidente anterior con la ventana, en un descanso en una prueba de sonido de un concierto en New York, a pesar de estar en una tarde desapacible y con mucho viento, a Dennis se le antojó que quería escalar un edificio que se veía desde allí, y que a pesar de estar aún en construcción, ya era la estructura más alta que el ser humano había levantado jamás, el World Trade Center. Toda la mitad inferior de la primera torre estaba ya ocupada y Dennis y su colega Gregg Jakobson subieron por ella con el ascensor tan alto como pudieron para después mezclarse con los trabajadores que seguían con la obra y seguir ascendiendo más y más totalmente desprotegidos. Fueron dejando atrás a los soldadores, los fresadores, los electricistas… hasta que alcanzaron en solitario la planta 110, que en aquel momento no constaba más que de las vigas que formaban su esqueleto. Allí Dennis se puso a dar gritos de alegría y triunfo y a bailar por las cuatro esquinas sin hacer caso del fuerte viento que soplaba a través de donde tenían que estar los inexistentes muros, decidido a admirar las espectaculares vistas desde todos los ángulos posibles.

Así era Dennis Wilson, un tipo temerario, que no conocía el miedo ni la vergüenza; imprudente, insensato y deseoso de hacer cualquier cosa con tal de exprimir hasta la última molécula de cualquier experiencia que la vida pudiese ofrecerle. Igual que no tenía vértigo a las alturas tampoco lo tenía a vivir intensamente. Como miembro de los Beach Boys, fue él quien definió la imagen de la banda y personificó la cultura bohemia californiana de la época. Pero fue mucho más, Dennis atacó cada momento con tal gusto y abandono que sus excesos dejaban pequeños incluso a los de otros lunáticos tan celebrados como Keith Moon y John Bonham (también baterías, por cierto, ¿será verdad lo que dicen de ellos?). Pero sobre todo, Dennis Wilson era UN ARTISTA, y tenía un talento que era tan profundo como el océano que acabó tragándoselo. Así que… ¿qué tal si nos dejamos ya de leyendas urbanas y nos ocupamos de su arte…? Porque, aunque no tuviese tiempo para la música en su vida, la música fue la única cosa que impidió que su cabeza fuera siempre una casa de los horrores.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


Dennis Wilson – “River song”

Desde muy joven Dennis supo cual iba a ser su destino definitivo: la playa. Cuando contempló por vez primera la infinita extensión del Océano Pacífico se sintió como en su casa y completamente libre. En el surf encontró la liberación que el resto de su familia encontraba en la música. En los otros surfistas, y en las chicas que pululaban con ellos por la playa encontró su propia familia, su primera banda. El océano era su rock’n’roll.

Y desde muy joven también Dennis fue diagnosticado como un caso grave de hiperactividad y déficit de atención, era como si su cerebro estuviese cableado para distraer su atención con todo, constantemente alimentado con demasiada información. Y ser batería de una banda de rock que siempre está de gira es un trabajo perfecto para una persona así. Aunque él lo aceptase solo ante la continua insistencia de su madre, que quería que los Beach Boys fuesen un grupo familiar, integrado por él y sus hermanos Brian y Carl, al bajo y la guitarra, su primo Mike Love, que era la voz solista, y un compañero de clase de hacía mucho tiempo, Alan Jardine, también guitarrista.

Dennis era un alien dentro de su propia familia, era un intruso aún antes de haber tocado una sola nota, y esa sería la posición que ocuparía dentro del negocio familiar durante toda su vida. Pero sin darse cuenta, sus descontentos y excépticos compañeros de banda, habían coseguido con él, además de un grano en el culo, una de sus mejores bazas para el triunfo. Porque no solo es que el surfista Dennis les sugiriese el argumento de la canción que les lanzó, sino que cuando ellos se convirtieron en los Beach Boys después de editar ese single con “Surfin’”, él les dio toda su identidad. Él era sobre quien el grupo cantaba, los demás solo fingían ser como él. Él era el único Beach Boy que surfeaba, dejando a Brian en casa para que escribiese canciones sobre eso. Cuando el grupo cantaba sobre coches, era Dennis quien hacía carreras con ellos. A veces, como en “Fun Fun Fun”, sus hazañas inspiraban sus canciones; su vida era una película y los Beach Boys grababan su banda sonora.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


