Y AÚN DICEN QUE EL PESCADO ES CARO…! (el desenlace final)

Viene del capítulo anterior

Ya hemos tenido rock’n’roll, ¿es ahora cuando viene lo del sexo y drogas?. De nuevo lo mismo, ¡Todo mentira!. Muchas veces lo único que quieren los músicos es irse directamente a planchar la oreja al hotel, que mañana hay que currar en otro lado a muchos kilómetros. Y, cuando se animan a salir, lo más fuerte que se meten es bourbon y tabaco negro (bueno, siempre hay excepciones, como el bajista de los Meteors, que se recorrió toda la Alfalfa buscando papel de fumar para liarse nosequé).

Y sobre sexo, está claro que lo de “All night long” era sólo una canción. Al único al que he visto llevarse una chavalita (preciosa, por cierto) al hotel ha sido al teclista de Uriah Heep, que la triplicaba en edad. Verás tú, van a tener razón los jevis cuando dicen que ninguna tribu urbana son tan machotes como ellos, yeah, yeah.

Otros casos: el bajista de Del Fuegos se fue de la sala con una pava debajo de cada brazo, pero, o era Johnny el Rápido o no se comió una rosca, porque al poco rato apareció por “El Amor de la Calle”, donde, entre whisky y whisky, se dedicó a repetirnos que el bajo era el mejor instrumento musical que se había inventado. Cosa atípica, porque en realidad a los músicos no les gusta hablar de música después de un concierto. Yo mismo me llevé casi una hora hablando tranquilamente con Elliot Murphy de todo menos de eso: de Francia, de Sevilla, de la Expo, del tráfico, de política.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


Elliott Murphy – “Destiny”

“Salón Da-Dá”. Sevilla, 1.991

De “El Amor de la Calle” también salió con una chica uno de los Godfathers, presumiblemente rumbo a algún lugar tranquilo, aunque cuando salimos de allí bastante rato después nos los encontramos cerca, con ella apoyada en un coche echando el pato y él consolándola en plan madraza, todo paciencia.

Y ello me recuerda aquella vez que, en el mismo antro, Rudi Protudi (ya sabes, el tipo duro de los Fuzztones), babeaba con los ojos fijos en la espalda desnuda de una pelirroja amiga nuestra. ¡Todos somos humanos!. Y …¡ya basta! ¡Ya hemos tenido bastante diversión! ¡Llegó la hora de las matemáticas!

Bueno, no lloraremos mucho. Baste con poneros un ejemplo concreto: un grupo que viene a tocar gratis (sólo alojamiento y cena) y con el que acabamos por perder dinero. ¿Imposible? ¡Muchacho, eso mismo nos ocurrió con los Snake Corps!

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


Snake Corps – “Colder than the kiss”

Sala “Roll Dancing”. Sevilla, 22-12-90

Y es que, además del caché, la organización del concierto implica una serie de gastos fijos en los que a lo mejor no habeis reparado. Vamos con un hipotético ejemplo: se venden 400 entradas, 200 por anticipado (200 x 1.500) y 200 en taquilla (200 x 1.800). 660.000 ptas. de ingresos, ¿no es eso?. Y para de contar ingresos, porque aquí sí que no hay subvenciones (textualmente del Ayuntamiento: “El rock no es cultura”) ni se cobran cuotas a los puntos de venta anticipada (cosa que se hace en el resto de España). Ahora ponte a sumar gastos:

a) SGAE: …. 70.000 ptas.
b) Equipo de sonido (8.000 W) … 150.000 ptas.
c) Impresión y pegada de 2.000 carteles … 130.000 ptas.
d) Impresión de entradas… 7.000 ptas.
e) Cena y hotel (por lo bajo) … 50.000 ptas.
f) Catering (si no piden algo raro) … 15.000 ptas.
g) Personal descarga y seguridad (siendo rácanos)… 18.000 ptas.
h) Varios: tfno, fax, fotocopias, correo … 5.000 ptas.
—————
Total … 445.000 ptas.

Una vez perdido el cariño a las 445.000 ptas, te quedan 215.000 para pagar al grupo. Y ahora dime qué grupo con status suficiente para tirar de 400 espectadores cobra 200.000 (1.000 libras) por venir a tocar. Hombre, tienes a Mega City Four o a Thee Hypnotics, e incluso puedes dejar el equipo de sonido en 4.000 W (aunque para Thee Hypnotics mantuvimos los 8.000 W) y ahorrarte 25.000 ptas. También puedes reducir a la mitad los carteles. Lo que ocurre es que con estos grupos, la venta de entradas también se reduce a la mitad, e incluso a mucho menos de la mitad (algún día se dirá la gente que pasó por taquilla para ver, por ejemplo, el último de Inmates o el nefasto día de los ya mencionados Snake Corps).

Por otro lado, grupos como Godfathers o Fuzztones sí que arrastran a más de 400 tiquets, pero ya nos movemos en cachés muy superiores a las 200.000 ptas. del ejemplo (y al doble, y al triple).

¿Conclusión? Pues no es precisamente lo que decía Zappa en su segundo disco (“We’re only in it for the money”). Con cuentas que no salen, te preguntarás por qué seguimos: ¿Blanqueamos dinero? ¿Semos masocas? ¿Conocemos el truco del almendruco? ¡Ahhh!

Más fácil: cada temporada sale algo con lo que ganar doscientas y pico mil (primer concierto de Immaculate Fools, o Extremoduro) que luego, junto con algo más de nuestro propio bolsillo, vamos perdiendo con otras bandas que nos gustan más. En algunos sitios a esto se le llama “afición”.

Claro está, si el batacazo no es muy grande (¡¡¡no mentadme siquiera el segundo de los Inmaculate Fools!!!) nos podremos mantener aunque la gente siga sin responder (y ya va para cinco años, que ya es decir) a nuestras expectativas. Al fin y al cabo, y pese a que ya tengo una cierta edad, sigo disfrutando como un quinceañero con esta música y me considero pagado cuando el lider de un grupo al que he seguido desde sus comienzos y del que tengo todo lo publicado me dedica uno de sus discos con la siguiente frase: “To make an effort is human, to bend over backwards is godly; we won’t forget”.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


Flesh for Lulu – “Heroes”

Sala “Roll Dancing”. Sevilla, 17-11-90

The End

Y AÚN DICEN QUE EL PESCADO ES CARO…! (3)

Viene del capítulo anterior

Abramos un vitriólico paréntesis para el desfogo personal: No conozco a ningún promotor que no odie a la SGAE. Vale, según la Ley, los organizadores de cualquier concierto (o cualquier otro acto relacionado con el registro de derechos de autor) han de pasarse por la sede de la Sociedad con las entradas que van a poner a la venta para que se las taladren, y de paso le pasen un recibo por el 10 % de la totalidad de ese taquillaje, más impuestos y derechos. ¡Y pagable por anticipado!.

Un poné: si hacemos 500 entradas para poner a la venta (a 1.500 venta anticipada y 1.800 en el concierto), lo que le tienes que dejar por anticipado es la bonita suma, je, de 90.000 ptas. ¡Ni se te ocurra creer que vas a vender más entradas y encargar 1.000!. Claro está, luego te devuelven el dinero de las que no has vendido, pero el disgusto del sablazo inicial no te lo quita nadie. De ahí que todos vayamos más o menos al márgen de la Ley. Ya que ellos son los que cobran, que se molesten en buscarte, y si no aparecen por el concierto, eso que te ahorras (no por mucho tiempo).

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


Bourbonese Qualk – “The Quiet 3”

Sala “Alkazar”. Sevilla, 27-4-93

Una vez claro que esta vez sí han aparecido, el representante de la SGAE te recuerda educadamente que eres un delincuente y te deja el papel que ha de rellenar el grupo musical con las canciones que va a interpretar y sus respectivos autores, diciéndote que volverá más tarde a recojerlo y, de paso (eso ya no te lo dice), a ver si ha venido mucho público para que no le engañes cuando a posteriori hagais las cuentas.

Unas cuentas dolorosas: el 10 % de las entradas que se han vendido (y de las que se han regalado), más el 15 % de IVA y el 10 % de ese total de derechos de la propia Sociedad. Y si además no nos chupan la sangre es porque procuramos liquidar después de las 11 y media, para cogerles ya desayunados y sin mucho apetito. Coñas aparte, junto al legítimo derecho de los artistas a que sus derechos sean protegidos por la SGAE (en ventas de discos, versiones de sus obras por otros artistas, reproducciones de letras) y al papel fundamental que aquella juega en dicha protección, es más dudoso que este control de los conciertos de pequeño y medio aforo sea realmente necesario. Venga otra llave para exponer razones:

* A) No se protegen los derechos de aquellos autores a los que el grupo en cuestión versionea; ningún grupo declara en el papel alguna canción que no sea suya, aunque luego la actuación sea el cancionero completo de Lennon & McCartney.

