Atrapado por el blues de Memphis
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YA DORMIRÉ CUANDO ESTÉ MUERTO
Categorías: Forever Young
Carrascus

WARREN ZEVON fue un alcohólico. Fue también, en varios momentos de su vida, un adicto al sexo, un maltratador de su pareja, un loco por las armas, un colgado de la química que, dependiendo de la fase de su vida, completó un arco desde el LSD a la Viagra, y un enfermo obsesivo-compulsivo al que podía arruinar el día la calidad del sonido del burbujeo de una lata de Coca-Cola recién abierta.

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“Werevolves of London”

La razón por la que ahora sabemos todo esto es porque cuando el cantante murió de cáncer de pulmón hace ahora cuatro años dejó tras de sí algunas peticiones. Una de ellas fue para su hijo Jordan, de 34 años, al que pidió que después de que su cadaver fuese sacado de su casa, limpiara ésta de todo el porno que coleccionaba. La sorpresa de Jordan al hacerlo fue que no se trataba de películas X compradas en sex shops, sino porno del propio Warren Zevon con toda clase de mujeres, rodadas por él mismo. Otra de las peticiones fue a su antigua esposa, Crystal, de la que se divorció en 1.981 tras siete años juntos, a la que pidió que escribiese un libro sobre su vida… pero contando toda la verdad, incluso las partes más feas: “Porque ese era el chico que escribía esas canciones tan excitantes”.

Y ella lo hizo, vaya que si lo hizo. Escribió una historia oral sobre un genio atormentado que podía ser un pedazo de pan con sus colegas músicos y un minuto después un imbécil abusón y violento con su esposa. De ese libro, recién editado, han salido muchas claves para la redacción de este post, e incluso hemos cogido prestado su título para ponérselo también.

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“Lawyers, guns and money”

Bueno, yo me llevé a casa a la camarera
Como siempre suelo hacer.
¿Cómo iba a saber yo
que ella también estaba con los rusos?
Yo estaba apostando en La Habana
Y solo me arriesgué un poquito.
Mandadme abogados, armas y dinero.
Papá, sácame de este follón.
Ahora estoy escondido en Honduras,
Soy un hombre desesperado.
Enviad abogados, armas y dinero.
Estoy metido en un buen lío…

Warren Zevon nació en Chicago, en 1.947. Su madre fue una de esas bellezas angelicales que suelen servir de florero para que las luzca su marido, en este caso el padre de Warren, un jugador profesional y gangster de la banda del famoso mafioso Sam Giancana, que había nacido en Kiev pero vivía en los USA desde los dos años, en que la familia Zivotofsky de Ucrania se había convertido en la familia Zevon de Brooklyn.

La introducción a la música de Warren tuvo lugar el día de Navidad de 1.955 cuando su padre apareció en casa después de una partida con un piano de cola que había ganado al poker. Como la reacción de su madre (acérrima religiosa) fue gritarle que sacase inmediatamente de su casa esa máquina diabólica, su padre cogió el cuchillo de trinchar el pavo navideño y lo colocó a un milímetro de la cabeza de ella, que optó por buscar un refugio más seguro en el domicilio de sus padres. Luego sentó a Warren al piano: “Hijo mío, este es mi regalo de despedida. Me voy. Ya estoy harto de aguantar a la loca de tu madre y a su familia. Pero ella es tu madre y tú debes quedarte. Hay algo que tienes que saber; tu madre y tu abuela te han estado diciendo que tú serás alguna vez el Papa de Roma, ¿verdad? Bien, pues tú nunca llegarás a ser el Papa, ¿y sabes por qué? Porque eres judío. ¿Me escuchas, hijo? Tú eres judío, como yo. No lo olvides nunca”.

Como el piano se quedó, Warren comenzó a estudiar música con un profesor que vió enseguida su potencial. A partir de ahí, durante las mañanas Warren daba clases de piano con Igor Stravinsky y por las noches asaltaba el mueble-bar donde su madre guardaba bajo llave el whisky que antes bebía su marido. Y cuando era poco más que un quinceañero ya había escrito canciones para The Turtles (“Outside chance”, uno de sus singles primerizos) y experimentado con todas las drogas conocidas. Ahora vivía en California, la Meca del rock y de la vida disipada.

