Atrapado por el blues de Memphis
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GUÁRDAME EL ÚLTIMO BAILE
Categorías: Forever Young
Carrascus

De forma casual, a través del Blogin’ he reencontrado a un amigo al que hace mucho tiempo que le había perdido la pista. De las últimas cosas que recuerdo de él fue lo contrariado que se quedó porque no le pude grabar un programa sobre Doc Pomus que hice en la radio, y que él no podía oír al vivir en otra ciudad. De eso hace ya más de doce años. Pero mi sempiterna manía de no tirar nada y archivarlo todo hace que todavía tenga por aquí el guión que me preparé para hacer aquel programa. Y de él ha salido este post. No será lo mismo, claro… pero los textos y las canciones están muy cerca de lo que aquel día salió a través de las ondas.

Para DonBonassi… y para Lola y Carmen.

Quizás no sea muy conocido por el gran público, pero si uno es aficionado a leer sobre música pop seguro que no pasan más de cinco o seis capítulos sin alguna referencia a JEROME SOLON FELDER, más conocido como DOC POMUS.

Los tratados sobre rock siempre han asociado las palabras “legendario autor de canciones” a su nombre. Él fue aquél a quien John Lennon pidió conocer un día, el letrista blanco de blues que pudo hacer a B. B. King llorar por la noche, el sabio de Brooklin al que Elvis llamaba desde algún estudio de Memphis cuando se quedaba colgado sin saber como resolver alguna canción. Seguramente no te vendrá ahora mismo a la memoria nada que él compusiese… aunque… ¿estás seguro de eso…?

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…¿te lo imaginabas?

Pues sí. Esa canción que se convirtió en una especie de himno alternativo de tu equipo de fútbol llevaba su firma. Durante su vida, Doc figuró como escritor en más de un millar de canciones, “muchas de ellas malísimas” como él solía decir. Él siempre se guió por una consigna, hacer canciones que “sonaran como tenían que sonar”. Felizmente para todos, la mayoría de ellas se llevaron al vinilo. Con su pareja MORT SHUMAN, Doc escribió un montón de clásicos para los Drifters, hizo que Fabian dejase de pasar hambre de éxitos, y Elvis llegó a grabar unas 20 canciones de la pareja, entre ellas la que Silvio tenía pegada al oído cuando le estaba dando forma a su “Betis”.

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Elvis Presley – “His latest flame”

Doc era tan completo haciendo canciones que podía hacerlo todo: canciones facilonas carne de hit-parade, como el “Sweets for my sweet” de los Drifters; bandas sonoras absolutamente kitchs, como el “Viva Las Vegas” de Elvis… pero siempre volvía a su primer amor, el blues. Mantuvo la majestad de Big Joe Turner con sus canciones, escribió el angustioso “Lonely Avenue” para Ray Charles, un monumento a la devastación. Y lo hizo en un coche; no tenía otro lugar mejor para trabajar en aquel tiempo en que la vida le ofrecía pocos destinos confortables. Oyéndola, todavía se puede sentir el escalofrío…

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Ray Charles – “Lonely Avenue”

A pesar de su preocupación por la soledad y la verdad, Doc no tenía aversión a escribir algo divertido. Al principio, de hecho, él se asoció al entonces muy joven Mort Shuman, para que le ayudara a comprender qué era lo que le gustaba a los jóvenes. Quería volver a repetir el éxito que tuvo unos meses antes cuando los Coasters grabaron “Youngblood”, una canción llena de chispa que había escrito junto a Leiber y Stoller sobre teenagers enamorados.

Igualmente, para un chico de ciudad como era él, Doc Pomus escribió muchas canciones de la carretera, canciones que sonaban como si hubiesen sido escritas cruzando Tennesse. Como “A mess of blues”, escrita en Brooklin, y grabada por Elvis en su primera sesión después de volver del Ejercito. Y con una vida tan difícil como la suya también era sobrecogedor ver cómo era capaz de resaltar el lado soñador y melódico de una canción, y en ocasiones, como con el clásico “This magic moment” de los Drifters, lograba el punto de fusión del amor que innumerables poetas han buscado durante siglos… y lo hizo en sólo 2 minutos y medio.