* B) Si al final del circuito financiero, los derechos que tú pagas tienen que redundar en el propio grupo (ya que, como acabo de decir, casi nunca se confiesan las versiones de otros autores), más vale acordar directamente un porcentaje de taquilla para el grupo. Y para eso ya existé el caché fijado de antemano. ¿O qué?

En este momento de reflexiones, un atronador ruido a chatarra reventada y un pestilente aroma a gasoil quemado cierra la anterior llave para anunciarnos que el grupo acaba de llegar. Ahora, esperemos que sean lo bastante profesionales y no se olviden cosas superfluas, como les ocurrió a los Extremoduro (bah, unas tonterías: la guitarra, los cables, las baquetas. Menos mal que traían las púas, si no la jodemos).

Los primeros contactos con el grupo, con su mánager, te sirven para ir tanteando si te van a dar más problemas de lo previsto o si todo va a ir de colegueo. En fin, ahí los tienes, olfateando la sala, captando el ambiente. Algún grupo ha habido, como los Fuzztones, que se trajeron su interprete de español (un chileno) para enterarse de cuánto costaba todo, desde el equipo de sonido a lo que se le pagaba a los pipas que descargaban el equipo (fue automático, les abordaron para preguntárselo nada más bajarse de la furgona). Está claro que les molesta que haya desaprensivos empresarios que intenten forrarse a su costa.

En fin, no hay tensiones y molestias (causadas por el largo viaje, es comprensible) que no se disuelvan con un piscolabis en el camerino (por cierto, si alguien se encuentra al cantante de los Inmaculate Fools, recordadle que se llevó mi termo del café) y, mejor aún, con una maravillosa cena… que no tendrá lugar hasta después de la prueba de sonido (la célebre “soundcheck”). Y, a propósito, ya me gustaría saber el interés de algunos en asistir a estas pruebas, a no ser que quieran poner a prueba su sistema nervioso viendo cuanta ración de “bong, bong, bong” pueden aguantar mientras se sonoriza una batería.

Tras el estruendo, la calma y el fin de la prueba. Con tanta tardanza, el dueño del local nos recuerda que es hora de abrir, que la gente se está bebiendo las cervezas en los bares de al lado en vez de aquí dentro, y es que ya es la hora de abrir según los carteles. Menos mal que la gente ya se sabe que la hora de retraso no hay quien la perdone y sólo los novicios llegan antes. Así que ya va entrando la gente, mientras que nos vamos a cenar en un restaurante cercano con toda la “troupe”: músicos, manager personal, road manager, roadies, técnico de PA, chófer, y las mujeres o novias de alguno de ellos. Añada usted una cena para 10 a la lista de gastos.

No hay mal que por bien no venga; la cena es siempre uno de los mejores momentos del día. Algunos mordisquean cuatro papas fritas y otros se comen a su padre por los pies (v.g., ¿recordais las papas rellenas del “Esquí”? …Paul Fenech, el lider de los Meteors, las engullía de dos en dos). Bueno, siempre hay alguno que te pone pegas, sobre todo en los grupos ingleses, donde siempre hay vegetarianos a los que hay que preparar otro menú (por ejemplo, el batería de Mega City Four, quien dejó la ensaladilla… ¡porque tenía gambas! y se comió un plato de champiñones con salsa picante acompañado de, puaaaj, un café con leche).

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


Mega City 4 – “Severance”

Sala “Roll Dancing”. Sevilla, 9-2-91

Es bastante normal que esta gente acompañe la cena con café, aunque alguno hay que prefiere algo más fuerte, como la mujer del cantante de Thee Hypnotics (¡dos whiskies con limón!). Como ya dijimos, los músicos se controlan bien con el alcohol y son normales en su dieta los zumos, el agua, alguna que otra cerveza y, raramente, vino. Modelo de templanza fueron los Del Fuegos (¡ni una cerveza en el cuerpo, así les salió el concierto de maravilloso!), aunque luego se desquitaran. Y, ya que estamos con los Del Fuegos, curioso fue como su líder, quien de entrada no nos permitió filmar o grabar la actuación, posteriormente, tras la cena, sin que instistieramos en ello, nos dió carta blanca para hacer lo que quisieramos. Moraleja: una buena cena y un buen hotel, y el grupo se derrite en tus manos.

El público se impacienta, tanto los de dentro como los de fuera (donde aún hay algunos porque la bebida es más barata; luego vendrán los apretujones queriendo entrar todos de golpe). Cuando el bombardeo comienza, ya más tranquilos, nos dedicamos a alguna de estas cosas:

* A): Disfrutar del concierto. Cuando se han vendido muchas entradas se disfruta mucho más, fijo.

* B): Conseguir que en la barra nos den alguna cerveza sin cobrarnos.

* C): Relajar los músculos dorsales y prepararlos para las palmaditas de felicitación que sin duda abundarán cuando acabe ésto.

Fin del concierto y de los bises de rigor. Tos’ contentos. Ahora es mejor moverse por cualquier lugar menos el acceso al camerino, donde ruge la marabunta que quiere saludar a sus ídolos. Los de seguridad se tienen que encargar de impedirlo, sin mucho éxito, todo hay que decirlo. Y a esto que te agarran por el brazo y te encuentras con la cara del promotor de la gira (¡Hola, Roberto!) que te susurra lo de “¿Buscamos un rincón tranquilo para hablar de ‘bisnes’?”. En otras palabras, que el gachó quiere cobrar la tela. Lo que me recuerda que una vez tuve en mi mano durante cinco minutos un millón de pesetas (en billetes de mil, dos y cinco mil) que fueron a pasar enteros al que nos trajo a los Inmaculate Fools; frustrante experiencia que no recomiendo a nadie.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


Inmaculate Fools – “Inmaculate fools”

Sala “Roll Dancing”. Sevilla, Noviembre, 1.990

Continuará

Y AÚN DICEN QUE EL PESCADO ES CARO…! (2)

Viene del capítulo anterior

Bueno, supongamos que ya se ha dado el paso decisivo y tras haber hecho cálculos y sopesar las pérdidas (las ganancias nunca aparecen en las previsiones, no somos tan ilusos), hemos creído poder asumir el riesgo y ha salido la fumata blanca. ¡Habemus concierto!. Un viejo aforismo nos marca la pauta a seguir: no basta con saberlo hacer, hay que hacerlo saber. Para ello, podemos contar con diferentes medios (y abrimos otra llave):

* A: La (ar)radio: La gran amiga y la gran enemiga
* B: La prensa: Se enrolla bien.
* C: Los Carteles: Enorme fuente de sofocones
* D: El boca-a-boca: Barato y efectivo.

Para moverse con soltura por entre los medios citados arriba con la A y la B hay que (man)tener amistades, cuantas más mejor. Y también hay que tener un dossier. ¿Qué eso qué es? Pues un panfleto en forma de tocho de fotocopias que exagera las excelencias del grupo en cuestión y lo bien que se lo monta en directo. Se tiene mucho ganado cuando el dossier lo confecciona uno mismo intentando hacerlo atractivo dando muchos datos interesantes, porque los que envía el promotor nacional suelen ser infumables: fotocopias ilegibles, faxes incompletos con notas atrasadas y en inglés (extraño idioma bárbaro incomprensible para un buen número de comentaristas musicales). Como compensación a tantos esfuerzos, tal trabajo de ingenio, erudición e investigación acaba como papel para borradores en la mayor parte de las redacciones. … Y pensar que para ésto han talado algún arbol allá en la Amazonia.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


The New Christs – “Coming apart”

Sala “S.A.L. de Sevilla”, 6-11-89

Mientras que las arradios municipales (quiero decir, las pocas potables que hay en la provincia) se vuelcan con los conciertos, el resto de las ondas locales te pueden dejar frío. Hagamos repaso hertziano: Por parte de la SER, ni “los 40” ni Cadena Dial dan juego alguno, y la “infiltrada” que puede dar algún apoyo en la onda media tiene pequeños contratos temporales que, mire usté por donde, (casi) nunca coinciden con las fechas de los conciertos. En cuanto a la COPE, escalofríos me da pensar que en los 100 de la FM mora un mortal enemigo de alto tonelaje que piensa (si es que está capacitado para hacerlo) que los únicos conciertos que valían la pena son los que él mismo montaba cuando andaba por la SER (disparando con pólvora del Rey, así cualquiera), y así lo constatamos con ocasión de nuestro primer evento (la actuación de New Christs). Las buenas intenciones de su Onda Media, en cambio, aparecen ahogadas en cadena (aluvión de Herreros, Herreras, Encarnas y Garcías). Otras emisoras: La presencia de un amigo dentro de la redacción local de RNE nos ha ayudado bastante con su insistencia en colar dentro de las noticias culturales algún que otro concierto. La “Nuestra” (de ellos, vaya), pese a contar con un canal exclusivamente musical, no ha sido muy pródiga en anunciar los conciertos, y siempre a cambio de múltiples invitaciones para el personal y los oyentes (aunque eso de hacer los sorteos a horas “de máxima audiencia”, como las dos y media de la madrugada o las ocho de la mañana, me tiene intrigado). Pasemos una tupida mortaja sobre ANTENA 3 y S.Hachuel, únicamente interesado en flamenqueo y beneficiencias varias. Si nos vamos a las emisoras nacionales nos tendremos que limitar a RADIO 3, siempre dispuestos a echarte una mano (obviemos la excepción del Papa Ramón 13), sobre todo si les informas de la gira completa. Y, aunque ya pasó a la historia, la buena disposición de Jorge Albi (“La conjura de las danzas”) en ONDA CERO MÚSICA merece también ser reflejada en estas líneas.