Demasiado ambicioso para ser un hippie convincente, Warren vió después de editar su primer disco, en 1.969, que ese no era el camino. No le satisfacían las canciones que incuyó en él ni las que iban llegando a su cabeza, viciadas por las musiquillas tontorronas para anuncios que se veía obligado a hacer para vivir, porque ahora era, además un hombre con cargas familiares. Para entonces ya se había casado también con Crystal, en una ceremonia de ésas que hacen en Las Vegas, completamente alucinado por el LSD. Para hacer canciones que quedasen en el recuerdo colectivo había que gastar zapatos caminando por los paisajes del mundo y empaparse de las historias que contase el paisanaje que lo poblaba. Crystal le insistió en que tenía que desintoxicarse de las miserias del mundillo musical californiano y que debían venirse a Europa, siguiendo esa tradición de artistas americanos exiliados que en su propio país se encuentran desplazados y extraños. Su viaje iniciático les trajo a España, donde soñaban con vivir las mismas aventuras de Hemingway, Henry Miller o Gertrude Stein, y se buscaban la vida con Warren tocando y cantando por las calles de Granada y Sevilla, o currando durante un mes en un bar irlandés de Sitges, en el que cantaba todas las noches historias llenas de libidinosos caballeros, curas pervertidos y doncellas asesinadas, a cambio de algunas monedas e incluso algún billete de aquellos de cien pelas. Allí también se hizo amigo del dueño del garito, un antiguo mercenario que le sirvió de inspiración para componer una de sus mejores canciones, “Roland the Headless Thompson Gunner”, la macabra historia de Roland, un especialista en metralletas que fue asesinado por orden de la CIA, y cuyo fantasma descabezado recorrió África hasta conseguir vengarse de su asesino.

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“Roland the Headless Thompson Gunner”

De vuelta a casa con el bagaje existencial apropiado, sus canciones enseguida llamaron la atención de Jackson Browne, David Crosby y Linda Ronstadt, y el éxito que empezaba a sonreirle dio lugar al inicio de una pesadilla de proporciones Fitzgeraldianas que le hacía ascender y caer continuamente.

Detrás de canciones quintaesenciales del Zevon de los ’70, como “Lawyers, guns and money” o “Excitable boy”, estaba la depravación de su vida real, mucho más sucia que el mito que veíamos.

En navidades de 1.976, un Warren Zevon muy borracho, que había regresado con su mujer a España para disfrutar del país con más medios y dinero que la primera vez, echaba a patadas a ésta y a su hija de cinco meses de su habitación de un hotel de Marbella, para desaparecer poco después. Una semana más tarde la llamaba desde Marruecos, roto y desecho en lágrimas, pidiéndole perdón y jurándole que no recordaba como había llegado hasta allí.

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“Excitable boy”

Llevó a la pequeña Suzie al baile de fin de curso.
Un chico excitable, dijeron todos.
Y la violó, y la mató, y luego la devolvió a su casa.
Un chico excitable, dijeron todos.
Después de diez largos años le soltaron del reformatorio.
Un chico excitable, dijeron todos.
Y excavó la tumba de Suzie y se hizo una jaula con sus huesos.
Un chico excitable, dijeron todos.
Bueno, no es más que un chico excitable.

El final de la década de los ’70 trajo consigo la heroína y las pistolas, que solía usar para disparar a los famosos que no le gustaban… no temas, no les disparaba a ellos en persona, sino a las fotos que solían poner de ellos en las carteleras y marquesinas de los teatros de Sunset Boulevard.

