Atrapado por el blues de Memphis
Si no te gustan estos colores, recarga la página; gracias.
¡QUE HIJOPUTA ES EL MUNDO!
Categorías: Forever Young
Carrascus

Si alguien tuvo alguna vez el derecho de escribir una canción con un título como el de este post (“What a bastard the world is”, más o menos), esa fue YOKO ONO.

Su trabajo siempre ha sido rechazado considerándolo como poco más que discos caprichosos y vanidosos; su forma de cantar, que no tiene parecido alguno con las maravillosas voces que han servido de vehículo para todos los estilos derivados del blues y del folk que han existido durante su época, ha sido descrita normalmente como “chillidos”; la base musical sobre la que su voz se ha asentado tampoco ha sido menos inquietante, como todos los oídos que aún andan recuperándose de la escucha de sus sorprendentes “Why” y “Why not” pueden atestiguar. Y no solo musicalmente, también Ono será siempre “la que tuvo la culpa de todo” en el rompimiento del “más grande grupo de la historia”.

Yoko Ono hablaba de forma enigmática, sus canciones sonaban como si las aullase dentro de un armario y era una chica mala que posó desnuda con Lennon para la portada de “Two Virgins”… pero fue pionera en abrazar nuevas posibilidades y libertades, fue anti-racismo, anti-guerras, pro-arte, conceptualmente orientada y sexualmente liberada.

Después de cuatro décadas de ser la viuda más infame de la historia del rock, ahora por fin vuelve a los periódicos y revistas por las razones correctas, por ser una genuina innovadora y provocadora del (post) rock.

Y lo ha hecho de la mano de un montón de sus más famosos fans, que han remezclado sus canciones para completar dos fastuosos discos. El segundo de ellos tendremos que esperar hasta final de año para escucharlo, pero el primero está ya a vuestra disposición, y en su portada se lee toda una declaración de intenciones: “Sí, soy una bruja… ¿pasa algo?”.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


“Witch Shocktronica Intro” remixed by Hank Shocklee

“YES, I’M A WITCH” es un título que no necesita más explicaciones y que no repite las mismas viejas equivocaciones; esta vez los gestos de desafío no eclipsan el mensaje real. El pasado se mezcla con el presente sin rechinar. Dieciséis inconformistas musicales han sido invitados a regrabar piezas del antiguo catálogo de Yoko Ono, con la condición de que trabajasen respetando sus partes vocales. Luego la discográfica presentó los resultados a Yoko y le pidió su aprobación. No solo la tuvo, sino que Yoko quedó impresionada.

Todas y cada una de las cosas que han hecho aquí sus colaboradores es afín al talento, energía e ingenuidad de la propia Yoko, no hay duda de que todo en este disco existe con arreglo al universo de ella. No es solo su voz, sino también su visión la que lo guía todo. El tiempo ha tratado bien el trabajo de Yoko; para los que comienzan ahora a conocerla, esa voz, que una vez fue comparada a unas uñas arañando una pizarra, todavía sobresalta, y eso es porque está al margen de las modas, es ultramoderna, gracias a la ausencia de clichés roqueros, blueseros o folkistas. Para alguien que necesite una comparación, podríamos decir que es como la siguiente vuelta de tuerca sobre Joanna Newson, de la que hablamos aquí no hace mucho, pero donde el genio de ésta suena como de andar por casa, las emisiones de Yoko son sensuales y… como las define Hank Shocklee (de los Public Enemy) en sus dos colaboraciones del disco… shocktrónicas.