The Beach Boys – “Fun Fun Fun”

Y claro, al principio Dennis era solamente todo imagen: el guapo, el divertido, el bronceado, el que atraía a las chicas. Le gustaba inmensamente el directo, porque para él eso era como cabalgar sobre la energía del público como si estuviese haciendo surf, incluso controlando las olas. Para desesperación de Mike, que muchas veces veía como nadie prestaba atención a su canción, embrujados por la personalidad de Dennis, que les hacía saltar y erupcionar en cualquier momento, aunque no viniese a cuento con la actuación. Era una estrella aún sin pretenderlo. Y he dicho que le gustaba el directo, y no “tocar en directo”, porque eso de tocar le fastidiaba bastante, y el grupo frecuentemente tenía que recurrir a baterías alquilados para grabar sus discos, y las canciones en las que él aparecia poniendo su voz normalmente había que desecharlas porque no eran más que un amasijo de gritos de las chicas que le acompañaban; sus interpretaciones no sugerían que él fuese a ser capaz de mucho más. Para entendernos, musicalmente Dennis Wilson era el equivalente a una rubia tonta.

El primer indicio de que Dennis podría tener algo más enterrado en su interior se vio en la cara B del LP “The Beach Boys Today!”. La canción “In the back of my mind” ofrecía un vistazo intimista de la aterrada psique de Brian Wilson, aunque vestida con una orquestación que presagiaba su madurez musical… y él eligió la voz rabiosa y emocional de su hermano Dennis para presentarla. Y desde ese día los dos hicieron frente común contra los demás para cambiar la fórmula Beach Boys durante los dos siguientes años, aunque el genio creador de Brian dirigiendo y dominándolo todo aún dejaba a Dennis con menos que hacer todavía de lo que hacía hasta ahora.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


The Beach Boys – “In the back of my mind”

Pero cuando Brian, tras haber volado con el “Pet Sounds” tan cerca del sol que se quemó y se consumió bajo el peso de su inacabada obra maestra que él llamó ”Smile”, los otros Beach Boys se dieron cuenta de pronto de su sequía creativa para mantener el rítmo, y nadie esperaba que el patoso batería hiciera ninguna contribución. Así que tanto ellos, como el resto de la familia, como todos los fans de la banda se vieron sorprendidos cuando dos canciones que Dennis había escrito con el poeta Steve Kalinich, “Little bird” y “Be still”, no solo fueron la espina dorsal del disco “Friends”, sino que todavía perduran como dos de las mejores canciones del grupo.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


The Beach Boys – “Little bird”

Steve componía un poema, y en menos de lo que se tarda en recitarlo Dennis ya tenía pensada una música para respaldarlo. La música salía de él sin pensarla, Dennis era todo pasión. Pero aún habiendo tenido este nacimiento artístico, su primer impulso fue el de hacer que Steve se asociase con su hermano Brian… generoso aunque no fuese a sacar provecho él mismo.

Así era también Dennis Wilson. Todos, desde su hermano a cualquiera que le conociese desde hacía solo diez minutos, decían lo mismo, que tenía un gran corazón. Debbie Holtsclaw puede dar fe de ello. Ella solo tenía 17 años cuando consiguió su primer trabajo como chica para responder el correo de los Beach Boys. Uno de los managers la envió a unos mandados dejándole su coche. La pobre chica se pegó una hostia con él y lo dejó bastante abollado. Y no tenía forma de pagar su reparación. El manager la echó y le dijo que no volviese hasta que no tuviese la pasta. Cuando Dennis se enteró se fue a ver al manager y le preguntó que cuanto le debía la chica. Cuando éste se lo dijo, se sacó del bolsillo un gran fajo de billetes, contó la cantidad debida y se lo tiró a la cara al otro, que permaneció sentado al otro lado de la mesa. Cuando Debbie supo que podía quedarse le preguntó a Dennis que cómo quería que le devolviese el dinero. “El brillo de tus ojos cuando haces algo por nosotros es suficiente pago”, dicen que fue su respuesta.