En los años ’80 ya había tocado fondo. Y como no podía caer más bajo inició una ascención de la mano de R.E.M., con los que estuvo de gira, que culminó con la edición del increíble “Sentimental Hygiene”. En las sesiones de grabación de este disco solían estar presentes tres de los cuatro componentes de R.E.M. (Buck, Berry y Mills) que le acompañaban a la guitarra, batería y bajo en muchas canciones, que dieron lugar posteriormente al disco que editaron bajo el nombre de Hindu Love Gods.

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Hindu Love Gods – “Raspberry beret”

Ahora ya libre del alcohol, Warren Zevon transfirió su comportamiento adictivo al sexo y a su trastorno obsesivo compulsivo; solo fumaba Silk Cut después de haber quitado la C de la marca en los paquetes, y echaba broncas a las chicas que no iban bien vestidas a sus conciertos, aunque él insistía en comprarse la misma clase de camiseta gris una y otra vez. De todas formas, sus amigos seguían viendo al cordial y divertido Warren.

En el 2.002 se le diagnosticó el cáncer que acabó con él un año más tarde. Durante ese periodo volvió a descender a los infiernos de la degradación, pero sus amigos y, sobre todo su ex-mujer, lograron sacarle de allí y que al menos antes de morir dejase el buen recuerdo de un disco final, “The wind”, que sirviese como testamento musical más honroso. Se dice que detrás de todo gran hombre hay siempre una gran mujer. Quizás no podamos decir que este sociópata autodestructivo fuese un gran hombre, pero desde luego, sin Crystal seguro que no hubiese llegado ni a la mitad de los logros que realizó en su vida.

La gran promesa que fueron sus sensacionales primeros discos nunca le llevó a tener el reconocimiento que se podía esperar, sin embargo ha tenido dos Grammys póstumos.

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“I’ll sleep when I’m dead”

Este post ha querido reflejar la faceta más desconocida de Warren Zevon. De su carrera musical ya se han ocupado en otros artículos más enciclopédicos y, si teneis interés, podeis leer también su entrada en la Wikipedia. Pero este tipo tan difícil siempre ha sido una figura cuya música ha estado junto a mí durante treinta años, por eso me gustaría terminar pidiéndote que seas un poco piadoso con este Ernest Hemingway de la guitarra de doce cuerdas, que a pesar de no haber tenido nunca grandes pretensiones literarias ha sido comparado con Dorothy Parker o Nathanel West por personas tan respetables para tí como Bruce Springsteen. El buen gusto literario de las letras de sus canciones también lo atestigua así, el mismo buen gusto literario que llevaba a Warren a ser el único músico que se pateaba las librerías de todas las ciudades por las que iba de gira. En realidad nunca quiso ser la voz de una generación… ni siquiera un rockero al uso; su Olimpo era la literatura. Lo que de verdad hubiese querido era ser el hijo que Hemingway o Scott Fitzgerald nunca tuvieron.

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“Desperados under the eaves”

Y si California sucumbe bajo el Océano
Como los místicos y los estadísticos dicen que ocurrirá,
Yo predigo que este motel resistirá de pie
Hasta que yo pague mi cuenta…

Como es posible que te apetezca escuchar más canciones
que las que aparecen en el post,
y eMule no es especialmente prolífico en material de Warren,
solo tienes que pinchar en este enlace
y te podrás bajar completo el recopilatorio que se editó en el 2.002
con 22 de sus canciones más significativas. De nada.

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21 Comments

  • El dia 24.10.2007, Antígona dijo:

    Impresionante la biografía de este tipo, a quien no conocía, sobre todo en sus orígenes. Ese regalo tan decisivo en su vida por parte de su padre mafioso, haber tomado clases de música con el propio ¡Strawinsky!, sus tempranos inicios en la composición… Toda esa mezcla de azar, creatividad y autodestrucción, de arte y perversión haría las delicias de cualquier psicoanalista y muy posiblemente también de cualquier productora de Hollywood que quisiera sacar pasta contando una historia tan increíble en algunos momentos que parece pura ficción. ¡Con lo “presentable” que aparece en las fotos!

    Un placer haber empleado estos 8:20 minutos de calma, entre bocado y bocado, leyéndote.