El cometido de las remezclas clásicas es matar las partes vocales y realzar el todo musical, y así ha sido desde que el ingeniero de sonido jamaicano Byron Smith olvidó subir el potenciómetro de la pista donde estaba la parte vocal de la canción “On the beach” de los Paragons, inventando así el “dub”. Pero “Yes, I’m a witch” está remezclado justo al contrario, parte desde la voz y mata el acompañamiento musical original. Escucha por ejemplo lo que los Flaming Lips han hecho con “Cambridge 1969”, el épico maratón de gritos que Yoko grabó en directo frente a una audiencia de estudiantes de Cambridge:

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


“Cambridge 1969 – 2007” remixed by Flaming Lips

“Huuummm… esto es un pieza llamada Cambridge 1969…” comienza igual que lo hace el original de Yoko Ono. Pero ahí terminan todas las similitudes. El breve chirrido sacado de un acople del “Day tripper” que hace más de 37 años sirvió para dar la salida a una cacofonía free-form de veintitantos minutos ha sido sustituida por una exasperante base rítmica de batería como las que Frank Zappa usaba para llevar fuera de los límites de lo sano a sus oyentes, y luego el enloquecedor grito primitivo de Yoko se ve reducido a un parloteo de fondo porque prima un atonal saxo que le da a toda la pieza una semejanza a las “melodías” de Ornette Coleman.

En una primera escucha, todos los que no están muy familiarizados con las canciones de Yoko Ono pueden pensar que todas las demás que hay en este disco han sido rehechas de una forma similar, pero el “Kiss kiss kiss” de los Peaches, o el “Toyboat” de Anthony & The Johnsons, o el “No one can see me like you do” de los Apples in Stereo tienen, como casi todos los demás, la grandeza y el encanto que había en los originales de Yoko. Con esto no quiero desmerecer el trabajo de los remezcladores, ya que todos y cada uno de ellos añaden profundidad, dinamismo y un agudo filo contemporáneo en sus mezclas, pero lo que hacen es confirmar los caminos sónicos en los que ella fue la pionera.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


“Kiss Kiss Kiss” remixed by Peaches

Ella fue la que puso la semilla de la que ha germinado este disco ecléctico, divertido y educativo… parece obvio entonces que Yoko sí que ha estado haciendo algo bueno durante todos estos años de desinformación, confusión y controversia.

¿Y si le damos la vuelta a la tortilla y decimos aquí que en lugar de ser una oportunista que se colgó de una ascendente estrella del rock para ir a su estela, lo peor que a Yoko pudo pasarle en su vida fue enamorarse de un Beatle…?

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


“Toy boat” remixed by Antony & The Johnsons and Hahn Rowe

Yoko Ono (“Hija del Océano”) nació en 1.933 y fue la tercera de tres hijos que crecieron entre sirvientes obedientes, ya que su padre era un importante banquero internacional, siempre fuera, y su madre era una señora elegante y distante que no estaba por la labor. La familia se trasladó a New York cuando Yoko tenía poco más de dos años, pero la madre volvió con los niños cuando Japón invadió China, temiendo el sentimiento antijaponés que comenzaban a tener los americanos. Poco después volvieron a San Francisco todos, pero cuando Yoko tenía 10 años y la guerra casi era un hecho, volvieron a Tokio. Como la niña demostró ser imaginativa y original, su padre, que era un amante de la música, la rodeó de profesores que le proporcionaron una buena formación como compositora: ópera alemana e italiana, piano clásico… al ver “The telephone”, de Menotti, Yoko se dio cuenta de que se puede crear una ópera enteramente moderna, increíblemente fascinante, y sin necesidad de ser en italiano, pero con el tiempo su padre fue también el primer defraudado con la forma en que su hija invirtió sus conocimientos musicales.

Con 19 años empezó a rebelarse contra lo que ella llamaba “la pseudo-sofisticada burguesía” japonesa, y comenzó a estudiar filosofía y a envolverse en la atmósfera de radicalismo del pensamiento político japonés de la post guerra, relacionándose especialmente con los intelectuales de izquierda y los seguidores del existencialismo de Heidegger y Sartre. Cuando se tuvo que trasladar con su familia de nuevo a New York estudió allí poesía y composición en una escuela de artes liberales, de la que salió para fugarse con su amante, el pianista Ichiyanagi Toshi, con quien se casó para divorciarse seis años después.