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The Drifters – “This magic moment”

Doc Pomus nació en 1925 en un barrio judío de Brooklin, dentro de un clan que esperaba que el nacido fuese un gran abogado, o al menos un gran contable. Pero la vida no trató muy bien a Doc, la polio le condenó a una niñez penosa y solitaria. Y la única medicina que le hacía seguir a delante era el blues. Doc probó su primera dosis a los 15 años, cuando escuchó el “Piney Brown Blues” de Big Joe Turner. Doc a menudo hablaba en las entrevistas de aquello como “una transformación”. Para él, esa era la forma en que la música tenía que sonar. Y decidió que la música iba a ser su vida. Comenzó cantando en clubs negros e incluso llegó a grabar una canción, “Heartlessly”, para Dawn Records; el famoso disc-jokey Alan Freed empujó la canción y la RCA la editó, pero no se vendió apenas, desde luego nada comparable a lo que vendían los artistas negros que como Jimmy Justice, por ejemplo, grabaron posteriormente sus canciones.

La verdad es que Doc Pomus era el más improbable de los cantantes de blues, un judío lisiado de 18 años vociferando en la brumosa oscuridad agarrado a un par de inseguras muletas. El joven Jerome se puso el sobrenombre de Doc Pomus en aquella época para que su familia no supiese (Dios no lo permita !!) que él se dedicaba a cantar blues en clubs llenos de humo y de negros. Sucesivos fracasos convencieron a Doc de que tenía un futuro muy limitado como cantante blanco de blues, así que se volcó en la escritura de canciones, firmando un contrato con una gran compañía discográfica, Atlantic, en 1.947.

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Jimmy Justice – “Can’t get used to losing you”

Comenzó a escribir canciones con Mort Shuman, un amigo de su familia que había estado siguiéndole por aquellos clubs nocturnos en plan fan durante algún tiempo. Al principio Doc escribía casi todo el material, y repartían sus porcentajes 90% 10%. Al cabo de un año ya eran socios al 50%, Shuman escribía la mayoría de la música y Pomus las letras.

Hubo una época en que el mercado blanco, que no comulgaba mucho con los cantantes negros, prefabricó una serie de estrellas, chicos blancos, guapos, con sonrisa profidén, para que, una vez adaptadas al gusto bienpensante, interpretasen las mejores canciones del blues, el soul y el R&B. La canción “Turn me loose” había sido escrita por Doc con Elvis Presley en mente, pero le convencieron para que se la diera a uno de esos chicos de los que os hablaba, Fabian, que le aseguró su primer gran éxito desde 1.959.

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Fabian – “Turn me loose”

El también autor y cantante Otis Blackwell les había puesto en contacto con Hill and Range, una de las mejores editoras de canciones de su época; fue entonces cuando escribieron grandes éxitos como el anterior para Fabian y Bobby Darin. Y fue también para esta editora para la que escribieron todos sus grandes éxitos. Aunque muchas veces se ha pensado así, en realidad Pomus y Shuman nunca pertenecieron al Brill Building (el mayor conglomerado de escritores de canciones pop de su época, y quizás de todos los tiempos) aunque sí estuvieron asociados a esta escuela. Y el motivo no fue otro que la editora a la que el Buiding pertenecía, Aldon, decía Doc Pomus que pagaba muy poco por las canciones. Sin embargo sí que presentaron en Aldon a algún cantante prometedor, uno de ellos fué Neil Sedaka, por ejemplo.

Había que salir de los malos tiempos, y no estaba de más mirar quien valoraba mejor, económicamente hablando, las canciones que escribía. Como tampoco estaba de más escribir de vez en cuando alguna de ellas que, si bien no alimentase tu ego, sí que lo hiciese con tu bolsillo. Doc siempre estuvo un poco avergonzado de haber escrito una canción tan meliflua como “Sweets for my sweet”, el gran éxito de los Drifters en 1.961, pero, bueno… a veces hay que mandar a hacer puñetas al ego de uno.

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The Drifters – “Sweets for my sweet”

A mitad de los 60 llegó la invasión británica, los tiempos cambiaron y los éxitos de Pomus y Shuman decayeron bastante. Se fueron, pues, a Inglaterra, donde sus canciones habían sido muy respetadas por managers y editores. Allí fue donde Doc Pomus sufrió su primer ataque al corazón, en 1.965. Desde entonces quedó confinado a una silla de ruedas.

Un año después Pomus y Shuman se separaron. Es el momento de romper también una lanza en favor de Mort Shuman, conocido sobre todo por su asociación con Pomus, pero también en solitario capaz de crear canciones maravillosas, como las que escribió para Erma Franklin y Howard Tate, que posteriormente adquirieron fama universal al interpretarlas Janis Joplin: “My baby” y “Get it while you can”.

