Atrapado por el blues de Memphis
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ESPERAR LO INESPERADO
Carrascus

No hace mucho estuvimos debatiendo en este blog sobre la figura de SCOTT WALKER, y si éramos más partidarios de su forma de ver la música durante su apogeo en los años ´60, cuando era una indiscutible figura del pop, o lo somos de la forma terrorífica, exigente y agotadora de verla ahora, cuando nos hace llegar con cuentagotas sus complicados discos.

Todos los que de vosotros estais familiarizados con éstas erráticas obras suyas de las dos últimas décadas sabeis que cuando Scott rompe sus largos periodos de inactividad pública los resultados suelen ser desconcertantes, difíciles de asimilar y bastante polémicos. Y es por eso que después de “The Drift”, “Tilt” o algunas de sus recientes bandas sonoras, estoy convencido de que en el disco que acaba de editar, y que hoy os traigo aquí en su integridad, esperais encontrar lo inesperado. Y, decidídamente, así es… éste no es un disco para cobardes ni para oyentes débiles de espíritu.

La primera de sus piezas es una estructura desestructurada, que juega con los silencios y las rupturas; comienza con medio minuto de casi inaudible zumbido, que a partir de entonces empieza a estar salpicado durantes los siguientes tres minutos únicamente por un intermitente crujido de origen indeterminado, para después romperse en unos desordenados sonidos de cuerdas furtivas que son la primera instrumentación discernible de la obra.

Que quieras escuchar este Primer Movimiento depende exclusivamente de tí… pero no digas que no te avisé.

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“Part One”

El año pasado Scott Walker fue comisionado por el South Bank Centre de Londres para escribir la música que acompañaría el nuevo trabajo del coreógrafo Rafael Bonachela, con un grupo inglés de danza contemporánea llamado “CanDoCo”, compuesto por bailarines de condiciones físicas normales junto a otros discapacitados y que bailan en sillas de ruedas, del que podrás saber mucho más viendo el vídeo que he incluído al final.

Con ése propósito el enigmático Scott ha creado “And Who Shall Go To The Ball? And What Shall Go To The Ball?”, una obra de música de cámara en cuatro movimientos totalmente instrumentales, de apenas 25 minutos de duración que se presenta en una edición de lujo, limitada a 2.500 copias que nunca serán reeditadas. Puede que tú seas un fetichista (sobre todo de las fantásticas ediciones de 4AD), pero si no es así, puedes emplear los casi 25 euros que te costaría adquirirla (si te diese tiempo aún) en otra cosa, y descargarte esta experiencia sónica terrible y traumática desde aquí mismo.

El Segundo Movimiento está mucho más cercano que el Primero a lo que podríamos llamar las tradiciones de la clásica música moderna de vanguardia, y con el las cosas empiezan a ser más físicas. Comienza con espirales de cuerdas a lo Bernard Hermann, para continuar con los ruidos sordos y los pulsos que impregnaban la mayoría de los cortes de “The Drift”.

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“Part Two”

Aunque toda esta serie de trazos oblicuos y angulares que han salido de los pinceles musicales de Scott para fusionarse en estos cuatro nerviosos movimientos, comparten los irregulares contornos que daba forma a “The Drift”, la mayor diferencia es la ausencia de su embrujadora forma de cantar. El resultado final es tan sorprendente como deslumbrante.

La música de cámara resultante, con sus cuerdas, vientos y metales, despliega por toda la obra lacónicos paisajes y abruptos movimientos que acuchillan el aire, trayéndonos ensoñaciones de lugares ambiguos, silenciosos y solitarios. No solo encontramos ecos cinematográficos que nos recuerdan a Hermann, como ya apunté antes, sino que incluso los tirantes gruñidos de los bajos evocan a veces a un más cercano John Williams, y las disonancias son como las estridentes galopadas de Louis Andriessen… pero éstas las percibimos sobre todo en el Cuarto Movimiento; antes de llegar a él hay que pasar por el Tercero, en el que otro monótono zumbido abre el camino a una melodiosa y tranquila pieza de violín, que va a más en su melancolía, pero sin terminar de alcanzar nunca su climax.

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“Part Three”

Las fases más fuertes del Cuarto Movimiento se aproximan casi a la opresión percusiva de la música industrial. Esta música solo puede salir de la mente de un visionario.

Es en este Movimiento final, donde la intensidad se desborda; nos envuelve un telón de cuerdas electrificadas, repetidas y chocando unas contra otras antes de ser electrónicamente aceleradas hasta el olvido después de un breve pasaje percusivo. Tenemos una tregua compuesta de tranquilas notas sostenidas sobre calladas texturas armónicas. Pero no dura, no da tiempo a reponerse, y continúa… las percusiones son obsesivas y se convierten en bucles estridentes. Hasta que Scott termina recogiendo todos los finales perdidos que ha ido tirando al aire en los 20 minutos previos, y los destila en un acorde en RE sostenido con el propósito de darle al disco un poderoso sentimiento lúgubre, con el que dejarnos tras la escucha.