A través de Toshi, Yoko Ono conoció a John Cage y a otros compositores y artistas de vanguardia, dadaístas y librepensadores con los que comenzó su carrera artística: poemas, pinturas, performances, arte conceptual de inspiración Zen que buscaba estimular al espectador para obtener de él cualquier clase de respuesta mental. Formó parte de la secta artística que se llamó “Fluxus”, con la que se ganó una reputación como artista creativa conceptual. Se casó entonces con el productor Tony Cox, y tuvo a su hija Kyoko. Yoko también fue una adelantada a su tiempo como mujer casada que se dedica a su trabajo mientras su marido se queda cuidando a la niña. Se trasladaron a Inglaterra y llegaron los experimentos sobre improvisación musical y películas como “Bottoms”, en la que se mostraban 365 culos desnudos de la flor y nata del “Swinging London”, con comentarios de los participantes; interpretaciones como “Cut Piece”, en la que la audiencia iba cortándole sus ropas con unas tijeras mientras ella permanecía impasiblemente sentada; o la publicación del libro “Grapefuit”, un pequeño volumen de ideas conceptuales publicado en una edición limitada para los USA y Japón.

En 1.966 John Lennon asistió a una exhibición en Londres del trabajo de Yoko, donde apreció el positivismo de un “Sí” sobre el peldaño de una escalera, y el descaro de un stand donde se vendía una manzana por 200 libras (unas 50.000 pesetas de aquella época), y reconoció un espíritu gemelo al suyo en aquella chica, a la que hizo su compañera en el arte y en la vida.

En mayo del 68 Tony Kox y Kyoko estaban de viaje en Francia, y Cynthia Lennon estaba de vacaciones. Yoko fue a casa de John y éste la invitó a subir a su estudio para grabar unas cintas experimentales (que con el tiempo se convirtieron en “Two Virgins”). La medianoche les sorprendió arriba, pero el amanecer, no. Cuando Cynthia llegó por la mañana y vió por allí a aquella japonesa vestida apenas con un escueto pijama de John, se hizo evidente lo que había ocurrido. Lo siguiente fueron dos divorcios en las vidas de John y Yoko y los capítulos que están en la mente de todos vosotros.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


“Nadie me mira como lo haces tú” remixed by Apples in Stereo

Categorías: Forever Young -

30 Comments

  • El dia 18.02.2007, Microalgo dijo:

    Po tampoco me parece a mí pa tanto.

    Lo mismo es que le tengo manía y yásta, lo confieso. Es que estoy empezando a asumir que hay gente a la que le tengo tirria., sin más… un ejercicio de estilo, como otro cualquiera.

    Pero en fin, uno sigue enterándose de multitud de cosas que uno no sabía. ¿De dónde cuernos sacan tanta información de difícil acceso?

    ¡¡Abrazotes!! (Sí, es domingo, pero es que he venido a darle de comer a unos copépodos… tiene que haber de todo en esta vida).

    • El dia 18.02.2007, carrascus dijo:

      Es el sino de Yoko, caerle mal a la gente. A lo mejor por eso mismo Paco Trilita no consiguió reunir gente suficiente para sacar adelante el disco de homenaje a ella que pensaba editar hace unos pocos de años.

      Pero mientras tenga a los diecieseis de este disco, más los dieciseis del otro, más el Carrascus… Yoko Ono rules!!!

      • El dia 18.02.2007, Vidal dijo:

        Dice Carrascus:

        “El cometido de las remezclas clásicas es matar las partes vocales y realzar el todo musical”

        y digo yo… ¿¿¿mande???

        • El dia 19.02.2007, carrascus dijo:

          Cuando alguien tan leído como Vidal no entiende lo que he escrito es porque no he sabido explicarlo bien. Y la verdad es que el párrafo está redactado con el culo, supongo que serán los efectos del vino de una copiosa comida dominguera… Intentémoslo de nuevo.

          Lo que quiero decir es que en las remezclas habituales, en las clásicas remezclas, lo que se pretende es resaltar (o realzar) todo el tema completo dándole otra dimensión musical, ya sea para hacerla más bailable, o para darle un formato más radiofónico (o menos en otros casos), o para encuadrarla más en un género musical determinado… en fin, para múltiples cosas. Y (casi) siempre las partes vocales son las más sacrificadas, ya sea dejando solo un trozo que se repite muchas veces, metiéndoles efectos raros, alargándolas o acortándolas, o quitándolas… quizás me pasé al decir que el cometido de la remezcla es matar las partes vocales, pero desde luego es la parte de la canción más supeditada a los caprichos del remezclador.