Cambio de tercio a la Prensa Escrita, donde es fácil hallar una buena cobertura de los conciertos, sobre todo porque los redactores, aparte de periodistas, son gente muy vinculada al mundillo de la música. En casi todos los diarios no te falta un articulo, especialmente los viernes en las páginas (o el suplemento) de Ocio, donde hasta puedes tener una página entera. Condición indispensable: aportar fotos, escaso y preciado bien que las compañías discográficas atesoran y sólo comparten contigo (una o dos, no vayais a creer) cuando consideran que tu peloteo ha sido lo suficientemente baboso.

Pasamos a la puntilla más dolorosa: los carteles. La primera en la frente: en toda Sevilla y provincia no hay ni una imprenta con máquinas que te hagan un cartel de 75 x 100 cms. Esta es una de las grandes partidas del presupuesto de todo concierto. A ver, 2.000 carteles a 32 ptas. (si haces menos te salen a más), junto con los gastos de envío a Sevilla te salen por 70.000 ptas. Y su correspondiente pegada en las calles a 30 ptas. cada uno, van 60.000 ptas. más a la lista.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


The Trilobites – “Wanna destroy U”

Sala “Juke-Box”. Sevilla, 20-11-89 (Hubo que improvisar la Sala y el equipo a última hora porque una enorme tormenta que cayó ese mismo día había inundado e inutilizado la Sala “S.A.L. de Sevilla”.)

Ya que cada cartel en la calle te sale por unas 65 ptas. total, imagínate los retortijones que le entran a uno cuando vé que los treinta pósters que tan lustorosos se veían por la tarde en la Ronda de Capuchinos han sido tapados por “Maradona a dúo con Pimpinela”. Las cada vez más escasas paredes sevillanas (los estragos del “Revetón”) son el escenario de una dura competencia cuando dispones de 1.000 ó 2.000 carteles de un metro frente a los 30.000 ó 40.000 tipo sábana que las discográficas utilizan para darnos a conocer sus últimas (por lo general) paridas.

Y ello sin contar con que nunca se está del todo de acuerdo con cómo, cuándo y dónde los pega la agencia contratada para ello. Aunque lo aceptemos en nuestro fuero interno, da mucho por culo saber que la vida media de un cartel en la pared es de un día, lo que origina un ciclo de pegadas que son tapadas y que tú repites al día siguiente y que vuelven a ser tapadas… hasta que se acabaron los carteles.

El infarto a dos días de la actuación crece por el hecho de que es precisamente en esos días, en los que no queda ni un cartel en la calle, cuando hay que vender las entradas. Es lo que dijimos antes del efectivo “boca-a-boca”. Que, amén de darte un respiro, te sirve para conocer las reacciones de la gente (volvamos a abrir una llave):

* Grupo A: “¿Otra vez en la Sala Río? ¡Ya escarmenté con la mala acústica de la sala en el concierto anterior! Esta vez paso de ir, vaya”.

* Grupo B: “¡Vaya gilipollas! ¿A quién se le ocurre hacer un concierto el jueves sabiendo que la gente se mueve por las noches na’ más que los viernes y los sábados?”.

* Grupo C: “Bueno, la entrada a 1.500 y 1.800 es un palo. ¡Qué pasote ponerlas tan caras!”.

Antes de que “La fábrica de Colores”, viniese a proveer a esta ciudad de un sitio propio para conciertos de rock (¡al menos es un principio!) la aventura de buscar un sitio para traer grupos no tenía nada que envidiarle a la búsqueda del Grial. En los últimos años ha habido de todo, desde salas derribadas por la implacable piqueta de la Expo (“Sal de Sevilla”), salas que no necesitaban piqueta para derribarse solas (“Juke Box”,”Alkazar”), dueños sin visión que convierten pedazos de salas en una “Puerta Grande” flamenquera, o bien que no admiten más ruido del que hace la Caledonia (“Roll Dancing”,”Salon Dadá”). Y, al final, la “Fábrica”, que, aunque fuese de domingo a jueves (en su primera época, los fines de semana quedaban reservados para los chicos de la “disco-light”, mucho más pródigos en las consumiciones que un puñado de rockeros sedientos), le daba una buena oportunidad al rock.

Con este panorama, no había mucho donde escoger, lo que nos llevaba de nuevo a la “Sala Río” (entre interrogantes ahora, con nuevas reformas que hacen dudar de su futuro uso para estos menesteres) o al “Fun Club” como las mejores alternativas. Aunque la acústica no sea perfecta (ahora bien, mala mala, lo que se dice mala, sólo la de la “Alkázar”), el nivel es aceptable en ambos casos. Y el que quiera buen sonido que se pille un CD.

Tentado estoy de hablar del precio de las entradas ahora, pero mejor lo dejamos para cuando hablemos de cuentas.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


The Inmates – “Unchain my heart”

Sala “Roll Dancing”. Sevilla, 5-12-90

¡Llegó el gran día!. Olvidemos las penas, hoy vamos a ver en directo y estar con uno de nuestros grupos favoritos (o casi). Mientras los técnicos montan el equipo de sonido, los organizadores seguimos comprobando el “catering”. Por lo general, nada que se salga de lo habitual: cervezas, zumos, refrescos por un tubo, agua mineral, sandwichs, fruta variada, café, té… ¿Y el alcohol, dónde está? . Bueno, llegó el momento de romper algunos clichés: los grupos que piden alcohol fuerte en el camerino son minoría, y sólo para degustar después de la actuación. Por supuesto, el whisky es el preferido de todos, (irlandés para Godfathers, canadiense para Fuzztones), pero siempre hay sibaritas, como los Uriah Heep, quienes se deleitaron con dos botellas de Remy Martin, y se perdieron el surtido de Riojas (tintos y blancos) que les preparamos, gracias al manazas de su cantante, quien tuvo la feliz idea de poner las botellas encima de la mesa más inestable del camerino. Trabajo extra para las limpiadoras del “Roll Dancing” al día siguiente en un camerino ambientado con olor a bodega riojana.

La gama de gustos es amplia: si los Uriah se revelaron sibaritas, los Godfathers se lo hicieron de delicados (pidieron bombones y un ramo de flores) y premio a la sencillez para los Del Fuegos: sólo leche y galletas variadas, qué jevi.

Las horas previas al concierto (y la llegada del grupo) se hacen eternas. Una vez todo arreglado, la espera desespera a cualquiera. ¡Qué tarde más larga!, Cuatro horas, qué agobio. ¿Cuántos cafés llevamos ya, Fran?.

Aunque los promotores nacionales juren sobre la tumba de su vieja que “el grupo llegará a las 5 para la prueba de sonido”, nunca les creas. Una excepción fueron los Bourbonese Qualk, que se adelantaron …¡en tres días!. Los motivos para la tardanza del grupo son varios, y abramos otra llave (buf!):

* Motivo A: Eso de que “han salido de la ciudad donde tocaron anoche a las 11 de la mañana” no es muy creíble: estos tipos no se han quitado las telarañas de los ojos antes de las dos del mediodía, así que ya me dirás.

* Motivo B: Sin excepción, todos se presentan dentro de una furgoneta antediluviana (para mí que es siempre la misma, pintada de otro color) que en las cuestas arriba alcanza a duras penas los 60 kms/hora y en llano poco más.

* Motivo C: ¿No sabemos todos ya que los ingleses son unos huevones?.

A todo esto, mientras el grupo anda por el Cerro del Aguila buscando la calle Betis, uno, con la paciencia perdida, tiene que soportar a los técnicos de sonido y al encargado de la sala que, con media sonrisa, te acosan con cúando van a llegar los músicos, mascullando obscenidades y germanías sobre “la hora a la que acabaremos hoy”. Por si pensabas que ya nada puede aguarte más la noche, miras hacia la puerta y… ¡horror!. La sangre se te hiela en las venas y el vello se te eriza al ver que acaba de entrar…¡El tío de la Sociedad de Autores!.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


Cancer Moon – “The Jean Genie”

Sala “Roll Dancing”. Sevilla, 28-5-90

Continuará

Y AÚN DICEN QUE EL PESCADO ES CARO…! (1)

Por fin… este fin de semana dan comienzo mis vacaciones. Tres semanas de total asueto, de las que la segunda de ellas la pasaré fuera de Sevilla. Las otras dos andaré por aquí cerca, pero sin saber seguro donde y cuando, ni que haré… excepto mantenerme alejado del ordenador el mayor tiempo posible.