Dennis abría su corazón a todo el mundo… y eso fue lo que Charles Manson aprovechó para colarse dentro de él.

Gracias a este asesino, esta faceta de la vida de Dennis es suficientemente conocida y no vamos a revolcarnos en ella, baste decir que su relación con él le costó a Dennis más de cien mil dólares en ropa, coches, comida y alojamiento, por no mencionar las facturas de los médicos que tenían que venir constantemente a curar las gonorreas de los miembros de la Familia Manson. Todo lo que Dennis obtuvo a cambio fue la mediocre canción de Manson, “Cease to exist”, que incluso tuvo que reescribir, para eterno disgusto de Charlie, para convertirla en el “Never learn not to love” que grabaron los Beach Boys. Bueno… en vista de cómo terminó todo, pudo ser peor; al fin y al cabo, como Dennis decía, lo único que perdió fue dinero.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


The Beach Boys – “Never learn not to love”

Dennis fue también el primero de los Beach Boys en unirse a los Beatles cuando abrazaron la Meditación Trascendental… y el primero al que echaron de allí, que todo hay que decirlo. Pero tanto Mike Love como Al Jardine siguieron fieles al Maharishi, y tras una desastrosa gira con él, en 1.968, después de que los Beatles ya le hubiesen repudiado públicamente, la credibilidad de los Beach Boys descendió en picado, uniéndose a ello además, la paranoia que despertó el arresto de Charles Manson. Parecía como si los Beach Boys hubiesen sido los culpables de desenmascarar el lado oscuro del mito de la soleada California. En 1.969, con Brian Wilson ya en su retiro, el grupo tuvo quizás el punto más bajo en sus 40 años de carrera de montaña rusa.

Y la banda tuvo que reinventarse a sí misma… y aquí fue donde la rubía tonta de la batería comenzó a brillar. Mientras todos los demás miembros del grupo se estrujaban la sesera intentando compensar la ausencia de Brian, Dennis era libre para crear su propia música sin presión alguna. Y de él emergió algo grande. Supo asociarse con gente que sabía escribir palabras, los ya mencionados Gregg Jakobson y Steve Kalinich, Stan Shapiro… y él mismo junto al pianista clásico que respaldaba al grupo, Daryl Dragon, a quien en broma llamaban “El Capitán Tecla” (y hacemos un inciso para decir que si recordais a un dúo que tubo cierto éxito con el nombre de Captain & Tenille, ya sabeis de donde venía eso de Captain) ponían los acordes de piano que las convertirían en maravillosas canciones.

Dennis no tenía formación pianística, solo se sentaba ante él y sacaba acordes que cualquier maestro hubiese matado por componer. No se sabía los nombres de las notas, solo tocaba y tocaba hasta que encontraba las notas que eran iguales a los sonidos que escuchaba en su cabeza. La riqueza e innovación instintiva de sus acordes recordaba en cierto modo a Richard Wagner, aunque estoy seguro de que Dennis ni siquiera había oído hablar nunca de él.

La cima de su contribución creativa a los Beach Boys fue “Sunflower”, el disco que editaron en 1.970. En ausencia de Brian, Dennis llevó el timón de su grabación, y ahí están quizás las últimas canciones de rock reales de la banda. Y aunque no fuese un éxito tan grande como sus más conocidas canciones, el maravilloso “Forever” se convirtió en inmortal, y asentó las formas baladísticas y los sentimientos románticos que fueron el territorio artístico del propio Dennis durante los próximos años.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


The Beach Boys – “Forever”

Pero en vez de ser esto “el principio de una hermosa amistad”, el principio de un nuevo respeto e igualdad dentro de los Beach Boys, los demás le dieron de lado del todo (¿celos, quizás…?). En el siguiente disco del grupo, el “Surf’s Up”, no incluyeron ninguna de sus canciones, y a medida que iban pasando los años ’70, apenas metían una o dos canciones suyas en los demás discos, a pesar de la innegable calidad de algunas como “Cuddle up” o “Only with you”. Dennis no escribía con arreglo a la fómula Beach Boys, y esa fórmula ahora era la referencia a la propia historia del grupo. Dennis era invisible… excepto cuando se metía en problemas, por supuesto; y eso no era aceptable. Él no solo era un tipo despreciado prácticamente en el mundo del rock, sino que también lo era en el interior de su propia banda, que respondía con la mayor indiferencia a los ofrecimientos de canciones que él seguía haciéndoles. La despedida estaba servida.