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Janis Joplin – “Get it while you can”

Doc Pomus estuvo desde entonces a menor nivel, hasta 1.978, cuando Dr. John le sonsacó hasta conseguir que escribiese a medias con él dos de sus LPs, “City Lights” y “Tango Palace”. Fué también por esa época cuando comenzó a trabajar con Willy de Ville, junto al que grabó tres canciones para su disco del año 79. “Le chat bleu”.

“Si la industria musical tuviese corazón, éste sería Doc Pomus”. Incluso los ejecutivos de las compañías discográficas con corazón de piedra tienen buenas palabras para Doc. Durante la fase terminal de su enfermedad cada día le visitaban montones de amigos, Ray Charles, Dr. John, Lou Reed… con los que se pasaba las horas comentando viejas batallas: la noche en que él y su colega Phil Spector fueron testigos de como se cargaron a un tío asándolo en una parrilla; la vez en que él mismo estuvo a punto de salir con un abrigo de cemento de una partida de cartas de las que ayudaban a mantener a sus dos hijos en los malos tiempos. Para un tipo que escribe tales eficientes canciones de pop de tres minutos, Doc no podía contar una historia sin que le llevase menos de media hora, solían decir sus visitantes.

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Mink De Ville – “Just to walk that little girl home”

Doc también tenía mala leche alguna vez, pero solía reservarla para los chicos malos de la industria musical: los calumniadores, los ladrones de royalties… En el libreto que acompaña al CD que le rinde tributo se cuenta que una vez, en un mercadillo se apartó de su acompañante para dirigirse con su silla de ruedas a un tenderete que estaba vendiendo cintas piratas de algunos cantantes antiguos de R&B. Tranquilamente se dirigió al vendedor: “Tío, esta gente fue destripada por el negocio musical durante años. Algunos de ellos ya han muerto, y tú sigues destripándoles. Chico ¿sabes lo que es saquear una tumba?”.

Doc Pomus no sólo velaba por los derechos de los antiguos cantantes de R&B discutiendo con los proto-manteros, sino que regía y administraba “The Rhythm & Blues Foundation”, una organización dedicada a honrar y ayudar a los pioneros del R&B. Doc además formó un comité que siempre estaba atento a las necesidades más cotidianas: una dentadura nueva para un anciano trompetista, trajes para el escenario para un crooner con una voz de un millón de dólares pero ahora en el paro… Además él en persona era el que iba a negociar estas cosas, con la habilidad de un vendedor de coches de segunda mano.

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Shawn Colvin – “Viva Las Vegas”

Y se fue consumiendo. Como su más famosa canción, su salud iba pasando del Hollywood más colorista hasta esa parte de Las Vegas a la que los perdedores de los casinos se dirigen para suicidarse sin muchos testigos.

En sus últimos años, Doc supo utilizar sus conocimientos sobre la mala leche humana y su autodominio en algunos de sus blues más memorables, como “Prisoner of life”, “From the heart” y “The real me”. Una vez que la diagnosis de cáncer de pulmón le confinó en el hospital se llevó consigo un teclado electrónico para así poder seguir componiendo con su gran amigo Dr. John. Y se mantuvo entero y sonriente, prometíendole a Lou Reed, que le visitaba casi todos los días, que sí, que dejaría de fumar.

Doc Pomus murió a la hora del mojo de los bluesmen, poco antes del amanecer del 14 de marzo de 1.991. Se fue tranquilamente, rodeado de su familia y su amiga de toda la vida, Shirlee Hauser.

Poco después de Navidad, Lou Reed editó uno de los discos más tristes de su historia, “Magic and Loss” (“Magia y pérdida”). “Entre dos abriles perdí a dos amigos / Entre dos abriles magia y pérdida”. Un disco dedicado a dos amigos suyos, Rita y Doc, lleno de canciones intimistas.

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Lou Reed – “Power and Glory”

Recibí la visita del Poder y la Gloria,
La visita de un himno majestuoso,
Grandes relámpagos luminosos
Que iluminaban el cielo.
Por mis venas corría electricidad.

Me cautivó un momento supremo,
Se apoderó de mí el aliento caliente de una divinidad,
Cebado como un león en la experiencia
Con el poder de la vida.
Lo quería todo, no un poco.

