Atrapado por el blues de Memphis
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IN THE YEAR 2525
Carrascus

El futuro se ha infiltrado en nuestras vidas de forma moderada y sutil. Se ha adueñado de nuestro mundo la miniaturización de la tecnología de las comunicaciones (teléfonos móviles, blackberrys…) y la compresión de la información (mp3s, iPods, películas descargables, YouTube…), y estos avances son tan alucinantes como las estaciones espaciales y los robots que nos habían dibujado como escenario de la vida diaria del siglo 21. El micro-futuro ya está aquí. ¿Pero donde está el macro-futuro?

Viene a cuento todo esto porque ayer, como hago otras muchas veces, me di una vuelta por mi antiguo barrio (soy polinganero militante) para hacer algunas gestiones en sus (bares y) comercios, en los que me conocen tanto como yo conozco a sus dueños. Y mientras iba pensando en lo diferente que era ir escuchando en el coche una canción que podía elegir con solo el movimiento de un dedo de entre otras cientos de ellas, de como teníamos que ir avanzando el cassette hasta dar con una de entre apenas otras diez o doce, me di cuenta de que sin embargo la escena que presentaba la avenida por la que circulaba no difería en ninguna forma significativa de cómo se hubiese visto en 1967.

Bueno, el diseño de los coches ha cambiado, pero se siguen moviendo por el suelo impulsados por motores de combustión, y no hay coches voladores ni teletransportación. Los peatones siguen caminando por las aceras en vez de moverse a gran velocidad en plataformas unipersonales. E incluso la ropa y los peinados de la gente no son especialmente singulares. De acuerdo que al igual que el resto de Sevilla y del mundo muchas calles han cambiado de aspecto, pero desde los semáforos, hasta el clásico buzón de correos, pasando por los taxis o el estanco de la esquina, el siglo 21 en mi barrio es penosamente poco futurista. Para un sempiterno fan de la ciencia-ficción como yo, esto es algo brutalmente decepcionante.

Y supongo que no seré yo el único que suspira por el futuro que nunca aparece. La frustración se generaliza y gana velocidad, sobre todo en la última década, cuando empezó a aparecer el que tenía que ser trascendental nuevo milenio. Fechas como “1.999”, “2.000” o “2.001” tenían reverberaciones muy especiales no solo para los amantes de la ciencia-ficción, sino también para la mayoría de la gente. Incluso ahora, cuando ya hablamos con indiferencia sobre lo que es vivir en el siglo 21, esas fechas todavía tienen un tenue sabor futurista, una intensa huella de lo que podía haber sido y no fue. Las marcas de fábrica obvias del mundo del mañana que nos presentaban hace cuarenta años nunca se han materializado: las vacaciones en la luna, los trenes que viajarían como un rayo entre continentes a 1500 kilómetros por hora aspirados por el interior de túneles sumergidos, las mochilas con mini-motores a reacción que nos iban a hacer volar, el robot mayordomo, la televisión tridimensional, o algo tan pueril como el traje que nos haría invisibles para poder colarnos en la casa de esa chica que debe estar tan guapa desnuda… y esta ausencia de futuro se siente igualmente, y esto aún es más penoso, en el discurrir de la vida diaria, en la forma en que la experiencia de freír un huevo o de darse una ducha no ha cambiado en nuestra rutina.

Es cierto que se han intentado hacer realidad muchas de estas cosas, pero se han quedado en el camino abandonadas prematuramente, cuando no han nacido muertas de antemano. En los años 60, por ejemplo, hubo serios intentos de construir ciudades submarinas habitables, como el programa “Sealab” de la Marina norteamericana; pero en lugar de metrópolis sumergidas y éxodo masivo de pioneros emigrando a las profundidades marinas, todo lo que queda de ese sueño es un hotel y algún restaurante subacuáticos que deben ser carísimos para su disfrute por gente como nosotros. Ha habido más artículos sci-fi que han hecho una breve aparición hace algunas décadas también, pero que no se han reafirmado ya fuese por causas culturales o prácticas, como la anteriormente mencionada mochila, que para poder volar requería una energía que generaba tan peligrosos niveles de calor que el usarla nos iba a hacer, como mínimo, tener el culo tan pelado como el ya tan comentado de nuestro seleccionador de fútbol.