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“Part Four”

La obra da muestras de una gran habilidad en los arreglos y las dinámicas, pero a pesar de su sofisticación a veces parece estéril. Seguramente la música ganará en comprensión y en sustancia cuando se oye acompañando a la danza para la que se ha diseñado, pero sin los bailarines, su austeridad se arriesga a provocar el aburrimiento del oyente medio que no sea de gustos tan singulares como nuestro amigo Vinué.

Seguramente esta obra será etiquetada de “pretenciosa” por los miembros de la más pura ortodoxia de la crítica, ésos que prefieren que los músicos (y artistas en general) permanezcan firmemente enclaustrados en la caja en la que han sido enterrados… pero Scott Walker nunca ha sido un hombre que se recree complaciendo las expectativas de los demás, y ya, a su edad, no iba a empezar ahora…

Categorías: Changing of the guards -

12 Comments

  • El dia 01.10.2007, EuLaliA dijo:

    Es increible como puede una persona pasar de hacer la musica que hacia antes a esta de ahora. Cuando hicisteis el otro post de Scott Walker ya dije que esta faceta suya ultima no terminaba de llenarme, no la entiendo como quizas debiera, pero de todas formas tengo que decir que el cuarto movimiento de los que has puesto si me transmite mas cosas que los otros.

    Pero vamos, que ni mucho menos me llega a gustar como las otras canciones que ya me descubristeis, de las que habeis llenado el radioblogin, que me parece, por cierto, uno de los mejores que habeis montado………. y mira que los habeis montado buenos.

    Ah, y el grupo de baile, interesantisimo en su propuesta. Me gustaria poder verlo actuar si alguna vez vienen por aqui.

    • El dia 02.10.2007, Vidal dijo:

      (ejem)
      sin entrar a valorar los comentarios de Carrascus (al menos hasta que escuche el disco, sentado en mi sofá y a volumen apropiado para que el vecino lo escuche también), diré que yo soy de esa panda de freaks que ha encargado el disco (por cierto: al precio de 16 euros, post paid, en lo ques la página de 4AD… tampoco hay que pasarse de exclusivo), diré que a mí me fascina el Scott Walker de los años 60 y me fascina también el de ahora mismo. Que es agotador escucharlo a día de hoy es una grandísima verdad, pero… ¿desde cuándo agotador tiene que ser sinónimo de malo?
      -y una vez dicho esto, aprovecho para señalar que se nos llama snobs cuando decimos que escuchamos al Scott Walker actual, cosa que no pasaría si dijéramos que estábamos escuchando a, no sé, Gorécki, o Morton Feldman, o Ligeti o Pierre Boulez, que son en general huesos más duros de roer (dicho sin acritud, que soy fans). A mí, sinceramente, lo que me parece un coñazo es tragarme cosas como Maximo Park, o el enésimo clon de Dylan-
      he dicho.

      • El dia 02.10.2007, carrascus dijo:

        Pero hombre… D. Vidal… no me diga que aún le afecta que le llamen snob por razones como ésa?. Yo le supongo ya más que vacunado contra eso, pero si alguna vez necesita ayuda para repartir un par de collejas, ya sabe donde me tiene.

        Cuando pueda escuchar el disco apropiadamente pásese de nuevo por aquí, que intercambiaremos opiniones.

        Por cierto, que le van a cobrar muy poco de gastos de envío, no? porque la 4AD está vendiendo el disco a 10 libras, que al cambio ya son prácticamente esos 16 euros que dice usted.

        Y tú, Lali, persevera, que vas por el buen camino… apúntate eso que dice Vidal sobre que esta música, aunque sea agotadora, te suele compensar. Total, cuando te encuentres agotada de ella solo tienes que volver un rato a descansar a sus fastuosas canciones de los ´60. Un beso (de alivio) en las orejas.

        • El dia 02.10.2007, musicaclasica dijo:

          Que un blog tan reciente como el mío sea objeto no solo de tus visitas, sino también de tu interés, me llena de alegría y resulta muy motivador. ¡Gracias!

          Lo primero decir que escribes con muchísimo talento sobre música (y también música clásica!), no se lo que pasa pero cuando la gente se pone a escribir de música clásica siempre acaban pareciendo enciclopedistas, una pena… :-P.