Ví convertirse un hombre en pájaro,
Ví convertirse un pájaro en tigre,
Ví a un hombre colgado de los dedos de los pies
En las selvas del Amazonas.
Ví a un hombre meterse en el ojo una aguja al rojo vivo,
Convertirse en cuervo y volar entre los árboles,
Tragar carbones ardiendo y echar llamas.
Y quise que eso me pasase a mí.

Vimos la luna desaparecer en su bolsillo.
Vimos desaparecer a las estrellas de nuestra vista,
Le vimos andar por el agua hacia el sol
Mientras se bañaba con luz eterna.
Vomitamos preguntas esperando respuestas,
Creando leyendas, religiones y mitos,
Libros, historias, películas y obras
Que intentaban explicarlo.

Ví a un gran hombre convertirse en un niño.
El cáncer le redujo a polvo.
Su voz se fue haciendo más débil mientras él luchaba por su vida
Con una fuerza que pocos hombres conocen.
Ví introducir isótopos en sus pulmones
Intentando detener la plaga cancerígena,
Y me recordó a Leda, el Cisne,
Y a la transformación del plomo en oro.

La misma fuerza que abrasó Hiroshima
Y produjo bebés con tres piernas, y muerte,
Reducida al tamaño de una moneda
Para ayudarle a recuperar el aliento.
Y fui arrebatado por el Poder y la Gloria.
Recibí la visita de un himno majestuoso.
Grandes relámpagos iluminaron el cielo
A medida que la radiación corría por él.
Lo quería todo,
No un poco.

Doc solía decir que cuando él comenzó a escribir blues para artistas negros, era “demasiado joven, demasiado deslumbrado y demasiado estúpido” para intimidarse. Y siempre se sentía en el séptimo cielo cuando un gran bluesman cantaba una de sus canciones. Una noche, en 1.981, B. B. King entró en unos estudios de Manhattan para grabar una de las últimas canciones de Doc, “There must be a better world somewhere”. Doc tuvo problemas con su furgoneta y no pudo asistir a la sesión de grabación, por lo que estaba enormemente cabreado. Pero a las 3 de la mañana sonó su teléfono; era una llamada del productor de la canción, Stewart Levine, diciéndole que cuando B. B. King se estaba aprendiendo la letra comenzó a llorar y estuvo así casi una hora. Cuando se repuso dijo que por fin “había comprendido”, que él sabía lo que Doc estaba diciendo. Grabó la canción en una sola toma y ganó un Grammy.

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B. B. King – “There must be a better world somewhere”

La última canción que escribió, “I’m on a roll”, lo hizo en el hospital sólo dos semanas antes de su muerte. Es el mejor ejemplo del precio del billete de ida (sin vuelta) que pronto iba a comprar Doc Pomus. No es sorprendente que la escribiera junto al Dr. John, un nativo del Big Easy que probablemente exclamó “Let the good times roll” (bueno, el lo diría en francés “Laissez les bon temps rouler!”) cuando el médico le dió el cachete en el culo al nacer. La voz de malo de dibujos animados de Dr. John, grabada en una alborotada sesión, es puro Nueva Orleans, funky, barata y totalmente subversiva.

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Dr. John – “I’m on a roll”

Doc Pomus también tuvo una gran familia, rockers y crooners, magnates y gente-que-pudo-haber-sido-y-no-fue. Todos ellos fueron a su entierro y se emocionaron escuchando el intemporal “Save the last dance for me” tal como lo grabó un joven de 22 años llamado Ben E. King, que era el cantante de los Drifters. El dolor encerrado en sus notas fue la mejor manera de despedirlo.

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The Drifters – “Save the last dance for me”

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14 Comments

  • El dia 08.06.2008, carrascus dijo:

    El primer comentario de este post es un off-topic.

    Anoche estuve en el Territorios, recuperando algunas claves que me permitan seguir llamándome viejo rockero. Fue una noche un tanto irregular, llena de altibajos, pero… que coño… con cerveza y música a todo volumen, tampoco es necesario pedir mucho más.

    Tenía ganas de ver a Caribou. Fueron los primeros en aparecer cuando apenas había nadie aún atendiendo a las actuaciones, y al sonido de la batería (tal como comenzó, os juro que yo pensaba que la estaban sonorizando) la gente comenzó a migrar desde las barras al pie del escenario. Su música en directo pierde la intimidad que desprenden sus discos, pero gana en inmediatez y en conduntencia (sobre todo). A mí me gustaron más de lo que yo esperaba después de haber leído por ahí algunas críticas de sus conciertos anteriores. No les ví terminar, de todos modos, porque en el escenario Cruzcampo iba a comenzar a tocar Sr. Chinarro y tenía ganas de verlos.