          Y en este disco de Yoko, la premisa de la que se parte es justamente la contraria: la voz, ni tocarla… con las partes instrumentales haced lo que os dé la gana. Y más o menos todos han cumplido con ello. Por ejemplo, podeis fijaros en la canción “Toy boat”, que la teneis en el post remezclada y en el Radioblogin’ en la versión original de Yoko. Si las comparais vereis que la parte vocal es idéntica, aunque en la remezcla hay momentos en que está doblada, como si fuesen dos Yokos las que cantan, pero es la misma parte vocal repetida con un poquito de retraso, o eco, o vete a saber…

          • El dia 19.02.2007, Vidal dijo:

            En realidad sí que lo había entendido. Es sólo que no estoy de acuerdo: hay remezclas que maltratan la voz, es verdad, pero la lista de remezclas que SOLO dejan la voz es también bastante larga. Casi todas las de Björk, Madonna, Everything But The Girl, Depeche Mode o hasta Britney Spears (recuerden la anécdota con el pobre James Holden, que no le aceptaron su remezcla porque le había variado levemente el pitch a la voz de la amiguita de Paris Hilton)… es decir, casi todas las que se realizan sobre artistas en lo que lo más importante es la voz respetan eso, la voz, y construyen a su alrededor. Al final todo depende de lo que el artista remezclador considera fundamental en la canción original. Y para gustos, pues colores…

            y si necesitan un ejemplo -y volviendo al asunto de las mixtapes- recuerden el “Grey Album” de DangerMouse, en el que las voces de Jay-Z apenas se tocaban, pero lo que es los fondos de los Beatles… uh!

            • El dia 19.02.2007, carrascus dijo:

              Pues sí, tienes razón, hay muchas remezclas que no maltratan la voz, aunque yo sigo pensando que en la gran mayoría sí que lo hacen… bueno, maltratarla no, en realidad, sino cambiarla bastante. No vamos a ponernos de acuerdo, como pasa casi siempre, porque en realidad en lo básico del asunto sí que lo estamos (también como casi siempre). De todas formas, yo creo que entre lo escrito en el post y este intercambio de opiniones los demás lectores ya se habrán quedado con el concepto…

              • El dia 19.02.2007, EuLaliA dijo:

                Carrascus, se ve que tu si eres partidario de Yoko Ono. Yo no conocia su musica, pero desde ahora cuentame tambien entre sus partidarias.

                • El dia 19.02.2007, JuanMa Replicante dijo:

                  Me ha parecido muy clara la explicación de Carrascus en el comentario 4 sobre el propósito de las remezclas aunque es una cuestión tam amplia que también comulgo con Vidal, en fin…
                  Lo que no tengo yo muy claro es si Yoko Ono habría llegado muy lejos de haberse enrrollado con un albañil… esto sin entrar en si a mí personalmente me gusta o no.

                  • El dia 19.02.2007, carrascus dijo:

                    Bueno… lo de las remezclas es tan amplio, como tú dices, que hay sitio de sobra para toda clase de opiniones… pero vamos con la segunda parte de tu comentario…

                    Parece que de nuevo tendré que ejercer de abogado de la diablesa.

                    A mí en realidad me parece fuera de lugar preguntarse si Yoko hubiese llegado muy lejos de haberse enrollado con un albañil, porque Yoko, cuando se enrolló con Lennon YA HABIA LLEGADO MUY LEJOS. Ten en cuenta un par o tres de cosas: No fué Yoko la que se subió al carro de John, sino John quien se subió al carro de Yoko. Cuando asistió a una exposición de ella en el Londres que en aquellos años 60 era uno de los centros del mundo, Lennon se asombró de lo que vió allí y fue él quien pidió que le presentasen a la artista. Y una vez echado el carro a andar, ya me dirás por qué una maquinaria como la de la Industria Beatle no pudo con una chica advenediza (si ese hubiese sido el asunto) y todos pensamos que fue ella quien acabó con la Maquinaria Beatle…???