El tiempo que pasó grabando en solitario “Pacific Ocean Blue” seguramente fue el más satisfactorio de toda su vida como músico. Ahora era cuando él se aceptaba a sí mismo como artista. No se pensaba demasiado lo que quería hacer, simplemente lo hacía. Cuando necesitó un ingeniero de sonido para que le grabase, simplemente apuntó con el dedo a uno que había por allí por los estudios, y le dijo: “Tú… tú mismo…”. Y John Hanlon dio los primeros pasos que después le llevarían a trabajar asiduamente con gente como Neil Young o REM. Espontáneo, sin dejar lugar a la elección.

El disco fue considerado completo cuando Otto Hinsche murió de pronto. Este hombre era el padre de Billy Hinsche, uno de los más antiguos miembros de la familia Beach Boys, y había sido prácticamente también el padre adoptivo de Dennis desde que murió el feroz Murray, el suyo propio. Esa mañana Dennis llegó al estudio y anunció que el disco no se iba a terminar; después se sentó al piano y de éste comenzó a brotar una maravillosa melodía. Seguramente Dennis nunca estuvo tan concentrado en algo como en la composición de este “Farewell, my friend”.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


Dennis Wilson – “Farewell, my friend”

Hay tristeza en la canción, pero lo que más se deja sentir en ella es lo mucho que Dennis quería a este hombre, y cómo celebraba su vida. Dennis tenía la habilidad de llegar al corazón de todo y grabar el sentimiento en una cinta magnética.

No solo es que este disco no sonase como nada de los Beach Boys, aunque algunas de sus canciones (“River song” y sus aires de gospel, por ejemplo) son las que la banda hubiese hecho de no estar tan preocupados de perseguir su propio rabo, sino que “Pacific Ocean Blue” parece que no está abierto a ninguna influencia musical; es música que fluye de su propia fuente. Al contrario que Brian Wilson, que siempre tenía la cabeza llena de ideas, las grabaciones de Dennis parecen sonidos sin terminar. Música capturada en el mismo momento en que se estaba explorando sobre ella. La instrumentación cambia de canción a canción pero uno siempre sale con la seductora sensación de que el cantante te ha hecho un guiño que has sabido entender.

Cuando el disco se editó en 1.977, sorprendió a todo el mundo vendiendo un cuarto de millón de copias, más que cualquier disco de los Beach Boys de esa época, lo que causó una enorme irritación a los miembros de la banda. Por si ya no estaban bastante jodidos con él, ahora el hijoputa tenía un disco en solitario que era un éxito… los Beach Boys se sentían intimidados y asustados. Y aunque en realidad no es que fuese un éxito supermayoritario, sí que demostró que había una considerable cantidad de gente que todavía guardaba afecto por “este simpático chico”, lo que realmente era una base fuerte sobre la que construir su carrera en solitario. Y el próximo peldaño iba a ser otro disco para el que ya tenía pensado el nombre de “Bamboo”.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


Dennis Wilson – “Wild situation” (Del “Bamboo”)

Pero aunque el recibimeinto de “Pacific Ocean Blue” sugería que Dennis podía tener una vida significativa aparte de los Beach Boys, todo comenzó a derrumbarse a su alrededor. Desde los días pre-Manson, Dennis y sus compañeros de correrías Gregg Jakobson y Terry Melcher formaban una especie de club, al que llamaban “Los Penetradores Dorados”, cuya base era un enorme coche pintado de dorado que Dennis tenía aparcado en su jardín. Allí es donde llevaban a las chicas objeto de sus “doradas penetraciones”. Pero el tiempo fue pasando y todos se convirtieron en hombres casados, y aunque los otros habían sentado la cabeza respetando su nuevo estado, Dennis aún era el típico macho que pensaba que cualquier deseo que saliese de su polla había que satisfacerlo, y no dudaba en, como el día del entierro de su padre, huir de la ceremonia hasta París, acompañado de la mujer de uno de los empleados de su discográfica, rompiendo así dos matrimonios de golpe, el suyo y el de ella.