    • El dia 24.10.2007, Mityu dijo:

      No creo en el azar. Desde luego no le conocía antes de leer vuestro post, y , por supuesto, he aceptado esa tentadora invitación para descargar sus canciones (cómo que de nada? MUCHAS GRACIAS).
      Los caminos pueden ser tortuosos, para ellos, para mí. No me corresponde juzgarle, tengo de sobra con no asustarme por la condición humana. Materializó sus fantasmas, sus neurosis, sus debilidades y sus fuerzas. La que me asombra es Crystal. Me gustaría sabes más de ella. Tal vez google tenga algo para mí.
      Un saludo y una sonrisa.

      • El dia 25.10.2007, Red River dijo:

        Amigo carrascus, has tocado una de mis fibras sensibles.
        En fecto, nunca fue un santo, y todos los que le seguíamos lo sabíamos. Pero el magnetismo que desprendían sus canciones se trasladaba a su modo de ser y de vida. Supongo que sería esa llamada a pasear por el abismo, pero en este caso sin imposturas, porque él, más que pasear, era el propio abismo.

        Al de poco de nacer Rio Rojo, Zevon murió. Fue el cuarto post que escribí, corto, dolido, y con la primera foto que incluí.
        Y auqnue su carrera es amplia, aún hoy me fascina el disco póstumo. Esa versión del Knockin’ on heaven’s door premonitoria, y ese final, pidiendo unicamente Keep me in your heart for a while. Y yo le he hecho caso.

        Por cierto, mientras lo grababa y el final se acercaba, en la cola de un supermercado, una viejita se entretuvo con el conteo de las monedas para el pago. Zevon se descompuso (ay, su genio) y la cajera le espetó que no era para tanto, que no había tanta prisa.
        “Sí hay prisa, si te quedan dos semanas y el disco aún no está terminado”.
        Al final lo terminó. Y de qué manera.

        Para quien quiera ampliar, en el Ruta 66 de este mes, 11 páginas dedicadas al entrañable bastardo.

        Una vez más, mil gracias, carrascus (qué haría yo sin ustedes…)

        • El dia 25.10.2007, carmen dijo:

          No ha sido uno de mis músicos, le conocí a través de REM, pero siempre le encontré inquietante. Muchas veces he pensado que prefería no conocer las opiniones y las vidas de los que hacen la música que me gusta, porque lo que hay detrás casi nunca está a la altura de lo que hacen delante de un micrófono. Contigo estoy conociendo y reafirmando esa opinión. Pero es irresistible leerte… besosss

          • El dia 25.10.2007, Lula Fortune dijo:

            Yo tampoco lo conocía, pero pienso como Carmen, casi prefiero no saber nada de la vida de los artistas (músicos, literatos, pintores…) y juzgar sólo su obra. Es difícil hacerlo así, porque ¿habrían hecho esas cosas que nos maravillan si su vida hubiera transcurrido como un remanso de mediocridad? También hubo artistas de vida mediocre o simplemente “normal” que nos han dejado grandes testimonios de su grandeza interior…chi lo sa!!!
            Yo también pienso en Crystal…y pensaré en ella cuando escuche las canciones que nos ofreces. Un besiño, como siempre, agradecido.

            • El dia 25.10.2007, carrascus dijo:

              Me alegra que la figura de Warren Zevon no os haya dejado indiferentes a ninguno, aunque es verdad que algunas de sus actitudes no eran como para seguirlas…

              Carmen y Lula están de acuerdo en que a veces es mejor no conocer el trasfondo musical de los músicos que les gustan. Pero es que a veces las dos facetas son inseparables y en casos como el de Warren, o el que trajimos hace unos meses de Rufus Wainwright, resulta que sus canciones son verdaderamente carne de cañón para el psicoanalista. Las canciones de Warren Zevon no estarían tan llenas de palabras duras e historias que acaban mal si él mismo no tuviera el alma retorcida.