                    Probablemente el unir su nombre al del grupo más famoso de la historia ha llevado a Yoko a que la conozcan miles de personas que no lo hubiesen hecho de otra forma, pero ¿no fuiste tú el que dijo una vez en un comentario del Replicante que ser más o menos bueno no tiene nada que ver con ser más o menos famoso o con la cantidad de discos que vendas…?

                    Las cosas hay que verlas con perspectiva y con amplitud de miras, y ya me dirás también qué otros artistas habían logrado en los años 60 trabajar en colaboración con George Segal, LaMonte Young, George Maciunas, John Cage, George Brecht, Richard Maxfield… ¿sigo? ¿Quién en los años 60 había logrado que posasen desnudos para él todos los más famosos músicos, artistas plásticos, periodistas y modelos de Londres, que repito que era uno de los centros culturales de esa época? ¿Quien podía permitirse que en Londres le dedicasen una exposición y podía vender una simple manzana por 50.000 pelas de aquel entonces, una pequeña fortuna…?

                    Que tú, yo, y el resto de los españolitos que conocíamos el mundo a través del filtro franquista no conociésemos a Yoko no significa que no la conociese nadie. De hecho, John Lennon, que era el mayor icono cultural de su época sí que la conoció… y se enamoró de ella… y la quiso para que fuese su madre, amante y maestra…

                    …algo tiene el vino cuando lo bendicen…

                    • El dia 20.02.2007, JL Ambrosio dijo:

                      Huh, acabo de salir del coma, o de la torrija, según se mire y…¿de qué va todo esto? ¿Yoko Ono? ¿me lo explica alguien?

                      • El dia 20.02.2007, jl ambrosio dijo:

                        Vale, vale, todos de golpe no.
                        Vaya tropa…

                        • El dia 20.02.2007, EuLaliA dijo:

                          Jajajajajaja…. Carrascus, se te ve mucho el plumero con Yoko. De todas formas esta bien esa pasion que pones defendiendola, como en todo lo que escribes. La verdad es que yo era de las del bando de “la culpa de todo la tiene Yoko Ono” pero por inercia, porque no habia oido nada de ella ni sabia de su vida y sus trabajos previos a John Lennon. Asi que a mi ya me tienes practicamente convencida. Aunque de todas formas ella asume que es una bruja y asi lo pregona en la portada esa del disco que has comentado. Diremos que es una bruja buena ¿no?

                          • El dia 20.02.2007, carrascus dijo:

                            Bueno, Lali, no está de más hacer ver al personal quien era Yoko, por encima de como se le ha visto siempre, sobre todo, como tú dices, por inercia, por dejarse llevar sobre lo que la mayoría piensa de ella sin conocer realmente su figura.

                            Sobre lo que dices de la portada del disco… es que “witch” siempre se traduce al castellano como bruja, que es una palabra con connotaciones muy peyorativas (yo mismo lo he hecho así en el post, por juguetear un poco con las palabras), pero en realidad “witch” es el femenino de “wizard”, que siempre se traduce como mago, hechicero, e incluso se usa para señalar a algún hombre que es experto o que es un genio en algo, y siempre es una palabra buena para aplicársela a alguien. Así que el título del disco deberíamos traducirlo como “Sí, soy una maga”, o “Sí, soy una experta”… aunque de todos modos no sea incorrecta la traducción que todos estamos dándole…

                            Mira, aquí teneis las feministas otro campo de batalla: ¿Por qué son palabras buenas “wizard, mago…”, y son palabras malas sus femeninos “witch, bruja…”?; bien mirado incluso la palabra “brujo” no tiene las facetas despectivas que sí tiene “bruja”…

                            • El dia 21.02.2007, Mr. Glasshead dijo:

                              Muy bueno el artículo, porque yo pienso exactamente lo mismo sobre Yoko Ono. Hay que reivindicarla ya de una vez por encima de tópicos de teleserie barata sobre la malvada que hizo que los Beatles se separasen, etc., etc. Yo empecé a apreciarla cuando en el disco “Double Fantasy” me di cuenta de que las canciones de Yoko eran muy imaginativas y también me gustaban. Tengo que hacerme enseguida con este disco, muchas gracias por las muestras de sonido que pones. Un saludo!