De todas formas no te faltará lectura renovada en el blog, todo está controlado… Creemos que es un fantástico momento para recuperar algunos textos antiguos publicados aquí y allá, o esbozos de guiones para programas de radio. Cosas atemporales que pueden leerse ahora sin resentirse demasiado del paso del tiempo, actualizadas con fotos y música, para no perder nuestro estilo.

Yo apareceré algunas veces para comentar algo con vosotros y para ir subiendo los posts correspondientes, que ya hemos dejado preparados. Y si no estoy, ya lo hará nuestro querido Ambrosio, quien fue, por cierto, el autor de la entradilla al post con el que comenzamos. Se trata de un largo artículo que escribí para el fanzine que hacíamos juntos allá por los primeros años ’90, el “Sub”. Tranquilo, no te empacharemos de golpe, lo hemos estructurado en varias entregas…

=============================================

No te preocupes y sigue leyendo, porque aunque el título te recuerde al más célebre cuadro de Sorolla, esto no va a ser una lección magistral de arte, ni tampoco una referencia a la cesta de la compra y el siempre ascendente IPC. En las líneas que siguen, José Miguel Carrasco (Producciones Informales) va a intentar contar la historia genérica que hay detrás de cualquiera de los conciertos de rock con grupos extranjeros que (sólo últimamente) han tenido lugar en Sevilla.

Más que un paño de lágrimas, el artículo es un poema épico donde se dan a conocer las venturas y desventuras de gente empeñada en que ello siga ocurriendo. El subtítulo que el propio autor da (“Memorias de un promotor local de conciertos en la ciudad de los prodigios”) lo indica más claramente.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


Died Pretty – “Blue sky day”

Sala “Roll Dancing”. Sevilla, 28-5-90

El origen de una velada de rock forastero en Sevilla suele tener lugar en una conversación telefónica entre un avispado promotor/organizador catalán-madrileño (A) y un vocacional (hay gente pa tó) organizador de conciertos sevillano (B), con un diálogo parecido al que sigue:

– A: ¡Hola, José Miguel! ¡Soy Roberto, de Madrid! Qué, ¿Qué tal por ahí abajo?

– B: ¡Hombre, Roberto, cuánto tiempo! ¿Qué me cuentas?

– A: Mira, chico, te llamo porque tengo a los Godfathers para el mes que viene, en muy buenas condiciones, y ya sabes que yo pienso en vosotros antes que nadie…

– B: ¡No jodas, tío! ¿Los Godfathers otra vez? ¡Si los hemos traído hace nada! ¿Te has marcado algún rollo sexual con el cantante, o qué?

– A: Bueno, va, es que ahora vienen más fuertes, con lo de que han salido en “Metropolis” y que hasta el Joaquín Luqui los ha mentado en la tele. Además, os podeís hinchar de ganar pelas, por ser para vosotros os los podemos dejar en 800.000 más equipo.

– B: ¡Por ese precio te los puedes ir metiendo en los #***@&%, peazo de $$@#]] ! ¡Si la otra vez eran más baratos y a punto estuvimos de no cubrir gastos!

– A: Anda, no llores tanto. Bueno, va, yo miraré de rebajarte algo y tú hablalo con tus socios, y ya nos llamamos en dos o tres dias, venga.

Y aunque la transcripción está realizada en un castellano perfectamente legible, con palabras extraídas (o casi) del Real Diccionario de la Academia, el significado real de la conversación es sensiblemente diferente a lo que pudiera deducirse. A saber, lo que hubiera captado un observador medianamente enterado es:

*PUNTO A: Roberto se ha visto en el compromiso de tener que aceptar una gira de 7 fechas como mínimo para los Godfathers, cosa que no le entusiasma demasiado porque ya hizo otra extensa no hace mucho, pero que es indispensable si quiere montar otra de tres conciertos (y ésta sí más interesante para él) con Nirvana. Peligros de andar con managers ingleses que se dedican a mover muchas bandas.

*PUNTO B: Que a ver a quién coño le cuela 4 ó 5 conciertos como no sea a los mismos primos de siempre con la promesa (la coacción, para ser más exactos) de futuras bandas más llamativas. Así que a llamar a Valladolid, Tomelloso, Murcia, Granada y/o Sevilla, que alguno picará.

*PUNTO C: Que, como los Godfathers le han pedido 2.000 libras por concierto (unas 400.000 devaluación arriba o abajo), él dobla el precio para así poder hacer las tocatas de Barcelona, Madrid e incluso Valencia actuando él mismo como empresa organizadora sin que le cueste un duro. Nada como el riesgo cero en los negocios.

Lejos de mí el querer usar la exageración como recurso narrativo, lo que llevais leído no se aparta mucho de la realidad. No se puede traer a quien se quiere, sino a quien se puede. Y en la mayor parte de los casos, lo único que se puede traer es una banda que acepte meterse un montón de horas de viaje en furgoneta para ir de gira de ciudad en ciudad durante varios días. De momento hay que olvidarse de bandas que sólo aceptan tres fechas en ciudades que estén tan cerca entre sí que el viaje no les suponga más de dos horas, de ahí que haya unos cuantos triángulos que siempre se repiten en los itinerarios de los grupos grandes: Barcelona – Valencia – Madrid, Barcelona – Zaragoza – Madrid, o Barcelona – Zaragoza – Euskadi (¡recuerdos para Sonic Youth!). Y otras veces, sólo aceptan dos sitios y con tranquilidad (¡un saludo para los extintos Pixies, que nos estarán escuchando!). Como nos recuerdan un día sí y otro también los promotores de giras nacionales (no deben haber oído hablar del AVE), Sevilla está en el fin del mundo.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


The Meteors – “These boots are made for walking”

Sala “Roll Dancing”. Sevilla, 30-2-90

Una vez que se han encontrado un grupo al que no le arredre acercarse hasta aquí, el siguiente paso es la consulta popular: ¿Conoce la gente a Died Pretty? ; ¿Venden discos Flesh for Lulu? ¿Hay público para Thee Hypnotics?. La consulta de rigor se hace entre una muestra aleatoria de amigos, conocidos, vendedores de discos y la variopinta fauna asidua a los bares nocturnos. Los resultados del sondeo se pueden agrupar en cuatro categorías:

Grupo 1: ¡Hostias, sí, tío! ¡Puta madre! ¡No me digas que les traes aquí a tocar! ¡No me los pierdo!

Grupo 2: Hombre, gustarme sí me gustan…, pero yo no sé como os va a responder la gente. A lo mejor podeis cubrir gastos, no sé qué decirte.

Grupo 3: ¿Y esos quienes son, tito?

Grupo 4: ¡Vaya mierda! Siempre traeis a gente igual, a ver cuando vais a montar un concierto de verdad con Nick Cave (el ejemplo puede ser perfectamente sustituíble por otros nombres como Ramones, Sonic Youth, o Nirvana).

A los que te dan la respuesta del grupo 1 ni que decir tiene que no se les vé el pelo nunca por los conciertos. Todo lo contrario que los del grupo 2, que se han convertido en la única razón por la que se sostiene algo tan insostenible como Producciones Informales.

La respuesta 3 me la dan siempre mis sobrinos, asiduos a la radio-fórmula, y que me mantienen en contacto con ese etéreo mundo de lo que funciona entre “yougures” y “bollicaos”. Y la pregunta que plantean los del 4 ya ha sido contestada más arriba. Y, moraleja, si alguna vez logras traer a alguno de los que te citan como ejemplo, inmediatamente pasarían a ser miembros del grupo 1. Asín de amarga e’ la vida.

Continuará

…Y LOU NOS DIÓ PLANTÓN

Ya había estado antes en conciertos celebrados en Sevilla y en sus cercanías. Incluso un mes y medio antes me había convertido en un miembro de la cochambre que asistió a un gran festival musical, de esos que a una mente joven y casi virgen le traían reminiscencias de Woodstock, Monterey, Wight y otros nombres tan lejanos y tan mágicos.

Y además era la primera vez que iba a poder ver en directo a una banda extranjera. Y no a cualquiera, sino a la que acompañaría a Lou Reed, al que no paraba de escuchar en la recien editada cassette de “Live”, la segunda parte del “Rock’n’roll animal”, que en la franquista España de la censura había salido bastante esquilmado.