    Hacía siglos que no veía al Luque en directo, y la verdad es que sus actuaciones de ahora no tienen nada que ver con las que yo le recuerdo. Las de ahora son mejores. Creo que Sr. Chinarro gana a medida que se va… digamos… convencionalizando. Anoche la gente (hubo mucha) se sabía sus canciones y cantaba con él. Y yo jamás me imaginé que en un concierto suyo iba a ver a gente bailando.

    La ventaja de tener tres escenarios a tu disposición implica también el inconveniente de que a veces se solapan actuaciones que te interesan. Por eso tampoco terminé de ver a Chinarro. En el primer escenario ya estaba el grupo que más me interesaba de la noche: Yo La Tengo.

    Nunca les había visto en directo y me decepcionaron un poco. Cuando llegué ya habían comenzado y estaban atronando con una pieza que, guiada por cuatro notas pregrabadas que se repetían continuamente, se convertía en algo hipnótico que te enganchaba desde el principio. Una pieza larga y currada que servía de fantástico comienzo y que presagiaba una noche brillante… pero comenzaron con el “buen rollito” y todo se vino abajo. Bueno, en realidad parece que a la gente le gustaba e incluso algunos se marcaron unos bailecillos con la canción en falsete que hicieron, pero no era eso lo que yo andaba buscando en ellos.

    A mí, después de oír todos sus discos tantas veces siempre me ha parecido que el “noise” que ellos practican es el más agradable de los que se pueden oír, es incluso melódico… pero en directo anoche fue una y otra vez más de lo mismo. Me sobró tanto ruido “por la cara”… ya os digo, nunca les había visto en directo, pero desde luego, no esperaba encontrarme con una especie de banda de heavy-noise como parecieron anoche.

    Y salieron los New York Dolls. Yo me había acercado bastante más al escenario para entonces, y aguanté allí todo el concierto, con dos cojones… no como algunos otros viejunos cobardes (saludos a Pepe Benavides, jejeje) que se retiraron del epicentro a la segunda canción…

    Que de ellos ya no se puede esperar nada interesante… y qué? son una leyenda todavía (medio) viva y a mí me hacía ilusión verlos. ¿Y quien iba a decirme que a mi edad iba a estar allí, al lado de tres chicas salvajes que no dejaban de poguear (y que muy amablemente pedían perdón cada vez que empujaban o caían sobre alguien) gritando con toda la peña aquello de weeeee’re aaaall in looooooooooove. Fue el momento en que comenzó el punto álgido de la actuación, que siguió in crescendo porque la siguiente canción que eligieron era una que casi toda la gente conocía y que David Johanssen atribuyó erróneamente a Janis Joplin… aunque, bueno, su versión es la que conocemos, nadie recuerda la original de Erma Franklin… ea! y todos a corear de nuevo el coooo’mon, cooooo’mon, cooooo’mon an tei’keeeet… del “Piece of my heart”.

    Todos sabemos que la nostalgia siempre suele funcionar, pero cuando no hay nada más termina cansando; y a medida que seguía el concierto las Muñecas se iban haciendo un pelín coñacete. Salvaba la situación la entrega de la gente… vale, podemos soportar hasta el final. Pero ¿qué pasa con “Personality crisis”? ¿estos cabrones se van y no la tocan…? Falsa alarma, con ella comenzaron los bises. Ya me podía ir a dormir tranquilo…

    • El dia 08.06.2008, Mityu dijo:

      Me preguntaron hace un par de días qué tipo de música me gustaba. Podía contestar con claridad sobre algunas canciones que no me gustan nada, sobre algunos estilos que definitivamente me gustan, pero no supe contarle que vengo a una escuela de música muy especial. Voy a varias, en realidad, pero esta es la que me espabila y me dice: No has hecho la tarea.
      Sin duda voy a suspender el curso y tendré que volver incluso a recibir clases en verano.

      mmm… gracias al profe, y una manzana… un regalo norteamericanito… 😉

      • El dia 08.06.2008, carrascus dijo:

        Me halaga usted demasiado, querida Mityu… y le agradezco el regalo de la manzana; creo que a partir de hoy tendré que consumir muchas en vez de los bocatas de melva con morrón para perder algo de peso y recuperar a mi artrósica rodilla derecha de batallas como la de anoche…

        Un beso muy grande.