La exploración de la consciencia y la libertad de los años ’60 estaba corrompida por el abuso químico de los ’70 y la autocomplacencia, y las cosas adquirieron para él un cariz muy, pero que muy feo. La locura y los excesos hicieron que, a medida que la década progresaba, las penetraciones dejaran de ser doradas para siempre. Y la música fue fiel reflejo de su decadencia. Dennis bebía constantemente, y mientras más evidentes se hacían los efectos del alcohol más estruendosa, salvaje e incoherente se volvía la música que sacaba del piano. Los inolvidables acordes que una vez saliesen de sus manos ahora eran estrujados por sus puños sobre el marfil de las teclas. Era como si destruyese la belleza a la vez que la creaba. Nunca sabía cuando ni como parar…

La bebida fue la principal culpable, pero el problema ya venía de lejos. Las secuelas de su relación con Manson le llevaron a la hierba y al LSD, y le dejaron paranoico perdido. Y el problema aún se agravó cuando, tras el incidente de la ventana que ya os conté, tuvo que dejar la batería, dejando a su hiperactividad con demasiado tiempo libre, y cuando los excesos con la cocaína se pusieron de moda en los ’70, él se apuntó también enseguida. Parece como si tuviese algo genético que le impulsara a las adicciones.

Los años finales de la vida de Dennis Wilson son una historia que pide a gritos no ser contada. La tristeza del imparable deterioro de una persona que llegó a tener tanta vitalidad y una presencia tan hermosa, y que ahora apenas podía distinguirse de cualquier homeless de la calle no tiene cabida en un sitio como este blog.

Se pasó la vida dándoselo todo a los demás sin guardarse nada para sí mismo, y terminó por perderlo todo, el dinero, los coches, las casas, las chicas. Los demás Beach Boys, hartos del drama que acompañaba a su deterioro y a su incapacidad (o falta de voluntad) para aceptar ayuda con sus adicciones, hicieron algo impensable tratándose de hermanos, se lavaron las manos en todo lo que tuviese que ver con él. Para Mike Love esta fue la victoria definitiva sobre su irresponsable primo, al que ahora describía ante la prensa como “un drogadicto y un parásito sin talento del que nos hemos librado”. Pero el destino, y Dennis, aún se guardaban una última bala en la recámara: en la vuelta de tuerca más morbosa del concurso de despropósitos que había llegado a ser su vida, Dennis dejó embarazada a Shawn, la hija de Mike Love.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


Dennis Wilson – “He’s a bum” (Del “Bamboo”)

El disco que tenía que haber salido con el nombre de “Bamboo” había tenido un comienzo muy esperanzador, con el material más potente que Dennis había producido desde el “Sunflower”; pero con la confusión reinante en su vida personal y en la profesional, la grabación se fue haciendo lenta y sufrida, hasta detenerse del todo. Dennis hizo intentos esporádicos de continuar, pero su intrumento primario ya había volado: la voz que nos llevaba por mil intimidades, que antes fuese encantadoramente irregular, estaba ya totalmente arruinada.

El 28 de diciembre de 1.983 Dennis se sumergió por última vez en su querido Pacífico, dicen que buscando un arcón lleno de tesoros personales que le trajesen algún resquicio de su antigua vida. Y nunca volvió a salir. Desde la cima del mundo al fondo del océano en 39 años. Unos días después, ya metidos en enero, Dennis Wilson fue despedido como debía ser, no con un entierro, sino arrojado al mar.