Hoy día 20 hace treinta y dos añitos justos. Y aunque no todo resultó de la forma esperada, e incluso fue decepcionante que la estrella nos diera plantón, no resultó ser un mal día en absoluto. Y por fin pude ver a algunos de esos grupos extranjeros que hasta ahora solo salían en la tele. ¿Recuerdas tú cual fue la primera banda foránea que viste en directo…? La mía, descontado el conato con los dos de cuarta fila de Burgos, fue la CLIMAX BLUES BAND

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


Climax Blues Band – “Couldn’t get it right”

Hacía ya varias semanas que se empezaba a oír hablar, con esperanzada sorpresa, de la posibilidad de asistir en Marbella (ahí cerquita…) a un concierto que se estaba anunciando como la primera toma de contacto en profundidad de la audiencia española de rock con la música anglosajona. Durante diez horas íbamos a poder asistir a un festival que la compañía B. T. M. Star Trucking Festival ’75 estaba organizando por toda Europa. La diversidad de estilos y la calidad de los nombres de los participantes, todos ellos llenos de resonancias míticas para cualquier aficionado español (no tienes más que echar un vistazo al cartel), hacían que la cita fuese ineludible.

Luego nos enteramos que la gestación del Festival había sido muy difícil. Marbella no era el lugar en el que se preveía su celebración, sino que la denegación de permisos en otro montón de ciudades españolas hizo posible esta feliz carambola. Una vez aquí, la policía no estaba por la labor y a última hora incluso prohibió su celebración. No se sabe como Gay Mercader, el organizador, soslayó esta prohibición y por fin, el 20 de agosto de 1.975, a las siete y pico de la tarde salió el primer grupo al escenario: Carretera y Manta.

Pero mis amigos y yo aún estábamos fuera. Estos catalanes desconocidos no nos llamaban mucho la atención y además todavía no se nos había pasado el cabreo de enterarnos al llegar que Lou Reed no iba a tocar… ¿sabes esa sensación de que “se te caen los palos del sombrajo”…? Pues eso mismo nos pasó a nosotros y a la mayoría de los asistentes al Festival, que se habían desplazado desde sus respectivas ciudades de origen con la (casi) exclusiva intención de verle a él. No quedó claro el motivo de su falta, seguramente sería debido a lo excitadísimas que tenía sus neuras por aquel entonces… recuerda que en esos precisos momentos estaba gestando su “Metal Machine Music”. Una época en que seguro que no lo aguantaba ni su santa madre…

Parece que a última hora intentaron sustituirlo por Ike & Tina Turner que andaban por Madrid grabando una actuación en televisión. Hubiese sido un puntazo porque Tina se había convertido en toda una apetecible Reina Ácida tras su aparición en la película de “Tommy”. Pero esa nueva fama también había elevado sus pretensiones económicas y no acudieron tampoco. A pesar de todo allá que estábamos los “temibles” rockeros entrando poco a poco a la Plaza de Toros de Nueva Andalucía sin armar jaleo ni meternos con nadie, bajo la atenta y amenazadora mirada de la Policia Armada que se interponía entre nosotros y el “exclusivo” Puerto Banús… por si acaso…

Cuando accedimos al interior los Carretera y Manta estaban en su última canción, una cosa así medio satírica como las que solía hacer Zappa, pero sin llegar a su altura ni muchísimo menos, con quiebros sonoros y una falta de preparación musical más que evidente. El grupo típico para telonear que, además, no acompañaría a los demás en el resto de la gira. Cumplieron con su papel y p’adentro…

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


Climax Blues Band – “I love you”

Y una media hora después… allí estaban. La CLIMAX BLUES BAND, un grupo que, a pesar de su nombre, el blues ni siquiera lo olía. Eran una banda de rock bastante comercial y con mucha fuerza que a mí… ¿qué quereis que os diga…? me emocionaron. Seguramente más que por su música era por mi alma mitómana (lo de iconoclasta vino muchos años después, jejeje), pero como seguramente todos los que andábamos por allí estarían en mi misma situación y la de mis amiguetes el albero se convirtió en un mar de brazos ondulantes y gente transida de emoción que coreaba y acompañaba con palmas la música que oía. El guitarra solista era genial cabalgando sobre los ritmos de boogie. El tiempo de su actuación se nos pasó volando y antes de darnos cuenta siquiera ya estaban preparando el escenario para la actuación de CARAVAN.

Para nosotros esto ya eran palabras mayores. Íbamos a asistir a la actuación de uno de esos grupos míticos que nos servían como referencia musical… pero su actuación fue monótona, reiterativa y de una pobreza de ideas indigna de su nombre. La demente mezcolanza de estilos que se traían hizo que el cansancio del viaje se nos echara encima y nos tuviésemos que sacudir el muermo yendo a ver si encontrábamos cervecitas con la que poder tragar los bocatas que nos habían preparado amorosamente nuestras mamás queridas entre consejos de que no nos metiésemos en ningún lío y nos portáramos bien… ¡coño… que ya teníamos 18 tacos para que nos dijeran que después del concierto derechitos a casa…!

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


Caravan – “In the Land of Grey and Pink”

Mucho mejor que la música, que estaban basando en un enérgico violinista que no se cansaba de hacer solos, eran los juegos de luces. Ya era de noche y las luces nos transportaban más que la propia banda.

Y luego SOFT MACHINE. ¡Qué leches nos importaba a nosotros que de ellos ya solo quedase Mike Ratledge! Íbamos a ver en persona a los reyes del Canterbury Sound, un grupo tan influyente en aquellos tiempos como los Pink Floyd, por poner un ejemplo. Su música era buena, claro… su híbrido de jazz y rock era interesante… pero se nota cuando un grupo anda en declive y le falta entusiasmo e ideas renovadoras. Así y todo yo creo que incluso hubiésemos disfrutado de su actuación si no hubiese sido por el machacante batería que se habían buscado, que tapaba todo el sonido a base de puro músculo y en ocasiones era inaguantablemente ensordecedor. Aquella era la época en que habían abandonado el uso de los números para nombrar sus discos y estaba recien editado el “Bandles”. Soft Machine había renunciado un poco a las claves de su estilo, y a pesar de algunos juegos bonitos entre la guitarra de Mike y el oboe de Karl Jenkins, con el amargante batería y los larguísimos solos de Mike, el encanto siempre terminaba por perderse.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


Soft Machine – “Hibou, anemone and bear”

Y al ratito apareció él. Vestido de santo varón hindú, todo blanco, el pelo corto, muy educado, dijo “hola, como están?” en español, y pidió silencio a la gente. Unas seil mil personas con ganas de charlar se callaron para escuchar a JOHN McLAUGHLIN, que salió al frente de una Mahavishnu Orchestra de solo tres miembros más, y comenzó a tocar su guitarra de forma maravillosa y expresiva. Su presencia física imponía como no lo había hecho antes la de ninguno de los músicos que habían salido. Era una estrella… una estrella de verdad. De alguna forma, con él no había sensación de fiesta o de celebración popular, todos escuchábamos embelesados su concierto, en el clásico sentido de la palabra. Y así estuvo más de dos horas, cambiando continuamente de guitarra, aunque nunca llegó a sacar la Gibson de doble mástil por la que era tan reconocido. Al final, despidió a la banda y se sentó en una silla con una guitarra acústica de la que sacó aires reconociblemente españoles. Menos mal que la pieza fue muy cortita, porque se veía que el flamenco no era lo suyo.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


Mahavishnu Orchestra – “Eternity’s breath”

Y para el final el plato fuerte: WISHBONE ASH. Lo mejor de la noche. De una noche que ya casi estaba abriéndose al amanecer cuando ellos terminaron. Canciones de imaginación desbordante, elegantes, bien estructuradas e interpretadas con la suficiente energía como para no dejar dormir a nadie de los que intentaban dejarse vencer por el sueño y el cansancio. Fantástico el contrapunto de sus dos guitarristas, Ted Turner y Andy Powell. Brillantes. Los temas se sucedían uno tras otro prácticamente unidos y sonando de forma espectacular.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


Wishbone Ash – “Blowin’ free”

Eso fue una de las cosas que más me llamó la atención, el limpio y claro sonido logrado en un sitio abierto como aquel. Nada que ver con las basurillas a las que nos tenían acostumbrados los técnicos de por aquí. Es que aquello era algo internacional, tío…! Aquello era otra cosa…!. La música se escuchaba con igual pureza ya fuese desde la primera fila, desde las gradas, desde las barras donde se podía comprar cerveza no demasiado cara, o desde los servicios donde ibas a mear. Recuerdo que la gente se quejaba de lo raro y caro que era el tabaco que vendían, unas marcas extranjeras que no conocía ni Dios. Yo no fumaba, pero la cerveza y los cubatas eran más baratos que en el festival de Burgos.