                              • El dia 21.02.2007, jlambrosio dijo:

                                Ah

                                • El dia 21.02.2007, carrascus dijo:

                                  Nada que agradecer Mr. Glasshead. Gracias por tu visita y por participar con tu comentario. Por cierto, habrás visto que he incluído entre las canciones del post la remezcla de una que apareció precisamente en el disco en que descubriste a Yoko, “Kiss kiss kiss”.

                                  • El dia 21.02.2007, Microalgo dijo:

                                    Pues yo sigo un poco en mis trece. Recuerdo en un docuemntal que oí una composición de la Ono en el que se lamentaba por un aborto que tuvo (o algo así), y que consistía en la tipa pegando alaridos. Vale, que sí, que no digo que no sea triste, pero pégalos en privado, no grabes una maqueta con ellos. Ni pretendas venderla, hoé. No a mí, por lo menos.

                                    Además, yo soy más del Harrison. Moñas, que es uno.

                                    • El dia 21.02.2007, carrascus dijo:

                                      ¿Está seguro que recuerda bien, D. Micro…? No es que yo quiera enmendarle la plana ni mucho menos, entre otras cosas porque yo no soy ningún experto en la música de Yoko ni nada de eso. Pero no recuerdo nada como lo que describe. Ya le digo que seguramente estaré equivocado, pero la única canción de Yoko que recuerdo en la que diga algo sobre el aborto es en “What a mess” (podríamos traducirlo como “¡Qué asco!”), en la que sí que hay gritos y ahs, ahs, ahs… en la canción, Yoko, que siempre fue feminista militante, echaba en cara a los hombres su doble moral a la hora de juzgar los actos de las mujeres, y decía, por ejemplo, que (hablo de memoria, eh) por qué se mete el hombre en querer penalizar el aborto, si cuando se masturba está tirando al water miles de posibles futuras personas…? Un poco exagerado, verdad? pero es que con los artistas, ya se sabe…

                                      • El dia 21.02.2007, jl ambrosio dijo:

                                        Al hilo de la tesis principal del artículo (yamenterao, gracias a los cientos y cientos que me habeís escrito para explicarmelo) que dice que la Hija del Océano ya era una artista de primera fila antes de enrollarse con el Beatle más enrollado y que prácticamente tuvo que renunciar a una carrera a tiempo completo para estar con su Juan, me hago una pregunta. ¿Volvió esta mujer a hacer algo relevante durante aquellos dos o tres años en los que estuvo separada de Lennon, aquel famoso “fin de semana perdido” de John que duró desde finales del 73 a inicios del 75? Me refiero a arte conceptual, que en cuanto a discos ya sabemos lo que hizo en aquel tiempo. Ello ayudaría a avalar la tesis del artículo, ¿no?

                                        • El dia 21.02.2007, carrascus dijo:

                                          Pero Ambrosio… ¿todavía le hacen falta más avales a la tesis del artículo?

                                          A ver, primero debes revisar tus nociones del tiempo o de las matemáticas, porque desde finales del 73 hasta inicios del 75 no van “dos o tres años”, sino sólo 15 meses… en los que Yoko estuvo bastante ocupada, por cierto…

                                          El que ella comenzase haciendo arte conceptual, no significa que toda la vida fuese a hacer lo mismo; últimamente estaba inmersa sobre todo en la música, y además en una vertiente de ella digamos que más convencional, sobre todo por sus colaboraciones con Lennon en la Plastic Ono Band y en aquel disco militante de “Sometimes in New York”.