        • El dia 08.06.2008, Luliña Fortune dijo:

          Qué pena que no tengas el archivo sonoro del programa para oirte. ¿Era por la noche? ¿Eras de los que desgranan palabras al oído? Sin duda esta historia tiene que contarse a ritmo jodidamente dolorido. Cómo lo machacó la vida, con tantas enfermedades y fue capaz de hacer todas esas genialidades. No sé si hay alguien repartiendo ahí arriba los dones y las desgracias, pero lo hace francamente mal.
          Cuidate esa rodilla, rocker!

          • El dia 08.06.2008, Glauca dijo:

            El gran Doc escribía a golpes de dolor…

            Estoy con Luliña ya que sería fantástico haberte podido escuchar.

            PD. Es que a ciertas edades lo que no puede ser … no puede ser.

            A cuidar…se. Un beso.

            • El dia 08.06.2008, carrascus dijo:

              Es curioso esto de la radio… anoche los amigos con los que fuí a Territorios traían otro amigo de ellos que decía recordarme de cuando hacía radio…

              Pues no, Luliña, no existe archivo sonoro de este programa de Doc Pomus, ni de ninguno de los que hice en aquella emisora. El programa (“Fiebre del milenio” 1.995) lo hacía todos los domingos de 12 a 3 de la tarde.

              Del que sí es posible que pueda recuperar algún programa grabado es del otro que hice antes, “El Trip de las 5”, que como su nombre indica iba a las cinco de la tarde de lunes a viernes, y por la noche lo repetían de 12 y media a 1 y media. Y digo que es posible porque precisamente también anoche me encontré con una vieja amiga con la que charlé de muchas cosas, entre ellas de aquellos tiempos, y me dijo que se estaba mudando y entre las cosas que había recogido tenía una caja llena de cintas de programas de entonces, con muchos “trips de las cinco” y algunos “píntalo de negro”, otro programa anterior que hacía los sabados por la tarde.

              He quedado en mantener un pronto contacto con ella de nuevo para que me pase esas cintas. Si todo va bien podré montar algunos radioblogins.

              • El dia 09.06.2008, DonBonassi dijo:

                Hola a todos!
                Jose Miguel, gracias por el post, creo que ha valido la pena el estar contrariado y guardandote rencor durante tantos años, ha sido una autentica catarsis para nosotros el encontrar este post dedicado y todo sobre Doc Pomus ,ademas tu expiaras tus cuitas currando de sol a sol con los radioblogings y demas…!!!!
                Para los aficionados al pop, Doc Pomus es una de las figuras esenciales de esta musica, recuerdo que cuando tenia 14 o 15 años,mucho antes de saber quien era Pomus, ya leia en multitud de discos sobre todo de grupos beat ingleses, canciones firmadas por Pomus-Shuman, despues con los años, te das cuenta que detras de todas esa hermosas canciones que van marcando tu vida, estaban estos tipos, los autenticos fabricantes de canciones dentro de la factoria del rock, como eran Pomus-Shuman, Leiber-Stoller, Bacharach-David, Spector-Nitzsche, Goffin-King o Barry Mann y Cintia Well por mencionar algunos de estos tandems..
                Pero siguiendo con el articulo, me ha encantado al completo, la cantidad de anecdotas que cuentas y las fotos(impresionante la del hospital con Lou Reed a pie de cama),te dan un poco una idea de la vida que pudo llevar uno de estos personajes en la sombra, el estar rodeado todos los dias de gente como Joe Turner,BB King, Elvis, Dion DiMucci, Ben E.King, Dr.John y mas tarde Lou Reed o Willy Deville te da una idea de la grandeza que abarcaba un tipo como “el Doc”.
                Ah, y coincido plenamente con Luliña y Glauca, el conseguir esas cintas radiofonicas no tiene precio….
                Asi que gracias de nuevo, como siempre, es un placer y un lujazo tenerte como amigo, tus conocimientos enciclopedicos son astronomicos y hacen que uno sea mas fanatico de esto si cabe..
                Laissez les bon temps rouler !!!!!

                PS:cambiando de tema, el otro dia vi una vieja comedia de Frank Oz, como diria Bill Murray, Que pasa con Bob????? jajajaja..

                • El dia 09.06.2008, Microalgo dijo:

                  Qué cosas. Está claro que son los cantantes y no los compositores los que quedan en la memoria. Menos mal que hay gentes por aquí que nos ayudan a recuperar los reinos perdidos.

