Atrapado por el blues de Memphis
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jm carrasc

¿De dónde viene el rock? No, quiero decir geográficamente. ¿Podemos situarlo en los Google Maps? Podemos, pero lo más seguro es que erremos el tiro. Sun Re Podemos irnos a Memphis, al antiguo enclave de los estudios de Sam Phillips (por entonces llamados “Memphis Recording Service” y luego Sun Records) donde en mayo de 1951 Jackie Brenston, un saxofonista acompañado por Ike Turner and the Kings of Rhythm, grabó el sencillo “Rocket 88”, considerado el legítimo primer single de rock, aunque sólo fuera por el sonido distorsionado de la guitarra de Ike, dado que el día anterior su ampificador se cayó al suelo mientras lo cargaban en la furgoneta. Pero no me sastisface, porque, al fin y al cabo, el sonido de Ike Turner y su grupo se había fraguado en los años anteriores mediante un montón de shows en directo por la zona del Delta del Mississippi cuya localización se ha perdido. Además, hay otros dignos contendientes al título de primer disco de rock que se grabaron en otros sitios. Por ejemplo, “Good Rocking Tonight”, grabada por Roy Brown en septiembre de 1947 en una estación de radio de Galveston, Texas. O un tema grabado por el saxofonista Wild Bill Moore en Detroit allá por 1948 (otros dicen 1949) llamado, er, “Rock and Roll”. Como sea, la cosa no está clara, no podemos poner el punto en el mapa.

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¿Y el jazz? ¿Podemos fijar un sitio?. Peor aún, las posibilidades son mucho más remotas. Es cierto que Nueva Orleans parece la más clara vencedora en esta carrera, ya que allí estaban radicados los criollos que dieron forma a este sonido a partir de fuentes dispersas como el blues, los espirituales, el Ragtime, etc. Aunque tampoco hay una calle y local que se puedan señalar de forma inconfundible. Además, otra versión de la historia dice que la palabra “jazz” (originalmente “jass”) fue usada por primera vez por The Original Dixieland Jazz Band, un grupo de músicos blancos que, habiendo aprendido el oficio en Nueva Orleans, se instaló en el Booster Club de Chicago, primero, y el Reisenweber’s Café de Nueva York después, popularizando los nuevos ritmos entre las clases altas. Al igual que antes, nos encontramos de nuevo sin una clara cruz en el mapa.

¿Y el Hip-Hop?. Mira por donde, su origen sí que podemos situarlo con mucha exactitud. Porque fue allá por 1973 que los fundamentos de lo que hoy conocemos como hip-hop surgieron en una serie de fiestas que se celebraron en Nueva York, en el número 1520 de la Sedgwick Avenue (Bronx Oeste). 1520 Sedg Ave El pincha en aquellas celebraciones era DJ Kool Herc, y la primera de estas fiestas fue, según parece confirmarse, el 11 de Agosto de aquel año, cuando una estudiante del Bronx, Cindy Campbell, decidió montar una fiesta de instituto en un local vacío en la planta baja de su bloque y le pidió a su hermano Clive que hiciera de pincha, aprovechando que había estado una temporada en Jamaica viendo cómo funcionaban los Studio Sounds que iban llevando sobre ruedas la música por toda la isla. Así que Clive decidió llevar a la pista todos esos pequeños trucos que había ido ensayando en el picú casero. El resultado fue todo un seísmo. DJ Kool H Clive dejó deslumbrado a los asistentes a aquella fiesta con trucos básicos del dub sound como los “break beats” al frenar el disco y empezar a hacerlo sonar hacia atrás como si fuera un instrumento percusivo. La voz se corrió y la siguiente fiesta, por aclamación popular, se trasladó desde el pequeño local del número 1520 al Cedar Park, un poco más abajo en la misma calle. En las siguientes fiestas, la creatividad local se fue desbordando y pronto quedaron establecidas las distintas formas artísticas del hip-hop: DJs, MCs, Graffitis, Breakdance, Rap Music… Y Clive pronto se convertiría en DJ Kool Herc, el elemento “alfa” de todo una generación musical que ha creado todo un nuevo lenguaje cultural, y que a su vez se vería sobrepasado por los que aprendieron el oficio tras de él: Afrika Bambaataa, por ejemplo. Y una larga cadena que nos llevaría hasta Kayne West o 50 Cent.

Y, pese a su significación como foco de origen para una de las formas de expresión más potentes de la actualidad, el 1520 de Sedgwick Avenue está en peligro. Durante los últimos 20 años, los propietarios del edificio se han acogido a un sistema de incentivos y rebajas fiscales a cambio de mantener el inmueble destinado a alquiler de rentas bajas. Transcurrido este plazo de 20 años, los propietarios son libres de dejar de acogerse a dichos incentivos y disponer del el edificio para lo que quieran, incluída su demolición y venta para nuevos usos más lucrativos, como está ocurriendo por todo el barrio. Cincy y Clive, junto con muchos de los actuales inquilinos, están intentando tramitar la inclusión del edificio en el catálogo de sitios históricos (“Landmarks”) de Nueva York, como último recurso para intentar salvar el paritorio donde vió la luz el Hip Hop. Lamentablemente, no parecen muchas las posibilidades de éxito, ya que la consideración de Landmark suele recaer sobre edificios de interés arquitectónico, lo cual no es el caso de este desangelado bloque de viviendas que, para más inri, sólo tiene 38 años, y no los 50 que harían falta para su inclusión.

Kool Herc and friends

Los Campbell han pedido ayuda al poderoso mundo del rap para su causa pero, oh desilusión, pocos han sido los que han acudido a su lado. Todo lo más, alguna figura histórica de su misma generación, como Kurtis Blow (“cuyo “The Breaks” fue uno de los primeros éxitos del nuevo estilo) ha respondido a la llamada. Al fin, y al cabo, como ya dijimos en su día sobre el CBGB, un sitio es sólo un sitio. La música es lo único que permanece, y lo que importa.

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