                                          De todas formas no había abandonado sus antiguas artes y durante el “fin de semana perdido” participó, por ejemplo, en el 11 Festival de Vanguardia de New York, que se celebró en el Shea Stadium, y en el “Flux New Year’s Event”, también en New York…

                                          En cuanto a la música, considerando que acababa de grabar hacía muy poquito tiempo dos discos (2 !!), “Feeling the Space” y “Approximately Infinite Universe”, todavía se puso a grabar otro más, el que tú nos indicas en tu enlace… y ya sabes que grabar un disco en condiciones lleva su tiempo…

                                          Así y todo, aún hizo más cosas, como aprovechar que ahora estaba sola para regresar a Japón, donde hacía tiempo que no estaba, y hacer una amplísima gira de conciertos por aquel pais, además de ser la invitada de honor en el “One Step Festival” de Koriyama.

                                          Y también ayudó, por cierto, a Andy Warhol a montar su obra de Broadway “Man of the Moon”, a la que le había escrito la música nuestro John Phillips recientemente recordado en otro post.

                                          No estuvo desocupada su agenda en esos meses, ¿no? y eso que en su vida personal tenía un problema pavoroso que tenía que afrontar. Y no, no me refiero a la separación de John (que también) sino a que su segundo marido, haciendo caso omiso de los jueces que le daban a Yoko la custodia de su hija Kyoko, la había secuestrado, le había cambiado el nombre y se había metido con ella en una secta religiosa apocalíptica de ésas y no había forma de que pudiese recuperarla. Así, buscando a su hija pasó muchísimo tiempo y no fue hasta varios años después cuando, ya de nuevo con John, los encontraron en Mallorca y tuvieron un serio disgusto con la policía española cuando intentaron que Kyoko volviese con ellos.

                                          En fin… yo creo que de avales ya va bien… ¿tú que dices?

                                          • El dia 22.02.2007, jlambrosio dijo:

                                            Que sí, macho, prueba superada.
                                            Además, me parece muy bien que te estés batiendo el cobre para que se reconozca el mérito de alguien a quien la sabiduría popular encasquetó hace años un injusto sambenito.
                                            Y si eso lo haces con una artista cuya obra, admitamoslo, nos deja bastante fríos, al menos hasta este último disco (parece que lo mejor está por llegar con la siguiente entrega de remixes bailables de sus temas, prevista para el próximo mes), habrá que ver con qué afán no te entregarías si alguien echara por tierra a algún intérprete de los que te gustan de verdad, como es el caso de…

                                            La continuación de la frase, en un próximo post.

                                            • El dia 22.02.2007, EuLaliA dijo:

                                              Jooo, Carrascus, Yoko Ono cada vez me cae mejor. Oye ¿y al final qué, pudo recuperar a su hija o no?

                                              • El dia 22.02.2007, Mr. Glasshead dijo:

                                                Por supuesto :) Además, la verdad es que esa canción le pega mucho al estilo de Peaches

                                                • El dia 22.02.2007, carrascus dijo:

                                                  Pues sí, Mr. Glasshead, y además es también una de las remezclas favoritas de la propia Yoko, según he podido leer por ahí.

                                                  Y Lali… sobre lo de recuperar a su hija… en realidad, no. Te cuento la historia completa de lo que pasó, verás…

                                                  A Cox parece ser que le sentó peor que fatal que Yoko le abandonase por Lennon, y una de las formas de vengarse que tuvo fue la de llevarse con él a Kyoko a pesar de que el juez le dio la custodia a Yoko y John. Aparte de enrolarse en una secta rarísima, Cox estuvo comiendole el coco todo el tiempo a la niña sobre que John era un drogadicto asqueroso que hubiese sido una mala influencia para ella, y que su madre era tal para cual. Así durante años y años… ya puedes figurarte lo que la niña, al tiempo que crecía, iba rumiando en su interior sobre su madre y John…

                                                  Cox y Kyoko, ayudados por la secta iban viajando constantemente de un sitio a otro, rodeados del propio secretismo de la secta, lo que hacía imposible localizarlos. Así y todo, John y Yoko, que empleaban detectives a veces, los localizaron una vez en Mallorca y se desplazaron aquí. Como no convencieron a Cox de que les dejase ver a la niña, intentaron quitársela, lo que impidió la policía española, con la que tuvieron, como ya dije, un roce muy feo y peligroso.