A pesar de todo, las noticias del día siguiente decían que el festival había sido un desastre económico para la organización. Se esperaban unos 15.000 espectadores y allí no entramos ni la mitad; unos seis mil, ya os dije antes, estaríamos dentro. Y por eso no fue posible cumplir el sueño de haber convertido aquello en otro Canet, que siempre cumplía las expectativas metiendo a más de veinte mil personas, y que este año habían ampliado con otro festival además del clásico de cançó. Desde este año habría un “Canet Rock”, y nosotros volveríamos a estar huérfanos una vez que se fueron los de Star Trucking. Quizás si en vez de en miércoles se hubiese celebrado esto en un fin de semana… o si la promoción del concierto se hubiese podido llevar a cabo abiertamente, sin la espada de Damocles de la más que posible suspensión… el caso es que la idea original de inscribir este festival en la agenda rock internacional y seguir celebrándolo todos los años se deshizo en el aire junto con los fuegos artificiales que acompañaron nuestra salida de la plaza de toros.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


Renaissance – “The vultures fly high”

Ah… si al llegar aquí echas de menos a otro grupo del cartel del que no he hablado en el post, es porque los Renaissance tampoco acudieron a la cita. Lo que también fue una lástima, porque su música era una maravilla, ¿verdad que sí?.

DAR CERA, PULIR CERA

¿Recordais aquel anuncio de televisión, creo recordar que de Ducados, que tenía una canción sobre una chica flaca, que estaba en un disco que llevaba editado más de un año y no se comía ni los mocos, y de la noche a la mañana pasó a ser un superventas y el grupo que la cantaba, Jarabe de Palo, de pronto estaba en todos lados…? Pues algo así está ocurriendo con un grupo del que han elegido una canción para ilustrar por Europa los anuncios de un modelo de coche (nada más y nada menos que) de Jaguar.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


“Collarbone”

El grupo se llama FUJIYA & MIYAGI, pero no son dos, ni son japoneses. Son un trío de Brighton que se ríen de sí mismos cuando se ven en la tele anunciando un coche a pesar de que ninguno de ellos siquiera tiene carnet de conducir. Os los presento: David Best, canta y toca la guitarra; Steve Lewis, teclea en los sintetizadores; y Matt Hainsby, toca el bajo y se unió al grupo cuando ya estaba en marcha.

Una parte del nombre del grupo seguro que te suena, ¿no es verdad?. Todos recordamos al señor Miyagi enseñando a dar golpes imposibles al niño de “Karate Kid”; y Fujiya es una marca japonesa que fabrica componentes para tocadiscos; ya sabes, motores, cápsulas, agujas… esas cosas que tenemos ya tan olvidadas. Las dos palabras juntas forman un nombre que a nosotros puede parecernos exótico y hasta bonito… pero no le encuentro demasiado la gracia siendo ellos ingleses, porque en su lengua estas dos palabras deben ser impronunciables. Igual lo que han buscado es eso: epatar un poco.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


“Ankle injuries”

Para lo que sí puede dar una pista su nombre es para la clase de música que hacen. Electrónica, claro. Y además deben ser unos cachondos, porque cuando al principio su música se basaba sobre todo en pistas pregrabadas y ritmos que sonaban con solo apretar una tecla del ordenador, pues para sus conciertos querían alquilar a un par de chavales japoneses que se encargaran de apretar botones en el escenario mientras ellos se iban a ver el partido del Chelsea contra el Arsenal… claro, la cosa no pudo ser, porque en cuanto el público escuchó su música comenzó a preguntarse quienes eran y donde estaba el grupo ése. Por supuesto, después de ver el anuncio se lo pregunta mucha más gente.

Algo que también dice mucho de estos chavales es que tienen la ambición de llegar a tocar una música tan buena como la que suena en sus discos favoritos, el “Ege Bamyasi” de Can, el “Rock bottom” de Robert Wyatt, el “Clear Spot” de Captain Beefheart… la verdad es que tienen muy buenos espejos en los que mirarse, grupos y cantantes que existían por sí mismos, sin preocuparse de lo que ocurría a su alrededor. A eso aspiran también Fujiya & Miyagi, a crearse su propio lugar en el mundo.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


“Transparent things”

Ya tienen dos discos editados (“Electro Karaoke in the Negative Style” y “Transparent Things”) y la experiencia suficiente como para haber pasado de ser unas ratas de bodegas electrónicas a una banda de rock con todas las de la ley, que manufacturan una mezcla del minimalismo electrónico de Kraftwerk, con los ondulados rítmos de Can y el resplandeciente ambiente que se respiraba en el pop francés de finales de los ’60. Y para finales de año planean sacar su tercer disco, que seguramente significará un paso más en su avance. Pero eso es el futuro.

Antes de llegar a él hay que pasar por el pasado y el presente. David y Steve se conocen desde hace casi una década y grabaron el primer disco de forma bastante casera, por eso es mucho más electrónico y lento que el segundo. Además, para presentarlo en directo tuvieron que echar mano de dos amiguetes que no habían participado para nada en la grabación, por lo que los conciertos tenían bastante poco que ver con el disco. De todas formas, sus amigos terminaron aburriéndose de la aventura y les dejaron. Fue lo mejor que les ocurrió, porque un día jugando al futbito se encontraron con Matt y con él mejoraron su sonido ganando muchísima cohesión. Además les obligó a escuchar un poco menos de música electrónica y un poco más de Bowie. Ahora su sonido se basa menos en la electrónica y tienen mejores y más interesantes canciones.

Y con Matt también llegó el presente. Les convenció para grabar las bases de guitarras, bajos y voces en un buen estudio en vez de en su casa. Esa es la parte suya y de David. Luego sí, le pasan las cintas a Steve para que juegue con ellas, añadiéndole los sintetizadores y dando un poquito de cera y puliéndolas con el ordenador, usando el Acid Pro. Y al final le pasan el resultado a otro técnico del estudio para que haga las mezclas y derrame sobre ellas unos poquitos de polvos mágicos… lo que sale puedes escucharlo a lo largo de este post.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


“In one ear & out the other”

CALENTAMIENTO GLOBAL

Que las televisiones cada vez son más atrevidas con la basura y menos con el erotismo es algo que no se nos escapa a ninguno de los que nos sentamos a ratos delante de la caja tonta. Y tampoco se nos escapa que, como son las que manejan el dinero en mayores cantidades, pueden presionar a los creadores para que se adapten a las necesidades de programación. Por eso no nos extraña nada que hayan “invitado” al grupo Queens of the Stone Age a “atenuar el erotismo” del video de su canción “Sick Sick Sick”.

En el video, una zorrita medio desnuda gira continuamente con el respaldo de unos colores lisérgicos que inducen al dolor de cabeza, sugiriendo alguna especie de pesadilla medio alucinatoria, medio masturbatoria… en fin, nada que no pudiésemos esperarnos de las Reinas

Pero en las televisiones se ve una versión diferente a la que fue rodada originalmente, que es ésta:

Menos mal que nos queda YouTube… ¿verdad? Pues no. No creais que “el Tubo” es un reducto como la aldea gala, porque se están volviendo tan mojigatos como las televisiones más establecidas.

De hecho, de todos los videos de los que vamos a hablar en este post, ése anterior es el único que puede verse (de momento) en YouTube, porque lo que son los demás…

Por ejemplo, The Cribbs grabaron un video de su canción “Men’s needs” en el que el cantante Ryan Jarman era decapitado por una mujer desnuda. En el YouTube circulan un par de versiones censuradas, en las que la chica aparece o con una especie de bañador color carne feísimo, o con unos cuadros negros tapándole las partes pecaminosas, con lo que el vídeo queda totalmente deslucido y antiestético. Pero bueno, no hay problema, porque nosotros hemos encontrado la versión sin censurar para que vosotros sí que podais verla.

¡Qué profesionales los chicos de la banda, ¿no?! Con la loba esa por ahí y ellos ni se inmutan… solo a lo suyo…

El siguiente sí podemos insertarlo en el post. Ya tiene algunos años, porque es de 1.992, pero este “alegre” videoclip de los Nine Inch Nails para su canción “Happiness in slavery”, en el que un hombre se presta voluntario para ser torturado, violado y, finalmente, asesinado por una máquina implacable, nunca pudo verse en su momento en los programas convencionales de la tele, ni tampoco puede verse ahora en YouTube.

La MTV es una de las emisoras que va en cabeza en el ranking de abolicionistas del pecado en la televisión. Una de sus presas fue Madonna y su “Justify my love”.

Es innegable que el video de esta canción es muy sexy, pero resulta curioso como la MTV lo prohibió y sin embargo dió amplia circulación a éste otro video que a mí, particularmente, me parece más pornográfico que el de Madonna.

No me negareis que a cualquiera de vosotros os gustaría ser el nota ese que puede ver tan de cerca como sudan las chicas del “Call on me” de Eric Prydz… Aunque la MTV le diese el visto bueno, sin embargo parece que contiene demasiada carne para YouTube.