          La música me ha encantado, sobre todo porque aún escribiendo de una manera muy libre y “contemporanea” (disonancias, pasajes que suenan aleatorios a lo george crumb etc…), conserva una esencia rítmica, que me pone los pelos de punta, y realmente es emocionante, como dicen en el clip. Pero sólo es una opinión personal…

          P.S: Pesadeces de un músico “anal”: a Louis Andriessen le falta una “n”, es que lo estudié hace años y se me quedó el nombre :-S

          Por cierto, me interesaría conocer vuestra opinión sobre nikolai kapustin, no sé, me da que al lado de esto os resultaría demasiado “ordinario”… (he posteado sobre él un par de veces)

          • El dia 02.10.2007, Vidal dijo:

            Yo no he dicho nada de esnobismos, sr. Carrascus (porque, efectivamente, me da bastante igual). Lo que quería decir es que a veces hay que esforzarse para poder disfrutar bien un disco, como es el caso de los de tito Walker en los últimos decenios…

            Los gastos de envío son 1.5 pounds. En total, 11.5 pounds. Al cambio (es lo que me han cargado en la VISA): 16,2 euros.

            Suerte esta noche, por cierto

            • El dia 02.10.2007, carrascus dijo:

              Pues muchas gracias D. Vidal… la cosa no ha ido mal, parece que vuelve a encarrilarse.

              A mí me han clavado mucho más por gastos de envío. En fín, es lo malo de los caprichos y las mensajerías urgentes…

              Lo bueno que tiene el esfuerzo por disfrutar de un disco, es que si al final se ve recompensado se disfruta mucho más. Y aunque los demás piensen que no vale la pena… ya sabe, lo dijo Góngora hace muchos años: “Ande yo caliente…” Aunque a lo mejor en este caso sería mejor decir “I’m all right, Scott”.

              Sr. Musicaclásica, no sabe como le agradezco sus cumplidos. Ah, y su corrección, que ya está debidamente recompuesta.

              Hoy, con aquello del fútbol, no he podido ver bien sus enlaces, pero le prometo que los miraré mañana y le dejaré alguna opinión sobre Kapustin, del que debo confesarle que apenas he oído nada, y desde luego nada de sus composiciones más clásicas… sí que recuerdo algunos temas jazzeros con reminiscencias de Shorty Rogers… pero todo muy nebuloso y perdido en el tiempo. Ya bichearé por su página y sus enlaces, que seguro que merecerá la pena.

              • El dia 03.10.2007, carrascus dijo:

                De nuevo aquí, amigo Musicaclásica… he leído tus enlaces y visto los dos vídeos de tu blog. Y he de decirte que Kapustin me ha convencido, intentaré buscar alguna otra cosa suya por ahí. El vídeo en el que está con la banda y es bastante más joven le presenta como un pianista muy efectista pero que se supedita bien a la música, tanto que pensé que se lo tragaban los metales, hasta que en un plano más general ví que lo que ocurre es que deja de tocar cuando entran éstos. Me gusta sobre todo cuando dialoga mano a mano con el contrabajo.

                En el otro vídeo muestra que hasta en su Impromptu tiene aires jazzisticos, lo que me hace tener la impresión de que también debe tenerlos toda su obra clásica. Pero el tío es bueno, eh… es como una mezcla de Chopin y Gerry Mulligan. Y le saca al piano unas sonoridades muy bonitas.

                • El dia 03.10.2007, nancicomansi dijo:

                  Ay que no sé quién es …es que usted me aturulla, me centrifuga, me centripeta con tanta sapiencia musical…(bueno, si sólo fuera de eso…)

                  Lo voy a leer con calma, a ver si me entero y me puedo hacer la “snob” con unos cuantos que yo me se…

                  besos anonadados!!!!

                  • El dia 04.10.2007, carrascus dijo:

                    Ya sabe usted que me alegra descubrirle cosas nuevas… De todas formas, si ve que la música actual de Scott Walker es demasiado “heavy” para empezar a conocerlo con ella, escúchese mejor el radioblogin’ que tiene ahí a la derecha… estoy seguro de que no se arrepentirá.

                    Besos, Nanci.

                    • El dia 04.10.2007, Burdon dijo:

                      Siento decir que no conozco a Scott Walker, ni sé que música hacía en los sesenta, que parece ser que era pop, ni acabo de comprender como ha acabado componiendo música “incidental”. Desde luego, no me olvidaré facilmente del nombre del mozo. Más raro que un perro verde oiga.

                      • El dia 04.10.2007, carrascus dijo:

                        A ver, Burdon… la música que hacía en los 60 la tienes en el radioblogin que hay en la columna de la derecha…

                        Y sí… conviene que no olvides el nombre… aunque estoy seguro que si escuchas la última de las canciones del radioblogin’ te va a sonar más que familiar.

                        • El dia 06.10.2007, Burdon dijo:

                          Ey, esa canción me suena, sí sí, y el resto de canciones están muy bien. Que interesante el Walker este. Gracias por los audios.

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