Ya tenía toda la paz que siempre quiso. Ya solo queda de él su música, ahora más brillante que nunca tras la edición en la colección “Legacy” del “Pacific Blue Ocean” y los restos salvados del “Bamboo”. Pero hay otra cosa que seguro que Dennis hubiese querido por encima de todo: un minuto más. Un minuto más de vida.

Para apurarla… como apuraba esas apariciones en directo que siempre le gustaron tanto. En los conciertos de los Beach Boys, Dennis siempre era el último en abandonar el escenario, prolongando el disfrute de la euforia… “Muchas, muchas gracias …”, se despedía. “Por darme todo lo que siempre soñé…”

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


Dennis Wilson – “End of the show”

Categorías: Forever Young -

20 Comments

  • El dia 17.09.2008, Maese Rancio dijo:

    Mis respetos para uno de los mejores creadores de melodías de la música contemporánea.

    Creo recordar que, aunque los Beach Boys eran considerados un grupo “surfero”, tan sólo Dennis practicaba dicho deporte, curioso, ¿verdad?

    • El dia 18.09.2008, EulaliA dijo:

      Anda Carrascus que nos pintas a unos Beach Boys que poco o nada tienen que ver con esos supuestos chicos alegres que todos conociamos. Haces bien ademas en no regodearte en la miseria e ir a la musica. No solo me he quedado sorprensdida con las canciones tan lugubres, aunque bonitas, de Dennis Wilson, sino que tambien con las que pones de los Beach Boys, excepto Fun Fun Fun, claro, que es de las clasicas suyas.

      Esta visto que hay una historia tragica detras de cada cantante o grupo de los clasicos.

      Una cosa, Maese Rancio, ¿tu no te has leido el post, verdad? :)

      • El dia 18.09.2008, Maese Rancio dijo:

        Ups, perdón Eulalia. Crei que trataba de los Bee Gees, ¿no es ese tío Barry Gibb?… 😛
        Le eché un vistazo por encima porque si ves la hora de mi comentario, ya debería haber estado planchando la oreja hacía un buen rato.

        • El dia 18.09.2008, nancicomansi dijo:

          Vean que maléficas consecuencias pueden llegar a tener estar todo el dia surfeando en aguas turquesas con un bañador de flores hawaianas…

          Mira que lo de la familia Manson…en fin…cotilleos tenebrosos aparte, a mi siempre me gustó de los Beach la perfección, aparentemente banal pero brillantísisma de sus canciones-chicle, las más luminosas y bronceadas…

          • El dia 18.09.2008, Mityu dijo:

            Las historias personales de mucha gente que pasa por aquí empieza a tener unos puntos coincidentes que acabaremos por trazar un patrón no de comportamiento, que al fin es la cara externa de la luna, sino de la persona que lo desarrolla, en la cara oculta de la luna, donde los demonios aúllan, donde la soledad es la única conocedora de sus motivaciones internas.
            Leo mensajes contradictorios en ese artista, mensajes cuyos reflejos son las canciones. Si todo está en los libros, también todo está en la música. El lenguaje es así, deja asomar lo que uno a veces no hubiera premeditado.
            En cualquier caso, el post merece la pena. Ya es costumbre, pero no por ello deja de ser obligado y justo decirlo expresamente: Un muy buen post. Gracias por él.
            P.S. Por otra parte, la luna y el ser humano habitando entre sus fases, deja gajos blancos desconocidos a modo de huellas blancas, que nadie sabe interpretar.
            Besos

            • El dia 18.09.2008, lu dijo:

              Me ha encantado el post. Tienes una capacidad impresionante para mostrar el lado humano de los artistas, que son eso, personas, que sienten y padecen igual o más que el resto de los mortales que no tenemos un trabajo tan expuesto al ojo crítico del público. Todos estos casos de artistas que se ponían (y se ponen) jinchos, que han protagonizado anécdotas delirantes y lisérgicas, a mí me inspiran mucha ternura. Creo que en general los artistas son muy, muy sensibles, y que, a pesar de los cochazos, las penetraciones doradas y los estadios llenitos, están rodeados de cosas feas como la envidia, la falsa amistad de los/as trepas, la búsqueda continua y frustrante de la perfección y la presión de la industria (e incluso de la propia familia). Si encima eso lo viven cuando son niños o muy jóvenes… La muerte de Dennis Wilson puede llegar a parecer hasta poética al lado de la eutanasia de Michael Jackson, que más que poesía es una historia de terror.
              Gracias por escribir, soy fan.