Y el último video, para no cansaros, y para que la página no tarde dos horas en cargarse, es uno que también pudo verse en su momento en la tele, pero que fue prohibido enseguida a causa de sus escenas en las que se veía, entre otras cosas, como esnifaban cocaína, como conducían borrachos, vomitonas, sexo violento… “Smack my bitch up”, el video de The Prodigy dirigido por Jonas Akerlund aún pudo haber sido peor tratado por los medios si llega a contener las imágenes que rodaron (simuladas) de Ladi Di haciendo el saludo nazi.

…sorpresa final, no?.

LA RECONQUISTA DEL CALIFATO

Para Luna Llena, Del Califato hasta la Médula, Microalgo, y los demás Imanoides que aparecen por aquí de vez en cuando

Han pasado más de treinta años y el Califato Independiente vuelve a conquistar territorios. Ahora serán los de la mítica Casas Viejas del comunismo libertario, Benalup, el sábado 11; para seguir con Cádiz el 17, y con Ubrique el día 1 de septiembre, en un proceso de reconquista que comenzó el año pasado con la unión para celebrar su treinta aniversario; la celebración de un momento de la historia del rock andaluz que ellos ayudaron a impulsar y a enriquecer en un momento en que Veneno, con todo a favor y por pura vagancia, no había sabido sostener el frente abierto, y el panorama sufría un profundo bache, de bordes ásperos, que no presagiaba demasiadas promesas. Y además la desaparición del grupo Goma supuso uno de los momentos más decepcionantes de la historia del rock sevillano.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


Extracto del “Tema de Abdu”

Cortijo de los Rosales, Cádiz, 20 de julio del 79. Homenaje al saxo Abdu Salim, que a veces tocó con ellos. Improvisación basada en una melodía escrita por Manolito y Airto Moreira.

De las cenizas de Goma nació el más prometedor de los grupos de su época. Siempre se ha creído que fue Manuel Rodriguez (desde entonces y ya para siempre Manolito Imán) quien echó la piedra a rodar, y no les falta razón a quienes piensan así a pesar de que en realidad fue Iñaki Egaña quien unió a los seis músicos que eran entonces, y que formaban un grupo de meditación, discípulos del guru Majaraj-ji.

Pero no fue hasta julio de 1976, en que se quedaron solo tres de ellos, cuando comenzaron a tocar en conciertos de escasa repercusión. La unión del “Doctor” Marcos Mantero terminó de dar cuerpo y compactar su sonido, que se hizo distintivo a base de perfeccionarlo en escenarios de toda Andalucía antes de presentarlo ante una audiencia rendida completamente a ellos, que abarrotaba el Salón de Actos de la Escuela de Ingenieros de Sevilla, el 18 de febrero de 1.977.

Ya no eran un grupo de individualidades, que fue lo que mató a Goma. Ya no eran, como entonces, cuatro músicos a la vez, sino cuatro músicos juntos. Ya eran IMAN CALIFATO INDEPENDIENTE, porque Marcos trajo también los apellidos para el nombre que hacía ya muchos meses le había sugerido a Manolito su amigo Pibe Amador.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


Extracto de la “Improvisación atmosférica”

Discoteca Holiday. Sevilla, 9 de febrero del 78

Su sonido era el más rico y acabado que se hacía en Sevilla desde hacía muchos años. Los temas que interpretaban eran de una versatilidad tal que conjugaban perfectamente el pellizco caliente de los compases de la música andaluza con la atmósfera ambiental de los mejores grupos planeadores alemanes y los amados Pink Floyd de Marcos, y aún así sonaban con una coherencia absoluta. “Rock vanguardista lugareño”, le dijo un día Manolito a Luis Clemente que era esta música. El sello de Imán era inconfundible.

Manolito hacía salir de su guitarra desde un solo punzante e hiriente hasta sostenidas notas largas y suaves llenas de cadencia. Mientras su guitarra se paseaba entre diabólicos fraseados, los teclados de Marcos se apartaban para entrar con refinado gusto cuando eran necesarios, matizando, transportando, envolviendo… jugando con la música. El pulso lo marcaba el apoyo rítmico del bajo de Iñaki, que aportaba el latido interno de la banda, no relegándose como la mayoría de los bajistas a servir de acompañamiento sólido desde las profundidades, sino saltando al primer plano para quebrar o acelerar el desarrollo de la pieza que tocaban. Y la contundente batería de Kiko Guerrero iba poniendo el soporte a todos los instrumentos, sin perderlos nunca de vista y controlando sus idas y venidas.

Los temas que interpretaban eran complejos y exigían una gran precisión interpretativa para hacer fácil lo que en el fondo tenía una dificultad innegable. De esto que digo tienes muestras salpicando este post: son cortes de las piezas que componen su reciente disco commemorativo del 30 aniversario, compuesto por cuatro largas improvisaciones grabadas de sus primeros conciertos en directo por el técnico de sonido de la banda, Pepe Almadana. En ellos puedes apreciar como la sutileza y la suavidad concretadas en partes tranquilas y pausadas chocan de repente con una violencia inesperada, en un contraste que estalla como una explosión o se diluye de forma casi líquida. Así era la montaña rusa imanoide, un comienzo delicado, roto con un estallido imprevisible, para volver a apagar el fuego más adelante. Textura maciza rodeada de entornos…

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


Extracto de “La forja de los Tarantos”

April Disco, Rota, 2 de enero del 77. Improvisación que dio origen al tema “Tarantos” de su primer disco. Aquí tocó con ellos por primera vez Marcos Mantero.

Y así se reflejó cuando la llevaron a los surcos de su primer disco. Era música tan natural como el régimen vegetariano de la propia banda, sin atracones indigestos de ningún elemento. ¿Puede la música ser volatil y fantasiosa y aún así estar firmemente anclada a la tierra…? Pues así era la de Imán, música para respirar, para moverte, para volar. Todas las características instrumentales de cada miembro estaban tan fusionadas a las de los demás que el sonido trascendía los límites del “rock andaluz” para formar parte de la inmensidad comunicativa.

Claro que también tenían detractores que les acusaban de hacer una música demasiado sofisticada que requería un ánimo especial para desentrañarla en su totalidad, pero eso formaba también parte del encanto, y todos aquellos que lograron descifrarla y encontrar el latido flamenco ya fuese en las sensaciones intimistas del disco, o en la caliente carga rítmica de sus directos, todavía hoy, con tantos años más encima, sigue habitando en el Califato Independiente de Imán.

Y fue ese latido flamenco, que aparecía casi de refilón, el que salvó su segundo disco, que era, según definición de la propia banda, “de un eclecticismo exacerbado”, y que tenía poco nuevo que decir. Ya ni siquiera Iñaki estaba con ellos. Entraban los ’80, los tiempos estaban cambiando con esta “década maligna” y, como escribió nuestro amigo Ambrosio en la intro de su libro sobre “El Rock Bético”: “los caminos del futuro habrían de ir por otros senderos… en Sevilla serán los grupos de pop los que indiquen la senda a seguir…”

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


Extracto de la “Improvisación 1B”

Psicodelia al estilo de Pink Floyd

RETORNO A LA DÉCADA MALIGNA

Se llevan de nuevo los años ’80. Sería para echarse a temblar si no fuese porque los revivalistas están haciendo algo más interesante que limitarse a revivir un pasado que apenas vivieron, por no decir que no vivieron en absoluto. Gente como LCD Soundsystem, Black Strobe o Interpol han vuelto a aquellos tiempos de los teclados pop, el techno underground y las chupas de cuero como si fuese tanto un vergonzoso pasado que habría que ocultar como un mapa de un futuro utópico. Vamos, lo que quiero decir es que este grupo de “pirados” está intentando reconstruir una luminosa nueva modernidad sin dejarse convencer por ese viejo tópico que dice que cualquier tiempo pasado fue mejor.

Y hoy le vamos a dedicar el post a uno de esos tipos. No es ninguna novedad, porque desde hace ocho años viene editando música bajo diversos nombres como Audion o Jabberjaw, y desde que empezó, con sonidos orientados a las pistas de baile, se ha estado apartando cada vez más del puto techno (quería escribir “puro”, pero me ha debido traicionar el subconsciente), para llenar su música de melancolía suburbana. También estuvo en el último FIB, así que si alguien le vió que ponga unas líneas en los comentarios. Su nombre es MATTHEW DEAR.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


Elementary lover

(…o como añadirle unas guitarras rítmicas africanas a los Talking Heads)

Y ahora acaba de editar un nuevo disco, “Asa Breed”, que no me voy a parar a describiros porque es indescriptible, mejor escuchais los cortes que acompañan al texto. No os voy a aburrir diciendo que suena como una mezcla de Arthur Russell y Derrick May, ni que tiene una profundidad literaria digna de Sam Shepard (el de “Paris, Texas”, no el de “Black Hawk”)… ufff… muchas referencias a los ’80, ¿no? No os digo entonces que también tiene los tintes minimalistas de Steve Reich, ¿vale?