              En una de las canciones que vienen en el disco que os he enlazado al final, la que se llama “Poor poor pitiful me” canta más o menos ésto: “Vale, puse la cabeza en la vía del tren / Esperando que llegase el Doble-E / Pero el tren ya no pasa por aquí / Pobre, pobre de mí, si es que soy un infeliz…”.

              No me direis que ese tren Doble-E no es una excelente metáfora de la propia vida de Warren, que se negaba a atropellarlo por mucho que éste la desafiara abiertamente. Fue un perdedor… pero no un perdedor cualquiera, sino uno excepcional, que consiguió aliviar (al menos en parte) sus neurosis imprimiéndolas en hermosos vinilos.

              Red River, otra frase… cuando ya le quedaban pocas semanas de vida le preguntaron qué sentía sabiendo que se iba a morir. “Disfruto de cada bocadillo”, contestó. Y ése es el título que le pusieron al disco de homenaje que sacaron apenas un año después, “Enjoy every sandwich”, con canciones suyas cantadas por Jackson Browne, el Boss, Bob Dylan, Pete Yorn, los Pixies… incluso su hijo Jordan canta una de las que estaban inéditas aún.

              En cuanto a la figura de Crystal, en el google salen muchas cosas; el problema es que todo lo que se escribe está centrado en la figura de Warren y nada en la de ella. Ahora aparece mucho a causa del libro recién publicado, pero todas las preguntas giran en torno a él.

              Antígona, seguro que una película sobre Warren Zevon, además de ser interesante, tendría una banda sonora fascinante… ¿quién podría hacer el papel…?

              Besos y saludos para todos/as…. y una sonrisa, Mityu.

              • El dia 26.10.2007, EuLaliA dijo:

                Yo tampoco conocia a Warren Zevon, aunque la primera cancion del post, Werewolves of London si que la he escuchado mas de una vez. Además me suena de que este en la banda sonora de algunas peliculas, ¿podria ser?

                Y hablando de cine, me he bajado el disco que nos has puesto al final y hay una cancion que se llama Things to Do in Denver When You’re Dead, ¿tiene algo que ver con la pelicula esa?

                Por lo demas, la vida de este hombre ha sido una montaña rusa de emociones y peligros. Estoy de acuerdo con las otras chicas “comentaristas” en que Crystal merecería que se ahondara mas en ella. Espero que el libro tenga mucho exito y eso le compense un poco de todos los malos ratos que debio pasar al lado de Warren Zevon.

                • El dia 26.10.2007, nancicomansi@yahoo.es dijo:

                  El suyo, “arco-iris-death” eh?, estoy con Lula…de ciertos genios mejor no saber la vida personal…

                  un beso 😉

                  • El dia 26.10.2007, atikus dijo:

                    La verdad es que no conocía a este personaje pero es muy interesante su vida. y suelo prestar poca o ninguna atencion a las letras, sobretodo en ingles..es que soy un patan!!!

                    • El dia 26.10.2007, carrascus dijo:

                      Pues sí, Lali, no te falla la memoria. No sé si la canción ha estado en más bandas sonoras, pero yo recuerdo perfectamente como sonaba mientras Paul Newman y Tom Cruise jugaban al billar en “El color del dinero”, de Martin Scorsese…

                      La otra canción a la que te refieres, “Cosas que hacer en Denver cuando estás muerto”, sí que tiene que ver con la película en la que sale Andy García, pero no de forma muy directa. El caso es que eligieron este título para la peli copiándolo de la canción de Warren, pero sin pedirle permiso. Y cuando éste se enteró les amenazó con una demanda, que no llegó a fraguar porque llegaron a un acuerdo e hicieron sonar la canción al final de la película, en los títulos de crédito.

                      En realidad, tanto la película como la canción tuvieron como inspiración la novela “On the road”, de Jack Kerouac, concrétamente la parte en que el narrador recita aquello de “Deprimido en Denver, deprimido en Denver, todo lo que hice fue morir…”.