                                                  Y así siguieron las cosas.

                                                  Cuando asesinaron a John, Cox se apenó por la que una vez fue su amor y le envió una nota de pésame, sin poner su dirección, por lo que Yoko no pudo rastrearla, pero como lo que sí era seguro es que provenía de algún lugar de los USA, Yoko puso anuncios en la prensa más importante de todo el pais diciéndole a Kyoko que hiciese el favor de ponerse en contacto con ella, que ya no quería que se quedase si no era el deseo de Kyoko, pero que al menos le permitiese verla. No consiguió nada.

                                                  Y no fue hasta bastantes años después, cuando Kyoko tenía ya unos 37 años y acababa de ser madre, que le envió a Yoko una nota en la que le contaba que era abuela y que por esa razón le iba a permitir verlas a las dos, a ella y a la recién nacida… Puedes imaginarte la alegría de Yoko. Y sí, desde entonces se porta como cualquier abuela que malcría a sus nietos, porque, por cierto, desde entonces Kyoko le ha dado otro nieto más.

                                                  • El dia 23.02.2007, JuanMa Replicante dijo:

                                                    Me quito el sombrero y le rindo pleitesia, como buen cabal, ante el comentario de Carrascus nº 5. Perdone usted mi desconocimiento de las circunstancias del flechazo Ono- Lennon.
                                                    Seguidamente paso a leer los 18 comentarios restantes…

                                                    • El dia 23.02.2007, carrascus dijo:

                                                      De nada hombre… nadie nace con la ciencia infusa.

                                                      • El dia 16.09.2007, bruno dijo:

                                                        a mi no me engañan yoko ono va a ser una bruja toda su vida hasta el dia que muera ella fue la unica culpable de destruir a los beatles nunca te voy a perdonar por lo que hiciste espero y tengas el perdon de dios por lo que hiciste disculpen por estas palabras pero amo tanto a los beatles que no puedo aguantar tantas cosas que ella hizo cuidense beatlesmaniacos de puerto vallarta .

                                                        • El dia 16.09.2007, carrascus dijo:

                                                          Vaya por Dios… y nosotros que pensábamos que era perfecto nuestro plan para la canonización de Yoko Ono…! Claro que no contábamos con la astucia de Bruno, que cual Chapulín Colorado, no se ha dejado engañar y ha descubierto nuestras maquinaciones…

                                                          Bueno, para que veas que no te guardamos rencor, y como premio a tu profundo amor por los Beatles, te ponemos aquí el enlace a este otro artículo, que seguro que te va a gustar mucho más…

                                                          Beatles forever…! La culpa de todo la tiene Yoko Ono…!

                                                          • El dia 30.11.2008, Nattie dijo:

                                                            yoko ono purrfff no sé si tiene la culpa
                                                            pero ps iGual si es una brujaaaaaa
                                                            no creo q estuviera a la altura de lennon
                                                            jamas lo estuvo purrrf me cae mal!
                                                            era una antipáticaaa!
                                                            amo a GeorGe♥.

                                                            • El dia 30.11.2008, lu dijo:

                                                              Qué bien, gracias a Nattie he podido leer este post.

                                                              Yo estoy contigo Carrascus, fue John el que se subió al carro de Yoko. No le he dado al play a ninguna canción porque es que no puedo con su voz, pero sí defiendo su postura vital, su militancia pacifista, su influencia política en la vida de Lennon. Entre los dos hicieron cosas geniales. Ingenuas, sí, también, pero valientes y geniales.

                                                              Recomiendo el documental “The U.S. vs John Lennon” a quien quiera reconciliarse con Yoko Ono. De verdad que se la mira con otros ojos.

                                                              Tuvo que ser horrible para John escuchar todas las estupideces que se dijeron de ella. Que si era fea, que si era antipática, que si era la culpable de la ruptura de los Beatles,… Como él decía, era la mujer de la que se había enamorado. Y punto.

                                                              (Required)
                                                              (Required, will not be published)

                                                              Si quieres poner una afoto en tu comentario, pega el enlace aquísh. Muuusho cuidao con lo que ponemoh.