              • El dia 18.09.2008, carrascus dijo:

                Bueno… contestando a todos a una, en vuestros estupendos comentarios me parece ver que asoma el factor común de la contradicción del artista, y la contraposición de la brillantez de la cara de la luna llena a la oscuridad de la cara oculta de esa luna.

                Dennis Wilson era la contradicción personificada en los Beach Boys, el que, en todas esas canciones tan clásicas que conocemos, proporcionaba el motor para el grupo con su poderosa percusión y su energía sin límites; y sin embargo él en realidad era como el el intelectual primitivo, el buen salvaje… lleno de orgullo primigenio y humildad forzada.

                Gracias por vuestras palabras de alabanza también. Aunque a veces pienso que os pasais un poco con ellas.

                Y hablando de otra cosa. Me sobra una entrada para el concierto de flamenco-rock del sábado, así que si alguien de vosotros tiene interés, me lo podeis decir aquí mismo o (si preferís algo más privado) en este mail: carrascus@tele2.es

                • El dia 19.09.2008, diciembre dijo:

                  La música de los Beach Boys me ha gustado desde siempre, pero una vez más desconocía toda ésta interesante historia. Extraña relación la de Wilson con el “pieza” del Manson. Yo soy de las que sólo había reparado en la “fachada surfera” y “guay” de éstos chicos, que cosas…

                  Una llega a dudar de si muchas de las grandes canciones de todos los tiempos, se hubieran llegado a componer de no haber sido por los excesos, excentricidades, y complejisimas personalidades de sus autores. Va a ser que no ¿verdad?. Cuanto cantante “kamikaze” en la historia del rock. Genial el post, cómo siempre.

                  Besos!

                  PD.: y ése aire a lo Pablo Abraira…, ó al revés…

                  • El dia 19.09.2008, Charly dijo:

                    Buenas noches a todos!
                    Inmerso en una espesa noche algo insomne, buscaba por la red referencias de Penn Jillette. Eso me ha llevado a un post sobre los Residents (también recuerdo haber visto ese programa) y, ya puestos, a cotillear el resto del blog.
                    Y así llevo casi dos horas que se me han pasado sin sentir. Enhorabuena, Carrascus, no sólo por tus conocimientos enciclopédicos, sino por el ameno uso que haces de ellos. Creo que te frecuentaré a menudo.
                    Un abrazo desde Zaragoza.

                    • El dia 19.09.2008, Lurrid dijo:

                      Juer vaya trabajito que te has marcado Carrascus. Ya leí la mitad, y la otra cuando vuelva de currar. Pero tenía que felicitarte antes, no vaya a ser que se me pase.

                      Y yo que siempre tenía a los Beach Boys, no me digais porqué, como un poco ñoños. Me refiero a sus componentes. Y la fiera esa estaba entre ellos. Je.

                      Un saludo.

                      • El dia 19.09.2008, carrascus dijo:

                        A las doce menos diez te vas al curro, Lurrid…? Anda que no vives bien ni ná, jejejeje… Se te echaba de menos; gracias por tu felicitación.

                        Y lo mismo le digo, Charly. Esta también es su casa desde hoy. Además, que alguien que busca por la red datos de Penn Jillette debe ser un tío de lo más cool.

                        Con lo que dices, Diciembre, unido a lo de Lurrid, Nancy, etc, me da la impresión de que los Beach Boys, aunque todos nos sepamos sus canciones más famosas, pero personalmente eran unos absolutos desconocidos… yo pensaba que al menos la fase ésa en la que Dennis se juntó con la Familia Manson era de bastante domino público…

                        Sobre lo de Pablo Abraira… un aire sí que se dan, es cierto. Yo tengo una amiga que de jovencita era muy fan. Del Abraira, digo. ¿Y a tí, ellos como te gustan más, Diciembre, gavilanes o palomas…?

