Atrapado por el blues de Memphis
Si no te gustan estos colores, recarga la página; gracias.
EL NEGRO QUE TENIA EL ALMA VERDE
Categorías: Forever Young
Carrascus
    Para Microalgo. Que le encanta enterarse de cosas nuevas sobre los cantantes que conoce.

De cuando era niño le quedaba el gusto por las películas. Admiraba sobre todo a dos actores, James Cagney por una parte, y Robert Blake por otra.

De Robert Blake siguió su carrera desde que ambos eran unos niños y aquel salía en las películas de “La Pandilla” que posteriormente disfrutaríamos aquí nosotros a través de “La Bola de Cristal”; luego Robert se convirtió en uno de sus personajes favoritos, “Pequeño Castor”, en la serie del Oeste de “Red Ryder”; y ya de mayor le llegó la gran fama como “Baretta”.

Pero aunque más joven que Cagney, los dos actores tenían en común el que parecían estar siempre resentidos con los demás. Y él sentía que, en sus corazones, éstos dos actores en realidad eran negros interpretando a personajes blancos para que las audiencias mayoritarias pudiesen comprender sus sufrimientos. Pero para él, eran negros. Igual que él mismo.

James Cagney solía interpretar a un tipo duro que maltrataba a las mujeres. Y aún así los espectadores le querían. Sin embargo Blake fue acusado de matar a su esposa y querían lincharlo. Todavía le admiraba más por eso. Entendámonos; no por lo que le hubiese hecho a su esposa, sino por la forma en que los jueces le trataban, que a él le traía recuerdos vivísimos de los juicios contra los negros en el Profundo Sur. Y le traía recuerdos de toda su infancia.

Pequeño Castor.

Y Cagney practicando la violencia de género con Doris.

Le bautizaron con el nombre de su padre, Joseph, pero nunca lo empleaban. Al igual que ocurría con su padre, a él también le llamaban siempre Junior. Su vida no fue fácil y solía aliviar sus penas ante el rústico televisor.

Viendo a aquellos héroes, se identificaba con ellos, y le mostraban a Junior que no iba a ser nada fácil vivir en un mundo de blancos, cualquiera que fuese el color que tuviera tu piel. Era un mundo que le asustaba, y del que se sentía cerca, aunque también lejos a la vez. Su padre, al que su madre había abandonado hacía años por otro hombre, intentó vigilarle mientras crecía, y también intentó protegerlo todo lo que pudo. Pero llegó un día en que ya no pudo hacerlo más y tuvo que dejarlo de mala gana en Augusta, en ese pleno Sur tan peligroso para los negros, al cuidado de su tía Honey, para que continuase creciendo junto a sus primos. Su padre se enroló en la Marina de guerra, donde le fue muy bien porque estaba acostumbrado a obedecer órdenes sin cuestionar la autoridad de los blancos.

Cada vez que podía venía a Augusta a visitar a su hijo y pasaba la noche con él para irse de nuevo al día siguiente. Para el padre era difícil, pero aún lo era más para Junior, que no podía comprender por qué le había dejado allí tan lejos y solo venía para volver a irse. En aquellos días Junior era aún demasiado joven para entender la diferencia entre amor y responsabilidad. Él quería a su padre solo para él, y cuando no lo tenía sentía que no tenía nada suyo.

A su madre también la echaba de menos, aunque no tanto como a su padre. Ella no vivía lejos de allí, en la vecina Carolina del Sur a apenas treinta kilómetros, pero bien podía estar en la otra punta del mundo en lo que respecta a las veces que la veía, que era nunca.

En este profundo Sur en el que Junior creció, allá por los finales años treinta y principios de los cuarenta, no había nada parecido a guarderías para niños ni nada para facilitarles la vida; más bien el pensamiento de la gente era del estilo de “si tu mula se muere, te compras otra” y “si tu negro se muere, contratas a otro por un salario de mierda”. Lo que significaba que si te ponías enfermo, o te curabas solito o te morías; y si te ibas al otro mundo, habría varios cientos más esperando a ocupar tu lugar. Así que había poco interés en mantener la salud de los negros. Junior perdió casi todos sus dientes debido a la piorrea y se mantenía bastante desnutrido, y desde entonces siempre mantuvo en su interior el fuego y la rabia que traen consigo la pobreza, los rompimientos familiares, y la indiferencia social que experimentó en su niñez. Y como muchos otros negros nunca pudo sacudirse del todo ese miedo adquirido tan pronto.

Desde pequeño temía que no iba a haber ningún camino que le sacase de aquella vida de pobreza en que estaba sumergido.

La casa de su tía Honey estaba al final del barrio negro, y solo una calle le separaba de las bonitas casas donde vivían los blancos. Vivían muy cerca de ellos, pero eran dos mundos totalmente aparte; dos comunidades diferentes que igual hubiese dado que estuviesen en dos planetas diferentes a causa de la profunda división que en realidad les separaba.

Su padre nunca pasó de segundo en la escuela, su madre llegó hasta cuarto. Para arañar lo que podían para vivir, su padre aceptaba cualquier trabajo que le ofreciesen, lo que le hacía mantenerse en vivo contacto con la realidad. Uno de sus trabajos favoritos era el de talar árboles, y por la noche le contaba a su hijo que el pino era el árbol número uno del mundo, por la forma en que se mece con el aire y el olor que desprende al hacerlo. Les llamaba “siempreverdes”, por como se mantenían siempre jóvenes y de ese color tan vivo aunque les castigase el otoño. Y eso fue lo primero que Junior quiso ser en su vida, un poderoso “siempreverde” negro.