                      Nancicomansi aporta un nuevo voto por las que no quieren saber, y Atikus ns/nc… jejeje…

                      • El dia 27.10.2007, Sérilan dijo:

                        Oiga..Nosurrender..como sé que tambien es asiduo a Blogin le dejo aquí mi comtentario (espero que los anfitriones me lo permitan) LLevo muchos intentos de comentar en su blog pero no hay manera, y mire que tengo ganas, sobre todo después de leer ese magnifico post que le dedica a Bruce.
                        Ande, compruebe a ver si estoy fichada como spam y ábrame la puerta por favor.

                        • El dia 27.10.2007, carmen dijo:

                          Se me olvidó comentar un detalle que me parece fundamental. El título. Descansar, no hacer, dejarse llevar por el tiempo sin horizonte. Un no. Ya dormiremos luego.

                          • El dia 27.10.2007, carrascus dijo:

                            Hay tanto que hacer… verdad, Carmen?. Ya habrá tiempo de dormir.

                            Y ahora que Sérilan ha sacado (aunque sea de refilón) el nombre de Bruce Springsteen, me gustaría decir que el Boss siempre ha sido un seguidor de Warren, e incluso ha colaborado con él… una vez, cuando Bob Dylan estuvo tocando en Los Angeles, invitó a Warren Zevon, al concierto, y después, en el backstage, cariñosamente le echó la bronca porque en el anterior disco de Warren había una aparición estelar de Springsteen a la armónica… “La próxima vez que busques una armónica, llamame a mí, joder…!!”.

                            En ese mismo concierto Dylan hizo dos versiones de canciones de Zevon y el público se puso en pie para aplaudir a Warren, que estaba en una mesa.

                            Recordais el comentario de más arriba de Red River, con la frase de Warren en el supermercado…? Pues Ambrosio me ha recordado otra antológica del mismo calibre irónico.

                            Cuando Warren volvió de la revisión médica donde le diagnosticaron el cáncer fatal y estuvo de nuevo en los estudios, el productor del disco que estaban grabando, Jorge Calderón, le preguntó acerca de qué le habían dicho sobre su estado de salud. La respuesta de Zevon fue antológica…“Creo que grabaremos un EP”.

                            Ya veis… aunque al principio parecía que Warren se tomaba su situación con resignación, no fue así. Días después volvía a hundirse en el alcohol y la depresión hasta que fue rescatado para terminar sus días de la mejor forma posible dentro de lo que se hubiese podido esperar.

                            • El dia 28.10.2007, Glauca Maria dijo:

                              Una vida fascinante, habia facetas que has contado que desconocía. Creo que le quedó poco por hacer…
                              Su música para mi fue como un imán , una vez que me atrajo no me soltó.

                              • El dia 28.10.2007, No Surrender dijo:

                                Creo que hay casos en los que es muy difícil disociar autor y obra. Y éste es uno de ellos. Creo que es imposible no trasladar la pasión vitalista de su música a su propia vida, y viceversa. Por otra parte, su generación está plagada de gente que vivía en esas condiciones tan límite. Quizás lo que ahora nos parece excesivo no le parecía tanto a Zevon en su momento.

                                Desde luego, si quieres una colaboración de una armónica en un tema y te proponen Dylan y Springsteen hacerla… pues creo que eso dice todo del prestigio de Zevon como músico.

                                Sérilan, te vi en mi página, sí. No hay ningún problema. Gracias por pasarte por allí.

                                • El dia 28.10.2007, Maese Rancio dijo:

                                  Bueno, este es el típico caso de las canciones sin caras. Me suenan casi todas las que has colgado, pero no les ponía nombre hasta que leí esta entrada.
                                  Ya está bajándose el recopilatorio 😉

                                  • El dia 28.10.2007, Maese Rancio dijo:

                                    Por cierto, ¿Werewolves in London no se parece sospechosamente a Sweet home Alabama? ¿o viceversa? Desconozco el año de publicación de ambas canciones.

                                    No sólo “Cosas que hacer en Denver” da título a una peli, la que cito antes podría ser la semilla del título de la peli “Un hombre lobo americano en Londres”.