Otra idea futurista clásica que podía haberse convertido en realidad es la de la “comida cultivada”; por ejemplo las proteínas animales hechas crecer en laboratorios. Pero en nuestro nada ficticio siglo 21 esta idea languidece en esos laboratorios debido a la resistencia del consumidor; nuestros prejuicios culturales rechazan eso como algo innatural, una abominación… una asquerosidad, vaya. En su lugar, el gusto popular tiende precisamente hacia el extremo opuesto, hacia la comida orgánica, no procesada, natural, ecológica… la comida concentrada en pastillas, que se nos presentaba como algo razonablemente inminente, tendrá que esperar.

Otra cosa que está en el horizonte es la casa inteligente; pero también es decepcionante saber que su inteligencia más que en anticiparse a tu humor o tu estado de ánimo con cambios en su interior, o simplemente en la decoración, o en mantener el frigorífico siempre lleno de tus delicatessen favoritas, consistirá en llenar la casa de sensores de movimiento que hagan sonar una alarma cuando, digamos, no has ido a sentarte en el excusado a tu hora habitual.

A veces parece como si el progreso mismo hubiera reducido su velocidad de progresión, siendo los años 60 el climax de la oleada de innovación del siglo 20, y las décadas que han seguido solo hayan sido una mezcla de consolidación, estancamiento y vuelta al pasado. Ciertamente, los cambios en la primera mitad del siglo parecían manifestarse en las formas más orgullosas y dramáticas. Fue una época de masivos planes centralizados e inversiones públicas: enormes pantanos aquí y mastodónticas presas por ahí, planes de industrialización acelerada, proyectos gigantes de electrificación rural, construcción de autopistas y destierro del analfabetismo y la pobreza. Y naturalmente, pensábamos que los cambios continuarían desplegándose de esta misma forma dinámica y grandiosa… el Apolo XI y el módulo lunar, el vídeo, el ascensor con memoria…

Sin embargo, si miramos al futuro todo lo que vemos es previsible y una continuación de lo que ya tenemos en el presente: wikis, blogging, telebasura, imperios de las marcas, privatización del espacio, precariedad laboral, trabajo excesivo y falta de sueño, prolongación de la adolescencia hasta los treintaytantos años, encuentros on-line, envejecimiento de la población… el futuro más cercano, aparentemente, consistirá solo en más de lo mismo.

A lo mejor es que las esperanzas que la humanidad tenía en los años 60, una época de exuberante radicalismo, eran poco realistas; porque si echamos un vistazo a la cultura popular contemporánea: los problemas raciales, la liberación femenina, los derechos de los homosexuales, las drogas, la igualdad socio-económica, la religión… en cada frente que miremos las cosas no solo no han avanzado tanto como esperábamos que lo hicieran, sino que algunas incluso han retrocedido. Y mientras esto ocurra, ¿a quién le importa que no podamos volar con una mochila a la espalda? Lo que realmente debe preocuparnos es que nunca llega la versión socio-cultural de ese futuro que esperábamos.

¿Quién nos iba a decir que íbamos a sentir nostalgia por el futuro?

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En el año 2525.
Si el hombre está todavía vivo.
Si la mujer puede sobrevivir, tal vez se encuentren.
(Zager & Evans)

20 Comments

  • El dia 12.06.2007, Lurrid dijo:

    Mira tu que post te ha salido. Como lo definiría. ¿Cojonudo?, si me permiten la palabrota. Yo soy un apasionado de la SF, y en especial de esa película de la cual sacaste la foto del spinner con la que abriste el texto. Y sí, en efecto, podríamos sentirnos, hasta cierto punto, decepcionados por todo lo que los Asimov, Clarke, K. Dick, Herbert, Scott Card, etc. nos prometían, pero como decía el segundo de los mencionados (apoteósica frase, por cierto):

    “El futuro no es ya lo que solía ser”.

    Claro que sí es cierto, una vez lo leí, y si lo pensamos un poco es verdad, que de todo lo que nos cuentan sobre el futuro, son los escritores de ciencia ficción los más acertados en los pronósticos, frente a toda esa banda de profetas y contertulios que cada día vemos o escuchamos, inundándonos con sus teorías.

    Un saludo, y paciencia a todos, que HAL 9000 y las espadas láser están al caer.