Al igual que sus padres, Junior tampoco fue nunca un asiduo de la escuela. Con diez años tenía que contribuir ganando algún dinero junto a la tía Honey y el resto de sus primos que vivían en la casa. De mayor pensaba que él había recibido toda la educación que necesitaba directamente de Dios, ya que nunca se preocupó de aprender nada en los libros. Durante el día la escuela sobraba para él y se pasaba las horas delante de la tele.

Sus películas favoritas eran las del Oeste. Y en ella salían todos los héroes a los que Junior admiraba: Wild Bill Elliott, Tom Mix, Red Ryder, Hopalong Cassidy, el Llanero Solitario… todos eran hombres sencillos, por encima del bien y del mal, que siempre tenían compañeros que les seguían en todo llenos de fe, como Gabby Hayes, su favorito porque tenía tan pocos dientes como él. Le gustaban todos estos personajes porque eran tan elegantes, tan sensibles, tan leales… especialmente cuando luchaban contra los ladrones en vez de contra los indios. ¡Y bien que sabían pelear!. Él mismo procuraba aprender todos los trucos y golpes que empleaban en las pelis porque era frecuente que necesitase aplicarlos.


Red Ryder y Baretta con plumita

Roy Rogers y Gabby Hayes

Su vida real comenzaba por la noche. Cuando todos los niños buenos se iban a dormir, él tomaba las calles, bailando a cambio de monedas, o abrillantando zapatos para sacar algo más. Aunque fuese una obligación el tener que ganar el dinero suficiente para aportar comida a la mesa, a Junior le excitaba ganarlo; y si un día lograba la inmensa cantidad de diez dólares, éso le hacía sentir que ya había aprendido todo lo que necesitaba saber en la vida.

Sobre todo, bailar le hacía sentirse alguien. Y a medida que lo iba haciendo mejor y la gente le pedía que bailase más y más, sintió la necesidad de adquirir un nombre para ese “alguien” que ya empezaba a ser. Junior era poca cosa, era como le llamaban desde niño, y él ya no era un niño. Así que un día decidió que se lo iba a cambiar. Quería un nombre corto, fácil de recordar. No era necesario que dijese nada sobre él, solo que sonase bien y tuviese ritmo. Quería que sonase como uno de sus héroes, ese actor que le maravilló en “Objetivo Birmania” y que ahora hacía de Teniente Rip Masters en su nueva serie favorita, “Rin Tin Tin”; además se llamaba casi como él, podría mantener el apellido… sí, definitivamente, desde ahora el mundo iba a conocerle con el nombre de JAMES BROWN.

James Brown...

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.


…Y así cantaba

Categorías: Forever Young -

7 Comments

  • El dia 22.01.2007, Microalgo dijo:

    Agradecido, Carrascus!!

    • El dia 24.01.2007, carrascus dijo:

      El inicio de James Brown parece bastante teatral, pero lo que lo está siendo absolutamente del todo es su final.

      Si no habíamos tenido bastante con los tiroteos entre fans discutiendo sobre la supuesta estatura de James, con su esposa expulsada de su gran mansión y, por lo que parece, excluida del testamento… ahora resulta que nadie sabe donde está su cadaver.

      Después de haber pasado todos estos días en su casa de Carolina del Sur, donde, por cierto, le han ido cambiando de traje todos los días, el cuerpo de James fue sacado de allí el jueves pasado sin que nadie diera razón alguna para ello. Ni tampoco se ha tomado aún ninguna decisión sobre donde descansarán por fin sus restos.

      Los seis hijos del cantante parece que están planeando poner su cuerpo en un mausoleo y convertir su mansión en un museo sobre su figura, que incluiría también, por supuesto, su tumba.

      Para asesorarse bien han consultado con la familia de Elvis Presley, a la que han preguntado como se las apañan para mantener Graceland como una enorme atracción turística, que es capaz de soportar la visita de 600.000 visitantes al año.

      • El dia 26.01.2007, EuLaliA dijo:

        ¿En serio hay alguien que se ocupa de cambiarle de traje todos los dias? Estan locos estos americanos.

        • El dia 26.01.2007, carrascus dijo:

          Pues sí, querida Eulalix… están locos estos americanos…

          Mira la prueba, mira… el finado más elegante de Harlem…

          …y yo recuerdo haberlo visto en la cajita con al menos un traje blanco más. Sería cosa de buscar fotos por la red, pero se me ocurren cosas mejores que hacer. Como por ejemplo terminar el post que colgaré mañana.

          Por cierto… esa cabeza que se ve en la parte de abajo de la primera foto es la de Michael Jackson.

          • El dia 17.09.2012, Paw Jackson. dijo:

            Por cierto, la cabeza que se ve en la parte de abajo de la primera foto ES FAKE. NO ES MICHAEL, IGNORANTE.
            que gente idiota.

            • El dia 17.09.2012, carrascus dijo:

              Po vale, po lo que tú digas. ¿Importa mucho en el texto que sea o no algo que se dice de pasada? Además, más credibilidad me da el sitio de donde saqué el dato que lo que diga alguien que entra insultando en casa ajena. Que te den dos duros, chaval.

          • El dia 30.01.2010, GHOST dijo:

            wauuuuu pense CUANTAS DUDAS EN MI CABEZA

            (Required)
            (Required, will not be published)

            Si quieres poner una afoto en tu comentario, pega el enlace aquísh. Muuusho cuidao con lo que ponemoh.