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


Don and Cherry

(…o como sonaría un enjambre de abejas mecánicas entre flores de neón)

Como ya os dije antes, Matthew sabe que el tiempo pasado no fue mejor, pero como buen revivalista, está intentando recrearlo como si lo fuese. Como si los ’80 hubiesen sido perfectos.

Desde luego, tiene una ventaja que no tenían los que vivieron aquella época. Y es la tecnología. Cualquier sonido que te puedas imaginar está ahora solo a un “click” de distancia, así que a la hora de crear rítmos ¿por qué limitarte a ti mismo a las anticuadas baterías, o a las cajas de rítmo?.

Llamar a este disco “electrónico”, o peor aún, “synth-pop”, sería hacerle un flaco favor, pero contiene trazas de las dos cosas; sin embargo también incluye folk, música africana (para que luego digan que la música de baile es repetitiva y formularia), y unos toques technos de ingeniería de precisión de aquellos que establecieron la reputación de Matthew como DJ de los más selectos clubs. Y como buen yonkie de la música que es (¿a quien me recuerda…?), y que creció escuchando a New Order, Depeche Mode y Brian Eno, se las ha apañado para buscar la forma de convertir esos origenes suyos en algo único. La prensa inglesa le compara a Beck, y en realidad no les falta razón esta vez porque si éste hubiese usado de base el house en lugar del hip-hop, sus discos sonarían como “Asa Breed”… ¡Matthew Dear es el Beck del electropop!

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


Midnights lovers

(…o como asociar una guitarra de blues al silbato de una máquina de vapor)

Pero canta bastante mejor que él. Y no solo eso, sino que Matthew también toca la mayoría de los muchos instrumentos y kits musicales que suenen en este disco, así puede meter las dosis necesarias de cada uno de ellos para conseguir esta mezcla de frialdad y vulnerabilidad que en nada envidia a las mezclas de máquinas y voces, de música electrónica y orgánica que hicieron del anteriormente mencionado Arthur Russell una figura tan decisiva del sonido de los ´80.

Los estilos no mueren con sus tiempos. Es decir, porque los ’80 quedasen muy lejos, y las cajas de rítmo y los sintetizadores estén desfasados, no hay por qué dejar de aproximarse al techno clásico usando instrumentos modernos. Pues eso es lo que hace Matthew. Pero no es que esté intentando hacer música retro, sino intentando metamorfosear las canciones y los rítmos que a él le gustaban, en algo nuevo y moderno…

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


Deserter

(…o como sonaría el Nu-Trance si pudiésemos teñirlo de colores)

…me estoy metiendo en un jardín del que me va a ser difícil salir. Si ya lo decía el Ambrosio en nuestra declaración de intenciones: “Me temo que no servimos para hacer reseñas de novedades o para andar descubriendo o recomendando artistas”.

Pero hay veces que no puedo resistirme a compartir con vosotros algo que me gusta, aunque esté tan alejado de mis raices que me cuesta Dios y ayuda plasmar en letras lo que quiero decir… ¡maldita relación de amor/odio con aquellos años!

A lo mejor es que esto del techno, después de todo… recuerdo una noche en que el Ambrosio y yo asistimos a un concierto de grupos technos sevillanos… sobre todo a ver como se desenvolvían estos jóvenes que ya nos habían dejado tan atrás en el tiempo… cuando terminó aquello me dijo mi colega: “Quillo, vámono pa l’Alameda a escuchá música de verdá…”

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


Vine to vine

(…o como sonaría Johnny Cash si existiese el Techno-Country)

LEADER OF THE PACK

El post anterior comenzaba con una entradilla en la que hablaba sobre las canciones que han llegado al número 1 de las listas y se han mantenido ahí durante semanas y semanas. Y he pensado que quizás esto podíamos desarrollarlo un poco más. Es lo que vamos a hacer ahora.

Desde el inicio de las listas de éxitos allá por 1.952, y nos vamos a referir solo a las listas inglesas (que son las referencias absolutas del pop), soslayando las americanas, para no hacer tampoco el post demasiado prolijo, solo seis canciones han subido al número 1 para mantenerse en él durante un número de semanas que, como dije el otro día, necesitan dos cifras para expresarlo. Esas canciones han sido, por orden cronológico, “Cara Mía”, de David Whitfield; “Rose Marie” de Slim Whitman; “Everything I do (I do it for you)”, de Bryan Adams; “I will always love you”, de Whitney Houston; “Love is all around”, de Wet Wet Wet; y ahora “Umbrella”, de Rihanna y Jay-Z.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


Rihanna ft. Jay-Z – Umbrella

Cualquier cosa que sea la que penseis de estas canciones, ya sea que las hayais disfrutado en vuestros walkmans o i-pods, o en las emisoras de FM que hayais escuchado a lo largo de los años, o ya sea que las hayais maldecido y os hayais acordado de la santa madre del cantante cada vez que la padecíais en algún lugar inesperado, lo que sí es indudable es el hecho de que vender muchas más copias que cualquier otra canción durante más de dos meses y medio seguidos es un logro extraordinario. Ahora mismo, de la canción de Rihanna podemos decir que es la Número 1 del presente siglo, y la que más tiempo se ha mantenido en la cima desde que los Wet Wet Wet se mantuvieron allí durante 15 semanas al amparo del éxito de “4 bodas y un funeral”, en la que su canción daba un poco el estilo de la trama romántica de la película. Y de eso hace ya 13 años.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


Wet Wet Wet – Love is all around

Elvis y los Beatles son los que más números uno han tenido durante su carrera (y después de ella), y los que más tiempo han estado ocupando ese puesto de honor, sin embargo nunca lo mantuvieron más de diez semanas con la misma canción. Técnicamente también podemos decir que hay dos canciones más que han estado por encima de diez semanas en ese número 1, pero no seguidas, sino llegando a lo más alto más de una vez. Ese es el caso de “Bohemian Rhapsody” de los Queen y, sobre todo, de la favorita de nuestra amiga Sérilan, “I believe”, de Frankie Laine, que sumando sus dos asaltos puede presumir de ser la canción que más tiempo ha pasado arriba del todo: 18 semanas, allá por 1955… ni siquiera yo había nacido!

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


Frankie Laine – I believe

No es coincidencia que haya estado tan separada por el tiempo esa costumbre de mantenerse en el Número 1 durante tantas semanas seguidas. Cuando el mercado es fuerte y, por definición, rápido, los singles de mucho éxito tienden a disparar sus ventas nada más salir , vendiendo enormes cantidades de copias en un espacio muy corto de tiempo. Un mercado más pequeño implica que los singles destinados a venderse en grandes cantidades necesitan un periodo de tiempo mayor. Las tres canciones que lo consiguieron en los ´90 lo hicieron entre 1.991 y 1.994, justo antes de la edad dorada de la música pop. E igualmente los dos representantes en esta lista de la élite en los años ´50 son de los días previos al rock and roll, en la era de las baladas operísticas y los discos que giraban a 78 rpm.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


David Whitfield – Cara mia

Quizás no andemos muy descaminados si decimos que los megahits que saltan a las portadas de las revistas han sido siempre en el pasado los catalizadores para un aumento del interés en el mercado de los singles. En los ´90 el single estaba enterrado como concepto, porque con la desaparición del vinilo la gente era reacia a la idea de comprar una canción de tres minutos en un CD, que estaba diseñado para contener diez o más de ellas. Entonces, las Whitneys Houston y Los Wet Wet Wets de esos años ayudaron a cambiar esa idea; la gente ahora entraba en las tiendas y se compraba esa pequeña pieza de la historia musical, porque se lo merecía por sí misma. Y parece que ahora la historia va a volver a repetirse más de una década y media después.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


Whitney Houston – I will always love you

Por una canción que supuestamente es de una importancia limitada, este año las listas de éxitos están recibiendo muchísima más atención de la que últimamente recibían, comenzando por la revolución de las descargas de internet, que ahora se contabilizan también en el número de ventas (las que se pagan, claro, no las que te bajas con la mula). Esta semana, sin ir más lejos, nosotros mismos nos estamos ocupando aquí de una canción que nos hubiese pasado totalmente desapercibida por su calidad de no ser porque está batiendo todos esos récords de ventas. Tanto es así que Rihanna ya tiene disponible para las descargas su nuevo single, que ha entrado directamente al número 65, con lo que se une al gran club de estrellas que pueden permitirse tener varios superventas a la vez.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


Bryan Adams – Everything I do (I do it for you)

…oye… y para terminar esto de las listas de éxitos inglesas, ¿por qué no intentais responderme a esta curiosa pregunta? En todos estos años solo tres artistas españoles han conseguido llegar al número uno de ellas. ¿Sabeis quienes han sido, y con qué canciones…?