                        • El dia 19.09.2008, carrascus dijo:

                          Ah… que se me olvidó en el comentario anterior. La entrada para el flamenco-rock que tenía disponible ha sido ya adjudicada por línea interna. Sorry.

                          • El dia 19.09.2008, diciembre dijo:

                            Pues para ser sinceros, a mi, más que las “rapaces” y resto de aves, lo que me van son los “felinos”, Carrascus, concretamente los tigres, jeje.

                            Oséa que el Maharishi Yogi largó a Dennis Wilson con “viento fresco”, imagino que sus razones tendría, alguna liaría, digo yo ¿no?

                            • El dia 19.09.2008, Celia dijo:

                              Dios mío!! que historia más triste!……….por favor Carrascus, a ver qué haces después de esto para que nos animemos un poco y darnos algo de esperanza en la humanidad. De momento, un besito!

                              • El dia 19.09.2008, carrascus dijo:

                                Alguna liaría, claro, Diciembre… rodeado de mujeres, en un ambiente tan relajado… sí, alguna liaría. O igual es que se saltaba las reglas de no beber alcohol…

                                Pues sí, Celia… al menos el siguiente post será más liviano y cortito. Sobre todo porque voy preparando otros que también son largos y de bastante consulta de documentación como éste de Dennis, y eso lleva tiempo escribirlo. Así que en el próximo toca risas, y en el siguiente ya veremos, porque el tiempo este fin de semana va a ser escaso para escribir, con el concierto del Flamenco-Rock mañana, y el derby Betis-Sevilla el domingo.

                                Besos.

                                • El dia 20.09.2008, Vidal dijo:

                                  ¿Pero qué tristeza ni tristeza ni ná de ná? El tipo hizo un disco maravilloso, de esos que la gran mayoría de los mortales no pueden ni siquiera soñar en hacer. Que luego fuera un gambitero, pues bueno, es un efecto colateral… pero es como decir que la historia de Silvio es triste. Fijo que a él no se lo parecía. Ejem.

                                  • El dia 20.09.2008, Celia dijo:

                                    Jajaja, bueno, eso sí que es verdad, como se dice: “que le quiten lo bailao!”, no?

                                    De todas formas una persona que tuvo ese tipo de aptitudes, es una lástima que acabase de esa manera, no tanto el propio final, que es hasta romántico, sino los años anteriores de decadencia………, me sigue pareciendo un poco triste.

                                    Aunque para tristeza la que le va a entrar al betis el domingo después del partido, jojojo! Como veo Carrascus que tienes un finde muy ataredao, que lo pases bien, besos.

                                    • El dia 20.09.2008, carrascus dijo:

                                      Ya veo que vosotros mismos os contestais… no es necesaria, pues, mi intervención.

                                      • El dia 20.09.2008, Glauca dijo:

                                        Apasionante intercambio de comentarios…

                                        Por cierto Carrascus, disfruta de lo que esta noche vas a presenciar y no olvides la crónica para los que no podemos asistir.

                                        Un beso.

                                        • El dia 20.09.2008, Luliña Fortune dijo:

                                          Bueno, no podía esperar mejor final que ser devorado por las olas, supongo. Alguien que confunde las “experiencias intensas” con subirse a un rascacielos en construcción y ponerse a bailar en el vértice, está pidiendo a gritos ayuda médica. Como ya dice algún otro comentarista de blog, parece siempre la misma historia de autodestrucción con pequeños detalles que las diferencian. Algunas veces estas historias me dan pena, otras me producen indiganción y siempre acabo con la sensación de que no los comprendo. Debo ser terriblemente normal.
                                          Me han gustado algunas canciones, las más tristes. Será el otoño.
                                          Pienso constantemente en tu piscina 😉

                                          (Required)
                                          (Required, will not be published)

                                          Si quieres poner una afoto en tu comentario, pega el enlace aquísh. Muuusho cuidao con lo que ponemoh.