    • El dia 13.06.2007, JL Ambrosio dijo:

      Ya lo dijo Alaska en el cambio de milenio. “Lo más deprimente del todo es que ya estamos en el 2001 y la gente sigue igual de cutre. Yo pensaba que para esta época iríamos todos con el vestuario de ‘2001 una Odisea del Espacio’ y fijate…”

      • El dia 13.06.2007, carmen dijo:

        A mi me daba impresión, pero sobre todo un profundo miedo, pensar en el año 2000, por todo lo que se venía encima de futuro y tecnología y porque entonces tendría ¡¡¡¡¡35 AÑOS!!!!!Socorroooo, pensaba, no es justo que cuando empieza el futuro a mi me pille ya hecha un vejestorio. Ayyyy niña, ni los 35 duelen ni el futuro está aquí.

        • El dia 13.06.2007, EuLaliA dijo:

          Pues menos mal que no vamos con el vestuario de 2001, sobre todo Alaska, porque con el tipito orondo que tiene un traje ajustado de esos le iba a sentar como un tiro.

          La verdad es que yo nunca había pensado que el futuro no estuviera viniendo, con todos los adelantos electronicos y esas cosas, pero leyendo esto me he convencido de que no, que lo que llega es ese micro-futuro que dice Carrascus, pero todo lo que veiamos en las peliculas y los libros de cienca ficcion se ha quedado ahi. De todas formas, con respecto a la comida, prefiero los huevos de granja a las pastillas de tortilla de patatas…………..

          • El dia 13.06.2007, Microalgo dijo:

            De cualquier manera, Virgencita que me quede como estoy, porque el 1984 de Orwell era como para desternillarse de risa, y yo ja-já, y yo ja-já.

            Mejor así.

            En el 2525 estaré yo hecho fosfatina, pero en el 2025 aún no me habré jubilado. Lástima que no esté muy desarrollada la psicohistoria, pa ver qué pasará.

            Lindísimo, el post.

            • El dia 13.06.2007, Eclipse dijo:

              Cierto: el futuro no es como nos lo pintaron. Pero no hace falta que vayamos imaginando robots que nos hagan la comida. Sólo basta con mirar los programas políticos de los partidos cuando se presentan a las elecciones. Nos dicen que harán tal o cual cosa, que arreglaran la calle X y el paseo Y, que habrá tantas viviendas para la juventud, bla, bla, bla. Es como si te pusieran la miel en los labios y luego te la quitasen, pero con la diferencia de que habrán pasado cuatro años.

              En todo caso volveré a leer “Viaje al centro de la tierra”…

              • El dia 13.06.2007, carrascus dijo:

                Al contrario que la de Clark, que nos ha refrescado Lurrid, no recordaba yo la frase de Alaska, tan bien traída por Ambrosio; aunque le doy la razón a Lali, jejeje… yo tampoco me veo con un traje de aquellos de Star Trek, por ejemplo… demasiada carne que ocultar, me temo.

                Jejeje… Carmen, sabes? reconozco y comparto esa incertidumbre por el futuro de antes de que llegase. No ya por el 2000, sino aún antes, por el 1992. Año en que se suponía iba a haber grandes cambios. Los hubo, pero tampoco tan grandes, para qué vamos a engañarnos. Aquí en Sevilla (no sé en los demás sitios) se hizo bastante común la frase de dejar para el ’92 todo lo que parecía muy lejano… “-qué? cuando os casais? -Pffffff… p’al 92!!!”. Yo tenía una hija, y cuando me preguntaban sobre ir a por el hermanito también decía lo mismo: “vete a saber… quizás para el 92…” Y también tuvo cojones que esto fuese lo único que de verdad llegó para el 92. El niño 8 años después que la niña.

                El 92 llegó… el 92 pasó… y todo siguió más o menos igual.

                ¿Sabeis una cosa que nunca aparecía en las películas futuristas y que sin embargo nos sigue rodeando…? Saltaba a la vista que el Mundo Futuro iba a ser un lugar reluciente, cromado, sin traza alguna de nada superfluo ni de desechos. Que levante la mano el que haya visto basura en alguna peli de Sci-Fi… Y sin embargo nos sigue comiendo la mierda.