                                    • El dia 29.10.2007, carrascus dijo:

                                      ¿De verdad se le parecen tanto esas dos canciones, Maese…? Yo no creo que haya más allá de alguna pequeña coincidencia en unos acordes construidos con un par de notas… tampoco nunca se ha sabido de ninguna sospecha a través de los años. De todas formas, le informo de que “Sweet Home Alabama” es anterior a “Werewolves” en casi cuatro años.

                                      En lo que no hay duda es en lo de la película de la que habla usted después. Definitivamente, no tienen nada que ver la canción y la peli de “Un hombre lobo americano en Londres”. Aparte de que la canción trata de algo totalmente diferente, la película la tenía John Landis más que construida y convertida en guión desde unos diez años antes de rodarse (aproximadamente cinco y pico antes de que se editase la canción de Warren Zevon). Se le ocurrió la idea mientras ayudaba en el rodaje de “Los violentos de Kelly”, en la antigua Yugoslavia. Y por añadidura, la canción ni siquiera aparece en ningún momento de la banda sonora de la película, que estaba construida solo con canciones que mencionaban a la luna en su título: “Blue moon”, “Bad moon rising”…

                                      Me alegro, de todas formas de que las canciones de Warren ya le resultasen conocidas, así como a Glauca María, que parece que incluso era una fan suya. Que disfrute del disco recopilatorio que se ha bajado.

                                      …y es que es difícil no ser fan de alguien que tenía en su círculo de admiradores a gente como el Boss y el padrino de este blog; verdad, Nosurrender..? Él seguramente sí que era consciente de sus excesos, porque más de una vez se decidió a ponerles fin, ya fuese yendo a clínicas de desintoxicación, como manteniéndose sobrio durante 18 años… pero el alma humana no es una de las cosas más fuertes que existen… Menos mal que siempre tuvo buenos apoyos.

                                      • El dia 01.11.2007, nuberu dijo:

                                        Su musica tiene algo atrayente, bueno y malo, …

                                        • El dia 09.11.2007, El Secretario dijo:

                                          Hola Carrascus.

                                          Llego aquí vía Mityu. Buena vía, ¿verdad?

                                          Sabía algo de la vida tormentosa de W. Zevon, pero aquí ya nos terminamos de enterar de todo.
                                          En vinilo, tengo un disco de Hindu Love Gods, el del mismo nombre. Y del propio Zevon, “The wind”, este ya en cedé.
                                          La verdad es que raramente me fijo en las letras, a no ser algo que me llene o me interese mucho. Si lo hubiera hecho en su momento, puede que hubiera descubierto algunas claves más…

                                          Pero esta entrada tuya me ha traído a la memoria las palabras de un compañero mío: “Seréis los muertos más sanos del cementerio…”

                                          Esto lo decía cuando veía que los demás nos empezábamos a cuidar progresivamente, conforme los años avanzaban. Él seguía el mismo ritmo desenfrenado…
                                          Murió a los 44 años.
                                          Hoy es uno de los muertos del cementerio que más disfrutó. Pero los demás seguimos aquí, disfrutando moderadamente. Siendo felices moderadamente. Y cuidándonos…, cada vez más moderadamente.

                                          Abrazo moderado.

                                          • El dia 09.11.2007, carrascus dijo:

                                            Muy buena vía para llegar, efectívamente señor Secretario. El árbol bloguero se va convirtiendo en algo frondoso y muy florido. Ya sabe que aquí tiene usted también su casa.

                                            El día en que aquí celebrábamos mi cincuenta cumpleaños traíamos a colación a Syd Vicious, que nació el mismo día que yo… y establecimos una charla similar a la suya con su amigo. El resultado fue el mismo, todos opinábamos que era mejor ir muriendo “moderadamente”.

                                            …claro que ni su amigo, ni Syd, ni Warren Zevon están aquí ya para dar su opinión sobre si merece la pena o no…

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                                            Si quieres poner una afoto en tu comentario, pega el enlace aquísh. Muuusho cuidao con lo que ponemoh.