                  La Joplin está sublime en esta canción, por otra parte. Pa variar.

                  Agradecido de nuevo. No sé cómo voy a invitarles a las cervezas que les debo, si hay huelga de camiones. ¿Los petroleros también están de huelga? Es una opción…

                  • El dia 09.06.2008, carrascus dijo:

                    No se preocupe, D. Micro… la huelga pasará y la cerveza quedará…

                    Pues, amigo Bonassi, lo que pasa con Bob te lo diré un poco más tarde, en cuanto intente convencer al que me falta. Los otros dos amigos con los que iba a ir, al final se caen del cartel.

                    Hablando de las anécdotas de Doc, en el post me quedé con ganas de contar algo, que tendría que haber ido al final, pero me estropeaba un poco la redondez con que quedaba… y además tampoco lo había contado en la radio. Lo hago ahora y ya está.

                    ¿Os habeis preguntado alguno por qué he puesto ese título al post, y por qué fue esa la canción que cantaron en su funeral? Pues es así porque es una canción autobiográfica, y que además demuestra muy bien el carácter y el talante de Doc Pomus.

                    En el post cuento como en su final estuvo junto a él su amiga Shirlee, con la que no se casó pero fue uno de los dos grandes amores de su vida. El tro fue WILLI BURKE, una actriz y cantante de los años ’50 y ’60 que se dedicó sobre todo a los musicales de Broadway y que no ha trascendido más allá de unos comentarios en las biografías de Doc, en la mayoría sin citar prácticamente su nombre.

                    Doc estuvo casado con Willi varios años. Ella le dejó en 1.965, curiosamente en la misma semana en que le dejó también Mort Shuman; no es extraño pues que Doc se refugiase en el juego para huir de su vida real… bueno, que me voy por las ramas..

                    El caso es que su esposa Willi en aquellos años de finales de los ’50 sí lucía esplendorosa y hacía mucha vida social con su marido, que también estaba en la cresta de la ola debido al éxito de sus canciones.

                    No era extraño, por tanto, que acudiesen casi todas las noches a fiestas y bailes en los que ella siempre estaba rodeada de moscones que la sacaban a bailar, mientras Doc y sus muletas tenían que quedarse en la mesa poniendo buena cara, y esperando a que ella terminase de divertirse y quisiera volver a casa.

                    Y en una de esas mesas fue donde rumió la letra de la canción “Save the last dance for me”, que viene a decir más o menos esto:

                    Puedes bailar
                    toda la noche con el chico
                    con el que coqueteas.
                    Déjale que te abrace.
                    Y tú sonríe.
                    Sé toda sonrisas para el tío que te coje la mano
                    bajo la pálida luz de la luna.
                    Pero no olvides quién es el que te va a llevar a casa,
                    y en cuyos brazos vas a caer.
                    Así que, querida, guarda el último baile para mí.

                    Chulo, que no?

                    Esta señora rubia de la izquierda es la que guardaba sus últimos bailes para Doc todas las noches. De ella prácticamente no hay fotos publicadas, en esta la veis actuando en el musical “Anastasia”.

                    • El dia 09.06.2008, carrascus dijo:

                      Ea, DonBonassi… pues ya tengo la entrada para Bob. Nos vemos en Jerez!

                      • El dia 09.06.2008, atikus dijo:

                        Estupendo post, la verdad es que pocas veces se rinde culto a los escritores de las canciones y mucho a los interpretes de las mismas, cierto que interpretar es importantísimo pero crear también, y a los creadores no interpretes pocas veces les hacemos caso.

                        • El dia 10.06.2008, EuLaliA dijo:

                          Carrascus llevas aqui dos comentarios que te hubieran dado para otros dos posts diferentes. Creo que nunca te agradeceremos lo suficiente como nos tratas y nos mantienes actualizados, sobre todo ahora que parece en todos los blogs que la vida media de un post es de un dia practicamente hasta que deja de tener comentarios o cosas nuevas. No se si a vosotros os pasara lo mismo, pero a mi me parece que antes en los posts se comentaba mas y se recomentaba sobre los comentarios, y la vida activa de los posts era mayor.

                          No me refiero al blogin, sino a todos los blogs que frecuento. Por eso es un placer entrar aqui, porque entre los post nuevos y los comentarios extensos siempre hay cosas nuevas e interesantes que leer.