                • El dia 13.06.2007, carrascus dijo:

                  Pues sí, Eclipse (tu coment ha salido mientras escribía el mío), la verdad es que entre los redactores de programas electorales hay mucho escritor de ciencia ficción frustrado…

                  Por cierto, que le han concedido a Bob Dylan el Premio Príncipe de Asturias de las Artes. Y como quiera que él es padrino virtual de esta página, pues también nosotros andamos de enhorabuena por la parte que nos toca… Felicidades, compadre Ambrosio.

                  • El dia 13.06.2007, jl ambrosio dijo:

                    Pues no sé, Carrascus…
                    La roña en las pelis de Sci-Fi ya empieza a ser lugar común. El triturador de basura de la Estrella de la Muerte, los edificios abandonados y los contenedores repletos de basura de Los Angeles en Blade Runner…la pulcritud de 2001 quedaba lejos aunque, todo hay que decirlo, lo que se veía ahí eran oficinas gubernamentales o naves espaciales cuyos tripulantes estaban convenientemente congelados para no andar soltando cascarrias por los pasillos….

                    Y respecto a lo de Bob Dylan, era más bien un secreto a voces, pero nos congratulamos igualmente. Que le aproveche. Me imagino que vendrá a recogerlo. Total, si fue capaz de tocar para Juan Pablo II…

                    • El dia 13.06.2007, carrascus dijo:

                      Hombre, no dejas de tener razón, sí que se ve basura en las pelis de Sci-Fi. Pero también eso refuerza un poco mi teoría, porque al menos la trituraban o la dejaban fuera de circulación… no rodeaba a los ciudadanos. Los sitios en los que había gente, ya fuesen ciudades, edificios o naves espaciales, siempre resistían la prueba del algodón.

                      … bueno, menos el futuro que nos pintaban en el mundo después de una catástrofe (Mad Max, la del agua, Terminators…), porque ese no era el deseable y el esperado, que es de lo que estamos hablando.

                      • El dia 13.06.2007, jl ambrosio dijo:

                        …no estoy yo muy seguro de que un futuro donde la raza humana haya desaparecido no sea deseable. Pa’ lo que servimos…

                        • El dia 13.06.2007, Atikus dijo:

                          Hombre la verdad es que en el ´82, cuando ademas de ver a los Rolling en el calderón con 18 añitos, vi Blade Runner, no pensaba que 12 años antes de llegar a la fecha de localización de la novela andaramos de esta guisa. Y no tanto por los cochecitos volantes, que uno va siempre en metro, la mar de bien, ni por los adelantos on-line, sino por la “Nexus-6” la tal pris, que me tenía loco…y sigo todavía pensando en encargar una como ella eh!!

                          pero de momento lo más parecido cuesta un montón:
                          http://www.realdoll.com/
                          asi que me conformare con esto:
                          http://www.etienda.es/sexyetienda/10059/moreinfoa/d/maletin+caja+oveja+hinchable+202250/pid/41975

                          • El dia 13.06.2007, carrascus dijo:

                            Jejeje… Atikus, ni punto de comparación con la replicante… ¡Y como se movía!

                            Por cierto, que su comentario ha tardado en salir porque debido a los dos enlaces que lleva, el sistema lo tenía en espera de supervisión. Ya le he dicho que dé entrada a todo lo que lleve su firma, aunque sean enlaces guarrindongos.

                            Ah, y ya que cita a los Stones… échele un vistazo a la versión de “Sympathy for the devil” que hay en nuestro nuevo radioblogin’. Tendría güevos que eso fuese a ser el futuro…!

                            • El dia 13.06.2007, nancicomanssi@yahoo.es dijo:

                              Yo me acuewrdo de la moda (eran los 70’s…) supongo por que lo veíamos todavía lejano, de poner el 2000 a cafeterías, peluquerías, etc…creo que tenía una patina que, por desgracia, se ha visto que, como que no…hay mucha cutrez, si…con mis amigas fabulabamos que en “este” futuro ya nos estaríamos tomándo el pollo en forma de pastillitas, y había las firmemente partidarias de la comodidad de un “plis-plas”, y las que preferíamos todavía hincar el diente y ponerse perdidas de churretones de aceite…
                              En las pelis salía el futuro “aséptico”, de laboratorio, sin basura, como muy bien tu dices…y fijate…cada vez está más “blade runner”, que es bello (en peli, sobre todo…) pero apocalíptico, banal y muy sucio…

                              saludos “cósmicos” (es horrible, pero hoy queda un poco bien…)

                              • El dia 13.06.2007, toXicboy dijo:

                                Vaya! Que casualidad que esté releyendo 1984 de Orwell.

                                Lo hago todos los días un rato en el metro… mientras paso las páginas y miro por la ventanilla descubro ese futuro no es ni ciencia ficcion ni algo que esta por llegar…

                                • El dia 13.06.2007, Chucho dijo:

                                  Creo que era Sabina el que decía que no hay nostalgia peor que añorar lo que nunca ocurrió.
                                  Me ha gustado más el comienzo el comienzo del post, evocador de un futuro soñado que no, no llega, aterrizar después en la pedregosa realidad siempre es duro.
                                  Lo que está llegando más deprisa es el perfeccionamiento con que tratan de (consiguen) idiotizarnos con tanto microchisme creando necesidades donde no las hay.

                                  • El dia 14.06.2007, celia dijo:

                                    Jajjaja, me hace gracia eso que decís de la basura, porque en “Demolition man”, supongo que la habreis visto, también se habla de ese futuro (no se hasta qué punto apetecible después de ver la escena de sexo de Stalone con Sandra Bullock y los casquitos esos, sin mencionar lo de las almejas del baño…..), y sin embargo existe un grupo, que por combatir los ideales políticos, se confina bajo tierra a vivir entre la mierda y comer ratas.
                                    Pero una cosa más, seguidores de la ciencia ficción, imaginaros en el Marte de “Desafío total” por ejemplo: posibilidad de morir asfixiados, ser seducidos por chicas con “muchas tetas”, literalmente hablando claro, o que te saquen un microchip por el agujero de la nariz, ………de verdad no da miedo??!!

                                    • El dia 14.06.2007, carrascus dijo:

                                      Bueno, bueno… podeis dejar de levantar la mano los que hayais visto basuras en las pelis de sci-fi. En buena hora se me ocurrió…! De todas formas yo sigo pensando que no nos ha llegado el futuro atrayente que todos esperábamos, y sin embargo sí que hemos tenido muchos visos ya de ese otro futuro indeseable, apocalíptico, asqueroso, de esconderse bajo tierra y comer ratas, que aunque no hayamos padecido nosotros aquí, pero sí otras civilizaciones que han “evolucionado” hacia él desde un estado de cierta cultura y bienestar, como por ejemplo Camboya, Irán, Croacia, Bosnia, Chechenia, Irak…

                                      Como dice Chucho, no llega el futuro soñado. Y estamos mucho más cerca del futuro que pinta el libro de Toxicboy que del futuro que inspiraba la moda setentera que nos recuerda Nanci.

                                      • El dia 15.06.2007, Shay dijo:

                                        ¡Qué reflexión tan interesante!

                                        La verdad es que no sé qué ha pasado, supongo que nuestro espíritu abarcador y megalómano nos hizo prever que en 40 años el mundo de las máquinas y de la tecnología estaría adaptado a las necesidades del ser humano y completamente asumido por éste.

                                        Es curioso, porque anoche Sánchez Drago, al que me encontré en pleno ejercicio masturbatorio en Su Diario de la Noche, hablaba sobre los avances del primer mundo, y rogaba que no intentásemos enseñárselos a los del tercer mundo, que eran mucho más felices sin ese “desarrollo”.
                                        Quién da más? que conste que lo mento por alusiones…

                                        Bueno, besos a todos, winders!

                                        • El dia 15.06.2007, carrascus dijo:

                                          Creo que Dragó suele decir demasiadas “boutades”, por eso ha sido un escritor (o un personaje en general) que nunca me ha interesado. Si los habitantes del Tercer Mundo fuesen más felices sin nuestro desarrollo supongo que no habría organizaciones intentando recaudar dinero y ayuda para construir presas, hacerles casas, enseñarles a leer… yo no diría que son cosas superfluas. Ignoro en qué contexto dijo lo que tú citas, pero así a pelo… me parece que es confundir la velocidad con el tocino.

                                          Más interesante que eso, sin embargo, es tu propia aportación del primer párrafo, sobre el espíritu abarcador y melómano de nuestro espíritu, que tiene un perfecto paralelismo con unas frases que yo mismo escribía en el post: “Y naturalmente, pensábamos que los cambios continuarían desplegándose de esta misma forma dinámica y grandiosa…” Si es que los humanos nunca cambiaremos, verdad Shay? Besos para tí también.

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