                          • El dia 10.06.2008, DonBonassi dijo:

                            Pues es cierto Carrascus !, me habia preguntado porque habias puesto ese titulo al post, evidentemente era el titulo de una de las grandes canciones que hizo Doc Pomus para los Drifters, pero tambien se podia haber titulado este post “Este Momento Magico”, o “El Woogie Boogie de la Chica Del Campo”, y no fue asi, lo que es cierto es que desconocia que la cancion estuviese directamente ligada a la historia con su amada Wili Burke, esta claro, que la musica de estos tipos era poesia pop absoluta, y si no para muestra os dejo un link y la letra y todo de uno de sus clasicos interpretados por Lou Reed en una oscura y desesperada version; resulta que me he acordado que hace unos dias vi una pelicula de David Lynch “Lost Highway” en un canal de pago y uno de los momentos algidos de la misma era una escena en la que aparecia Patricia Arquette bellisima y sonaba este tema como hilo conductor de la misma, la letra de la cancion lo dice todo…ademas esta version tambien aparecio unos años antes en el disco tributo a Pomus, disco del cual muchas canciones han aparecido en otras tantas bandas sonoras de producciones de Hollywood..en fin, que Doc Pomus sigue generando grandes cantidades en derechos de autor…
                            Ahi va eso, a cortar y pegar:

                            http://www.youtube.com/watch?v=GJuya9mJcDA

                            Lou Reed -- This Magic Moment(Pomus -- Shuman)
                            This magic moment
                            So different and so new
                            Was like any other
                            Until I met you
                            And then it happened
                            It took me by suprise
                            I knew that you felt it too
                            I could see it by the look in your eyes

                            Sweeter than wine
                            Softer than a summer’s night
                            Everything I want, I have
                            Whenever I hold you tight

                            PS:Esta tarde pillo las entradas, nos vemos en Bob…

                            • El dia 10.06.2008, carrascus dijo:

                              D. Atikus… en el rincón de los mitómanos iconoclastas siempre tendrán cabida todos los que aporten a la música algo que valga la pena y perdure a través del tiempo. Aunque a la hora de cantar tengan una oreja enfrente de la otra…

                              Aparte de agradecerte de nuevo tus comentarios, Lali, creo que es interesante lo que dices. Yo también he observado que los posts de todos los blogs, incluído el nuestro, claro, cada vez tienen una vida activa más corta, y los comentarios se escriben en su mayoría el primer día y pico después de colgarlo. Esto no tiene porqué ser malo… yo tengo mi teoría, que voy a compartir contigo (y con los demás) ya que has sacado el tema.

                              Me da la impresión de que al haber mayor cantidad de blogs, eso implica que está subiendo la calidad de muchos de ellos, y que hay más cosas en la blogosfera que nos interesan por un motivo u otro. Eso hace que cada uno de nosotros tengamos un círculo de lecturas favoritas, al que no faltamos nunca, pero que al ser tan ámplio apenas nos deja tiempo para leerlos todos y poco más, por lo que a la hora de comentar en ellos solo lo hacemos cuando realmente nos interesa hacer saber algo.

                              El tiempo sigue siendo limitado… y el ciberespacio es tan grande y tiene tantos sitios donde acudir…

                              Y Bonassi… he visto la película pero no recordaba la escena ésta que enlazas. El fondo es magnífico, una de las “deconstrucciones” de canciones con la marca de fábrica de Lou Reed. La versión original de la canción la teneis también en el post a cargo de los Drifters.

                              Para los que tengais algún problema a la hora de entender la letra de la canción, que Bonassi amablemente nos ha adjuntado, os dejo aquí una traducción:

                              Este mágico momento
                              tan diferente y tan nuevo
                              era como cualquier otro
                              hasta que te conocí.
                              Y cuando ocurrió
                              me pilló por sorpresa.
                              Sabía que tú también lo sentirías,
                              pude verlo en el brillo de tus ojos.

                              Más dulce que el vino,
                              más suave que una noche de verano.
                              Todo lo que quiero, lo tengo
                              cada vez que te abrazo.

                              Por cierto… no sé si sabes que Lou Reed también andará pronto por aquí cerca. Va a presentar en Málaga la revisión que ha hecho de su “Berlín”, y creo que alguien me ha dicho que va a ser su única actuación en España… apetecible, eh?

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                              Si quieres poner una afoto en tu comentario, pega el enlace aquísh. Muuusho cuidao con lo que ponemoh.